Filosofía en español 
Filosofía en español

“Máquina de guerra contra la religión”

La Enciclopedia de Diderot y Alembert fue entendida en 1839, por el historiador francés Teófilo Lavallée, como “máquina de guerra contra la religión”. La Enciclopedia española del siglo diez y nueve, tres años después, convertía directamente a la filosofía (iluminadora de la enciclopedia francesa del siglo XVIII) en motor de esa metáfora: «La filosofía fue entonces una máquina de guerra contra la religión y contra la sociedad»; aunque en 1842, según el anónimo autor de la “Introducción” a esa enciclopedia madrileña: «hoy la filosofía es la fiel aliada de la religión».

Como era de esperar las metáforas “máquina de guerra contra” fueron conociendo después nuevos actores y destinatarios: «esta ley fundamental hará una máquina de guerra contra el príncipe y el país» (1849), «cuando la combatió el año pasado en el Senado, una máquina de guerra contra los católicos» (1882), «convirtiendo el poder en máquina de guerra contra aquel que no obedece sus insinuaciones» (1887), «enseñar públicamente su doctrina, verdadera máquina de guerra contra los Averroistas» (1892), «convertir el escepticismo filosófico en máquina de guerra contra el escepticismo religioso» (1894), «la obra de Flaubert una robusta máquina de guerra contra el idealismo» (1900), «el republicanismo español sólo debe ser hoy por hoy una máquina de guerra contra lo existente» (1903), «la escuela laica es una máquina de guerra contra el catolicismo» (1909), «la iglesia romana ha organizado una gran máquina de guerra contra la escuela laica» (1920), «todo el título VIII de la Constitución es una máquina de guerra contra los derechos nacionales de los andaluces» (1980), &c.

Théophile Lavallée (1804-1866), Histoire des Français depuis le temps des Gaulois jusqu'en 1830 (París 1838-1839)

1839 «Ce fut même cette idée de progrès qui inspira aux chefs de cette école, Diderot et d'Alembert, la pensée du Dictionnaire encyclopédique, (1751) répertoire de toutes les connaissances humaines, qui devait être une vaste machine de guerre contre la religion, mais qui ne fut réellement qu'une tour de Babel, où les esprits les plus contradictoires vinrent apporter leur pierre.» (Théophile Lavallée, Histoire des Français depuis le temps des Gaulois jusqu'en 1830, tome troisième, Paris 1839, pág. 444.)

1842 «Las ciencias morales ofrecen en la actualidad un aspecto muy diverso del que presentaban en el siglo pasado. Ya anteriormente dijimos como el principio de la sensación, había conducido estas ciencias a la impiedad y al absurdo. La filosofía fue entonces una máquina de guerra contra la religión y contra la sociedad: la moral una doctrina perniciosa para las costumbres. Hoy la filosofía es la fiel aliada de la religión, y el precedente necesario de todas las ciencias sociales: hoy la moral filosófica es la misma moral cristiana del evangelio.» (“Introducción”, Enciclopedia española del siglo diez y nueve, Madrid 1842, tomo I, pág. 37.)

1859 «Esta idea del progreso fue tambien la que inspiró a los jefes de esta escuela, Diderot y Alembert, el plan del Diccionario enciclopédico (1751) repertorio de todos los conocimientos humanos, que debía ser una máquina de guerra contra la religion, pero que en realidad no fué sino una torre de Babel, donde amontonaron material los espíritus mas contradictorios.» (Teófilo Lavalée, Historia de los franceses desde la época de los galos hasta nuestros días, traducida de la última edición por D. Gregorio Amado Larrosa, Librería San Martín, Madrid 1859, tomo quinto, pág. 164.)

1867 «Pero la malignidad de este libro [Flammarion, La pluralidad de mundos habitados, 1862] no está sólo en su tesis, sino más principalmente en alguno de los argumentos con que presume de probarla y en los conceptos de absurda impiedad que la dañan hasta el punto de convertirla en una máquina de guerra contra la Religión verdadera.» (Juan Manuel Ortí y Lara, “La pluralidad de mundos habitados”, artículo V, El Pensamiento Español, Madrid, 18 de febrero de 1867, págs. 2.)

1886 «¡Cuán sensible es que al llenar con la creacion de la Academia de Ciencias Naturales, los votos de nuestros padres, se haya viciado la institución colocándola en manos de profesores descreidos y convirtiéndola en una máquina de guerra contra la religion nacional! Las consecuencias de este desvío de las venerandas tradiciones que nos legaron nuestros mayores, serán funestas; porque la razón y la historia demuestran de consuno, que la escuela y la Universidad sin la presencia del espíritu religioso…» (Jacinto R. Ríos, El Doctor Pedro Ignacio de Castro Barros, Imprenta, Litografía y Encuadernación de Stiller y Laass, Buenos Aires 1886, pág. 25.)

1888 «Tomaron parte en esta obra hombres de diversas profesiones, especialmente los llamados filósofos, que hicieron de ella una máquina de guerra contra la religión. D'Alembert escribió el Discurso preliminar, en que ordena y clasifica las ciencias, con elegancia de estilo y claridad en las ideas; pero con muchas omisiones y no pocos errores de detalle.» (Manuel Poncelis S. J., Historia de la literatura, Imprenta Cervantes, Santiago de Chile 1888, pág. 341.)

1893 «En este punto, preciso es convenir con Hitze que Schulze no prestó ningún servicio a la masa general de la clase trabajadora, de la cual sólo se acordó cuando hubo de necesitarla para sus fines de agitación política, ocupándola en solemne ocasión para combatir al gobierno en una crisis, y más tarde como máquina de guerra contra la Religión y la Iglesia.» (“El socialismo en Alemania. Conferencia novena, pronunciada por el Sr. D. Damián Isern en el Círculo Obrero de los Cuatro Caminos, el 26 de Noviembre de 1893”, La Unión Católica, Madrid, martes 19 de diciembre de 1893, pág. 3.)

1904 «Se ha dicho, y el tiempo lo va demostrando, que la visita de Loubet a Roma no importaba a la unión y confraternidad entre Francia e Italia, sino que era, más bien, un acto preparado por los judíos y masones de ambos pueblos contra la Iglesia y el Pontificado. En confirmación de esto mismo, vamos a transcribir parte de una correspondencia dirigida desde Roma a La Prensa por el judío masón Gandolín, quien, además de repetir que la visita de Loubet no ha tenido otro objeto que ultrajar a la religión y a la dignidad del Sumo Pontífice, se esfuerza en demostrar que la masonería y el gobierno de Italia están en manos de judíos, que son sus directores supremos, y que aquella es, no una sociedad filantrópica y de mutuo apoyo, sino una máquina de guerra contra la religión.» (“El judaismo masónico en el gobierno de Italia”, La Voz de Alicante, sábado 24 de septiembre de 1904, págs. 1.)

«La última moda del catolicismo modernista. No podrá quejarse el Sr. Maura de no sacar discípulos aprovechados. Ayer comenzó la discusión en el Senado del modus vivendi concertado con la Santa Sede, consumiendo el primer turno en contra un señor López Muñoz, senador canalejista, profesor de un Instituto de la corte, quien comenzó diciendo que al entrar en el Senado se había dejado a la puerta su fe religiosa. Es lo mismo que le pasa al señor presidente del Consejo cuando entra en el Senado y en el Congreso, y que expresó con aquellas sentidas palabras: “yo, jamás, jamás he mezclado la religión con la política.” Lo cual, y a la hora en que la política se ha convertido en máquina de guerra contra la religión, es prueba inconcusa de que la política del Sr. Maura es detestable, y de que su religión corre parejas con su política.» (El Siglo Futuro, Madrid, viernes 4 de noviembre de 1904, pág. 1.)

1911 «El libro entero de Reinach [Orfeo] no es más que una máquina de guerra contra la religión católica y la Iglesia en que encarna esa religión, estando destinado por su autor a preparar el camino al laicismo universal, librando del yugo insoportable de la religión al espíritu humano, y preocupándose mucho más de las almas cristianas protestantes, y todavía más de las católicas, que no de aquellas otras atrasadísimas e ignorantísimas que gimen en África, por ejemplo, yendo cargadas con las cadenas de la hechicería.» (J. Valbuena [Ramiro Fernández Valbuena], “Estado actual de la crítica en orden al Nuevo Testamento”, Lumen, Madrid, marzo de 1911, nº 15, pág. 245.)

1912 «Tomaron parte en esta obra hombres de diversas profesiones, especialmente los llamados filósofos, que hicieron de ella una máquina de guerra contra la religión. D'Alembert escribió el Discurso preliminar, en que ordena y clasifica las ciencias, con elegancia de estilo y claridad en las ideas; pero con muchas omisiones y no pocos errores de detalle.» (Manuel Poncelis S. J., Historia de la literatura, tercera edición corregida y aumentada por varios profesores de la misma Compañía, Casa Editora Alfa y Omega, Buenos Aires 1912, pág. 305.)

1913 «Varios de los que ahora desde altas esferas hacen el panegírico de la escuela neutra con protestas de imparcialidad y de respeto y uaun afecto al Catolicismo, si llegaran a verla establecida en las leyes la convertirían en máquina de guerra contra la Religión católica, y cuando no temiesen ya la oposición de los católicos, arrojarían el disfraz…» (“Carta pastoral del eminentísimo Cardenal Arzobispo de Toledo, contra Las escuelas neutras”, El Grano de Arena, Mahón, 19 febrero 1913.)

1971 «La historia comparada de las religiones en manos de Max Müller se convierte en una máquina de guerra contra la religión cristiana. Estas ideas se extendieron con gran rapidez por Italia, España, Bélgica y las restantes naciones europeas.» (GER, Gran Enciclopedia Rialp, vol. 2, sexta edición, Madrid 1971, pág. 497.)

1978 «En el siglo XIX la nueva óptica de los derechos del hombre se convirtió en una máquina de guerra contra la religión. Se habla entonces de la libertad de conciencia como resultado o exigencia de la infalibilidad de esta conciencia individual que se erige ella misma en norma…» (Constitución, economía y regiones: ciclo de conferencias pronunciadas en el Club Siglo XXI durante el curso 1977-78, Ibérico Europea de Ediciones, Madrid 1978, pág. 429.)

1991 «En el espíritu de sus promotores, entre los que se encontraban varios eclesiásticos comprometidos con las ideas nuevas como Dom Gerle o Expilly, la Constitución Civil del Clero no era una máquina de guerra contra la religión. Por el contrario, era el deseo de volver a la pureza religiosa de los orígenes…» (Emilio La Parra López & al., Iglesia, sociedad y estado en España, Francia e Italia (ss. XVIII al XX), Instituto Juan Gil-Albert, Alicante 1991, pág. 248.)

2001 «La definición del laicismo, dada por la Asamblea de 1946, constituye, por tanto, óbice legal insuperable para toda tentativa tendiente a convertir la enseñanza oficial en ariete de determinada doctrina y, sobre todo, en máquina de guerra contra la religión e instrumento de propaganda socialista, de modo semejante a lo que ocurrió en los primers años del régimen liberal.» (Julio Tobar Donoso [1894-1981], La legislación liberal y la Iglesia Católica en el Ecuador, estudio histórico-jurídico, Cámara Ecuatoriana del Libro, Quito 2001, pág. 436.)

2009 «Su lucha obstinada [Jean Jaurès] por la paz le costará la vida. Sobre la ley de separación de 1905 subraya que en ningún caso representa una máquina de guerra contra la religión. Continuamente insiste en el valor de la igualdad de los republicanos que la han concebido.» (Henri Peña-Ruiz & César Tejedor de la Iglesia, Antología laica, 66 textos comentados prara comprender el laicismo, Universidad de Salamanca 2009, presentación del texto LIV, Jean Jaurès, pág. 243.)

2011 «“El laicismo no es máquina de guerra contra la religión. Es la creación de un espacio común”, dice Élie Barnavi. Insiste en que Las religiones asesinas no es “una obra contra la religión porque yo no soy antirreligioso…”.» (“El laicismo no es antirreligioso”, La Razón, Madrid, 14 de febrero de 2011.)

2012 «Los imbéciles y los cobardes no miden hasta qué punto la contra-religión de la Shoah es una máquina de guerra contra la religión católica, un arma de destrucción masiva de la fe cristiana de la cual imita los rituales.» (Jérôme Bourbon, “FSSPX: Volviendo al tema de la expulsión”, vertido de Rivarol, nonpossumus-vcr.blogspot.com.es, 31 octubre 2012.)

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