Filosofía en español 
Filosofía en español

Bruno Ibeas Gutiérrez OSA  1879-1957

Bruno Ibeas Religioso agustino español, prolífico escritor, crítico y cronista de la vida filosófica de la primera mitad del siglo XX, profesor de filosofía en la Universidad de Madrid, que nació el 6 de octubre de 1879 en Celada de la Torre, «lugar con ayuntamiento» a dos leguas de Burgos (y cuatro kilómetros de Vivar del Cid), donde en 1847, según Madoz, había 20 casas, 22 vecinos y 71 almas que producían «trigo alaga, mocho y valenciano, cebada, centeno, avena y varias especies de legumbres; ganado vacuno, yeguar y lanar; y caza de liebres y codornices» (VI:295). No llegó don Pascual Madoz a reseñar la notable producción de frailes agustinos de ese lugar en relación a su escasa población: Fr. Esteban Ibeas, nacido en 1839; Fr. Manuel Ibeas, nacido en 1843; Fr. Manuel Gutiérrez, nacido en 1844; Fr. Pedro Diez Ubierna, &c.

Fue captado con diecisiete años por la Provincia del Santísimo Nombre de Jesús de Filipinas de la Orden de San Agustín, profesando en el convento de los agustinos filipinos de Valladolid el 7 de noviembre de 1895 y continuando su formación en el Monasterio de Santa María de la Vid (Burgos). En 1903 ya pudo ser enviado como profesor al colegio agustino de Alicante y en 1904 al que los agustinos tenían entonces en el Monasterio de Santiago de Uclés (Cuenca). En 1905 obtuvo la licenciatura en Filosofía y Letras en la Universidad de Valencia. Profesor después en Talavera de la Reina, la OSA le trasladó a Madrid en 1912 al nombrarle redactor de su revista España y América, que los agustinos habían comenzado a publicar en 1903 y mantuvieron hasta 1927 (pues a finales de 1926 la Provincia agustiniana de Filipinas se dividió en dos, constituyéndose entonces la agustiniana Provincia de España). En 1915, en plena Gran Guerra, su polémico escrito El Catolicismo y la guerra, en el que argumenta las razones por las que un católico debiera ser germanófilo, alcanzó gran difusión y ediciones. Utilizó varios pseudónimos: «Braulio Ibáñez», «Pepe Albillo», «Campos» &c. Fue profesor de historia de la Filosofía en la Universidad de Madrid. En los años cuarenta formó parte de los tribunales que juzgaron las tesis doctorales de Benito Antonio Salvador de la Cruz (1941) y Leopoldo Eulogio Palacios Rodríguez (1944). Falleció en Madrid el 28 de noviembre de 1957.

1917 «Ibeas (Fr. Bruno). De Celada de la Torre, Burgos, nació el 6 de Octubre de 1879 y profesó en el colegio de Valladolid a 7 de Noviembre de 1895. Terminados los estudios regulares en La Vid, fue enviado de profesor al colegio de Alicante en 1903 y el año siguiente al de Uclés, estudiando, a la vez que regentaba las clases en estos dos centros de enseñanza, la carrera de Historia, en la que obtuvo la Licenciatura por la Universidad de Valencia el 18 de Octubre de 1905. La Provincia le concedió el título de Lector con fecha 19 de Marzo de 1909 y este mismo año fue trasladado al colegio de Talavera, donde permaneció hasta el 1912 que vino a Madrid, y aquí ha residido desde entonces, exceptuado el curso de 1912-1913 que hubo de pasarle en Uclés por falta de profesores.
Nombrado redactor de España y América en 1.º de Junio de 1912, ha sido en estos años uno de los principales escritores que han sostenido dicha revista, distinguiéndose sus producciones por la claridad y precisión de las ideas, y por la profundidad y extensión de sus conocimientos, expuestos con una fraseología escogida y esmerada ejecución, cualidades que dan a los escritos del P. Bruno fisonomía propia, muy personal y característica. A sus trabajos puede aplicarse lo que de sus sermones dijo un afamado publicista: «El P. Bruno es un orador correctísimo, habla con perfecta claridad, usando un léxico escogido, en periodos cortos, precisos, encadenados, estando más ajustados a su argumentación sólida y convincente, a su oratoria fluida y sobria, que no los grandes párrafos y las rebuscadas imágenes». Porque nuestro biografiado es conocido no solamente como escritor de indiscutible competencia en asuntos literarios, sociales y políticos, mereciendo sus trabajos los honores de la reproducción en periódicos y revistas, sino también como orador sagrado en que ha conseguido muchos aplausos, siendo solicitado con frecuencia en Madrid y provincias para predicar novenarios y misiones o para pronunciar conferencias religiosas y sociales. No hemos de añadir elogios a los que por su apostolado en la prensa, en el púlpito y en la tribuna ha merecido en repetidas ocasiones porque se creerían interesados partiendo de nuestra pluma, pero es muy justo que el hecho se haga constar en la biografía del P. Ibeas.
 
En la revista España y América tiene publicado:
1. Inocencia. Poesía en el vol. I (1903).
2. El Colegio de Uclés. Artículo en el vol. X (1906).
3. El progreso de los estudios históricos en nuestra época. Id. en el vol. XII (1906).
4. España cristiana. Artículos críticos sobre una obra de aquel título publicada por el benedictino Dom H. Leclerqc. En los tomos XIII y XIV (1907).
5. Una visita a Burgos. Recuerdos históricos. Artículo en el tomo XV (1907).
6. La Mutualidad y el Clero. Trabajo en el tomo XXII (1909).
7. El trabajo cristiano y la cuestión social. Id. en el tomo XXIII (1909). Publicado con anterioridad en folleto separado con este título: Laboriosidad de San Julián. El trabajo cristiano y la cuestión social. Discurso pronunciado en la Catedral de Cuenca con motivo del Centenario de San Julián, Obispo, por el P. Bruno Ibeas, O. S. A. Con licencia. Madrid. Imprenta del Asilo de Huérfanos. Calle de Juan Bravo, 5. 1908. 4.º de 37 págs., las 5 últimas de notas al texto.
8. Los abonos y su empleo racional. En los tomos XXIII y XXIV. Advierte el autor en una nota que son apuntes de una conferencia agrícola social dada en Torrejoncillo del Rey (Cuenca).
9. Las Cooperativas integrales. Id. en el tomo XXIII.
10. Una empresa patriótica. La loza talaverana. Id. en el tom XXV (1910). De este trabajo se publicó en La Lectura, págs. 206 a la 211, tomo 1 (Año 1910), un extracto tan extenso, que casi puede decirse reproducido en su totalidad.
11. Algunas obras sociales extranjeras. Art. en el tomo XXVI (1910).
12. La Beneficencia en España. Dos artículos en el volumen XXVII (1910).
13. Las Cooperativas integrales. (Una campaña y una aclaración). Artículo contestación a la torcida interpretación que se había dado a sus ideas expuestas en los dos artículos del número 9. En el tomo XXIX (1911).
14. Ciencia y Acción. Estudios sociales. Artículo crítico sobre la obra que lleva por título Tratado de Economía social, según los principios de la Teología católica, dividida en tres tomos. Su autor L. Garriguet. Traductores al castellano A. Suárez y Juan García. En el tomo citado en el número anterior.
15. La Asamblea escolar universitaria. Artículos publicados en los tomos XXXII y XXXIII (1911-1912).
16. Un nuevo lírico: Ricardo León. Dos artículos en que se juzgan las obras del mencionado poeta. En el tomo XXXIII.
17. Menéndez y Pelayo. Semblanza de este insigne escritor y eminente polígrafo. En el tomo XXXIV (1912).
18. El P. Vicent. Artículo crítico acerca de este autor y sus obras. En el tomo XXXV (id.).
19. El asesinato de Canalejas. Reflexiones. Dos artículos en el tomo XXXVI (1912).
20. Utilidad y valor económicos. Más sobre el valor económico. Al Sr. Pérez Requejo. Aclaraciones. Dos artículos. En el tomo XXXVII (1913). El P. Bruno había publicado en la misma revista, págs. 361-364 del tomo XXXV, el juicio crítico que le había merecido la obra de D. Ramón Pérez Requeijo intitulada Economía monetaria, al cual se pusieron algunos reparos, y con el fin de contestar a éstos, y explayar las ideas vertidas en dicha crítica escribió los dos artículos de referencia. En el mismo tomo XXXVII se encuentra otro artículo sobre la misma materia, con la firma del P. Julián Negrete y que lleva por epígrafe: Sobre el valor económico. Un tercero en discordia.
21. Democracia y Burguesismo artísticos. Comentarios a una crítica. Artículo en defensa de la obra de Ricardo León Los Centauros contra un juicio crítico publicado en La Lectura por Tenreiro. En el tomo XXXVIII (1913).
22. Nueva edición del 'Quijote'. Artículo sobre dicha edición de D. Francisco Rodríguez Marín. En el tomo XXXIX (id.).
23. Algunas ideas de San Agustín acerca de la propiedad. Id. publicado en el mismo tomo.
24. La dinámica de las transformaciones de los pueblos. Un capítulo de filosofía histórica agustiniana. Id. id. con la firma de Braulio Ibáñez.
25. También en el propio tomo publicó la sección denominada Crónica de España de los números de 1.º y 25 de Septiembre.
26. El P. Maestro Fr. José de Jesús Muñoz Capilla, por Luis María Ramírez. Publicóla el P. Bruno en el mismo tomo de la revista con notas ilustrativas. La presente biografía se encuentra en la obra manuscrita Escritores y Profesores de las Bellas Artes de la provincia de Córdoba, por Luis María Ramírez de las Casas-Deza, que se encuentra en la sección de Mss. de la Biblioteca Nacional, y debe tenerse presente lo que se advierte en una de las notas del editor con respecto a haber explotado ya otros anteriormente dicho trabajo biográfico sobre el Padre Muñoz Capilla.
27. La visita de Mr. Poincaré a España. En el vol. XL (1913).
28. La anulación política de Maura. El Partido Conservador. Dos artículos, en el mismo volumen de donde los reprodujeron varios periódicos y revistas.
29. La santidad y los pueblos; el espíritu religioso y el malestar de la época. Discurso pronunciado el 25 de Enero de 1914 en la capilla de la Universidad de Salamanca con motivo de la celebración de la fiesta que anualmente dedican al Beato Juan de Ribera los profesores de aquel centro de enseñanza. Salió en los vols. XLI al XLIII y en tirada aparte con esta portada: La santidad y los pueblos. El espíritu religioso y el malestar de la época. Por el P. Bruno Ibeas O. S. A. Con las debidas licencias. Madrid. Imprenta del Asilo de Huérfanos. Juan Bravo, 3. Teléfono 2.198. 1914. A la cabeza: Biblioteca de «España y América». 4.º de 45 págs. En la hoja que sigue a la de portada, después de repetirse el título transcrito, se añade: «Discurso pronunciado en la capilla de la Universidad de Salamanca el 25 de Enero de 1914 con motivo de la festividad del Beato Juan de Ribera, Arzobispo y Virrey de Valencia». La Semana Católica, de Salamanca, en la reseña que publicó de aquella fiesta, se expresó con respecto al discurso en los siguientes términos: «Notable fué sin duda por todos conceptos el sermón predicado el domingo (25 de Enero) en la capilla de la Universidad por el esclarecido Agustino P. Ibeas… Ideas claras, profundas, vastos conocimientos filosóficos y científicos, dicción rica y castiza, he aquí lo que relampagueaba en todos los párrafos de este sermón, tan adecuado al distinguido auditorio que le escuchaba. La influencia de la santidad en el orden de las sociedades fué la idea madre del discurso. ¡Y qué bellas imágenes y argumentos de profundo sondaje iban entretejiendo aquella áurea tela, formada por la experta mano del P. Ibeas.»
30. Un libro y una crítica. Artículo publicado en el tomo XLII sobre el vol. 1 de este Ensayo, respondiendo principalmente a ciertos reparos del P. Pérez Goyena, jesuíta, expuestos en una crítica de la misma obra inserta en la revista Razón y Fe.
31. Los Guerrilleros. En el mismo tomo (1914).
32. San Agustín. Es un trabajo sobre el Santo publicado en dos números del tomo XLIII. (Id).
33. Nuestro Cristianismo (De una conferencia social.) En el mismo tomo.
34. El Catolicismo y la guerra. Nuestro pensamiento. Artículo publicado en el tomo XLVII (1915), reproducido o extractado en innumerables periódicos y revistas de Madrid y provincias. Fué motivado por una obra impresa en París bajo la dirección de Mons. Alfred Baudrillart con el título de La Guerra alemana y el Catolicismo. El P. Bruno, prescindiendo, como él dice, de su cualidad de español para juzgar con mayor independencia sobre las ventajas que reportaría al Catolicismo la victoria de los alemanes o de los aliados, prueba y defiende que serían mayores sin comparación del triunfo de los Imperios centrales. A este fin, fundado en hechos innegables de la persecución religiosa en Francia, sobre todo, rebate con argumentos incontrovertibles, reforzados con el raciocinio vigoroso que presta la propia convicción, las utopías que se forjan los escritores que, influidos por la prensa aliadófila, sueñan con restauraciones imposibles y eras de paz y bienandanza para la Iglesia en una nación minada por la incredulidad, la indiferencia y el judaísmo. Expone igualmente los males inevitables que traería para Europa y los católicos el dominio absorbente y despótico de Rusia, si por la victoria llegase a consolidarse; y lo propio se puede decir de Inglaterra; las dos naciones que, por su historia, sus leyes y su modo de ser, ninguna simpatía pueden despertar en aquellos que saben sobreponer los intereses de la Religión y del Catolicismo a todos los demás intereses temporales, y tales deben ser los deseos y la aspiración constante de los que merezcan el nombre de católicos e hijos fieles de la Iglesia. El trabajo del P. Bruno llegó a tener tal resonancia, que de él, además de haber corrido por la prensa, se hicieron ediciones en folletos de propaganda, entre las cuales merecen citarse las siguientes:
El catolicismo y la guerra. Nuestro pensamiento. 8.º de 22 págs. Lleva breve introducción de los editores. Sin pie de imprenta, pero sábese que se imprimió en Barcelona.
El Catolicismo y la Guerra (Nuestro pensamiento) por el R. P. B. Ibeas, Agustino del Escorial (sic). Réplica a Mons. Alfred Baudrillart, Rector del Instituto católico de París. Quito-Ecuador Tipografía de la «Prensa Católica». 1915. 4.º de 1 h. s. n. que lleva una advertencia suscrita por «Los editores» y 16 págs. de texto. La portada va en la cubierta del folleto. Contra el estudio del P. Ibeas se publicó el folleto que lleva este título en la cubierta: Francia y sus aliados ante la razón y la historia. Quito 1916. Impreso por Bolívar Vivero. 4.º de 1 hoja s. n. y 21 págs. de texto con esta firma al final: Imparciales. Se notará en las portadas reproducidas las inexactitudes en que incurrieron los editores de Quito al hacer al P. Ibeas Agustino del Escorial y al calificar su folleto de réplica a Baudrillart, inexactitudes que no es necesario demostrar. De la primera se vale, sin embargo, el P. Valentín Iglesias para defenderse de la inculpación de haber sido editor del folleto del P. Ibeas, creencia que, según parece, corrió con algún valimiento entre la sociedad de Quito, pues no es posible que, leyendo constantemente España y América, ignorara que el P. Bruno pertenece a la Provincia agustiniana de Filipinas. La imparcialidad puede suponerse sabiendo que el autor o autores del folleto son francófilos… sin calificativo. A la defensa del P. Ibeas y contra esos señores Imparciales, como es consiguiente, salió el P. Iglesias publicando en El Comercio, diario de Quito, seis artículos (en los días 11, 15, 19 y 25 de Enero y 2 y 4 de Febrero) con el título Alrededor de un folleto, donde pone en evidencia los errores de que se hacen solidarios los defensores de Francia y los prejuicios optimistas con que juzgan a esta nación; elogia los trabajos del P. Ibeas y su competencia para escribir sobre lo que conoce, no superficialmente, sino muy a fondo y que tiene títulos sobrados para que sus juicios sobre el pasado, presente y porvenir de las naciones sean respetados como procedentes de quien sin pasión ni miras interesadas y sin sensiblerías afeminadas de ningún género, trata de decir la verdad a todo el mundo. Es claro que la verdad sobre Francia no puedan oirla con calma los germanófogos, y menos en esta ocasión en que la razón es la que menos impera en los enemigos de Alemania. También el mismo P. Bruno se encargó de contestar a los Imparciales de Quito en un artículo que se publicó en aquella prensa. De los impugnadores de aquende, entre los cuales figuran en primer lugar los rotativos más o menos liberales que se distinguen con el mote de aliadófilos, ninguna consideración le merecieron los razonamientos con que se pretendió refutarle. En Francia hubo asimismo quienes se ocuparon del P. Bruno. De todos ellos parece haberse distinguido un Sr. Barrios, el cual, en la América Latina, publicó un trabajo en defensa de los franceses, recibiendo su merecida contestación en el artículo intitulado: El Catolicismo y la guerra. En propia defensa. Publicado en el tomo XLIX (1916) y que viene a ser una confirmación y ampliación de los argumentos expuestos en su primer artículo para negar que la Iglesia conseguiría grandes ventajas si las armas de Francia llegasen a triunfar en la presente lucha. De dicho trabajo se hizo tirada por separado con la siguiente portada: El Catolicismo y la guerra. En propia defensa por el R. P. Bruno Ibeas de la Orden de San Agustín. Segundo artículo, reproducido de España y América nº de 15 de enero de 1916. Quito Ecuador Tipografía de la «Prensa Católica» 1916. 4.º de 15 págs. de texto. La portada va en la cubierta.
35. Crónica española. Los números de 15 de Julio y 1.º de Agosto del tomo XLVII (1915).
36. Diálogos de pasatiempo. En los tomos XLIV al XLVIII (1914-1915) y en tirada aparte con el siguiente título: Discreteos filosófico-literarios (Diálogos de pasatiempo) por el P. Bruno Ibeas Agustino (Un texto latino). Con licencia. Madrid Imp. del Asilo de Huérfanos del S. C. de Jesús Juan Bravo, 3. Teléfono 2.198. 1915. A la cabeza: Biblioteca de España y América. 8.º may. de XII + 382 págs. y 2 hs. sin numerar que contienen el índice y fe de erratas principales. Lleva al principio una dedicatoria latina, breve pero muy expresiva, a Ricardo León y luego el prólogo donde el autor manifiesta los motivos de la publicación del libro. Nada queremos decir por cuenta propia acerca del mérito de estos diálogos, que sabemos han sido leídos con avidez por personas muy autorizadas, durante su publicación en España y América, porque nuestro juicio quizá se creyese apasionado. Por esto cedemos la pluma a quien, con más independencia, puede mostrar sin recelo el parecer que le han merecido. El P. Bernardo de Echalar, crítico de la revista Estudios Franciscanos, publicó en ésta, núm. de Mayo de 1916, un extenso juicio sobre la obra del P. Bruno, del cual por su mucha extensión no podemos reproducir más que algunos párrafos. Comienza de este modo: «La esclarecida Orden de San Agustín tiene en España desde muy antiguo una gloriosa tradición literaria. Uno de sus períodos de notable brillantez es, sin duda ninguna, el que estamos presenciando. Los escritores agustinianos van constituyendo en nuestra patria un grupo creciente de intelectualidad selecta que con florescencia primaveral 'muestra en esperanza el fruto cierto' de una nueva gloria científica peninsular para un porvenir no lejano. El P. Bruno Ibeas merece ocupar un lugar distinguido en esta academia de notables; merece ocuparle por el caudal de su ciencia y por las dotes de escritor, que no es fácil encontrarlos hermanados en un mismo individuo con la excelencia que se hallan en este ilustre religioso. No siempre la ciencia suele ir acompañada del don de la comunicación, ni la facilidad de comunicación con el don de la ciencia… El P. Ibeas ha escrito Discreteos en forma dialogada… Los asuntos sobre que versan son de tema vario. Los diálogos son XV y en la mayoría de ellos se desarrolla un argumento distinto. Las cuestiones principales afectan a problemas estéticos, filosófico-teológicos, psicológicos y patrióticos. Aunque no se trata en cada uno de ellos de agotar la materia, explotando toda la rica vena espiritual que encierran, por no ser el carácter ni la finalidad literaria perseguida, constituyen dentro de su fisonomía, no puramente científica, una lectura útil y educadora. Los conocimientos y erudición de que hace gala nuestro autor en su explanación llaman poderosamente la atención por su gran extensión y variedad. El P. Ibeas ha recorrido toda la gama de la sabiduría humana desde las ciencias naturales hasta las altas disquisiciones filosófico-teológicas, y en todos estos ramos del saber ha ilustrado y ampliado sus estudios con la lectura de los escritores que pasan por ser autoridades en la materia. En medio de tan varia lectura y de maneras de pensar tan opuestas y distintas ha conservado y ostenta siempre un criterio ortodoxo y sano. Sus sentimientos guardan la misma consonancia, mostrando un alma exquisitamente delicada lo mismo para las bellezas del arte que para la ponderación de las inefables satisfacciones de la amistad. Cuando se trata de los patrióticos vibra su espíritu con una intensidad que nos le hace sumamente simpático.» Se ponen luego algunos reparos sobre algunos de los diálogos, prometiendo el crítico dar alguna más extensión a varios asuntos y demostrar alguna divergencia de criterio en el modo de apreciarlos, para concluir su bien pensado artículo crítico con este párrafo: «Confiamos que la producción literaria del P. Ibeas irá en progreso creciente, según hay derecho a esperar de los talentos privilegiados con que ha sido enriquecido. Ese patriotismo tan honda y férvidamente sentido de ninguna manera mejor puede traducirle en hechos que con sus obras, en las que, vertiendo los tesoros de su ciencia verdadera, contribuya de una manera positiva y eficaz, como no todos pueden hacerlo, a la difusión de una cultura sólida que ha de ser una de las piedras angulares de la futura grandeza de España.»
D. Antonio Maura, dignísimo jefe de la Academia Española, al acusar recibo del ejemplar que le dedicó el autor, expresa su dictamen en la siguiente honrosísima carta que íntegra reproducimos: «R. P. Bruno Ibeas. Mi distinguido y respetable amigo: Este título me atrevo a poner porque mostró usted serlo al obsequiarme con el ejemplar que me dedicó de sus Discreteos filosófico-literarios, y con la benevolencia de alguna de sus páginas para conmigo. He tardado más de la cuenta en manifestarle mi gratitud por sus finezas, porque aguardé la terminación de la lectura, deleite que me escatiman cien desabridas obligaciones, esta vez concitadas para retrasar la conclusión, la cual en todo caso se habría demorado, porque este libro de usted no es para leído al vuelo, sino para detenerse cientos y cientos de veces a considerar el hondo caudal de ideas y los primores literarios con que está compuesto. Sin lisonja he de decirle a usted que he admirado el fondo y la forma; palabras éstas que no expresan sino tibiamente la impresión que me ha causado esta lectura, y no paso adelante porque la modestia de usted no se desazone. Mil gracias, Dios multiplique los lectores de su libro y le conserve a usted las excepcionales dotes para seguir escribiendo obras análogas. Su admirador affmo. A. Maura. 10 Diciembre 915.»
37. Interpretaciones del Quijote. Artículo en el tomo L. (1916).
38. La acción católico-social española. Cambio de frente. La acción, &c. De los sindicatos puros o libres. Dos artículos en el tomo LI. (Id.)
39. Teoría del conocimiento según San Agustín. Trabajo publicado en dos números del mismo tomo. Había sido presentado por el autor al Congreso V de Ciencias celebrado en Valladolid en Octubre de 1915.
40. La acción católico-social española. La Dirección de la Acción social y la confesionalidad de las Asociaciones. Continuación, como se ve por el título principal, de los artículos del núm. 38. Salió en el tomo LII de id.
41. La voz de las ideas. Serie de artículos que han comenzado a publicarse en el tomo LIII. Es el último de sus trabajos en España y América.
42. Los juicios bibliográficos y críticos que ha publicado el P. Bruno, especialmente en España y América, son numerosísimos, como está patente a los asiduos lectores de dicha revista y puede convencerse de ello el que quiera hojear la colección de la misma. Aunque de ordinario no ocupa cada uno de ellos muchas páginas, no por eso son menos apreciables. Con respecto a su proceder en esta parte de sus escritos, podemos repetir lo que a este propósito escribió un conocido publicista: «En todos ellos revela espíritu amplio, razonamiento sereno y vigoroso, severa imparcialidad, aun al juzgar obras de sus hermanos, tolerancia y respeto para con los adversarios.»
43. El P. Blanco García. Artículo necrológico publicado en la Revista Contemporánea (Enero, 1904).
44. Ensayo de estudio social. Id. en La Voz de Alicante. (1905)
45. Las huelgas, sus causas, sus remedios. Id. en id.
46. Varios artículos en El Correo Católico, de Cuenca, de los cuales deben citarse: ¡Aún hay patria, Veremundo! y Los guerrilleros, este segundo reproducido después en España y América.
47. Cristianismo y Democracia, Cristianismo y Socialismo por Anatolio Leroy-Beaulieu, Miembro del Instituto. Traducido de la cuarta edición francesa por el P. Bruno Ibeas Agustino. Con licencia de la Autoridad eclesiástica. Precio: 60 céntimos. Madrid Centro de publicaciones católicas Librería religiosa Pontejos, 8. A la cabeza de esta portada: Religión y Ciencia. Estudios para los tiempos presentes. XXII. A la V. de la port.: Tip. del Sagrado Corazón, San Bernardo, 7, Madrid. 8.º de 62 págs.
48. Publicó en La Ribera del Tajo, periódico de Talavera que vivió desde Abril de 1909 hasta Octubre de 1910, lo siguiente: Hojas de mi cartera. Cartas privadas dirigidas al público, on la firma «Juan Pérez», en varios números. Venus púdica (Amorosa), poesía publicada con la firma «Pepe Albillo». Amor salvaje, artículo con la misma firma. Junto al fuego. Puntaítas. Quisicosas, Poesías con el mismo pseudónimo, las dos últimas en los números 40 y 43. Amor y olvido, artículo con la misma firma en el número 47. La Exposición de la Argentina. Las paredes oyen, o cosas del Casino, dos artículos con la firma «Z» en el número 49. ¡Pobre Madre.!, con la firma «X» en el núm. 52. La escuela laica, Cuatro artículos en los núms. 53, 55, 56 y 57 con la firma «Z». Carta abierta. Las perlas. Exposición de aparatos agrícolas, Dos artículos firmados con una «Z» en los núms. 58 y 60. Cooperación: Cooperativas, cuatro artículos firmados con id. en los números 61 al 64. Para la «Voz del Pueblo». La Tercera orden concordada, Articulo firmado con id. en el núm. 61. ¡Números! ¡Números! id. en el núm. 62. De agricultura, Tres artículos con la firma «Campos» en los núms. 63, 64 y 71. Pobres y ricos, con una «Z» en el núm. 63. La bandera de mi patria, Poesía firmada de igual manera en el núm. 64. Entitáculos, con la firma «Larra» en el núm. 68. Amor de madre. Contraste, Poesías firmadas, la primera, con una «Z», y la segunda, con una «X» en los núms. 68 y 69. Acepciones modernísimas, con la firma «Larra» en los núms. 69 y 71. La república y el pueblo. ¿A dónde vamos?, artículos con estos epígrafes y la firma «Z» en el núm. 69. Nochérniga, con la firma «Larra» en el núm. 70. Angeles, poesía con la firma «X» en el mismo número. Cosas y cosasas, artículo con la firma «Pepe Albillo» en los núms. 70 y 71. Cartas a Pepita, firmadas por «Z» en el núm. 71. Futuribles, con la firma «Larra» en el núm. 72. Castellana, poesía firmada con una «Z» en el núm. 73. Bibliografía. Buen modelo. El obrero en la Argentina, artículos con la misma firma en los núms. 73 y 74. El constructor del Prado, con la firma Bruno Ibeas. Trátase de la construcción de la iglesia dedicada a dicha imagen por Fr. Lorenzo de San Nicolás. La ermita de Nuestra Señora del Prado, con la firma «Z». Bagatelas, poesía firmada por «Z». Bibliografías (Simbólicas), con la firma «Larra». De agremiación, con una «X». Propaganda barata, firmado con una «Z». Talavera católica, con la firma «Pepe Albillo». Chismografías. In memoriam!, firmado con una «Z». Nuestra muerte y el cólera en Talavera, con la firma «Juan Pérez». Nuestros enemigos, Artículo final con el nombre de «Pepe Albillo».
49. Reformas en la Agricultura regional. Memoria premiada en un certamen celebrado en Burgos el 1910.
50. Una visita a Salamanca. Impresiones. Art. publicado en La Basílica Teresiana, núm. de 15 de Octubre de 1915.
51. En El Correo Español y en otros periódicos católicos tiene publicados también bastantes artículos de asuntos sociales y políticos.» » (Gregorio de Santiago Vela, Ensayo de una Biblioteca Ibero-Americana de la Orden de San Agustín, volumen III, Madrid 1917, págs. 668-676.)

1925 «Ibeas (Bruno). Biografía. Escritor español, de la orden de San Agustín, autor de Discreteos filosóficoliterarios (Madrid 1915), La voz de las ideas (Madrid 1919), La teoría de la relatividad de Einstein (Madrid 1920), De la vida y de la muerte (Madrid 1924), &c. No desprovisto de dotes literarias, sus obras encajan perfectamente en el tipo de libros de vulgarización y propaganda. Es, desde hace algunos años, uno de los principales redactores de la revista España y América.» EUI 28-1:818 (1925)

1926 «Fidelino Figueiredo, Sob a cinza do tédio. Romance duma consciencia. Prefacio do Prof. Robert Ricard. 1.º Milhar. Empresa literària Fluminense, Lda. Rúa dos Retroseiros, 125. Lisboa. Un volumen de 18,5 por 12 centímetros y XV-170 págs. Aunque no hubiese sido más que por el prólogo que la encabeza, debido a la bien cortada pluma de mi amigo Roberto Ricard, docto y simpático hispanista, hubiese leído con toda devoción esta novela del fecundo y notable escritor portugués Fidelino de Figueiredo; pero los artículos jugosos y vibrantes que en El Debate ha publicado éste en los últimos tiempos, me acicatearon más a leerla, así que en las manos la hube. Porque he de confesar, para vergüenza mía, que ignoraba quién era Fidelino de Figueiredo. Y digo para vergüenza mía, porque el autor de Sob a cinza do tédio es toda una personalidad literaria, un escritor de valer mucho más que común.» (P. B. Ibeas, Libros, España y América, Año XXIV, nº 6, Madrid 15 marzo 1926, págs. 457-459.)

1931 «—Bien, bien. ¿Es usted católico, don Luis? —Desde luego. Aunque en las oposiciones se movilizaron contra mí cincuenta y siete obispos. Me interesa decir esto. Claro que por otra parte tengo mis enlaces secretos con los frailes, pero a nadie le importa. Mi confesor es el padre Bruno Ibeas. Todo a mayor gloria de la Rechtswissenschaft.» («Guía de descarriados. 1. Don Luis Recaséns Siches», La Conquista del Estado, nº 2, Madrid, 21 de marzo de 1931.)

1932 «Ibeas (Bruno). Biografía. Escritor español de la orden de San Agustín, nacido en Celada de la Torre (Burgos) en 1879. A las obras que se citaron de este religioso puede añadirse: Laboriosidad de san Julián; En alta voz y Los ascéticos agustinos españolesEUI Ap6:144 (1932)

1956 «Ibeas (Bruno). Religioso agustino. Nació en Celada de la Torre (Burgos) en 1879 e ingresó joven en la Orden, donde como Provincial de la misma, consiguió realizar importantísimas mejoras en todos los Colegios y Residencias de España. De privilegiada cabeza, enorme cultura, gran carácter y excelentes dotes como organizador, su obra, hasta la fecha, ha sido muy cuantiosa. Ha publicado muchos libros, figurando entre los últimos: Laboriosidad de San Julián, En alta voz, Los ascéticos agustinos españoles.» DHE 248 (1956)

Bruno Ibeas 1957 «Necrológicas. El padre Bruno Ibeas. A consecuencia de un ataque cardíaco ha fallecido en Madrid, a la edad de setenta y ocho años, el religioso agustino padre Bruno Ibeas. Nacido en Celada de la Torre (Burgos), ingresó en la Orden de San Agustín a los diecisiete años, y ordenado sacerdote en 1902 fue destinado a la educación de la juventud. Religioso de vasta cultura y de profundo pensar, tuvo actuaciones brillantes en el púlpito y en la cátedra y una clarividencia de los acontecimientos poco común. Escribió interesantes y numerosos artículos en varios periódicos y revistas. Doctorado en Filosofía y Letras en Madrid, ocupó la cátedra de Historia de la Filosofía de la Universidad Central. Dentro de la Orden desempeñó cargos de mucha responsabilidad. Muy estimado por sus cualidades personales, deja gratísimos recuerdos de su amabilidad y carácter firme y paternal.» (ABC, Madrid, vienes 29 noviembre 1957, pág. 52.)

1972 «Ibeas, Bruno, OSA (Celada de la Torre [Burgos] 6-X-1879 † Madrid 28-XI-1957) escritor ensayista. Profesó en el convento de Valladolid el 7-XI-1895. Ordenado sacerdote, explicó primero en colegios de segunda enseñanza; licenciado luego en la Universidad de Valencia, durante algún tiempo estuvo encargado de la cátedra de Historia de la Filosofía en la Universidad Central. Ocupó también altos cargos dentro de su Orden. Fue director, durante varios años, de la revista Religión y Cultura. Su actividad la desarrolló principalmente a base de conferencias, artículos y sermones, a través de los cuales puede notarse un espíritu inquieto, innovador y polemista. Obras: La santidad y los pueblos, Madrid 1914; Discreteos filosófico-literarios, Madrid 1915; La voz de las ideas, Madrid 1919; De la vida y de la muerte, Madrid 1924; Los ascéticos agustinos españoles, Madrid 1928; Problemas sociales, Madrid 1958. Publicó, además, numerosos artículos en «España y América», «La Ciudad de Dios» y «Religión y Cultura». Bibliografía: G. de Santiago Vela, Ensayo de una biblioteca..., III, 668-676; F. García OSA, «El Padre Bruno Ibeas. Silueta de un fraile batallador», Religión y Cultura, 3 (1958) 9-32. A. Espada.» DHEE 2:1115 (1972)

1991 «(...) A partir de 1912 fijó su residencia definitivamente en Madrid, en cuya Universidad Central desempeñó por algún tiempo la cátedra de historia de la filosofía, en donde llevó a cabo una importantísima labor de difusión cultural mediante sus publicaciones, conferencias y sermones.» HDFE 4:105 (1991)

Sobre Bruno Ibeas

2010 Enrique Somavilla Rodríguez OSA, «D. Ángel Herrera Oria y el Agustino P. Bruno Ibeas. Dos figuras del catolicismo social español de la primera mitad del siglo XX», Analecta Agustiniana, vol. 73, 2010, págs. 311-340.

Textos de Bruno Ibeas en el Proyecto filosofía en español

1923 El einsteinianismo y la venida de Einstein

1931 La filosofía en España

r