Federico Alberto Lange
 
1828-1875

Federico Alberto Lange (1828-1875) Filosofo alemán, nacido en Wald [actualmente un barrio de Solingen, distrito de Düsseldorf, en Renania del Norte-Westfalia] el 28 de septiembre de 1828, hijo del teólogo protestante y escritor dogmático Juan Pedro Lange (1802-1884), y fallecido en Marburgo [Hesse] el 21 de noviembre de 1875, conocido principalmente por haber compuesto el primer ensayo de la supuesta evolución histórica de los sistemas filosóficos llamados materialistas, su famosa Geschichte des Materialismus (1866, 1873-1875), obra que muy pronto se tradujo al francés (1877-1879) y al inglés (1877-1881), un poco más tarde al ruso (1899) y en 1903 al español, por Vicente Colorado, a partir de la versión francesa de la segunda edición alemana: Historia del materialismo, Daniel Jorro, Madrid 1903, 2 tomos. (disponible desde noviembre de 2007 en edición facsimilar, formato pdf, en el Proyecto Filosofía en español.)

De niño se trasladó con su familia primero a Langenberg, en 1832 a Duisburgo y en 1841 a Zurich, pues su padre pasó a ocupar el puesto de profesor de Teología que había dejado vacante David Federico Strauss, cuando se vió obligado a dimitir al derrotar los ciudadanos suizos armados que tomaron Zurich al anterior gobierno cantonal liberal, secuela de los enfrentamientos religiosos que se reavivaron con la publicación de su Vida de Jesús (1835). En Zurich estudió filología y teología, en particular las doctrinas de Hegel y de Herbart, a través de quién se fijo en Kant. En 1848 se trasladó a estudiar a la Universidad de Bonn, con Friedrich Ritschl, cursando filosofía, literatura alemana, geometría analítica y cálculo. En 1851 obtuvo el doctorado con un trabajo sobre Quaestiones metricae. Tras realizar el servicio militar en Colonia, ejerció de profesor en un instituto y a partir de 1855 como privatdozent de la Universidad de Bonn. En el verano de 1857 comenzó a ofrecer sus primeras lecciones sobre el materialismo, interesado ya por reconstruir una historia de las doctrinas filosóficas que se fueron agrupando bajo tal rótulo. Al no poder mejorar su posición como profesor en la Universidad aceptó volver al Gymnasium de Duisburgo, a sus clases de griego, latín, alemán y filosofía, entre 1858 y 1862. A partir de 1859 escribió varios artículos de temática pedagógica para la Enzyklopädie des gesammten Erziehungs und Unterrichtswesens de Karl Schmid, entre ellos uno dedicado a la figura de Juan Luis Vives. Este artículo determinará posteriormente la simpatía de Marcelino Menéndez Pelayo hacía la persona de Lange, como puede verse en las menciones recogidas más adelante.

Federico Alberto Lange (1828-1875) Paralelamente comenzó a actuar como activista político, implicado en las nuevas cooperativas de consumidores y en los proyectos unificadores de Alemania, del Deutsche Nationalverein. Este activismo político le obligó a tener que dejar la enseñanza en 1862. Pasó a ser coeditor del liberal Rhein und Ruhrzeitung, periódico crítico con Bismarck, que también abandonó al cabo de unos meses. Participó en el segundo Congreso de la Asociación de los Trabajadores Alemanes (VDAV), en Leipzig, octubre de 1864, como representante de la cooperativa de consumidores de Duisburgo, en pleno conflicto con los sucesores del recientemente fallecido Ferdinand Lassalle. Fruto de esas disputas políticas su escrito Arbeiterfrage (La cuestión obrera, 1865). En 1866 se sumó a la Asociación Internacional de Trabajadores, a la Primera Internacional. Un año más tarde apareció la primera edición de su Historia del materialismo. En 1869 se incorporó a la universidad de Zurich, logrando al año siguiente una plaza como profesor. En 1872 pasó a ser profesor en Marburgo, pero ya se le había manifestado el cáncer que había de acortar su vida. A pesar de la enfermedad continuó trabajando en la segunda edición de su Historia del materialismo, publicada en dos tomos, el primero en 1873, el segundo en 1875 (cuyo prólogo, en el que menciona la «enfermedad grave que me ha vedado toda clase de trabajo», firma en enero de 1875). Falleció en Marburgo el 21 de noviembre de 1875.

Historia del materialismo, tomo primero, 1873
Primera parte. El materialismo en la antigüedad
Cap. 1. Periodo del antiguo atomismo, particularmente Demócrito
Cap. 2. El sensualismo de los sofistas y el materialismo moral de Aristipo
Cap. 3. La reacción contra el materialismo y el sensualismo, Sócrates, Platón y Aristóteles
Cap. 4. El materialismo en Grecia y Roma después de Aristóteles. Epicuro
Cap. 5. El poema didáctico de Lucrecio acerca de la naturaleza
Segunda parte. Periodo de transición
Cap. 1. Las religiones monoteístas en su relación con el materialismo
Cap. 2. La escolástica y el predominio de las ideas de Aristóteles acerca de la materia y la forma
Cap. 3. Vuelta de las opiniones materialistas con el renacimiento de las ciencias
Tercera parte. El materialismo del siglo XVII
Cap. 1. Gassendi
Cap. 2. Hobbes
Cap. 3. Efectos producidos por el materialismo en Inglaterra
Cuarta parte. El materialismo del siglo XVIII
Cap. 1. Influencia del materialismo en Francia y Alemania
Cap. 2. La Mettrie
Cap. 3. El sistema de la Naturaleza
Cap. 4. La reacción contra el materialismo en Alemania
 
Historia del materialismo, tomo segundo, 1875
Primera parte. La filosofía moderna
Cap. 1. Kant y el materialismo
Cap. 2. El materialismo filosófico después de Kant
Segunda parte. Las ciencias físicas
Cap. 1. El materialismo y las investigaciones exactas
Cap. 2. Fuerza y materia
Cap. 3. La Cosmogonía, según la ciencia de la naturaleza
Cap. 4. Darwinismo y teleología
Tercera parte. Las ciencias de la naturaleza
Cap. 1. Lugar del hombre en el mundo animal
Cap. 2. El cerebro y el alma
Cap. 3. La psicología conforme a la ciencia de la naturaleza
Cap. 4. La fisiología de los órganos de los sentidos y el universo como representación
Cuarta parte. El materialismo moral y la religión
Cap. 1. La economía política y la dogmática del egoísmo
Cap. 2. El cristianismo y el racionalismo
Cap. 3. El materialismo teórico en sus relaciones con el materialismo moral y con la religión
Cap. 4. El punto de vista del ideal

Dos años antes de su fallecimiento, comenzó a colaborar con Lange en Marburgo un joven judío, Hermann Cohen. Fallecido Lange, Hermann Cohen publicó póstumamente algunos de sus escritos, como los Estudios de Lógica, y cuidó algunas de las ediciones de sus obras. Con frecuencia se presenta a Lange como el fundador de la neokantiana Escuela de Marburgo (Marburger Schule); en tanto que mentor de Hermann Cohen (1842-1948), maestro a su vez de Paul Natorp (1854-1924), quien dirigió la tesis de Ernst Cassirer (1874-1945), y luego el primer Nicolai Hartmann (1882-1950) y otros estudiantes de Marburgo, como José Ortega y Gasset (1883-1955), Boris Pasternak (1890-1960), &c.

Lange en textos de Marcelino Menéndez Pelayo

«Me falta ver dos monografias alemanas, una cuyo autor ignoro sobre las relaciones entre la fílosofía de Vives y la de Kant, y otra que debe ser extensa é importante, de Lange (más de 100 páginas) sobre la vida y obras del filósofo valenciano, á quien en su célebre Historia del Materialismo, colma de elogios, principalmente como iniciador de la psicología experimental, y como precursor de Bacon.» (Carta de MMP a Laverde, Santander, 19 septiembre 1889, 10:137)

«¿Cómo olvidar tampoco que el semi-positivista Lange, en su reciente y docta Historia del Materialismo, tributa magníficos elogios a Luis Vives por su tratado De anima et vita, llamándole el mayor reformador de la filosofía de su época, el precursor de Bacon y Descartes, una de las inteligencias más luminosas del siglo XVI, autor de un tratado de las pasiones, riquísimo en observaciones delicadas y en rasgos ingeniosos; hombre, en suma, que tuvo la intuición de los verdaderos principios del estudio de la naturaleza, (...).» (MMP, Añadido a «Mr. Masson redivivo» [no figura en la versión original publicada en Revista Europea, Madrid, 30 de julio de 1876].)

«Pero hoy, ¿quién niega que Aristóteles depende estrictamente de Platón, como ha dicho el docto alemán Lange en su Historia del Materialismo?» (MMP. Contestación a un filósofo tomista, La Ciencia Española, II.)

«Razón tiene Lange para preguntar en su Historia del Materialismo: «¿Esos sentidos perfeccionados por la educación, esos ojos del filósofo, qué otra cosa son sino los sentidos combinados con la influencia de ideas adquiridas?» (MMP, Historia de las ideas estéticas en España, IV, VI.)

«Y simultáneamente con esto, la ciencia independiente de nuestro siglo XVI recibe del neo-kantiano Lange el más espléndido homenaje en su excelente artículo sobre Luis Vives, publicado en la Enciclopedia de Schmid...» (MMP, De los orígenes del criticismo..., Discurso de recepción en la RACMP, 15 mayo 1891.)

«Hasta el mismo Lange, en su Historia del materialismo, reconoce la necesidad que el hombre tiene de completar la realidad por un mundo ideal, «donde nuestro yo reconoce la verdadera patria de su ser íntimo, mientras que el mundo de los átomos y de las vibraciones le parece extraño y frío», y, a pesar del punto de vista subjetivo y estrecho, propio de su filosofía, y de la notable influencia que en él ejercen el mecanismo y el determinismo, no deja de hacer graves afirmaciones en favor de lo que él llama una libre síntesis del espíritu.» (MMP, De las vicisitudes de la filosofía platónica en España, Discurso leído en la inauguración de curso 1889-1890 en la Universidad Central.)

«Entre Erasmo y Luis Vives son evidentes las semejanzas, pero son todavía más evidentes las diferencias. Tuvo razón Lange para suponer que entre los dos amigos (que ya no estaban en relación de maestro y discípulo) no hubo completo acuerdo de pareceres en los años posteriores a 1526.» (MMP, Contestación al discurso de ingreso de Adolfo Bonilla y San Martín en la Real Academia de la Historia, 26 marzo 1911.)

Una imagen presente en Lange en dos textos de José Ortega y Gasset

«Alemania es el único país de la tierra donde el boticario no puede preparar un medicamento sin interrogarse sobre la correlación de su actividad con el conjunto del universo» (Lange, Historia del materialismo, tomo segundo, primera parte, capítulo II, Madrid 1903, págs. 109-110.)

«Hasta aquí las notas que me envía el doctor Vulpius. Sus hábitos de pensador alemán le han inducido a buscar harto en su origen la cuestión. Problema, al parecer, tan exiguo como este del arte pictórico le ha llevado a desarrollar una visión sistemática del universo. No es extraño; su compatriota Lange dice en la Historia del materialismo que es Alemania el único país donde un boticario, para machacar en su mortero, necesita pensar en lo que esto significa dentro de la armonía universal.» (José Ortega Gasset, «Adán en el Paraíso», mayo-agosto 1910, Obras completas, Madrid 1950, I:492-493.)

«Decía Federico Alberto Lange que un boticario alemán no puede machacar en su mortero si antes no se ha puesto bien en claro lo que ese acto representa en el sistema del Universo. De aquí la inevitable lentitud del tempo vital que caracteriza la existencia alemana.» (José Ortega Gasset, «Kant», 1929, Obras completas, Madrid 1951, IV:41-42.)

Lange a la luz del marxismo y del leninismo

La propia indeterminación del rótulo materialismo y las enfrentadas posiciones ideológicas y doctrinales que envuelven estos asuntos permiten entender la variedad de interpretaciones contrapuestas ante la obra de Federico Alberto Lange. Por ejemplo, el Lenin de Materialismo y empiriocriticismo, influirá en la historiografía soviética, que repetirá opiniones canónicas como las siguientes (no es de extrañar, por tanto, que en lengua rusa figuren localizadas ediciones de la Historia del materialismo de Lange de finales del siglo XIX y de principios del siglo XXI, pero no del periodo marxista leninista):

«Federico Alberto Lange (1828-1875): filósofo alemán, idealista subjetivo, uno de los representantes tempranos del neokantismo; catedrático de la Universidad de Zurich (desde 1870) y de la de Marburgo (desde 1872). Lange falsificó el materialismo e intentó demostrar su inconsistencia como doctrina filosófica. En sus obras, escritas desde posiciones burguesas liberales, tergiversó la esencia del movimiento obrero, fue partidario de la teoría reaccionaria maltusiana de la población y conceptuaba el capitalismo de régimen «natural y eterno» de la sociedad humana.» (Índice de nombres, V. I. Lenin, Obras escogidas en doce tomos, Editorial Progreso, Moscú 1976, tomo IV, página 426.)

«En 1896, con un júbilo extraordinariamente triunfal, el conocido idealista kantiano Arminio Cohen escribía en el prólogo a la quinta edición de la Historia del materialismo, falsificada por F. Alberto Lange. «El idealismo teórico –exclamaba A. Cohen (pág. XXVI)– ha empezado a conmover el materialismo de los naturalistas, sobre el que acaso obtenga muy pronto una victoria definitiva». «El idealismo va impregnando (Durchwirkung) la Física moderna». «El atomismo ha debido ceder el puesto al dinamismo». «El viraje notable consiste en que la investigación de los problemas químicos de la sustancia ha llevado a superar radicalmente la concepción materialista de la materia. Así como Tales hizo la primera abstracción, formulando el concepto de sustancia, y relacionó con ello sus razonamientos especulativos sobre el electrón, le ha cabido en suerte a la teoría de la electricidad producir la más profunda revolución en la concepción de la materia y, transformando la materia en fuerza, rendir la victoria al idealismo» (pág. XXIX).» (V. I. Lenin, Materialismo y empiriocriticismo, Capítulo V, 5. Obras escogidas en doce tomos, Editorial Progreso, Moscú 1976, tomo IV, pág. 283.)

«Lo importante no es que, al hacerlo, Bogdánov ajuste todos o «casi» todos sus resultados y conclusiones a la teoría de Marx (ya hemos visto la «enmienda» que hace al problema de la relación entre el ser social y la conciencia social); lo importante es que los procedimientos de ese ajuste, de ese «energetismo social» son falsos de cabo a rabo y no se distinguen en nada de los procedimientos de Lange. «El señor Lange –escribía Marx el 27 de junio de 1870 a Kugelmann– (La cuestión obrera, &c. 2ª ed.) me prodiga grandes elogios... con objeto de dárselas él mismo de gran hombre. Es que el señor Lange ha hecho un gran descubrimiento. Toda la historia puede ser condensada en una sola gran ley natural. Dicha ley natural se resume en la frase: Struggle for life, lucha por la existencia (así aplicada, la expresión de Darwin se convierte en una frase vacía), y el contenido de dicha frase es la ley maltusiana de la población, o más bien, de la superpoblación. Por consiguiente, en lugar de analizar ese Struggle for life, como se ha manifestado históricamente en las diversas formaciones sociales, no queda, pues, más que convertir toda lucha concreta en la frase Struggle for life, y esta frase en la fantasía maltusiana sobre la población. Convengamos en que este método es muy convincente... para la ignorancia enfática, pseudocientífica, presuntuosa, y para la pereza mental.» Lo fundamental de la crítica que Marx hace de Lange no estriba en que Lange introduzca especialmente el maltusianismo en la sociología, sino en que el traslado de las nociones biológicas en general a las ciencias sociales es una frase.» (V. I. Lenin, Materialismo y empiriocriticismo, Capítulo VI, 2. Obras escogidas en doce tomos, Editorial Progreso, Moscú 1976, tomo IV, págs. 331-332.)

Lecturas antimaterialistas del materialismo de Lange

La incapacidad o la torpeza en la interpretación de la obra de Lange, o la simple manipulación ideológica interesada, lleva a algunos autores idealistas a confundir las pretensiones de Federico Alberto Lange. Así el fundador de la antroposofía, el austriaco Rudolf Steiner (1861-1925), asegura:

«Una curiosa variación del idealismo la constituye la concepción de Friedrich Albert Lange, expuesta en su muy leída Historia del Materialismo. Para él el materialismo tiene razón al considerar que todos los fenómenos del mundo, incluido nuestro pensar, son el producto de procesos puramente materiales; que a la inversa, la materia y sus procesos son un producto de nuestro pensar. “Los sentidos nos dan... los efectos de las cosas, no las imágenes fieles de las cosas, ni las cosas mismas. A estos meros efectos pertenecen también los sentidos mismos juntamente con el cerebro y sus supuestas vibraciones moleculares”. Esto quiere decir que los procesos materiales producen nuestro pensamiento, y el pensar del “Yo” produce aquéllos. Con ello la filosofía de Lange no es otra cosa que la historia, convertida en conceptos, del valiente Münchhausen que se mantenía suspendido en el aire agarrándose de su propia cabellera.» (Rudolf Steiner, La filosofía de la libertad, II. El impulso fundamental hacia la ciencia, 1894.)

La Enciclopedia Británica (decimoprimera edición 1910-1911) dice que «según Lange, pensar claramente sobre el materialismo es refutarlo», cuando lo que Lange sostiene es que el propio avance de la ciencia y de la filosofía dicha materialista es el que obliga a arrinconar y superar posiciones dichas materialistas que van quedando anticuadas y desconectadas del conocimiento cada vez más profundo que se va teniendo de la realidad.

En la Enciclopedia Espasa (tomo 29, 1916, página 628) encontramos un acabado ejemplo de esta incapacidad de entender, desde posiciones idealistas y apologéticas cristianas, la dialéctica materialista que encontramos en la obra de Federico Alberto Lange:

«Sin duda ve en el materialismo la expresión más inmediata de la ciencia, trasladada al terreno filosófico; pero juntamente da a entender que todo lo que tiene de inmediato y de simplista explicación del mundo, lo tiene también de primitivo y de ingenuo. Hasta cierto punto su objeto era corregirlo para no dejar a los hombres de ciencia en esta perpetua infancia filosófica a que les ha de condenar siempre el materialismo a que tan fácilmente les conduce la exposición e inmediata explicación que profesar dar del universo. Porque para Lange el materialismo es un sistema que en sus mismos triunfos ha de encontrar siempre su derrota. Así que no era él materialista en el sentido vulgar de la palabra, sino que más bien era su adversario. A decir verdad, hay que contarle entre los defensores del materialismo, aunque hoy el nombre de su escuela sea otro, a saber: el paralelismo psicofísico...»

El contexto de algunas de las ediciones de Lange en otras lenguas

Puede arrojar cierta luz, para delimitar los entornos ideológicos que a lo largo del tiempo y de las distintas naciones se fueron interesando por la obra de Lange, reconstruir los contextos en los que se llevaron a cabo las traducciones y ediciones de la Historia del materialismo. La enemiga del marxismo y del leninismo por Lange, ¿no habrá servido de aval para que su Historia del materialismo fuera desempolvada por quienes buscaban combatir ideológicamente al enemigo soviético, desde posiciones socialdemócratas, por ejemplo? ¡Dos ediciones en la Argentina en 1946! ¿A partir de qué momento las reediciones de Lange consideran ya el texto como un clásico arqueológico, que interesa más que nada a los meros efectos histórico filosóficos?

La edición francesa de 1877-1879 (de la que procede la versión española) está dedicada por el traductor, B. Pommerol, «al señor Gabriel de Mortillet, fundador de los Congresos internacionales de Antropología y de Arqueología prehistórica, antiguo presidente de la Sociedad de Antropología de París (...) homenaje de respetuoso y profundo reconocimiento.» El traductor de Lange al francés, B. Pommerol, acababa por su parte de traducir, también del alemán Le fonds des reptiles. Le journalisme allemand et la formation de l’opinion publique (París 1877), el célebre libro de Henri Wuttke en el que se acuñaba la fórmula que describe a la prensa mercenaria del poder, por los dineros con los que Bismarck engrasaba su expansión germánica y la Kulturkampf anticlerical. En el tomo primero de la edición francesa de 1877 se anuncia además como ya publicada su Notice sur F.-A. Lange, y en prensa la traducción de otra obra de Lange, La question ouvriére, y un trabajo propio del traductor: Crania Arverna. Études sur les races humaines du département du Puy-de-Dôme (de cuya publicación efectiva no tenemos constancia). El prefacio es de Désiré Nolen (1838-1904), profesor de filosofía en Montpellier que ya había publicado Quid Leibnizius Aristoteli debuerit?, tesis doctoral, 76 págs.; La critique de Kant et la métaphysique de Leibniz, París 1876, 480 págs.; Kant et la philosophie du XIX siécle, Montpellier 1877, 40 págs.; y acababa de traducir del alemán La philosophie de l’inconscient y La philosophie allemande du XIX siècle dans ses représentants principaux de Eduardo Hartmann. En el catálogo del editor Reinwald la obra de Lange compartía catálogo con las obras de Carlos Darwin, de Ernesto Haeckel, de Carl Vogt, de Luis Büchner...

La obra de Lange en italiano no se publicó hasta 1932, vísperas de la consolidación del eje nazifascista Roma-Berlín, traducida por Angelo Treves. Angelo Treves era judío, nacido en Vercelli el 7 de octubre de 1873, vinculado en su juventud a la cuasi masónica Associazione Generale degli Operai, en los primeros años veinte colaboró en la revista filo bolchevique comunista Crítica Sociale, antes de convertirse en ardoroso seguidor del Fascismo. A lo largo de los años veinte fue traduciendo para la Casa Editrice Monanni las Opere complete di Federico Nietzsche, y también obras de Oswald Spengler. En 1932, además de la Storia critica del materialismo de Lange (Monanni, Milán 1932), tradujo Mondo aperto de Otto Corbach (Bompiani, Milán 1932) o La fine del capitalismo de Ferdinand Fried (Bompiani, Milán 1932). En febrero de 1933, una semana antes de que Hitler fuera nombrado canciller, Rudolf Hess viajó clandestinamente a Roma para gestionar con Mussolini la venta de los derechos de Mein Kampf de Hitler para su edición italiana (y financiar de paso al Partido Nazi: Mussolini pagó a la editorial Franz Eher Verlag una cantidad exagerada, 53.625 marcos, cuarenta veces más de lo que pagó la editorial norteamericana Houghton Mifflin). En el contrato que se firmó el 30 de mayo de 1933 estaba previsto que el traductor italiano no debía ser judío, pero el editor Valentino Bompiani hizo el encargo a Angelo Treves, quien tradujo La mia battaglia (aunque luego se tuvo que omitir el nombre del traductor, ante las quejas alemanas por el traductor judío), que apareció en marzo de 1934. Angelo Treves falleció en Milán el 27 de diciembre de 1937, y su cuerpo fue trasladado a Vercelli para ser enterrado en el cementerio israelita.

La primera edición portuguesa se publicó en 1943-1944, en plena guerra mundial, traducida por un espiritista, Antonio Lôbo Vilela, en Ediciones Gleba de Lisboa. Antonio Edmundo Lôbo Vilela (1902-1966), estudió en las universidades de Coimbra y de Oporto, fue ingeniero, licenciado en matemáticas, profesor, autor de varios manuales y obras pedagógicas, así como traducciones. Desde finales de los años veinte fue uno de los adalides del espiritismo en Portugal, uno de los fundadores y directores en 1927 de la Revista de espiritismo, órgano de la Federação Espírita Portuguesa (creencia que a partir de 1935 fue prudentemente silenciada por el salazarismo; Lôbo Vilela publicó entre 1929 y 1935 varias obras espiritistas, y en 1945 Ao Serviço da democracia, Seara Nova, Lisboa, 113 págs., obra al parecer retirada de la circulación por la autoridad correspondiente.). La Colecção Cultura de Gleba, en la que apareció la obra de Lange, aparenta por otra parte gran heterogeneidad: 1) E. Tarle, A campanha de Napoleão de 1812: invasão da Rússia (1943); 2) Pedro Fazenda, Inglaterra, estrutura física e mental (1943); 3) Lange, História do materialismo (1943-1944); 4) Telo de Mascarenhas, A mulher hindu: ensaios (1943); 5) João Dias Agudo, A criança e a educação (1945).

Ediciones de la Historia del materialismo de Federico Alberto Lange:

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