Filosofía en español 
Filosofía en español

Modesto Fernández González  1838-1897

Modesto Fernández González 1838-1897Periodista y funcionario público español, nacido en Orense el 15 de diciembre de 1838. Estudió en la Universidad de Santiago de Compostela y luego en la Universidad Central de España la carrera de Derecho y Administración pública. En 1864 se incorpora al Ministerio de Fomento, donde tres años después ejerce como jefe de negociado de tercera clase; en 1870 jefe de Administración, luego oficial primero del Ministerio de Ultramar, siendo nombrado Delegado de Hacienda de la provincia de Madrid en 1884, cargo en el que le sorprendió la muerte el 18 de diciembre de 1897. Colaborador constante en distintos periódicos y revistas de Madrid (El Contemporáneo, El Español, La Gaceta Popular, La Ilustración Española y Americana, La Correspondencia de España y La Época) y provincias (Heraldo Gallego de Orense, Ilustración Gallega y Asturiana de Madrid, Tierra Gallega de La Habana), fue presidente de El Fomento de las Artes. Publicó varios libros: Retratos y semblanzas (Imprenta de la Biblioteca de Instrucción y Recreo, Madrid 1872, XV+238 págs.), La hacienda de nuestros abuelos, conferencias de aldea (2ª edición, Imprenta de la Biblioteca de Instrucción y Recreo, Madrid 1872, 384 págs., dedicado «A la prensa periódica, en cuya profesión ha nacido y en la que, Dios mediante, piensa morir…»; 3ª ed. 1874, XIX+373 págs.), Portugal contemporáneo. De Madrid a Oporto pasando por Lisboa, diario de un caminante (Imprenta de Manuel Tello, Madrid 1874, 526 págs.), Programa de Instituciones de Hacienda pública de España (Imprenta de M. Tello, Madrid 1876, 62 págs.) y El impuesto de derechos reales, antes llamado de hipotecas (2ª edición, Tip. de Manuel Ginéz, Madrid 1880, 126 págs.). Alcanzó gran notoriedad con una famosa campaña que inició en 1877: Más industriales y menos doctores. Camilo José Cela le reivindicó en 1957 como pariente y antecedente literario suyo, recordando su pseudónimo Camilo de Cela.

1882 «el congreso pedagógico de madrid. Don Modesto Fernández y González, iniciador del Congreso; D. José Antonio Simões Raposo, delegado portugués; D. José Hilario Sánchez, presidente de la Comisión del concurso de material de Enseñanza, y D. José García y García, representante de El Fomento de las Artes. Nuestros lectores conocen ya, por el concienzudo estudio crítico de nuestro colaborador el Sr. Atienza y Medrano, que hemos publicado en el número precedente, la verdadera significación y los resultados legítimos del Congreso Pedagógico que acaba de celebrarse en esta corte, bajo la presidencia del Excmo. Sr. Marqués de Guad-el-Jelú: hoy damos, a título de complemento, en la pág. 380, los retratos de algunas personas que se han distinguido notablemente en los trabajos del mismo Congreso y de la Exposición de material de la primera enseñanza, y que han conquistado indiscutible derecho a la consideración de los amantes del progreso intelectual en nuestra patria.
don modesto fernandez y gonzález. Verdadero iniciador del Congreso Pedagógico, a él se debe, en primer lugar, ese alarde generoso de amor a la pública instrucción, que acaba de verificarse y que ha de tener inmensa resonancia en los países más ilustrados del mundo culto. Nació en Orense, y tiene hoy cuarenta años de edad; estudió las carreras de Jurisprudencia y Administración en la Universidad Central, hasta recibir el título de Licenciado; es un hijo predilecto de la prensa periódica, y conocidos son los estudios políticos y financieros que ha publicado, ya en las columnas de La Época y otros diarios autorizadísimos, ya en las páginas de sus populares obras La Hacienda de nuestros abuelos y El Manual del contribuyente; ha ejercido altos cargos en los ministerios de Hacienda y Ultramar, habiendo presentado hasta tres veces la dimisión de ellos, por motivos de lealtad y consecuencia, que hacen honor a su delicadeza y a su carácter. Distínguese Fernández y González por su fecunda iniciativa: él, en las columnas de este mismo periódico, planteó la oportunísima tesis más industriales y menos doctores, y abogó por la instalación de escuelas de artes y oficios en todas las capitales de España; él, también en este mismo periódico, puso de manifiesto la imperiosa necesidad de aumentar el presupuesto de instrucción pública, demostrando que los gastos por tal concepto, cuando bien se emplean, son reproductivos; él inició, como hemos dicho, el Congreso Pedagógico y la Exposición de material de la Enseñanza; él, por último, presidente de El Fomento de las Artes, acaba de proponer a esta ilustrada Sociedad la celebración de un concurso de la industria manufacturera española en el próximo año de 1883. Fernández y González es colaborador asiduo de La Ilustración Española y Americana, y muy querido amigo nuestro: esto basta para que sólo citemos hechos, omitiendo todo elogio, aun toda apreciación.» La Ilustración Española y Americana, Madrid, 15 de junio de 1882, pág. 371.)

1957 «En este punto, señores académicos, en que me refiero, siquiera tan de pasada, al octavo sillón Q, mi quinto antecesor, mi retatarabuelo en esta Casa, permitidme una alusión familiar, traída de la mano de los apellidos, a mi pariente Modesto Fernández y González, autor de La hacienda de nuestros abuelos y de un ameno Viaje a Portugal, que no fue académico de la Española, ciertamente, aunque sí de la de Jurisprudencia y Legislación, pero que pesa en mi agradecido ánimo por haber firmado múltiples artículos en los periódicos y revistas de fin de siglo con el seudónimo Camilo de Cela. Disculpad mi licencia en atención a ser el único antecedente literario de mi sangre.» (Camilo José Cela Trulock, La obra literaria del pintor Solana, discurso de ingreso en la Real Academia Española, el 26 de mayo de 1957.)

1981 «Camilo de Cela. Por mi casa rueda una vieja fotografía de cartón duro, color sepia y cantos dorados, que representa un señor bien parecido y casi sonriente; su edad es difícil de calcular porque en esto se lleva uno muchas sorpresas. La foto está hecha por Moore y Cía., de Madrid, retratista del que no tengo mayor noticia, y por detrás lleva una dedicatoria que dice: «A Camilo Cela y Fernández su pariente Camilo de Cela.» La foto me la robó alguien que fue de visita cuando todavía vivía en Madrid, pero mi amigo Dionisio Gamallo Fierros la encontró en una librería anticuaría y, cuando le convencí de que era mía, me la regaló; en esto tuve mucha suerte porque lo normal es que no hubiera vuelto a verla jamás. Camilo de Cela fue el alónimo que usó Modesto Fernández y González (1838-1897), según registran Juan Eugenio Hartzenbusch, Maxiriarth, y la Enciclopedia Espasa. Este don Modesto tenía vocación de fuerza viva y fue delegado de Hacienda de Madrid, académico de la Matritense de Jurisprudencia y Legislación, vicepresidente de la Asociación de Escritores y Artistas, presidente del Fomento de las Artes y caballero de la Legión de Honor; también era sobrino del mártir franciscano fray Juan Jacobo, hermano de una bisabuela mía, de quien ya hablé alguna vez, y primo de mi abuelo, el Camilo de Cela con el que compuso su nombre de guerra. Don Modesto también se firmaba Fernán González y Julio de Osera, seudónimos que no incluye Hartzenbusch aunque sí Espasa. Don Modesto, con su nombre verdadero, publicó un libro curioso titulado La hacienda de nuestros abuelos y subtitulado Conferencias de aldea; yo tengo las ediciones primera y tercera, de 1872, en Madrid, Imprenta de la Biblioteca de Instrucción y Recreo, y de 1874, en Madrid, Imprenta Fundición de M. Tello. En aquélla era todavía auxiliar del Ministerio de Hacienda, pero en esta otra había ascendido ya a oficial. Palau, en su Manual del librero hispanoamericano, no reseña la segunda edición, que yo tampoco he visto.» (Camilo José Cela, ABC, Madrid, 17 de enero de 1981, pág. 7.)

Sobre Modesto Fernández González

1998 Antonio Meijide Pardo, Modesto Fernández y González (1838-1897): economista, escritor y periodista, Fundación Pedro Barrié de la Maza, La Coruña 1998, 128 págs.

Textos de Modesto Fernández González en el Proyecto Filosofía en español

1874 «América en 1874», 20 diciembre, y «América en 1874», Revista Europea, 27 diciembre.

1875 «Misterios del pasado», 10 enero, y «Misterios del pasado», Revista Europea, 31 enero.

«Recuerdos financieros», 25 abril, y «Recuerdos financieros», Revista Europea, 9 mayo.

1877 «Más industriales y menos doctores», La Ilustración Española y Americana, 30 enero.

«Más industriales y menos doctores», La Ilustración Española y Americana, 15 febrero.

gbs