Manuel Pizán Domínguez
 
1943-1978

Manuel Pizán 1943-1978 Lápida de su tumba en el cementerio civil de Madrid Periodista y profesor español, activo y lúcido impulsor de la filosofía española en los años del tardofranquismo, desde la prensa y como adjunto a la cátedra de Historia de la Filosofía Española y Filosofía de la Historia, de la Universidad de Madrid, de la que era titular Rafael Calvo Serer desde 1946. Nació en Huelva, el 2 de septiembre de 1943, hijo de Manuel Pizán Mora, funcionario de la Organización Sindical como Secretario de la Junta Provincial de Elecciones Sindicales de la Delegación Provincial de Sindicatos de Huelva (durante la República había sido Presidente de la Asociación Profesional de Estudiantes de Magisterio, que desde la FUE promovió la Universidad Popular de Huelva). Estudió el bachillerato en el Instituto La Rábida (nombre adoptado por el que fuera primer instituto de segunda enseñanza de la provincia de Huelva, que cuenta en su historia con profesores de filosofía como Federico de Castro Fernández y Joaquín Sama Vinagre, y a Juan Ramón Jiménez y Enrique Gómez Arboleya entre sus alumnos). El joven Manuel Pizán participó activamente de la vida cultural onubense de los primeros años sesenta: en los últimos años de la Academia de San Cristóbal (institución informal en torno al taller del pintor Pedro Gómez Gómez y del escultor Antonio León Ortega) y, como poeta, entre los miembros del Grupo Santafé.

«ABC en Huelva. El grupo «Santafe» y sus actividades literarias. Un nuevo libro acaba de ver la luz en su colección Litoral. Al habla con su autor, Manuel Pizán Domínguez.
Ya dijimos en otra ocasión que el Grupo Santafé lo forman pintores, músicos y poetas; un grupo de jóvenes que tiene ilusión, empuje, brío y arte. Su existencia ha traspasado las fronteras provinciales. Su repertorio, inagotable, diverso y ameno: exposiciones, recitales, conferencias y conciertos. Pero ha sido la aparición de una colección –Litoral– la que, a partir de hace escasos meses, ofrece un camino de perspectivas más amplias a sus componentes. Primero, vio la luz Brocal, de Manuel Garrido Palacios. Algo más tarde, hacía su aparición en las librerías Las cuatro esquinas del aire, original de José Manuel de Lara, y ahora acaba de salir el tercer número de la colección. Se trata de Canto nuevo, escrito por Manuel Pizán Domínguez. Los tres forman parte del Grupo Santafé. Veamos qué nos dice el último...
Manuel Pizán, dibujo de Juan Manuel Seisdedos Romero—Me llamo Manuel Pizán Domínguez. Nací en Huelva. Era el día 2 de septiembre de 1943.
—Grata ocasión la aparición, días después, de este libro para celebrar el cumpleaños.
—Gratísima.
—Aparte de escribir, ¿qué hace?
—Para mi, escribir –poesías, desde luego–, es una necesidad. Aunque he escrito mucho en periódicos, y también para la radio, este es mi primer libro.
—Hablemos del Santafé.
—Soy uno de sus miembros fundadores y superviviente de las «sangrientas» batallas dialécticas del año pasado. Aunque, por ser parte, esté mal que lo diga, creo que en el Santafé hay buena gente, muy buena gente.
—¿Poeta?
—Yo, de poesía, francamente, no entiendo gran cosa: únicamente sé hacer poemas. Por tanto, no sabría decir si la mía es buena o mala. Ni acaso importa.
—¿Por qué?
—Porque estos poemas los escribí para librarme de ellos, para que no me dieran más vueltas por la cabeza. Otros, por la ineludible necesidad de escribirlos, una necesidad casi diría que física.
—¿Qué diferencia a su poesía de las demás?
—Mis poesías están hondamente motivadas. En cierto modo, están escritas para una o dos persones, pensando que las han de leer un día.
—Modestia aparte, ¿por qué se ha decidido entonces a publicar un libro?
—Me he lanzado a la aventura de publicar a pesar de que mis actuales poesías no me satisfacen: deseo hacer cosas mejores. Y quiero intentar hacerlas.
—Buen propósito. ¿Quá opina de la poesía?
—En estos momentos, la poesía se está considerando una pérdida de tiempo sin ninguna utilidad. Yo no sabría qué decir a esto. Acaso que, como otros fuman o beben demasiado, yo escribo versos. Me parece un vicio bastante inofensivo.
—¿Y qué siente con la publicación de su primer libro?
—Ante este mi primer libro me siento tan gozosamente nervioso como un chiquillo que acaba de hacer una travesura.
Tenemos en nuestras manos Canto nuevo. Nos lo acaba de entregar Manuel Pizán Domínguez. Es posible que ya lo hayan recibido las librerías. La portada es de Juan Manuel Seisdedos, ese joven pintor, inquieto como sus demás compañeros del Grupo Santafé. En Canto nuevo, Manuel Pizán Domínguez nos da una soberbia lección de poesía, de poesía auténtica, porque siempre hay poesía en su poesía. La colección Litoral ha zarpado otra vez. Dicen los del Grupo que Canto nuevo es su pasaje, y Manuel Pizán Domínguez, su timonel. Nosotros lo hemos abordado. Y, cumplido nuestro objetivo, le dejamos prosiga su marcha. Y, después de este libro, otro que ya se está preparando. Es una Antología de la actual poesía onubense. Esperemos su aparición... J. S. Canales.» (José Sánchez Canales, ABC, Sevilla 23 de septiembre de 1964, página 35.)

Manuel Pizán estudió en Madrid, en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Madrid y en la Escuela Oficial de Periodismo, en la que obtuvo el número uno de su promoción [hasta 1971 no se crearon en España las Facultades de Ciencias de la Información: en la Universidad de Madrid y en la Autónoma de Barcelona, reconociéndose también similar institución en la privada Universidad de Navarra, obra corporativa del Opus Dei].

Como periodista comenzó a colaborar en el periódico Pueblo (1940-1984), el diario vespertino madrileño órgano de la Delegación Nacional de Sindicatos, dirigido por Emilio Romero entre 1952 y 1974. De Pueblo pasó a formar parte de la redacción del diario Madrid (controlado, desde septiembre de 1966, por destacados numerarios del Opus Dei: presidía su consejo de administración Rafael Calvo Serer –1916-1988–, y tras ser dirigido por José Manuel Miner Otamendi –1910-2003– asumió tal responsabilidad el catedrático Antonio Fontán Pérez –1923-2010–), hasta su último número publicado, el 25 de noviembre de 1971, tras cancelar el Ministerio de Información la inscripción del periódico y ordenar la ejecución del cierre ese mismo día.

«Manuel Pizán, periodista, que durante varios años fue adjunto a la cátedra de Historia de la Filosofía, regentada por el profesor Calvo Serer, ha sido propuesto de nuevo para ocupar la misma adjuntía, con motivo del regreso de su titular a la función docente. El señor Pizán, miembro destacado de la redacción del diario Madrid, podría ocupar asimismo un puesto de responsabilidad en el nuevo equipo del Madrid.» (El País, Madrid, 4 de noviembre de 1976.)

Murió Manuel Pizán en plena juventud, el 24 de agosto de 1978, sólo cinco meses después que su padre. Fue enterrado en el Cementerio civil de la Necrópolis del Este de Madrid.

«Don Manuel Pizán Mora. El lunes, de madrugada, falleció en Huelva Manuel Pizán, persona muy querida en todos los sectores sociales de la ciudad, muy particularmente en los medios sindicales, donde dejó plena muestra de la constancia de su valía profesional y de su gran corazón de hombre de bien. Manuel Pizán Mora ejerció como secretario de la Junta de Elecciones Sindicales durante largos años, y en el momento de producirse el óbito, le faltaban sólo cuatro días para su jubilación. Desde estas líneas enviamos a su hijo, Manuel Pizán Domínguez, compañero nuestro en las labores periodísticas, nuestro más sincero pésame, al mismo tiempo que pedimos una oración por su eterno descanso.» (Necrológica, ABC, Sevilla, jueves 30 de marzo de 1978, pág. 36.)

«Ha muerto Manuel Pizán. Ayer falleció en la UVI del centro sanitario Ramón y Cajal el periodista Manuel Pizán, tras larga y penosa enfermedad, a la edad de treinta y cuatro años. Manuel Pizán era redactor de la Hoja del Lunes, de Madrid, y prestó también sus servicios en el desaparecido diario Madrid. Estaba casado y deja una hija.» (ABC, Madrid, viernes 25 de agosto de 1978, pág. 56.)

«Falleció el periodista Manuel Pizán. El periodista Manuel Pizán falleció ayer a la edad de 34 años en la unidad de vigilancia intensiva del centro sanitario Ramón y Cajal. El señor Pizán estaba aquejado desde hace tiempo de una enfermedad hepática. Actualmente era redactor de la Hoja del Lunes, de Madrid. Estaba casado y era padre de una niña.» (El País, Madrid, viernes 25 de agosto de 1978.)

«Entierro del periodista Manuel Pizán. Hoy, sábado, a la una de la tarde, tendrá lugar, en el cementerio civil, el entierro de los restos mortales del periodista Manuel Pizán, redactor de la Hoja del Lunes de Madrid, fallecido el jueves. La conducción del cadáver se efectuará desde la clínica Ramón y Cajal, de la Seguridad Social.» (ABC, Madrid, sábado 26 de agosto de 1978, pág. 22.)

«Falleció el periodista Manuel Pizán. A los treinta y cuatro años de edad, tras una larga enfermedad hepática, ha fallecido en Madrid el periodista onubense Manuel Pizán, que ejercía su profesión en la Hoja del Lunes de la capital de España. Estaba casado y deja viuda e hija. Manuel Pizán trabajó en los diarios Pueblo y Madrid y fue corresponsal de La Ilustración Regional. De su obra merece destacar el libro Los hegelianos en España.» (ABC, Sevilla, domingo 27 de agosto de 1978, pág. 32.)

«Manuel Pizán. Tengo a bien aproximar hoy a estas benditas páginas, el recuerdo de un hijo de Huelva que en la época en que yo lo conocí –de vista, como se dice– contribuyó a reforzar aún más el intríngulis que yo mantenía con el mundo de los libros y sus personajes. Traer este lunes a Manuel Pizán, a Manolo Pizán, es como acercaros una porción pequeñita de la historia de aquella Huelva –un tanto grisácea y ya lejana, pero artística donde las hubiera– en la que los músicos, los pintores y los poetas onubenses, muchos de ellos reunidos en torno  al denominado Grupo Santafé, se miraban de frente, sostenían esperanza tras esperanza, desparramaban el mismo brío y se mecían como barquitas multicolores por los azules y los blancos de un universo marinero y mágico.
Eran años en los que se sucedían los conciertos, las exposiciones y las veladas poéticas; y en los que esta ciudad nuestra de cada día vibraba en un arrebato cultural inigualable. Pues que de entre esos moldeadores del alma, la figura de Manuel Pizán emerge en el tiempo cual carabela de plata surcando mares de olas bravas. Onubense, de la Isla Chica, del Conquero, del Paseo del Chocolate, de la Punta del Sebo, del Tinto y del Odiel, Manuel Pizán estudió en la Universidad Central de Madrid en donde ejerció como profesor en la cátedra de Historia de la Filosofía Española, a la vez que obtenía el título de la Escuela Oficial de Periodismo con el número uno de su promoción. Fue codirector del Seminario de Literatura Española Actual que se formó en el CSIC. Becado por el gobierno egipcio, estudió en la Universidad Al Azhar de El Cairo. Viajero incansable, pudo ensanchar su horizonte cultural e impregnarse de humanidad por Europa, Oriente Medio y África del Norte. Poeta y periodista. Cultivó con valentía el periodismo de la verdad. Perteneció al diario Pueblo, de donde tuvo que salir, por discrepancia en las ideas, y a causa de una entrevista que le hizo a Emilio Romero. Formó parte del cuerpo editorial y la redacción del recordado rotativo Madrid, colaborando al mismo tiempo en importantes publicaciones de carácter nacional, como la revista Don Quijote. De sus libros tendríamos que destacar: Canto Nuevo (poesía), El poder y la oposición (libro de entrevistas muy comprometido), y los ensayos El joven Unamuno y Los hegelianos en España y otras notas críticas. Pero nuestro Manuel Pizán, Manolo Pizán, se nos alejó de las marismas a edad muy temprana y en callado movimiento. Y en su despedida, y como no podía ser de otra manera, nos dejó clavado para siempre un descriptivo y hermoso lamento: «Acaso pregunten por mí las cíclicas / las eternas golondrinas / ¿qué fue de Manolo, aquel poeta / que quería tener alas y volar / muy lejos con nosotras? Solo / las contestará el silencio malva de la tarde.» Y es que si traigo a la memoria a Manuel Pizán, a Manolo Pizán, es porque hoy lo he vuelto a ver desde la ventana gris de mi casa de la plazoleta, con su paso largo, con unos cuantos libros bajo el brazo, un tanto cabizbajo: es seguro que va a encontrarse, como casi todas las tardes, con sus camaradas de sueños del Grupo Santafé, por bajo de San Pedro, en el Paseo del Chocolate.» (José Jesús Conde, «Manuel Pizán», El Periódico de Huelva, lunes 5 de septiembre de 2011.)

«Recuerdo muchas cosas suelta de ese gran periodista, escritor, hombre comprometido con la cultura, la política, los avances... Fui compañero en el Bachiller superior de Manuel Pizán, una gran humanidad, excelente compañero en el San Casiano y en el Instituto La Rábida, hasta preuniversitario, con Mariano, Gerónimo, Jorge... Después tomamos caminos divergentes pero coincidimos en muchas ocasiones. En aquella época era hombre creativo, imaginativo, con iniciativas muy avanzadas... eran años de los spútniks y el estaba obsesionado con ellos, leía, los imaginaba y en miniatura los diseñaba, creaba y nos divertíamos lanzándolos a un corto recorrido más como cohete... en el Conquero. En Huelva eran los años cincuenta del pasado siglo, apuntaba ya como hombre culto, avanzado, progresista a pesar de su entorno familiar conservador de un funcionario de la época... Nos reencontramos en Madrid, en la Universidad Complutense, compartíamos ambientes de compromiso político y cultural en el ambiente clandestino y democrático. Era inquieto, estudiaba periodismo en la recién creada nueva Facultad de Ciencias de la Información. Compartíamos espacios comunes de debate y progreso democrático, yo asistía a las «clases» en las que bajo el disfraz de la docencia se practicaba el debate y el compromiso político, eran clases privadas que daba el profesor Tierno Galván cuando en 1964 lo expedientaron, coincidíamos en los debates en las aulas de su «academia en Marqués de Cubas», en otras ocasiones con Tamames debatíamos de estructura política, todo era ilusión, imaginación, creábamos modelos. Lo recuerdo en el 1964 en las revueltas del Campus universitario con su corpachón. Cuando comenzó a trabajar nos veíamos menos, pero compartíamos inquietudes... recuerdo sus épocas, en el diario Pueblo y en la última etapa del Madrid antes del cerrojazo del que fue una víctima. Recuerdo sus historias cuando volvía de un viaje, y muy especialmente recuerdo sus últimos días, eran los años de la transición, en Madrid, su apartamento de Ciudad los Periodistas. Estaba solo, lo acompañaba, fue tras un viaje como asesor por la UNESCO, ya se había iniciado su enfermedad de hígado que se lo llevó... me telefoneaba, nos encontrábamos, hablamos, sólo quería hablar, recordar a Huelva... el quería venirse a Huelva y me proponía formulas de colaboración para crear un periódico de nuevo cuño en Huelva, yo estaba con Enrique Miret Magdalena... teólogo, emprendedor de izquierdas... constituyendo la COPYME, tomando como modelo unos Estatutos que nos había mandado desde París Carrillo... Pizán quería montar un periódico en Huelva, eran los años en que en Madrid se promovía y buscaba accionariado para ¿La Noticia? El quería vivir en Aljaque, en una casa blanca en el amplio balcón con vista a la marisma... no nos vimos más. Un día deseo recomponer mis recuerdos, estoy confuso pero lo que tengo, claro es que todo lo que tu dices y aún más fueron los valores de Manuel Pizán...» (comentario de Juan Antonio Millán Jaldón [1940, alcalde de Cartaya por el PSOE entre mayo de 1991 y mayo 2011], escrito el viernes 9 de septiembre de 2011, en la versión digital del artículo de José Jesús Conde, «Manuel Pizán», El Periódico de Huelva, lunes 5 de septiembre de 2011.)

Bibliografía de Manuel Pizán

1964 Canto nuevo (poesía), Colección Litoral, Tipografía Marga, Huelva 1964, 46 págs.

1970 El joven Unamuno. Influencia hegeliana y marxista, Ayuso, Madrid 1970, 70 págs.

El poder y la oposición. Once políticos y tres conflictos, Dopesa, Barcelona 1970, 231 págs.

Prólogo a George Thomson, La filosofía de Esquilo, Ayuso, Madrid 1970, 68 págs.

Prólogo a Petros Kuropulos, El tiempo en el hombre, Ayuso, Madrid 1970, 68 págs.

1973 Los hegelianos en España, y otras notas críticas, Edicusa (Ediciones de Bolsillo, Cuadernos para el Diálogo, nº 317), Madrid 1973, 217 págs.

Traducción de Paul Nizan, Los perros guardianes, Fundamentos (Colección Ciencia, 35), Madrid 1973, 176 págs.

Textos de Manuel Pizán en el Proyecto Filosofía en español

1970 «Un libro sobre la filosofía española contemporánea», Madrid, 1 abril [Alfonso López Quintás]

«Precisando una carta abierta», Madrid, 29 abril [respuesta a Alfonso López Quintás]

«Amor Ruibal y la filosofía española: centrando el tema», Madrid [respuesta a Javier Sádaba]

«¿Qué es filosofía? una pregunta actual», Madrid, 8 julio [Gustavo Bueno, El papel de la filosofía...]

1972 La civilización, en la encrucijada, de Radovan Richta, Triunfo, 8 abril

El asesinato de la razón, por el pensamiento reaccionario, Triunfo, 15 abril

La Revolución científico-técnica, Richta y Pla, Triunfo, 6 mayo

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