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Alberto Hidalgo Tuñón 1946
Profesor español dedicado a la enseñanza de la filosofía como funcionario del Estado, nacido en Oviedo en 1946. Inició su actividad docente en el Instituto «Aramo» de Oviedo, y una vez incorporado como Catedrático de Filosofía al Cuerpo de Catedráticos Numerarios de Institutos Nacionales de Enseñanza Media de España, continuó el desempeño de su cometido como funcionario en el Instituto «Virgen de la Luz» de Avilés y «Alfonso II» de Oviedo, actividad que compatibilizaba con la de profesor de filosofía en la Universidad. En 1991 decide dedicarse exclusivamente a la docencia universitaria, en particular a la «Sociología del conocimiento». Durante varios años ha presidido la Sociedad Asturiana de Filosofía. Fundador de la organización Movimiento por la Paz, el Desarme y la Libertad en Asturias, fue su presidente hasta 2002. Pertenece al Consejo de Redacción de la revista El Basilisco y es miembro del Consejo Asesor de la Fundación Gustavo Bueno. El viernes día 11 de abril de 2003 fue propuesto para ocupar la Cátedra de Historia de la Filosofía Contemporánea de la Universidad de La Coruña, con el voto de los tres miembros del tribunal correspondiente nombrados por sorteo entre los catedráticos de Filosofía (Isidoro Reguera Pérez, de la Universidad de Extremadura; Jacobo Muñoz Veiga, de la Universidad Complutense, e Isaac Alvarez Domínguez, de la Universidad de La Laguna). Los dos votos de los miembros del tribunal nombrados directamente por la propia Universidad (el de Carlos Amable Baliñas Fernández, presidente del tribunal, de la Universidad de Santiago, y el de Juan Fernando Ortega Muñoz, de la Universidad de Málaga) los obtuvo el profesor Jesús Ríos Vicente, de la misma Universidad de La Coruña (un tercer candidato, que también superó los dos ejercicios de la oposición, Angel Alvarez Gómez, de la Universidad de Santiago de Compostela, no obtuvo ninguno de los votos). Doctor en 1990 por la Universidad de Oviedo, con la tesis Gnoseología de las ciencias de la organización administrativa (la organización de la ciencia y la ciencia de la organización), dirigida por Gustavo Bueno Martínez, defendida ante un tribunal formado por Vidal Peña García, Julián Velarde Lombraña, Ricardo Sánchez Ortiz de Urbina, Javier de Lorenzo Martínez y Antonio González-Carlomán García. Resumen: «La constitución histórico-cultural de la teoría de la ciencia como disciplina autónoma se atribuye en esta tesis a Comte, Whewell y Bolzano, cuyas obras respectivas inauguran estrategias metacientíficas diferenciadas. En tanto que reflexiones gnoseológicas de segundo grado se analizan como figuras institucionales determinadas, que remiten internamente a contextos histórico-culturales determinantes que flanquean sus respectivas anamórfosis. El autor discrimina tres factores diacríticos en el contexto determinante que distorsionan las tradiciones filosóficas de los tres países más desarrollados económica, social y culturalmente (Francia, Gran Bretaña y "Alemania"), que permiten establecer paralelismos muy ricos y abundantes entre los fenómenos organizacionales y las reflexiones metacientíficas, promocionando una nueva lectura circularista de la tesis marxista de que las condiciones materiales de existencia determinan las formas superestructurales de organización social y las construcciones ideológicas (incluidas las cristalizaciones jurídico-políticas), que las justifican. Esta lectura insiste en la paradójica situación que se crea en el mundo contemporáneo, cuando los productos teóricos de las ciencias naturales entran a formar parte durante la revolución industrial de las relaciones de producción, al convertirse en fuerzas productivas básicas de la nueva sociedad. A partir de este momento el proceso de refluencia de la superestructura sobre la base se intensifica de tal modo que no sólo las relaciones entre teoría y praxis se hacen más estrechas, al cerrarse el círculo técnica-ciencia-tecnología, sino que, además se abre la posibilidad de que las propias teorías sociales y políticas de la organización administrativa se transformen en dinamizadoras de las propias relaciones de producción a expensas del carácter determinante de las fuerzas productivas. El abundante material aportado por los análisis concretos permiten al autor desplegar varias contribuciones originales: 1) Una nueva periodización de la reflexión metacientífica en ciclos de cuarenta años; 2) la elaboración de un nuevo instrumental de análisis gnoseológico (espectogramas y hologramas), &c.» Tesis doctorales dirigidas por Alberto Hidalgo Tuñón:
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