Filosofía en español 
Filosofía en español

“Nódulo materialista”

Nodulo es término que se encuentra en el español del siglo XV, aunque no vuelve a reaparecer hasta el siglo XVIII y XIX, en contextos quirúrgicos, farmacéuticos, médicos y geológicos. Corominas & Pascual (Diccionario crítico etimológico castellano e hispánico, Gredos, Madrid 1981, vol. IV, pág. 235) remiten en nódulo a nudo (aunque en la entrada dedicada a nudo –244-245– no se menciona siquiera nódulo).

1430-1470 «Mas preguntad me ya de quant ayna estoue en lo alto de aquella posada de donde podia ser deujsada toda la parte terreste & marina febo y espira pues de tu dotrina nodulo canto que cante mj verso Lo que alli vimos del orbe vnjuerso.» (Cancionero castellano de París BNP Esp. 227, fol. 140R, apud CORDE.)

1493 «El quinto instumento es cauterio sotil con el qual son puestos los setones con las tenazas anchas & perforadadas. porque vale este cauterio anssy como los puntales anodulum. empero son mas leues & mas durables por esto porque el nodulo fuera sale & cahe muchas vezes & ha menester ligadura enojosa. mas el seton non. cuya forma tal es. La forma de la tenaza.» (Traducción al español del Tratado de Cirugía de Guido de Cauliaco, 1493, fol. 172v, apud CORDE.)

1781 «Del ceñidor, o correa superior descienden cuatro correas más estrechas, FFFF fig. 5, las que se sustentan firmemente en los dos cíngulos de la machina principal. Antes que se afirmen estas riendas, se debe poner un nodulo, o pelota de lienzo deshilado, bastante grande, para comprimir esta arteria; y esto no directamente sobre la herida de la arteria, sino a su lado, y que sea el interno del femor lo más remoto que se pueda del hueso, para que cuando se comprime se aprieten mudamente las paredes de la arteria abierta contra el hueso mismo del femor: encima de aquel primer nodulo se debe poner otro más ancho que el primero, y sobre este el tercero, y sobre este el cuarto, si se necesitase, más ancho siempre que los precedentes, orpimiéndolos hacia el hueso del femor, según la dicha dirección. Finalmente, al último nodulo se junta el centro de la lamina construida con un colchoncillo duro fig. 5. G y se afirma con las cuatro riendas descendientes FFFF que todas se clavan, y afirman en los anzuelos de la lamina exterior H.» (Laurencio Heister, Instituciones chirurgicas, y Cirugía completa universal, Imprenta de Pedro Marín, Madrid 1781, tomo cuarto, págs. 90-91.)

1797 «Nódule. s. A small lump. Nudillo, bulto pequeño de cualquier especie.
Nodule (Pharm.) A knot tied in a rag, and including some medicinal ingredients to be suspended in any liquor. Nódulo, un trapo con nudo que contiene algunos ingredientes medicinales que se ponen en algún licor para darle su tintura.» (Diccionario nuevo y completo de las lenguas española e inglesa, inglesa y española… Parte segunda, que contiene el inglés antes del castellano, Imprenta Real, Madrid 1797, tomo II, pág. 136.)

1815 «El pesario o nodulo uterino es una especie de supositorio de la grosor del dedo pulgar, y de la longitud del índice, el cual sirve para introducirlo en la vagina de la mujer para diferentes usos.» (Máximo Antonio Blasco y Jorro, Compendio de materia médica para el uso de los médicos jóvenes [Alicante, 4 de marzo de 1804], José Ferrer de Orca, Valencia 1815, pág. 24.)

«P. Qué es Pesario o Nodulo uterino? R. Es una especie de supositorio del grueso del dedo pulgar, y de la longitud del índice, el cual sirve para introducirlo en la vagina de la mujer para diferentes usos.» (Pedro Gutiérrez Bueno, Prontuario de química, farmacia y materia médica, Imprenta de Villalpando, Madrid 1815, pág. 146.)

1846 «También he visto un hermoso nódulo de óxido de manganeso, que además de algunas geoditas rellenas de cristales de cloruro amarillo de azufre, presentaba una pua o diente de plata nativa.» («Boletín de Minas», El Español, Madrid, sábado 7 de marzo de 1846, pág. 3.)

1865 «Felizmente, las investigaciones de Virchow, el esclarecido micrógrafo alemán, de acuerdo con las exigencias de la lógica a que no podía menos de ajustarse su privilegiado genio, le han obligado a rechazar la supuesta identidad de la infiltración tuberculosa y del tubérculo asignando diverso origen a una y a otra lesión. La llamada infiltración tuberculosa de los pulmones es, según él, resultado de la transformación de productos inflamatorios. "El tubérculo, dice más adelante, es un grano, un nódulo que representa una neoplasia, que en el primer momento de su desarrollo posee necesariamente la estructura celular y, como las otras neoplasias, proviene del tejido conjuntivo."» (Montejo, «Tisis pulmonar, III», Revista de sanidad militar española y extranjera, Madrid, 25 de abril de 1865, nº 32, págs. 212-213.)

1872 «En algunos puntos este piso llega a adquirir una potencia de 200 y más metros, y ofrece peces y moluscos fósiles, y tambien alguno que otro nódulo de hierro.» «En muchos de los indicados puntos de Aragón, el terreno cretáceo superior está compuesto de dos órdenes de capas: el superior de caliza blanquecina, más o ménos cretosa, con algun nódulo de pedernal; y el inferior de arenas y areniscas blancas o amarillentas, conteniendo a veces muchos guijarros de sílice redondeados y algo pulimentados, y como materia subordinada algunas capas de lignito, como sucede en Uña del Jucar en Guadalaviar, en Rosas, &., donde está en explotacion.» (Juan Vilanova y Piera, Compendio de Geología, Madrid 1872, págs. 431 y 483-484.)

1880 «La infiltración urática originada por el depósito de uratos de sosa, aparece bajo el aspecto granular y amorfo en el espesor de las células, y bajo el de agujas finas en la sustancia intercelular, presentando dos puntos distintos de aspecto la forma estrellada, con un nódulo central, la célula rodeada de agujas, sustancia conjuntiva.» (Doctor González Encinas, «Lecciones clínicas», lección XIII, El Globo, Madrid, lunes 31 de mayo de 1880, pág. 2.)

1884- «Nódulo» según los académicos de la lengua

La Academia de la Lengua española incorporó nódulo a su diccionario en la duodécima edición, como término propio de la Química (ignorando, como puede advertirse por los ejemplos anteriores, sus aplicaciones quirúrgicas, farmacéuticas, geológicas y médicas):

1884 «Nódulo. (Del lat. nodŭlus.) m. Quim. Corpúsculo, nudillo o pequeña concreción que se forma en los cuerpos, por virtud de combinaciones o de la calefacción.» (Diccionario de la lengua castellana, duodécima edición, Madrid 1884, pág. 741.)

definición que aligeró, y ya no dejó circunscrita a campo particular alguno, en la décimatercia:

1899 «Nódulo. (Del lat. nodŭlus.) m. Concreción de poco volumen.» (Diccionario de la lengua castellana, décimatercia edición, Madrid 1899, pág. 695.)

sin que por más de medio siglo sintiera necesidad de volver a retocarla, hasta la decimoctava edición, en que incorpora una acepción particular (ignorando por tanto otras acepciones igualmente consolidadas en esos años):

1956 «Nódulo. (Del lat. nodŭlus.) m. Concreción de poco volumen. || linfático. Cada uno de los órganos, de pequeño tamaño y forma esferoidal, constituidos por la acumulación de linfocitos que se encuentran principalmente en el tejido conjuntivo de las mucosas.» (Diccionario de la lengua española, decimoctava edición, Madrid 1956, pág. 923.)

y después en la vigésima primera edición, de forma imprecisa y no poco desajustada respecto del uso efectivo del término, empecinada en premiosas precisiones categoriales particulares:

1992 «Nódulo. (Del lat. nodŭlus.) m. Concreción de poco volumen. || linfático. Concreción de pequeño tamaño y forma esferoidal, constituida por la acumulación de linfocitos, principalmente en el tejido conjuntivo de las mucosas.» (Diccionario de la lengua española, vigésima primera edición, Madrid 1992, pág. 1023.)

1893 «Nódulo (del lat. nodŭlus): m. Corpúsculo, nudillo o pequeña concreción que se forma en los cuerpos, por virtud de combinaciones o de la calefacción. NÓDULO: Zool. Género de moluscos de la clase de los gasterópodos, orden de los prosobranquios, sección de los pectinibranquios raquiglosos, familia de los risoidos. Este género fue separado de las verdaderas Rissoa por Monterosato en 1878, diferenciándole de ellas por su concha subcilíndrica, de espiras obturas, lisas o muy poco estriadas; la abertura redondeada y el peristoma grueso continuo. El Nodulus contorta Jeffr., es el tipo de este género, y vive en el Mediterráneo.» (Diccionario Enciclopédico Hispano-Americano, Montaner y Simón, Barcelona 1993, tomo décimotercero, pág. 1070.)

1896 «La célula gigante y el nódulo tuberculoso tan minuciosamente descritos por Thaon, Grancher y Charcot, han dejado de ser los elementos primitivos indispensables para certificar el tubérculo.» (Miguel Sánchez Toledo, «Diagnóstico clínico de la tuberculosis pulmonar», Anales de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana, tomo XXXII, Imprenta El Fígaro, Habana 1896, pág. 143.)

1915 «Podemos resumir la anatomía patológica de la lepra diciendo: su lesión característica es el nódulo leproso o leproma constituído esencialmente por un acúmulo de células embrionarias, conectivas grandes, llamadas células leprosas o de Virchow que se las puede considerar como células gigantes y que se disponen con preferencia alrededor de los vasos, además de este elemento que podemos considerar como el fundamento del nódulo leproso, existen otros también interesantes y dignos de mención…» (Alfredo Pérez Dagnino, Concepto moderno de la lepra y su estado actual en la provincia de Alicante, Tesis Doctoral, Madrid, 8 de junio de 1915, pág. 34.)

1916 «En el ángulo de aquella punta, pelada en cierta porción por el corte de la piedra, y a medio llegar, mirando desde arriba, se nota una protuberancia de la roca que sobresale y se destaca claramente a la vista. Este nódulo que sobresale, observado de frente, no parece haber sido tallado por la naturaleza con ninguna forma artística apreciable con que pueda compararse.» (Francisco Cobos, «Viaje a las cataratas del Iguazú», La ilustración española y americana, Madrid, 22 de febrero de 1916, año 60, nº 7, pág. 101.)

1919 «Nódulo. (Etim. Del lat. nodulus.) m. Concreción de poco volumen. NÓDULO. Anat. Nombre aplicado a diversas formaciones que se enumeran a continuación: Nódulo atrioventricular, auriculoventricular. Resto de fibras primitivas cardíacas en la base del tabique interauricular que forman el comienzo del fascículo de His. Nódulo cartilaginiforme. El que se encuentra en algunos tendones y en cuya constitución no entra la condrina y sí únicamente substancia conjuntiva segregada por unas células hialinas. Nódulo de Albini. Nódulos grises del tamaño de granos de sagú observados algunas veces en el borde libre de las válvulas auriculoventriculares, restos de tejidos fetales. Nódulo de Arancio. Tubérculo fibrocartilaginoso en el vértice de las válvulas aórticas y pulmonares. Nódulo de Aschoff. Nódulos del miocardio en el reumatismo. Nódulo de Hensen. Área de proliferación celular en el óvulo impregnado, en la que empieza la estría primitiva. Nódulo de Keit, de Keit y Flack. V. Nódulo sinoauricular. Nódulo de Köster. Tubérculo compuesto de una célula gigante incluída en una doble capa celular. Nódulo de Rauvier. Nudos producidos por las constricciones de las fibras nerviosas meduladas a intervalos de 1 mm. Nódulo de Schmidt. Segmento interauricular medulado de una fibra nerviosa. Nódulo de Tawara. V. Nódulo atrioventricular. Nódulo linfático. V. Ganglio Linfático. Nódulo sifilítico. Tumefacción ósea circunscrita debida a una peritonitis sifilítica. Nódulo sinoauricular. Resto de fibras primitivas cardíacas en la unión de la vena cava superior con la aurícula derecha. NÓDULO. Mineral. Masa aproximadamente esferoidal que suele hallarse dentro de las rocas, formada por uno solo de los componentes de éstas o por cualquiera otra substancia extraña. NÓDULO. Pat. Pequeña eminencia o vegetación, nudosidad. || Eminencia oval: aplanada encima y delante de la úvula, en el cerebelo. NÓDULO. Zool. (Nodulus Monterosato.) Subgénero de moluscos de la clase de los gasterópodos, orden de los prosobranquiados, suborden de los pectinibranquiados, tenioglosos, familia de los risoideos, del género Rissoina, del que se ha separado por diferenciarse de ella por su concha subcilíndrica, de espiras obtusas, lisas o muy poco estriadas: la abertura redondeada y el peristoma grueso continuo. El Nodulus contorta Jeffr. es el tipo de este género, y vive en el Mediterráneo. NÓDULO MEDUSARIO. Zool. Recibe este nombre un espesamiento ectodérmico importantísimo que determina la formación de la medusa en las colonias de pólipos hidroideos. Se forma en el extremo de determinados botones o yemas, provistos de cavidad interior, como los destinados a la formación de los hidrantos, en el sitio correspondiente al destinado a la apertura de la boca, en el caso del pólipo.» (Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana, Hijos de J. Espasa, Barcelona 1919, tomo 38, pág. 941.)

1922 «Para mayor comodidad podemos describir en el nódulo blastomicósico, tres zonas que, yendo del centro a la periferia, se llamarán: la zona parasitaria, la zona intermedia y la zona de células blastomicósicas. a) Zona parasitaria. Ocupa el centro del nódulo, es bastante clara y algunas veces se nota un espacio vacío, que demuestra su vulnerabilidad y lo deleznable que son las células en esta parte, las que se desprenden por la técnica de la preparación.» (Edmundo Escomel, Leishmaniasis y blastomicosis en América, Imprenta Americana, Lima 1922, pág. 59.)

1924 «Nódulo» en la traducción española de Freud

El médico vienés Segismundo Freud (1856-1939) escribe en 1921 que el Kern de lo que llamamos amor es el amor sexual. En el Deutsches Wörterbuch (1854-1960) iniciado por los hermanos Grimm para fijar la lengua alemana (desde Lutero a Goethe) puede leerse (tomo 11, columna 593): «Kern, m. nucleus, medulla, granum…». Así, por ejemplo, se dirá Kern del núcleo atómico concebido en su modelo por Niels Bohr en 1912, mientras que se dirá Knötchennodulus, kleiner knoten») al Knotennodus») o tubérculo fibroso que Virchow encontró en los bronquios como germen de la tuberculosis pulmonar, el nódulo de Virchow. Sin embargo el primer traductor de Freud al español, Luis López-Ballesteros y de Torres, que no era médico, decidió en 1924 traducir ese Kern del amor, no como núcleo, sino como nódulo:

«Libido ist ein Ausdruck aus der Affektivitätslehre. Wir heißen so die als quantitative Größe betrachtete –wenn auch derzeit nicht meßbare– Energie solcher Triebe, welche mit alldem zu tun haben, was man als Liebe zusammenfassen kann. Den Kern des von uns Liebe Geheißenen bildet natürlich, was man gemeinhin Liebe nennt und was die Dichter besingen, die Geschlechtsliebe mit dem Ziel der geschlechtlichen Vereinigung. Aber wir trennen davon nicht ab, was auch sonst an dem Namen Liebe Anteil hat, einerseits die Selbstliebe, andererseits die Eltern- und Kindesliebe, die Freundschaft un die allgemeine Menschenliebe, auch nicht die Hingebung and konkrete Gegenstände und an abstrakte Ideen.»
(Sigmund Freud, Massenpsychologie und Ich-Analyse, Internationaler Psycho-analytischer Verlag GMBH, Viena 1921, pág. 42.)

«Libido es un término perteneciente a la teoría de la afectividad. Designamos con él la energía –considerada como una magnitud cuantitativa, aunque por ahora no mensurable– de los instintos relacionados con todo aquello susceptible de ser comprendido bajo el concepto de amor. El nódulo de lo que nosotros denominamos amor se halla constituído, naturalmente, por lo que en general se designa con tal palabra y es cantado por los poetas, esto es, por el amor sexual, cuyo último fin es la cópula sexual. Pero en cambio, no separamos de tal concepto aquello que participa del nombre de amor, o sea, de una parte, el amor del individuo a sí propio, y de otra, el amor paterno y el filial, la amistad y el amor a la humanidad en general, a objetos concretos o a ideas abstractas.»
(Obras completas del profesor S. Freud, traducidas por Luis López-Ballesteros y de Torres, Biblioteca Nueva, tomo IX: Psicología de las masas y análisis del yo, Madrid 1924, capítulo IV, págs. 34-35.)

 

James Strachey, el primer traductor de Freud al inglés, sí que tradujo kern por núcleo: «The nucleus of what we mean by love naturally consists (and this is what is commonly called love, an what the poets sing of) in sexual love with sexual union as its aim.» (Sigmund Freud, Group psychology and the analysis of the ego, authorized translation by James Strachey, International Psycho-Analytical Press, Londres 1922, pág. 37). De modo que los retraductores de Freud al español desde el inglés verterán: «El núcleo de lo que designamos "amor" lo forma, desde luego, lo que comúnmente llamamos así y cantan los poetas, el amor cuya meta es la unión sexual» (Freud, Obras completas, Amorrortu, Buenos Aires 1979, tomo XVIII, pág. 86.)

Pero el hallazgo de Luis López-Ballesteros y de Torres, reproducido luego muchas veces en las numerosas reediciones de la Psicología de las masas, no pasará desapercibido, y así «nódulo» comenzará a abrirse camino en español en nuevos territorios. Como puede comprobarse más abajo no fue ajeno Ernesto Giménez Caballero a la nueva aplicación del término, de la mano (del traductor) de Freud, ya desde su reseña publicada en El Sol en 1925. También, por una cita a esa frase de Freud, encontraremos ya en 1955 el término en un artículo de Gustavo Bueno.

1925 «Y el intento de descomponer nuestro aparato psíquico basándose en la elaboración analítica de los hechos patológicos, que divide en un Yo, un "Ello" y un "Super-Yo". Intento que constituye el nódulo de su ensayo central sobre "El Yo y el Ello". La "Metapsicología" es un esfuerzo relativamente defraudado.» (G. C., «S. Freud, "Psicología de las masas y análisis del Yo". Obras completas, volumen IX, Biblioteca Nueva», El Sol, Madrid, martes 21 de julio de 1925, pág. 2.)

1927 «Proyectó numerosas láminas y fotografías, y mostró la laringe del tenor Gayarre, que conserva el doctor Cortezo (y ha cedido para la conferencia), que tiene un nódulo en una de las cuerdas vocales, y que llamó la atención de cuantos la vieron.» («El Dr. Sloker trata sobre el "Diagnóstico precoz del cáncer y su tratamiento quirúrgico"», Heraldo de Madrid, Madrid, viernes 4 de marzo de 1927, pág. 3.)

«El conferenciante proyectó interesantes fotografías relativas al tema por él desarrollado, y mostró la laringe del tenor Gayarre, que conserva el doctor Cortezo, la cual presenta un nódulo en una de las cuerdas vocales, y que llamó grandemente la atención de todos los presentes.» («Diagnóstico precoz del cáncer y tratamiento quirúrgico», ABC, Madrid, 5 de marzo de 1927, pág. 23.)

«Esta "incertidumbre de dominio", provocadora del "ansia de salvación" en el espíritu de todo militante de la Vida (y toda la vida es un perpetuo casus belli), fue el nódulo sobre el que se desarrollaron las religiones. La religión nació –vista así– de la superstición.» (E. Giménez Caballero, «Folklor de los juegos. Las Mascotas», El Sol, Madrid, domingo 13 de noviembre de 1927, pág. 1.)

1928 «Despertar ese objetivismo es la tarea de Laborde, el nódulo individual, subjetivo, –caracteriológico– permanece intacto, no influenciado. Su potencia, su enjundia obligará al artista, consciente o inconscientemente a definirse como entidad.» (Luis Eduardo Pombo, «Los dibujos de Petrona Viera», La Pluma, Montevideo, mayo de 1928, año II, volumen 6, pág. 128.)

1929 «Según Herschel, en el Sol existe un nódulo relativamente frío, que pudiera ser habitable; pero esta hipótesis es absurda.» («Noticias médicas», El Sol, Madrid, martes 23 abril 1929, pág. 8.)

1930 «¡El cáncer mata en España 22.000 personas al año! El cáncer se cura acudiendo a tiempo. El cáncer no es hereditario ni contagioso. El cáncer, enfermedad solapada, se presenta sin dolores. El tabaco, alcohol, la avariosis causan lesiones, que frecuentemente degeneran en cáncer. Cuando observéis alguna ulcerita pertinaz en la boca o piel, verruga, lunar, cicatriz o quiste, bulto, dureza, nódulo en el pecho o sobaco, dolores de estómago y otras anomalías, preguntad a vuestro médico o acudid a la consulta gratuita (diaria, de once a una) del Instituto de Oncología, Moncloa, pabellón del Príncipe de Asturias.» («Liga Española contra el Cancer», ABC, Madrid, 26 de abril de 1930, pág. 19.)

«Procediendo con buen tino, han sabido extraer de la novela su savia vital, concentrando la dispersa acción en un aspecto unilateral, intensificando su nódulo dramático, el que rige y mesura el interesante curso psicológico humano y moral de Fortunata.» («Un estreno en el Español. Fortunata y Jacinta», ABC, Sevilla, 17 de octubre de 1930, pág. 31.)

1931 «Pero si Germania quiere ser la nueva Roma del bolchevismo y Norteamérica el nódulo de su integración, ¿no cabría aún que alguien más tuviese esa misma pretensión? ¿No cabría aún que el papel de la nueva Roma social del mundo lo pusiera precisamente Roma, y con el presagio de su «eternitud» postulase una nueva regimentación de pueblos, leyes, usos, devociones?» (Ernesto Giménez Caballero, «Comprensión italiana de Lenín», La Conquista del Estado, Madrid, 14 de marzo de 1931, nº 1, pág. 3.)

«Conocido es de todos el uso –y a veces el abuso– que el gran Freud y sus psicoanalistas hicieron del complejo edípico, nódulo axial del sistema.» ([Ernesto Giménez Caballero], «Análisis –más que real– de la República Española», La Gaceta Literaria, Madrid, 1º de octubre de 1931, nº 115, pág. 3.)

«Conocido es de todos el uso –y a veces el abuso– que el gran Freud y sus psicoanalistas hicieron del complejo edípico, nódulo axial del sistema.» ("El Robinsón literario de España", «Análisis –más que real– de la República Española», El Sol, Madrid, sábado 3 de octubre de 1931, pág. 6.)

1932 «Las raíces psicológicas del Derecho. A nosotros, psicopatólogos, nos es muy fácil encontrar el nódulo radical del sentimiento del Derecho.» («Una conferencia de Sanchís Banús. "La política, vista por un psiquiatra"», Luz. Diario de la República, Madrid, miércoles 27 enero 1932, pág. 7.)

1934 «El Chelense, tanto en San Isidro como en el Parador del Sol y yacimientos inmediatos, está constituído por hachas de mano con pátina intensa de colores rojo o pardo, por lo general, lustre vivo y bordes y aristas muy suavizadas. El tipo más corriente en San Isidro es el hacha bifacial, tallada sobre nódulo, con borde sinuoso y talón grueso que conserva corteza.» (José Pérez de Barradas, «El Acheulense del Valle del Manzanares (Madrid)», Anuario del Cuerpo facultativo de archiveros, bibliotecarios y arqueólogos, Madrid 1934, vol. I, pág. 342.)

1935 «Tonterías aparte usted convendrá conmigo en que el nódulo de la cuestión estriba en saber si ese meteoro es una realidad o una ilusión de los sentidos. Si explica su mecanismo la teoría ptolomeica o la de Galileo.» («Pío Baroja, retado a singular combate por el profesor Asmara. Interesante réplica del ilustre definidor espiritista a un artículo publicado en Ahora, del eximio literato», Heraldo de Madrid, miércoles 6 de febrero de 1935, pág. 7.)

«El Estado, concepto nube. Llegamos al último nódulo de las cuestiones. A su remate final. Me ha placido dejar en la mayor de las vagarosidades ese término de Estado, a lo largo de todo el libro, como si ese término hubiese sido una banda y moldeable nube que debía conformarse al viento que soplara en cada instante.» (Ernesto Giménez Caballero, «El Arte y el Estado», Acción Española, tomo XIV, nº 78, agosto 1935, pág. 320.)

1939 «Ante la furia del ateísmo, de desconocimiento de la misión permanente de la Iglesia, de hostilidad y persecución inmoderadas, la Acción Católica es el nódulo de lo que se puede denominar la recristianización.» (José Mª Torrent, Vicario General de Barcelona, «Pío XI, el Papa de la Acción Católica», La Vanguardia Española, Barcelona, sábado 11 febrero 1939, pág. 5.)

1943 «Nódulo. m. Anat. Concreción de poco volumen. || pl. Miner. Minerales en pequeñas masas coherentes, redondeadas o concrecionadas, englobados a menudo en las rocas sedimentarias: así son frecuentes los grandes NÓDULOS elipsoidales, muchas veces piritosos, en el paleozoico inferior; NÓDULOS de fosforita, en el carbonífero pirenaico; NÓDULOS de hierro, en los terrenos terciarios; NÓDULOS de sílex, en las calizas secundarias. || – AURÍCULO VENTRICULAR. Anat. Núcleo plexiforme del corazón, situado en la parte pósteroinferior de la aurícula derecha, cerca de la inserción de la valva interna de la válvula tricúspide. Forma el origen del fascículo de His y su estructura recuerda la del corazón embrionario. Su función es transmitir la excitación cardíaca. También llamado nódulo de Aschoff y Tawara. || – SINOAURICULAR. Anat. Núcleo de células embrionarias del corazón. Está situado tocando al orificio de la vena cava superior. En él se origina el ritmo cardíaco. También llamado nódulo de Heith y Flack.» (Diccionario Enciclopédico Salvat, 2ª edición, Salvat Editores, Barcelona 1943, tomo IX, pág. 879.)

1944 «Y he aquí de qué manera el Movimiento nacional, ya por la doctrina de su Fundador, ya por una secreta y casi instintiva necesidad se ha centrado en el mismo nódulo vital de los problemas históricos españoles.» («El postulado de la unidad», ABC, Madrid, 23 de junio de 1944, pág. 10.)

1946 «Lejos de la ciudad, a pleno campo extremeño, nos traslada la novela de Pedro Caba, "Lazara la Profetisa". Al correr de las primeras páginas tememos hallarnos con familia como la de Pascual Duarte, tan dada a andar a la greña y al respingo criminal. Luego ya vemos que no; que esto no es aquello. Les diferencia el nódulo expresivo; la intensidad, también.» (Ángel Zúñiga, «Crítica de libros», La Vanguardia Española, Barcelona, jueves 21 de marzo de 1946, pág. 8.)

1949 «El conjunto de las actividades denominadas «técnicas material», constituye el nódulo del proceso de producción y de reproducción de la vida material humana, el eslabón entre el ambiente natural de esta existencia y lo que llamamos «vida social», basada en la división del trabajo. Estrechamente vinculada con la tecnología, la ciencia y con el conocimiento filosófico, la técnica es, pues, y al mismo tiempo elemento medular de la «economía», es decir, del conjunto de actividades encauzadas hacia la satisfacción de las necesidades materiales de la humanidad.» (Boris Goldenberg, «Reflexiones sobre el «progreso» en la historia», Revista Cubana de Filosofía, La Habana, julio-diciembre de 1949, número 5, pág. 24.)

1962 «Esta implantación rebelde desapareció pulverizada en las zonas donde se montaron las grandes operaciones, dejando tan sólo residuos menores de rebeldes incapaces de transportar armas pesadas y, por lo tanto, de constituir un nódulo combatiente en condiciones de montar acciones ofensivas.» (Salvador López de la Torre, «Argelia. La potencia militar del FLN», ABC, Madrid, 21 de enero de 1962, pág. 32.)

1968 «Ubicación de los nódulos para la toma de decisiones. […] Casi toda la literatura está de acuerdo en que la América Latina, el punto inferior de la organización jerárquica tiene muy poco poder discrecionario. Sin embargo, esta generalización no aparenta ser cierta en las organizaciones forestales de la América Latina. En vez de ello, pareciera que los nódulos para la toma de decisiones están concentrados en dos niveles. Aparentemente uno de ellos está ubicado como lo dice la literatura, en la oficina central de la ciudad capital. Este nódulo está ubicado en la misma área organizativa en que está ubicado el nódulo de comunicaciones de la oficina central. Normalmente este nódulo está compuesto del Director y posiblemente sus subordinados inmediatos.» (Panel sobre organización y administración para el desarrollo agropecuario en América Latina, Turrialba, Costa Rica, septiembre 1968, pág. 14-16.)

1970 «La familia granadina en la que nace nuestro maestro es una familia de nódulo fuerte y compacto que ningún ciclotrón de subversión moral puede desintegrar; pero es también una familia desparramada e inmensa, sin fronteras y sin bordes, que no podía vivir, sin limitaciones graves, que alterarían su propia esencia, encastillada en un habitáculo, por muy cálido y doméstico que fuera, si no tuviera desde él una profunda proyección exterior.» «En el mundo antiguo la gran familia era como el habitat donde adquiría desarrollo y pujanza la pequeña, el nódulo marital y filial, y ahora me temo que ese nódulo, sin expansión y ensaches, declina y se marchita, aumentando bien las incomprensiones, bien el hastío.» (Fernando Chueca Goitia, «Don Manuel Gómez-Moreno», ABC, Madrid, 18 de julio de 1970, pág. 3.)

1972 «El Estado moderno con su implacable funcionalismo absorbe centrípetamente la savia de las periferias de aquello que no es su nódulo integrador. España no es una excepción de esa regla. La televisión, la radio, han reafirmado esa primacía de la meseta sobre la remota geografía de los extremos, sobre los rincones de España.» (José María de Areilza, «Rincón de España», ABC, Madrid, 19 de abril de 1972, pág. 3.)

1978 «Coordinación de la organización y servicios de las tres bibliotecas del CIDIA, como un nódulo integrado en la Red de Servicios del AGRINTER.» (Instituto Interamericano de Ciencias Agrícolas - OEA, Síntesis del programa-operativo 1978-1979, San José, Costa Rica 1978, pág. 136.)

1983 «5. Entiéndese por organización de un sistema al conjunto de procesos que permiten establecer un todo constituido de grupos de trabajo con relaciones de autoridad y responsabilidad claramente determinadas, de tal manera que cada nódulo del sistema y cada uno de sus miembros (documentalistas y usuarios) sepan exactamente cuál es su tarea, cuál la relación de su tarea con las de otros y dónde, cómo y cuándo procurar autoridad para tomar decisiones.» (U. Dantas Machado, «El Sistema de Información Técnico-Científico de Empresa SITCE», Seminario internacional sobre generación de información y cambio tecnológico en la Agricultura, Montevideo, Uruguay, mayo de 1983, pág. 153.)

«Triplita. Fue reconocida en Tres Tetas Santa Elena y Peñas Blancas. En Tres Tetas se ubicó un nódulo de aproximadamente 0,8 m de dimensión mayor que se encuentra cerca del núcleo de la labor 'a'. Periféricamente el nódulo está rodeado por óxidos de manganeso, masas ocráceas de limonita o blanco verdosas constituidas por leucofosfita.» (Miguel Ángel Galliski, «Distrito minero El Quemado, Deptos. La Poma y Cachi, provincia de Salta», Asociación Geológica Argentina, Revista XXXVIII (3-4), 1983, pág. 369.)

Gustavo Bueno se servirá del término «nódulo» para ir construyendo un concepto preciso dentro de la Teoría del cierre categorial, la teoría de la ciencia del materialismo filosófico. Ya en su artículo «Las estructuras "metafinitas"» (Revista de Filosofía, Madrid 1955) había aparecido el término:

1955 «En su Psicología de las Masas, cap. IV, Freud expone el problema semántico encerrado en la palabra "amor", como término muy amplio, aunque perfectamente coherente en sus múltiples acepciones. Pero "el nódulo (el prototipo, en nuestra terminología) de lo que nosotros llamamos amor –dice– se halla constituído naturalmente por lo que, en general, se designa por tal palabra y es cantado por los poetas, esto es, por el amor sexual, cuyo último fin es la cópula sexual".» (Gustavo Bueno, «Las estructuras metafinitas», Revista de Filosofía, Madrid 1955, 53-54:288.)

Y en su ensayo «Filosofía de la sidra asturiana» (publicado en El libro de la sidra, Pentalfa, Oviedo 1991, páginas 33-61) utiliza Gustavo Bueno el término «nódulo» hasta quince veces:

1991 «La filosofía mundana, tal como aparece en este género de sintagmas («filosofía de…»), se orienta hacia materias concretas (no propiamente a materias flotantes, o a la omnitudo rerum), aparece como centrada en torno a un nódulo o concreción que, por razones diversas, ha sido destacado como tal. Los nódulos en torno a los cuales pueden organizarse las Ideas de esta «filosofía centrada» que da lugar a una distribución de la «materia filosófica» que contrasta con la organización tradicional de las disciplinas filosóficas en torno a aspectos abstractos de la realidad (como puedan serlo los tres grados de abstracción aristotélicos), son muy diversos. Los «nódulos» pueden tomarse tanto de la Naturaleza (la bóveda celeste, el Sol) como de la Cultura (la música, la religión, el Estado o el LSD). Es evidente que, en torno a cada uno de estos nódulos giran diferentes ideologías filosóficas, que tienen diverso rango, pero que parecen obligadas a abrirse camino en una suerte de lucha darwiniana por la vida.» «¿Y si tomamos ahora, como centro de atención, a la sidra asturiana? Si la «sidra asturiana» es un «nódulo», entonces «filosofía de la sidra asturiana» dirá algo más que una rapsodia de preguntas…» «…es decir, la exposición de la «nebulosa ideológica» que acompaña al centro o nódulo de cristalización cuando éste es contemplado también desde la perspectiva de otras «nebulosas ideológicas» que flotan en el medio social.» «Los «centros» o nódulos de cristalización, reflexionantes o determinantes, son muy variados, como hemos dicho; y podría agregarse que cada uno de estos centros dispone, en nuestra época, de un mínimo de dos «nematologías» mucho más explícitas de lo que a primera vista pudiera parecer.» «Acaso sean las drogas alucinógenas uno de los «nódulos» de cristalización de nematologías más sorprendentes de la segunda mitad de nuestro siglo…» «Ahora bien, entre todos los nódulos de cristalización que, de hecho, han dado lugar a la construcción, en torno suyo, de doctrinas ideológicas notablemente organizadas, a la construcción de nematologías, hay que decir que las bebidas fermentadas ocupan un lugar muy importante.» «Pero asignar a las nematologías solamente esta misión supletoria sería insuficiente; no solamente hay que concebir a las nematologías como orientadas a explicar las anomalías eventuales que pueda presentar el nódulo en torno al cual se organizan; también están orientadas a dar cuenta de su génesis y, sobre todo, de su función (o estructura), así como de las contradicciones que, en el conjunto de la cultura o de la sociedad de referencia, mantienen con otros contenidos de esta cultura o de esta sociedad.» «Las doctrinas nematológicas, por tanto, tienen como misión principal cubrir, no solamente las anomalías (o las patologías) de los procesos de fabricación, sino también las etiologías de estos procesos y las reglas de enlace con otros nódulos (acompañados de sus nematologías correspondientes) y, en el fondo, las reglas de funcionamiento social y cultural de las bebidas fermentadas.» «Y esto es tanto más extraño cuando suponemos que se posee ya el conocimiento técnico o científico de la producción, del «nódulo».» «En cuanto al vino, puede decirse que, en las culturas mediterráneas, el vino ha sido uno de los nódulos o centros en torno al cual se han tejido nematologías míticas o teológicas de aspecto más impresionante, por su gran peso relativo en el conjunto de las nematologías características de esas culturas.» «Si esto es así, resultará que el nódulo en torno al cual cristaliza esta filosofía no será propiamente la sidra en general (acaso la sidra, en general, no tiene capacidad para centrar una filosofía), sino la sidra asturiana y no, por ejemplo, la vasca (que, al parecer, es más dada a la mitología, a la teología o a la ciencia ficción, que a la filosofía).» «Queremos ceñirnos, huyendo del peligro de divagación a que la prolijidad del asunto nos expone, al «nódulo» estricto que, sin duda, ha de estar denotado por la expresión «sidra asturiana».»
 

1993 «Nódulo» en el materialismo filosófico

En el Glosario que figura al final del tomo 5 de Teoría del cierre categorial, de Gustavo Bueno (Pentalfa, Oviedo 1993, págs. 1410-1412), puede leerse:

«Entorno, dintorno, contorno (de un «nódulo»). Estas distinciones, tal como las utilizamos, constituyen una generalización de las distinciones, habitualmente referidas (entre pintores, principalmente) a figuras planas (dos dimensiones espaciales), no tanto a figuras tridimensionales (a sólidos) cuanto a configuraciones corpóreas tetradimensionales (espacio temporales), aunque consideradas, no ya en tanto son regiones del espacio-tiempo, sino en tanto son ámbito de interacciones (causales) de sus componentes, tales que pueda probarse que existe una diferencia o gradiente significativo entre el nivel de esas interacciones (no siempre recíprocas) y el de las interacciones mantenidas con terceras entidades corpóreas. Llamamos «nódulos» a las configuraciones activas de referencia, teniendo en cuenta que la «pequeñez» asociada (etimológicamente) a este concepto puede extenderse (relativizarse) tomando como término de comparación las dimensiones del universo físico. De este modo, diremos que una molécula de calcio es un nódulo, pero también que un caelospherium (agregado de células dispuestas en una esfera hueca), un planeta o una galaxia, son nódulos. Se trata de habilitar un término capaz de designar un concepto generalísimo (de la misma «grosera generalidad» que corresponde a los conceptos de «cosa» o «bulto») que pueda ser aplicado, en principio, tanto a agregados como a organismos, tanto a configuraciones «compactas», fuertemente cohexionadas y duraderas, como a configuraciones tan efímeras (una per accidens) como pueda serlo una nube estival, tanto a configuraciones «individualizadas» y estables, dotadas de límites precisos y con «solución de continuidad», como a configuraciones de límites borrosos (como los que puedan corresponder al campo gravitatorio asociado a un cuerpo «masivo»). En general supondremos que una configuración reconocida como tal, aun desde una perspectiva estática o pasiva –por ejemplo, un guijarro o un montón de guijarros– es un nódulo, es decir, mantiene un nivel objetivo de interacción diferencial que permite considerar su unidad perceptual molar (de mole) o bulto (de vultus, faz) desde una determinada unidad objetiva y no meramente subjetiva.

El dintorno de un nódulo es el conjunto de las entidades que están en él englobadas. El entorno es el conjunto de todas las entidades que, no perteneciendo al nódulo, mantienen sin embargo con él interacciones constitutivas (acaso moleculares más que molares) y, en cada caso, significativas. El entorno, según esto, no es solamente el «envolvente exterior» o lugar (en el sentido aristotélico) de un nódulo, ni siquiera espacialmente, puesto que el entorno también puede «atravesar» o traspasar al nódulo (como el campo gravitatorio terrestre traspasa al cuerpo de un ave o al de un pez). El contorno es la frontera entre el entorno y el dintorno, lo que corrobora que el concepto de contorno no se reduce a la «superficie envolvente» del cuerpo (o lugar del cuerpo), no sólo porque el contorno de muchas morfologías biológicas puede formularse en términos de formas de superficie de catástrofe (utilizando conceptos de R. Thom), sino también porque hay que hablar del contorno refiriéndonos a las fronteras espaciales internas (el «medio interno» de un organismo, por ejemplo la invaginación gastrular o el recinto interno vacío de un volvox; o la superficie que separa el aire que ha entrado en los pulmones en tanto ha entrado en ellos como una fase más del aire atmosférico) y a las fronteras temporales (a las líneas divisorias que se establecen entre un embrión en el momento de desprenderse de la placenta; no cabe hablar de contorno temporal en cambio entre el pollo salido del cascarón y el huevo, o entre la crisálida y la mariposa).

La dificultad principal implícita del concepto de entorno tiene que ver con la compatibilidad de la «continuidad activa» (constitutiva, en muchos aspectos) que mantiene con el dintorno del nódulo y con la discontinuidad con él, establecida por el contorno. Un entorno –o parte de un entorno– puede ser nodular, es decir, estar constituido por nódulos del mismo orden que el de referencia (el enjambre es entorno nodular de la abeja) o puede ser indeterminado.

Un nódulo tiene siempre un entorno: luego no cabe hablar de entornos vacíos, en sentido absoluto (un vacío de nitrógeno no es un vacío de helio, y un vacío de helio no es un vacío gravitatorio). Teniendo presente el principio de la symploké habrá que dudar de la posibilidad de que el entorno de un nódulo dado pueda estar constituido por todos los demás nódulos existentes en el universo. Además, el universo (el mundo) no tiene entorno, no es un nódulo. El entorno de un sistema termodinámico es su medio; el entorno de un animal no se reduce al medio (paratético) puesto que tiene la estructura de un entorno apotético (que corresponde a lo que suele llamarse precisamente «mundo entorno»). El entorno de cada persona (en la medida en que sea diferenciable de un sujeto meramente etológico) es el mundo, en general (pero no como «conjunto de todos los nódulos»). El concepto orteguiano de «circunstancia» (que constituye en gran medida un calco del término alemán Um-welt) podría redefinirse como el «entorno de un yo», es decir, el entorno de un «sujeto egoiforme» asociable, acaso siempre, a la persona.»

«Nódulo materialista»

El día 9 de marzo de 1996, a las cinco de la tarde, cuarenta personas reunidas en algún lugar del norte de España formaron la asamblea constituyente de una entidad que adoptó el nombre de «Nódulo materialista» (asociación que fue autorizada por el Ministerio de Justicia e Interior, con el número nacional 161.004, el 24 de mayo de 1996). Tal como se informó en tal reunión por sus promotores se escogió nódulo materialista tras descartar otros posibles conónimos asociativos (academia, agregado, agrupación, alianza, asamblea, asociación, ayuntamiento, bandería, bando, camarilla, casino, caterva, círculo, club, coalición, cofradía, colectividad, compañía, comunidad, concierto, cónclave, concurrencia, concurso, confederación, confraternidad, conglomerado, congregación, conjunto, convención, convergencia, coordinación, coro, corporación, corrillo, cuadrilla, cuerpo, doctrina, facción, fraternidad, fusión, gavilla, gremio, grupo, guerrilla, hermandad, instituto, junta, liga, orden, organización, pacto, pandilla, parcialidad, partido, reunión, secta, sociedad, totalidad, unidad, unión, &c.). «Nódulo materialista» celebró su primera asamblea general el lunes 22 de julio de 1996, a las seis de la tarde, en la Colegiata del Palacio Revillagigedo, coincidiendo con los Primeros encuentros de filosofía en Gijón (organizados por la revista El Basilisco y la Agrupación de estudiantes de filosofía). Mantiene presencia en internet desde el 12 de octubre de 1997, utilizando a partir del 14 de diciembre de 1998 el dominio nodulo.org. En marzo de 2002 comenzó a publicar la revista El Catoblepas. En 2007 se constituyó en México DF la sociedad civil Nódulo Materialista de México, que publica El Revolucionario y produce el programa Plaza de Armas.

2000 «Nódulo: entorno, dintorno, contorno de un…» (Pelayo García Sierra, Diccionario filosófico.)

Francisco Vázquez García (Sevilla 1961), catedrático de filosofía de la universidad de Cádiz, utiliza en 2009 el concepto de nódulo, tal como venía siendo aplicado desde hacía catorce años en el rótulo «nódulo materialista», para referirse a otros entornos filosófico sociológicos, lo que supone un paso más en el proceso de la consolidación de esta acepción de «nódulo» en español:

2009 «De esta red alternativa surgirán dos importantes focos de renovación filosófica: el nódulo de Aranguren y el nódulo de Sacristán» (pág. 7); «Aquí se distingue entre un academicismo ortodoxo (los nódulos opusdeísta y rabadesiano) y un academicismo heterodoxo (los nódulos de Bueno en Oviedo y de Garrido en Valencia).» (pág. 32); «Estos dos nódulos, definidos en cada caso como "materialista" y "analítico", entran de lleno en el centro de atención del debate filosófico durante la década de los setenta y hasta primeros años ochenta.» (págs. 121-122); «El nódulo opusdeísta», «El nódulo de Rábade-Montero», «El nódulo de Garrido», «El nódulo de Gustavo Bueno», «El nódulo de Aranguren», «El nódulo de Sacristán» (págs. 403-407), &c. (Francisco Vázquez García, La filosofía española, herederos y pretendientes, una lectura sociológica (1963-1990), Abada editores, Madrid 2009, 440 págs.)

GBS