Filosofía en español 
Filosofía en español

“Nuevo orden mundial”

Como cada día que amanece el número de tontos crece, no es sorprendente que en muchos sitios, también, por supuesto, en la vulgopedia, se afirme, con aplomo algo sorprendente, que “Novus Ordo Seclorum en español se dice Nuevo Orden Mundial”. Confusión o indistinción propia de interesados relatos conspiranoicos que parten de la emancipación de las trece colonias inglesas constituyentes de los Estados Unidos en 1776, de la asunción de los famosos lemas y simbolismos deístas trinitario masónicos en su escudo de 1782, &c.

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«Declarada, por desgracia, la guerra entre Alemania, de un lado, y Rusia, Francia y el Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda, sucesivamente, de otro, y existiendo el estado de guerra en Austria Hungría y Bélgica, el Gobierno de S. M. se cree en el deber de ordenar la más estricta neutralidad a los súbditos españoles, con arreglo a las leyes vigentes y a los principios de Derecho público internacional. En su consecuencia, hace saber que los españoles residentes en España o en el extranjero que ejercieren cualquier acto hostil que pueda considerarse contrario a la más perfecta neutralidad, perderán el derecho a la protección del Gobierno de S. M. y sufrirán las consecuencias de las medidas que adopten los beligerantes, sin perjuicio de las penas en que incurrieren con arreglo a las leyes de España. Serán igualmente castigados, conforme al artículo 150 del Código Penal, los Agentes nacionales o extranjeros…» (Ministerio de Estado de España, Gaceta de Madrid, 7 de agosto de 1914, nº 219, pág. 306.)

En realidad el rótulo “nuevo orden mundial” se introduce, a principios de 1918, entre ideólogos y dirigentes anglófonos (Woodrow Wilson, David Lloyd George), obligados a redefinir los objetivos de sus naciones en la Gran Guerra tras la publicación, como resultado del triunfo en Rusia de la Revolución de Octubre en 1917, de tratados secretos que probaban la existencia de planes imperialistas entre las potencias aliadas (Rusia sale de la guerra al firmar la paz con Alemania el 3 de marzo de 1918 en Brest-Litovsk). Después del verano también oficiales yugo-eslavos tendrán a Vittorio Emanuele Orlando, primer ministro italiano, por preconizador del “nuevo orden mundial”. La renovada guerra ideológica inducida por la revolución rusa se extiende en 1918 a naciones que, como España, se habían declarado neutrales: los germanófilos comienzan a publicar en Madrid, en enero de 1918, la revista “Renovación Española” [“De Alemania salieron la filosofía, la ciencia y la música. De Inglaterra, el derecho del más fuerte, la opresión y el látigo. De Francia, la morfinomanía, el aborto y el volterianismo. De los Estados Unidos, la ley de Lynch”, nº 30, 22 agosto 1918] y los aliadófilos inician en julio la publicación de “Los Aliados” (financiada en primer lugar con anuncios de motos Harley-Davidson). Ambas revistas desaparecen el mismo mes en el que Alemania tiene que firmar el armisticio, el 11 de noviembre de 1918 (aunque Columbia gustase repetir que “la paz anunciada [en Fátima] y traída por la celestial Señora, advino en 1918 en el 12 de Octubre, día de la milagrosa Virgen del Pilar y venturoso aniversario del Descubrimiento del Nuevo Mundo”).

En la replica que el presidente Wilson lee el 11 de febrero de 1918 ante el Congreso norteamericano, a dos discursos pronunciados en respuesta al programa de paz que había presentado el 8 de enero, ambos pronuciados el día 24 de enero, uno ante el Reichsrat por el conde Czernin, imperial y real ministro austrohúngaro de asuntos extranjeros, y el otro ante el Reichstag por el imperial canciller alemán conde von Hertling, utiliza Wilson dos veces la fórmula “new international order” (“What we are striving for is a new international order based upon broad and universal principles of right and justice, –no mere peace of shreds and patches.” “We believe that our own desire for new international order under which reason and justice and the common interests of mankind shall prevail is the desire of enlightened men everywhere.”). No sería ajeno a la acuñación de este rótulo James Brown Scott, quien precisamente edita, con introducción y notas, ese mismo año, President Wilson's Foreign Policy. Messages, Addresses, Papers (Oxford University Press, New York 1918, los fragmentos citados en págs. 367 y 373).

Obviamente “new international order” no es lo mismo que “nuevo orden mundial”, pero en esa misma réplica leída el 11 de febrero, Wilson utiliza también la idea de “new order” referida al mundo en general: “Without that new order the world will be without peace and human life will lack tolerable conditions of existence and development”. El propio James Brown Scott ofrece como apéndice a esa edición de 1918 de las intervenciones de Wilson (que incluye documentos de 1913 a 1918), el texto de una conversación que, sobre México, Wilson mantuvo con el periodista Samuel G. Blythe el 23 de mayo de 1914, donde se presenta un “nuevo orden” enfrentado a un “viejo orden” ya caduco: “They want order –the old order; but I say to you that the old order is dead. It is my part, as I see it, to aid in composing those differences so far as I may be able, that the new order, which will have its foundation on human liberty and human rights, shall prevail.” (pág. 384).

«Las guerras se dividen en dos clases: justas e injustas. […] Entre las guerras injustas, la Gran Guerra fue un caso en que ambos bandos pelearon por intereses imperialistas; por lo tanto, los comunistas del mundo entero se opusieron resueltamente a ella.» Mao, Sobre la guerra prolongada, 1938.

«La primera guerra mundial (1914-18) ahondó las contradicciones del imperialismo, debilitó el capitalismo mundial, aceleró y facilitó el advenimiento de la Revolución de Octubre.» Diccionario soviético de filosofía, 1959.

 

5 de enero de 1918: el británico Lloyd George precisa en un discurso el objetivo de una paz justa y duradera mediante tres condiciones necesarias

8 de enero de 1918: el norteamericano Woodrow Wilson propone en otro discurso un programa de paz a la Triple Entente en “catorces puntos”

1918 «De Alemania. La “Gaceta de Francfort”, en un reciente artículo, recordaba que una de las exigencias mínimas de Alemania para negociar la paz, era el establecimiento de un nuevo orden colonial en África. Esto significa que Alemania no se conforma con la devolución de las colonias perdidas, sino que pide aún más. Pide el reconocimiento de un imperio colonial unitario en África. Es decir, que sus colonias del África oriental y occidental, no estén separadas por la Rodesia y el Congo belga, a más de añadirlas Angola y la Guinea francesa para formar así un conglomerado hasta el Camerún alemán. […] Esta es la verdad del plan de Solf, aunque lo encubra con Kant y con el interés alemán que no renuncia a dominar al mundo.» (Pedro Melide, “De Alemania. El porvenir de África”, El Noticiero, Cáceres, 19 enero 1918, pág. 2.)

24 de enero de 1918: Discurso del canciller imperial alemán, conde de Hertling, contestando al mensaje de Wilson

11 de febrero de 1918: Wilson responde al ministro austrohúngaro Czernin y al canciller alemán Hertling

«Lo que está hoy en juego es la paz del mundo, y si luchamos es para establecer un nuevo orden internacional, basado en los amplios y universales principios del derecho y la justicia; no queremos una paz simple y fragmentaria. […] Creemos que nuestro deseo de orden internacional, de justicia y de interés común de la humanidad, ha de prevalecer. Este es el deseo de los hombres serenos de todos los países, y sin este nuevo orden el mundo no tendría la paz y la vida humana carecería de las condiciones tolerables de existencia y desarrollo.» (“Sobre la paz. Mensaje de Wilson [texto íntegro del mensaje ante el Congreso el 12 de febrero de 1918]”, La Vanguardia, Barcelona, miércoles 13 febrero 1918, págs. 11-12.)

«Discurso de Wilson. Washington 12. El presidente Wilson pronunció anoche en la Cámara de Representantes un importante discurso, que constituye la contestación de Norteamérica a los pronunciados últimamente por Hertling y Czernin. […] Refutando a Hertling […] Hoy está en juego la paz del mundo; luchamos por el establecimiento de un nuevo orden internacional, basado en amplios principios universales del derecho y de la justicia, no por una simple paz, hecha a retazos. ¿Es posible que el conde Hertling no lo vea y que se aferre a su idea de querer vivir en un mundo moralmente muerto?» (El Debate, Madrid, martes 12 febrero 1918, pág. 2.)

«Discurso de Wilson. Washington. El presidente Wilson pronunció anoche en la Cámara de Representantes un importante discurso, contestación de los Estados Unidos a los últimos discursos pronunciados por el canciller alemán Hertling y el conde de Czernin. Considera grato el tono amistoso en que está inspirada la contestación de Czernin a su discurso de 8 de enero, donde el ministro austriaco encuentra motivo de aproximación alentador, creyendo que sienta bases para la discusión donde se expongan los propósitos de ambos gobiernos. Wilson niega que conociese el discurso de Czernin antes de pronunciarse. Añade que la contestación del canciller es, por el contrario, vaga y confusa, llena de frases y equívocos en el sentir que impiden ver claramente los fines a que trata de llegar. El tono del canciller es diametralmente opuesto al de Czernin. […] Mantenemos los puntos de vista que expusimos en el discurso del 8 de enero. La paz futura no se basará en el egoísmo. Luchamos por el establecimiento de un nuevo orden internacional basado en amplios principios universales de Derecho y justicia. No por una paz hecha a retazos.» (El Pueblo, diario republicano de Valencia, miércoles 13 febrero 1918, pág. 3.)

«Los yanquis quieren un nuevo orden internacional, pero no una paz hecha pedazos.» (Heraldo de Menorca, 13 febrero 1918, pág. 2.)

«Y así ha podido llegar a constituirse la Liga de los pueblos sometidos de Austria-Hungría, que en estos días ha celebrado su Conferencia en Roma. ¿Qué se trata de realizar con ella? Sustituir la Europa central pangermanista por un nuevo orden internacional, basado en la libertad, unidad nacional y alianza de Polonia, Bohemia, Rumania, Yugo-Eslavia e Italia.» (Ramiro de Maeztu, “Los eslavos del Austria, La Correspondencia de España, Madrid, miércoles 8 de Mayo de 1918, pág. 1.)

«De procedencia austriaca. La Memoria del ministro de Negocios Extranjeros. Viena, 17, 4 tarde. La última de las informaciones del ministro de Negocios Extranjeros, sobre su concepción de la situación exterior y que fueron transmitidas a ambos presidentes de ministros, dice así: […] Ellos luchan, a menos que ambicionen conquistas de terreno, contra molinos. Ellos agotan sus fuerzas y las nuestras para preparar un nuevo orden mundial sobre las ruinas de la civilización, cuya realización podría llevarse a cabo de un modo mucho más fácil y más completo en una cooperación pacífica de todos los pueblos. A pesar de todo, nosotros dirigimos nuestra mirada, siempre, llena de esperanza, hacia los pueblos que ahora son nuestros enemigos, para ver si no desaparece su ceguedad que conduce al mundo después de los horrores de cuatro años de guerra, siempre más y más hacia la ruina que puede ser evitada con su voluntad. Nosotros sufrimos mucho a causa de esta guerra; pero más dura que nuestra suerte es nuestra decisión de luchar por nuestro buen derecho hasta que el enemigo se desprenda de sus ideas falsas y que enloquecen a la humanidad, así como también de su voluntad de destrucción. […] La continuación de la guerra tiene por causa exclusivamente las ideas de aniquilarnos, abrigadas por los jefes de los Estados enemigos. Mantienen fascinados a sus pueblos por medio de ideales, los cuales, aunque fueran bien intencionados, son utópicos, además de quererlos realizar con las medidas más paradójicas.» (La Vanguardia, Barcelona, 19 julio 1918, p. 13.)

«La liga de naciones no significa pacifismo y no puede ser constituida a base de una paz no satisfactoria. La condición preliminar es que esta guerra continúe hasta que Alemania sea vencida e incapacitada para estorbar la paz del mundo. Los más decididos partidarios de la liga de naciones lógicamente deben ser los más decididos partidarios de la continuación de la guerra. Interinamente, conforme lo acentuó Mr. Lloyd George, existen ya dos ligas de naciones. Una de ellas es la Entente. La otra es la asociación de pueblos en el Imperio inglés. El objetivo supremo de ambos es la creación de un nuevo orden mundial, en el cual la anarquía y violencia internacionales quede substituida por la justicia y la paz.» (“En los Comunes. Discurso de Mr. [Arthur James] Balfour sobre la sociedad de naciones. El lenguaje del vencedor”, El Progreso, diario republicano autonomista, Santa Cruz de Tenerife, sábado 31 agosto 1918, pág. 2.)

El 8 de septiembre de 1918, en presencia de los reyes de España, es coronada la Virgen de Covadonga como “Virgen de las Batallas”

«El Daily Chronicle dice: “Ninguna paz digna de los sacrificios de cuatro años de guerra podrá ser obtenida por los antiguos métodos de regateos y concesiones. Citaremos las palabras de Wilson, repitiendo que luchamos por un nuevo orden internacional, basado en los principios universales de derecho y de justicia.”» (“De la prensa inglesa”, La Correspondencia de España, Madrid, 17 septiembre 1918, pág. 1 / “La prensa británica”, ABC, Madrid, 17 septiembre 1918, pág. 10.)

«Los yugo-eslavos. Roma 30, 5’50. El presidente del Consejo, señor Orlando, ha recibido el siguiente despacho: “Los oficiales yugo-eslavos de uno de nuestros campos de instrucción a vuestra excelencia, preconizador del nuevo orden mundial sobre el principio de las nacionalidades, elevan el sentimiento de su gratitud por el acto generoso de reconocimiento de la independencia de la nación yugo-eslava y necesidad de desmembrar ese absurdo geográfico que se llama Estado austro-húngaro, en nombre de la justicia y el derecho. Tales decisiones aseguran a la humanidad crucificada un reposo digno de los sufrimientos y esfuerzos comunes.”» (La Correspondencia de Valencia, lunes, 30 septiembre 1918, pág. 3.)

«Hora suprema de grandes reivindicaciones es la presente. Va a crearse en el mundo un nuevo orden internacional a base de la economía y la producción de las naciones. Elevad vuestro pensamiento. Una gran reforma agraria es la única fórmula que puede salvar a España del peligro interior y de las consecuencias fatales para ella, de la libertad comercial del porvenir.» (José Ortega Contreras, “Ante la Paz”, Fomento Agrícola de Andalucía, Córdoba, 15 octubre 1918, nº 54, pág. 2.)

«Quedará el de China que es un enigma, y el del Japón a quien habrá que dar la batalla, aunque es posible que se modifique allí el régimen ante el nuevo orden de cosas en el mundo; que no es poco lo que hemos visto que ha pasado en la estática China durante su última revolución, o iniciación de revolución. Asistimos al cambio político más trascendental que se ha presenciado en la historia. Del hombre troglodita se pasó al hombre científico. Ahora se va a pasar del hombre científico al hombre social, porque las ideas sociales inspiradas en la moral universal, llevarán al hombre a la cumbre del poder que es el dominio de sí mismo para establecer el derecho. ¿Quién ha efectuado este cambio? ¿Quién ha dispuesto los cerebros humanos para que estén aptos a recibir este nuevo orden de cosas? Esta ha sido la labor de la Prensa desde hace muchos años.» (F. M. Muñoz Palao, “Caída de imperior”, El Liberal, Murcia, lunes 28 octubre 1918, pág. 1.)

«Esa parte de España quiere que la España total deje de ser lo que ha sido durante los últimos siglos, una aldea europea, para convertirse en una nación digna de colaborar, con personalidad propia, en el nuevo orden del mundo.» (Miguel de Unamuno &c., “Un llamamiento. Unión Democrática Española para la Liga de la Sociedad de Naciones Libres”, Diario de Alicante, viernes 8 de Noviembre de 1918.)

«Bruselas 24, 4 tarde. El Rey Alberto de Bélgica, en su discurso del Trono, dijo que la Corona se esfuerza por cumplir las obligaciones internacionales y en salvaguardar el prestigio de la nación. […] Bélgica, victoriosa y liberada, gozará de ahora en adelante de la más completa independencia en el nuevo orden internacional, fundado en la justicia, ya que los tratados de su antigua neutralidad no la protegieron contra el más criminal de los atentados.» (“El discurso del monarca belga”, ABC, Madrid, 25 noviembre 1918, pág. 7.)

«Y porque “La Revolución es el orden”, el nuevo orden, que es el verdadero orden, el que las democracias vencedoras quieren imponer a los pueblos esclavos del desorden, es el deber de éstos hacer la Revolución para que ésta realice aquella obra de transformación necesaria que la creación de la Sociedad de las Naciones exige. Porque aquellos pueblos que por ser esclavos del desorden, del viejo y falso orden, no hagan por su libre y espontánea voluntad la Revolución dignificadora, serán expulsados de la reunión de los pueblos libres. “La Revolución es el orden”. Y sin Revolución no hay orden posible.» (Francisco Aguirre, “Viva la Revolución”, Renovación, periódico semanal republicano-socialista, Barco de Avila, 26 diciembre 1918, nº 21, pág. 2.)

1919 «Los discursos. París 20. El presidente del Senado, señor Dubost, desea la bienvenida a Wilson, y dice “que el problema nacional es combinar el pasado europeo y la seguridad positiva y material con las condiciones de orden nuevo que formulásteis tan noblemente, porque el orden nuevo deberá apoyarse siempre en la fuerza, de la que será Francia, en definitiva, el centinela más avanzado y más expuesto. Creemos firmemente con usted, que el nuevo orden mundial, tal vez la armonía mundial, son posibles, y de este modo quedará por fin libre la patria francesa de la pesadilla de la invasión. Con esta esperanza, nos comprometemos francamente en la sublime cruzada que vinisteis a emprender; tarea gigantesca, pero digna de vuestro país, de nuestra vieja civilización occidental y de vuestro gran corazón y elevada inteligencia.”» (“Wilson en París”, La Correspondencia de España, Madrid, martes 21 enero 1919, pág. 5.)

«París, 20. El Senado ofreció un almuerzo al presidente Wilson en el palacio de Luxemburgo. Asistieron doscientos sesenta y nueve comensales, entre ellos los señores Poincaré y Clemenceau y la mayor parte de los delegados de la Conferencia de la Paz, con excepción de los ingleses, a causa del luto de la Corte de Inglaterra. El presidente del Senado, señor Antonino Dubost, en sus brindis dio la bienvenida a Wilson. Recordó la amenaza secular de que fue víctima Francia por parte de una raza de presa. Terminó diciendo que tiene la esperanza en el nuevo orden mundial, en el cual Francia se verá finalmente libre de la pesadilla de la invasión.» (“Obsequio del Senado francés a mister Wilson”, El Siglo Futuro, diario católico, Madrid, martes 21 enero 1919, pág. 4.)

«París, 20. El Senado ofreció un almuerzo al presidente Wilson en el palacio de Luxemburgo. Asistieron 269 comensales, entre ellos los señores Poincaré y Clemenceau y la mayor parte de los delegados de la Conferencia de Paz, con excepción de los ingleses, a causa del luto de la Corte de Inglaterra. El presidente del Senado, Sr. Antonin Dubost, en sus brindis dio la bienvenida a Wilson. Recordó la amenaza secular de que fue víctima Francia por parte de una raza de presa. Terminó diciendo que tiene la esperanza en el nuevo orden mundial, en el cual Francia se verá finalmente libre de la pesadilla de la invasión.» (“El Senado francés a Wilson”, El País, diario republicano, Madrid, martes 21 enero 1919, pág. 3.)

Antonio Gramsci publica en Turín el primer número de L'Ordine Nuovo el primero de mayo de 1919

«Protestas de la Liga del germanismo. Nauen. La Liga del germanismo en el extranjero publica el siguiente manifiesto protestanto de la paz opresiva que los aliados pretenden imponer a Alemania en contra de toda justicia. “Ante el mundo entero se han comprometido solemnemente nuestros enemigos en el Convenio de armisticio a concertar una paz justiciera. Un sinnúmero de veces dieron la palabra, a la cabeza de ellos el presidente Wilson, que no hacían la guerra contra el pueblo alemán. Ante el mundo entero hacen pedazos el Convenio y violan su palabra. Nos quieren imponer una paz de opresión y quitarle al pueblo alemán el derecho a decidir de su propia suerte, derecho reconocido por los enemigos ante la Humanidad como base para el nuevo orden mundial. Se nos quiere hacer firmar, no sólo nuestra propia condena de muerte, sino también la declaración de que estamos fuera de la ley. […]”.» (El Día, diario de la noche, Madrid, jueves 15 mayo 1919, pág. 1.)

«Declaraciones de Brockdorff-Rantzau. Nauen. El ministro conde Brockdorff-Rantzau, concedió en Versalles al representante de la Vossische Zeitung una entrevista, en la que expuso lo siguiente: “La aparente actitud negativa que adopté en Versalles no corresponde a mis propios deseos, sino que me ha sido impuesta por la manera de obrar de nuestros enemigos. No se trata de un cambio de ideas sobre la paz y el nuevo orden mundial que se debe crear sobre ella, sino solamente de tomar conocimiento de un plan elaborado por la parte enemiga, respecto al cual podríamos nosotros tomar una actitud de límites restringidos.”» (“Del extranjero”, Las Provincias, diario de Valencia, domingo, 8 junio 1919, pág. 3.)

28 junio 1919: tras la Conferencia de París entre los Aliados, firman el Tratado de Versalles con Alemania

«Alemania y Austria declaran, sin embargo, que están conformes en entrar en la Liga. ¿Ha de tener, pues, Suiza, menos confianza en un nuevo orden mundial que estos dos países que han pasado pruebas tan horribles? Ha sido un gran error el de no admitir a Alemania inmediatamente; pero deja suponer que en una fecha no muy distante las naciones vencidas serán admitidas también en la Liga.” (“La Liga de las Naciones”, El Día, diario de la noche, Madrid, sábado 12 julio 1919, pág. 2.)

1934 «La Fuerza Aérea Internacional y el Servicio Aéreo Mundial deberán reclutarse entre todas las naciones afiliadas a la S. de N. No deberán existir secciones nacionales, y los cuadros habrán de recibir una formación que les lleve a considerarse decididamente como una verdadera fraternidad del aire, como “pioneros” de un nuevo orden mundial.» (Comandante C. R. Attlee, Vicepresidente del Grupo Laborista de la Cámara de los Comunes, “Para acabar con las guerras. Es preciso crear una fuerza aérea internacional”, El Liberal, Murcia, viernes 16 noviembre 1934, pág. 1.)

1936 «Lepizig, 2. El ministro de Propaganda del Reich, doctor Goebbels, ha inaugurado hoy la Feria de Leipzig con el siguiente discurso: “Han transcurrido diez y ocho años desde la gran catástrofe de la guerra mundial, que ha llevado a casi todos los pueblos al borde del abismo y que ha detenido casi totalmente el mecanismo de la economía mundial. La situación es actualmente la siguiente: unos se asfixian, por decirlo así, entre riquezas que no tienen ningún uso, mientras que otros perecen en la penuria. Entre los primeros, su situación empuja casi siempre hacia un imperialismo desenfrenado, y a los otros, les coloca en una situación en la que el virus de la anarquía encuentra un terreno fecundo. Es, pues, ya hora de darse cuenta en el mundo de cuál es el grado de locura a que ha llevado este procedimiento económico, si se quieren evitar nuevos y más graves quebrantos. Las preocupaciones económicas que hace años pesan sobre el mundo han sido provocadas, en su mayor parte, por los acontecimientos políticos y por aspiraciones de carácter político. El ‘diktat’ de Versalles ha instalado en la base del nuevo orden mundial que se quería crear un principio que burla toda razón y que, por lo mismo, había de tener las más graves consecuencias, ya que, en efecto, iba contra toda razón y contra toda experiencia imaginarse que todos los pueblos que participan en los cambios económicos tendrían ventajas y prosperarían. Además, Alemania, una de las más importantes partes del sistema de cambio económico mundial, tendría que pagar. Hoy, diez y ocho años después de terminada la guerra, puede afirmarse que la mala situación económica y toda la miseria consiguiente tienen su origen en la aplicación insensata de este principio. […]”.» (“Goebbels se refiere a la crisis económica mundial”, El Siglo Futuro, Dios Patria Rey, Madrid, lunes 2 maro 1936, pág. 24.)

1938 «En los Estados Unidos se habla de la reducción de los armamentos. Wáshington, 4. El señor Sumner Welles en un discurso radiado anoche, expuso de qué manera se manifestó la política de los Estados Unidos en el transcurso de la crisis checoeslovaca. Dijo que después de la crisis de la semana pasada, “hoy tal vez, mejor que en otro momento de los últimos veinte años, se ofrece a las naciones la ocasión de establecer un nuevo orden mundial fundado sobre la justicia y el derecho.” Lanzó a continuación un llamamiento en favor de la limitación y reducción de los armamentos y de un acuerdo mundial para la reconstrucción de la economía.» (“En los Estados Unidos se habla de la reducción de los armamentos”, CNT, órgano de la confederación nacional del trabajo, Barcelona, martes 4 octubre 1938, pág. 4.)

«Bonnet se declara partidario de las negociaciones por vía directa y pacífica. París. El ministro de Negocios Extranjeros [Georges] Bonnet, en un discurso pronunciado en el American Club […] “como hoy día puede ser el mejor momento que se haya presentado en el curso de los 20 últimos años, para que las naciones puedan establecer un nuevo orden mundial fundado sobre la justicia y el derecho.”» (El Diario Palentino, viernes 11 noviembre 1938, pág. 4.)

«Londres, 6. El “News Chronicle”, comentando los bombardeos fascistas sobre las ciudades civiles de España, dice: “Debemos seguir protestando contra estas crueldades inhumanas. Además, debemos trabajar para establecer un nuevo orden mundial basado en el respeto a la Ley y al valor de la vida y la felicidad humanas. Para contestar a estas brutalidades –dice el periódico, refiriéndose a los bombardeos–, no hay sino afrontarlas con firmeza y valor.”» (“Una protesta del ‘News Chronicle’”, CNT, Barcelona, martes 6 diciembre 1938, pág. 1.)

«Londres, 6. El “News Chronicle” comentando los bombardeos fascistas sobre las ciudades civiles de España, dice: “Debemos seguir protestando contra estas crueldades inhumanas. Además debemos trabajar para establecer un nuevo orden mundial, basado en el respeto a la ley y al valor de la vida y la felicidad humana.”» (“Protestas por los bombardeos de las poblaciones civiles”, Nostra Paraula!! Organ del C. P. de Balears del Partit Comunista d'Espanya (S.E.I.C.), Mahón, jueves 8 diciembre 1938, pág. 2.)

1939 «Berlín. El presidente del Consejo del Manchukuo, Chang Ching-Hui, ha dirigido al Fuehrer Canciller el siguiente telegrama: “Con motivo de la adhesión del Manchukuo al pacto anti-Komintern, han tenido lugar unas manifestaciones en todo el país durante las cuales los oradores han prometido extirpar al comunismo y constituir, con los demás firmantes del pacto, un frente común para restaurar y conservar un nuevo orden mundial”.» (El Adelanto, Salamanca, sábado 25 febrero 1939, pág. 4.)

«Tokio. La prensa japonesa comenta todavía el acuerdo preliminar nipo-británico, escribiendo, que Gran Bretaña ha aceptado rápidamente este acuerdo, por su fracaso con Moscú […] “Mikayo”, comentando el acuerdo anglojaponés, escribe, que Inglaterra ha aceptado el compromiso para tener las manos libres en Europa. Puesto que el nuevo orden en Asia es inseparable del nuevo orden mundial, del que debe ser excluido el comunismo, el periódico opina que el Japón debe reforzar las relaciones con los países amigos. Stéfani.» (“Después del acuerdo anglo-nipón. Los círculos belicistas franceses se lamentan con amargura”, El Adelanto, Salamanca, jueves 27 julio 1939, pág. 1.)

«[Sir Richard Acland recordó…] Desgraciadamente, no ha sido una ni dos, sino muchas las veces en que se ha reconocido la conquista, de suerte que lo que se pide a los miembros de la Cámara de los Comunes es si su idea es que, al final de la guerra, el Imperio colonial británico deberá seguir exactamente en las mismas relaciones que hasta ahora con la Gran Bretaña. Mientras subsista esa actitud, de nada sirve utilizar, con respecto a los países neutrales, el pretexto de que se hace la guerra para establecer un nuevo orden mundial. Hay que proclamar desde luego que al final de la guerra, el Imperio colonial británico se hallará colocado bajo la administración de una organización internacional cualquiera, para mayor bien de la humanidad y de las poblaciones que viven en las colonias.» (“Orden internacional: motivos de su derrumbamiento y condiciones de su reconstrucción. Debate en la Cámara de los Comunes británica sobre los fines de la guerra”, Boletín mensual de la Sociedad de las Naciones, Ginebra, 1-31 octubre 1939, vol. XIX, nº 10, págs. 442-443.)

«Londres. En la Cámara de los Lores, lord Halifax ha hecho una declaración sobre los fines de la guerra. […] Añadió que no podrá haber paz ni prosperidad mientras Europa se encuentre amenazada por actos de agresión de Alemania y que esto no puede tolerarse. Inglaterra no busca venganzas ni ambiciona territorios, pero está resuelta a que Europa no esté sometida a las tragedias de la guerra. Inglaterra está dispuesta a hacer uso de toda su influencia cuando llegue el momento para constituir un nuevo orden mundial en el que las naciones no permitan que una insensata rivalidad armada traicione sus esfuerzos en una vida feliz y su confianza en el porvenir, sea derrumbada por oscuros temores de futuros desastres. El nuevo mundo a que Inglaterra aspira tendrá la cooperación de los pueblos a base de una igualdad humana, respeto de sí mismo y tolerancia recíproca. Stéfani. […] Comentarios en Alemania. Berlín, 8 (4,30 t.). El “Berliner Boersen Zeitung” comenta el discurso de Halifax y dice que éste se atribuye el papel de árbitro de la Historia y defensor de los derechos de los pueblos. El ministro inglés –añade– fue sin embargo, el que boicoteó los esfuerzos del Führer a favor de la paz el 2 de septiembre pasado. Como Ribbentrop dijo en el discurso pronunciado en Dantzig, Halifax y sus partidarios se dedican a preparar la guerra. Gran Bretaña pretende crear un mundo nuevo, pero a su lado la Europa de 1919 sería un paraíso comparado con el “nuevo mundo” que Inglaterra quiere crear. EFE.» (El Diario Palentino, Palencia, miércoles 8 noviembre 1939, pág. 4.)

«La víspera de Navidad, Su Santidad el Papa Pío XII hizo uso de la palabra ante los veinte y cinco cardenales residentes en Roma. En su discurso, el Papa enumeró los factores que, a su juicio, son esenciales para establecer un nuevo orden mundial.» (“El orden internacional y condiciones de su restablecimiento”, Boletín mensual de la Sociedad de las Naciones, Ginebra, 1-31 diciembre 1939, vol. XIX, nº 12, pág. 568.)

1940 «Vichy 22. El ministro de Negocios Extranjeros, Baudoin, ha respondido hoy, por radio, al último discurso de Churchill, en el que pretendió explicar la derrota inglesa en la Somalia, atribuyéndola a la falta de tropas coloniales francesas. […] Se refirió después al deseo de Churchill de continuar la guerra hasta 1942. Con la que Inglaterra se excluye de la solidaridad continental, que es necesaria en el nuevo orden mundial. EFE.» (El Día de Palencia, viernes 23 agosto 1940, pág. 1.)

«Tokio 28. El príncipe Konoye ha hecho una declaración en el curso de una sesión celebrada por el comité que estudia la instrucción de un orden nuevo. En su mensaje afirmó que el Japón quiere terminar la cuestión de China y para ello es necesario adopte a la nueva situación internacional y tome parte activa en la creación de un nuevo orden mundial. Deseamos –dijo– asegurar las posibilidades de vida de nuestros cien millones de compatriotas y para ello introduciremos un nuevo orden en la vida política del Japón. EFE.» (“El príncipe Konoye expone la nueva política del Japón”, El Día de Palencia, jueves 29 agosto 1940, pág. 1.)

«Konoye felicita a Hitler. Berlín 28. El presidente del Consejo japonés, príncipe Konoye, ha enviado al Führer el telegrama siguiente: “Con motivo de la jornada histórica en que Japón, Alemania e Italia han realizado la unión más firme y activa, a fin de cumplir el objetivo austero y común de un nuevo orden mundial, tengo el honor de expresar a V. E. mis cordiales saludos y, al mismo tiempo, mi caluroso voto para que llegue cuanto antes el día en que el gran pueblo alemán engrandezca la victoria ya alcanzada, y obtenga el objetivo final”. El Führer ha respondido con un mensaje en el que dice: “Agradezco vivamente los cordiales saludos que me habéis dirigido telegráficamente con motivo de la firma del pacto tripartito entre Alemania, Japón e Italia. Tengo la convicción de que este pacto tripartito impedirá los planes de una extensión de la guerra y garantizará a nuestros pueblos la realización de reivindicaciones legítimas. Os envío mis sinceros votos por un porvenir feliz del Japón”. […] Comentarios norteamericanos. Nueva York 28. La Prensa local reacciona hoy contra el pacto tripartito concertado en Berlín con títulos como los siguientes: “Los Estados Unidos contestan a la nueva alianza del Eje con la aceleración de su programa de rearme y el refuerzo de su ayuda a Inglaterra y China”. “A pesar del nuevo pacto, América seguirá ayudando a Inglaterra”, &c.» (El Progreso, Lugo, domingo 29 septiembre 1940, pág. 1.)

«El caso de Grecia. Se pueden hoy diferenciar dos grupos de Estados: aquellos que se dieron cuenta de los acontecimientos, aplicándolos a sí mismos, y aquellos otros que se obstinan en oponerse al nuevo orden mundial. Uno de estos grupos lo forman aquellos Estados que se han unido a las potencias del Eje y el otro sigue cifrando sus esperanzas en las democracias, sobre todo en Inglaterra. Recientemente, en ocasión de la entrevista celebrada con el Führer, pudo verse claramente en qué proporción aumenta el círculo de los países dispuestos a optar por una posición positiva, es decir, por la creación de una nueva ordenación. Los que se oponen a este grupo se convierten irresistiblemente en juego de la política británica y de sus intereses. El caso de Grecia es un nuevo ejemplo de esta afirmación. Grecia fue arrastrada a la catástrofe, porque Inglaterra trató de fortalecer su tambaleante hegemonía con la ayuda griega. No es de suponer que este pueblo se conforme con solidarizarse con los intereses británicos. Al igual que en los demás Estados protegidos de Inglaterra y aniquilados, ha sido la plutocracia griega la que ha supeditado la suerte de su país al dominio de Inglaterra, con los funestos resultados que esto traerá para ellos. Transoceán.» (Imperio, diario de FET y de las JONS, Zamora, 1 noviembre 1940, pág. 6.)

1941 «Mejoran las relaciones nipo-soviéticas. Moscú. El Embajador del Japón en Rusia, Oshima, ha declarado a un representante de la prensa alemana que mejoran las relaciones nipo-soviéticas merced a la buena disposición de los dos Gobiernos y que aún habrán de mejorar más para que puedan ser útiles los dos pueblos al nuevo orden mundial.» (El avisador numantino, Soria, sábado 15 febrero 1941, pág. 1.)

«En el Ministerio de Negocios Extranjeros alemán se califica de sintomático el momento en que se produce esta visita. Se pone de relieve que el éxito conseguido por el Japón en la solución del conflicto indochino-tailandés es una prueba de la política de paz que llevan a cabo las naciones que preconizan un nuevo orden mundial.» (“Matsuoka se entrevistará con Hitler y Mussolini”, Diario de Burgos, miércoles 12 marzo 1941, pág. 1.)

«Roma 1. Ciano ha ofrecido una comida en honor de Matsuoka. En su discurso, Ciano le dio la bienvenida y le dijo que el Pacto tripartito constituye la base de la nueva organización mundial, cuya base se amplía continuamente. Japón en Asia y Alemania e Italia en Europa, han izado la bandera de la Revolución que la juventud desarrolla, con fe ciega en sus jefes. Estamos unidos –añadió– por el mismo deseo inquebrantable de defender los derechos vitales de nuestros pueblos que la naturaleza y la historia han dado. Con la victoria de las armas, se alcanzará la finalidad del Pacto tripartito que establecerá un nuevo orden mundial.» (Imperio, Zamora, 2 abril 1941, pág. 1.)

«Estamos ante un nuevo descubrimiento. Presenciamos o vivimos el nacimiento de un nuevo orden mundial, y como consecuencia han de surgir nuevas cosas.» (Gaspar Tato Cumming, “Un nuevo Continente”, Imperio, Zamora, 12 abril 1941, pág. 1.)

«Civilización romana y germana, ya nunca rivales, sino aliadas, asociadas, fundidas para determinar por ellas un nuevo orden mundial.» (“Pacto militar”, Legiones y Falanges. Revista de Italia y España, Madrid-Roma, junio-julio 1941, nº 8-9, págs. 12-13.)

«Aniversario del incidente origen del conflicto chino-japonés. Tokio. El Japón y el Manchukuo conmemoran hoy el décimo aniversario del incidente de Mukden, que dio origen al actual conflicto de China. En los discursos oficiales pronunciados con este motivo se ha puesto de relieve el hecho de que dicho incidente abrió el camino a un nuevo orden mundial, y los periódicos declaran unánimemente que las ceremonias celebradas en todas las grandes ciudades de los dos Imperios constituyen la expresión de la firme voluntad que el Japón y el Manchukuo persiguen entre todos los pueblos de Asia oriental. EFE.» (Heraldo de Zamora, viernes 19 septiembre 1941, pág. 1.)

«Bucarest 2. La voluntad de Rumanía de contribuir activamente al nuevo orden europeo, ha sido reafirmada por el mariscal Antonesco, Conducator del Estado, en un mensaje de respuesta a una carta que le han dirigido las personalidades más representativas del movimiento anti-judío rumano, para expresarle su adhesión con motivo de las medidas tomadas contra los israelitas en Besarabia y en Bucovina. En su contestación, Antonesco dice, entre otras cosas: […] Nada ni nadie podrá tampoco impedir que nos desviemos de la lucha que hemos emprendido para lograr la plenitud de todos nuestros derechos y contribuir en la medida que nos corresponda al nuevo orden mundial, por cuya preparación estamos dando nuestra sangre, con la mayor lealtad.» (“Antonesco anuncia medidas contra los judíos de Besarabia y Bucovina. Rumanía participará activamente en el nuevo orden de Europa”, Hoja Oficial del Lunes, La Coruña, 3 noviembre 1941, pág. 4.)

«Conmemoración de un aniversario. Madrid. Para conmemorar el aniversario del reconocimiento de la España Nacional de Franco por la nación alemana, el Doctor Colin Ross dio una brillante conferencia en el Hotel Ritz, asistiendo los ministros de Educación Nacional e Industria, el general Asensio y el Vicesecretario de Educación Popular, disertando el conferenciante sobre Europa en un nuevo orden mundial.» (El avisador numantino, Soria, miércoles 19 noviembre 1941, pág. 4.)

«El Focal Anzeiger de Berlín, publica el siguiente artículo: “[…] En estas circunstancias, ¿puede extrañar a nadie que, en vista de tan dolorosas experiencias vaya cundiendo la conciencia de que es insostenible aquel sistema político y económico antiguado que las democracias anglosajonas se empeñan con todas sus fuerzas mantener en Europa y en el mundo entero, y que tanto en España como en Portugal se siga con creciente atención y cada vez mayores esperanzas los proyectos y preparativos para un nuevo orden mundial más justo? Ambos pueblos ibéricos están convencidos que con él se cumplirán sus esperanzas de llegar a ocupar una posición que responda a su pasado histórico y a la importante misión que hoy les toca cumplir”.» (“Prensa extranjera. La ruta de España y Portugal”, Heraldo de Zamora, viernes 21 noviembre 1941, pág. 1.)

Pearl Harbor - 7 diciembre 1941

«Los EE. UU. dejarán de dominar las tres cuartas partes del mundo con la victoria del Eje. Tokio. Los diarios japoneses comentan la declaración de guerra hecha por Alemania e Italia a los Estados Unidos, y dicen que con ella se comienza la cruzada de los pueblos para el establecimiento de un nuevo orden mundial, justo y equitativo.” (Heraldo de Zamora, 13 diciembre 1941, pág. 4.)

«El Japón se promete un gran porvenir. Tokio 12. El ministro de Asuntos Exteriores, Tojo, ha manifestado que “las declaraciones de guerra de Alemania e Italia a los Estados Unidos, añadidas a los progresos asombrosos de las fuerzas armadas japonesas, permiten augurar un brillante porvenir al imperio nipón, que ha acometido resueltamente la construcción del nuevo orden mundial”. EFE.» (Imperio, Zamora, 13 diciembre 1941, pág. 6.)

1942 «Propuesto por J. W. Krutch y H. Portell y Vilá, muchos de los congresistas firmaron el siguiente manifiesto: […] En vista de estos hechos, un número de los hombres de ciencias, escritores y artistas reunidos en La Habana para participar de las discusiones o “entretiens” que han seguido a la Segunda Conferencia Americana de Comisiones Nacionales de Cooperación Intelectual, proclaman su adhesión a los siguientes principios. 1. Creemos que la destrucción del régimen de Hitler es un pre-requisito para el establecimiento de un nuevo orden mundial que sea respetable. 2. Repudiamos los principios del totalitarismo, el sistema en sí y sus consecuencias, como contrarios a la civilización y a la felicidad del hombre. […]» (“La Conferencia de La Habana [Segunda Conferencia Americana de Comisiones de Cooperación Intelectual, La Habana del 15 al 22 de noviembre de 1941], Cuadernos Americanos, México, enero-febrero 1942, año I, volumen 1, páginas 43-48.)

«“Deseamos colaborar con Alemania”. Declara Quisling en Berlín. Berlín. Vidkun Quisling, jefe del Gobierno noruego, que actualmente se encuentra en Berlín, en visita oficial, ha declarado ante los periodistas: “Nuestra tarea consistirá en colaborar en la organización de la nueva Europa […]”. A continuación afirma que se encuentra convencido de que, a pesar de su población poco numerosa –tres millones de hombres en el país y otros tres en el extranjero–, Noruega llegará a ser algún día una piedra angular del nuevo orden mundial.» (Diario de Burgos, 15 febrero 1942, pág. 8.)

«Décimo aniversario de la fundación del Manchukuo. En esta fecha, primero de Marzo de 1942, se conmemora el Décimo Aniversario de la Fundación del Imperio del Machukuo. […] Coincide esta fecha con un momento trascendental para la Historia del Mundo, en que el Machukuo aporta su potencia y organización para la creación del Nuevo Orden Mundial.» (Diario de Burgos, 1 marzo 1942, pág. 5.)

1943 «Y gracias sean dadas al excelentísimo Yakichiro Suma, que en la hora actual, “la más sobria y precedente al amanecer”, con refinamiento oriental, nos ofrece en su libro la esplendorosa visión del árbol de Minerva colmado de todos los frutos de la victoria y la paz sobre el próximo horizonte de un nuevo orden mundial.» (“Noticias de libros: Yakichiro Suma, Donde está el Japón, Madrid 1942”, Y, revista para la mujer, España, marzo 1943, nº 62, pág. 47.)

1945 «Alocución del nuevo ministro alemán de Asuntos Exteriores. Hamburgo, 2. El nuevo ministro alemán de Negocios Extranjeros, conde Schwerin, von Krorigk, ha dirigido al pueblo la siguiente alocución radiada: Hombres y mujeres alemanes: El gran almirante Doenitz, a quien el Führer Adolfo Hitler, designó como sucesor suyo, me ha encargado del ministerio de Negocios Extranjeros. En la fase más grave que ha atravesado Alemania, me dirijo a nuestro pueblo. Todavía el mundo oye el fragor de la lucha. Aún siguen cayendo hombres alemanes en la última batalla por la defensa de nuestro suelo. En las calles de las ciudades y en las carreteras de las regiones alemanas, que todavía no están ocupadas, se extiende una ola de hombres desesperados y hambrientos, perseguidos en su huida por el indecible terror de las unidades de caza. En el Este, el telón de hierro avanza constantemente. Ese telón que lanza el bolchevismo para completar su labor destructora. En San Francisco, se discute la organización de un nuevo orden mundial en el que la humanidad halle una garantía para evitar nuevas guerras. Mientras centenares de miles de mujeres y niños han desaparecido bajo la furia de la G. P. U., mientras que millones de hombres y muchachos alemanes han caído en los frentes de los corazones de tantas y tantas madres doloridas brota una oración para que el mundo no se ves envuelto en otra guerra y sus terribles sufrimientos. A medida que la ola enemiga del Este avanza se hace más rápida y terrible el hambre en Europa. Una Europa bolchevizada es la primera etapa en el camino hacia la revolución mundial que los soviets iniciaron hace 25 años, con todo rigor. Si los soviets alcanzan este fin, ello tendrá como consecuencia inexorable una tercera guerra mundial. Por eso nosotros no vemos en San Francisco la realización de los sueños de la humanidad, deseo que es el nuevo orden mundial. Nunca podrá alcanzarse tal orden nuevo si hace al incendiario rojo creador de la paz. El mundo solo encontrará la paz si la ola comunista no llega a sumergir Europa. El mundo se encuentra ante una de sus más graves decisiones. Según decida, la consecuencia será el caos o el orden, la paz o la guerra, la muerte o la vida. Lo mismo que desea también la solución de las graves cuestiones sociales en todos los países. Esta solución no se encontrará jamás en la bolchevización. Efe.» (Duero, órgano de FET y de las JONS, Soria, viernes 4 mayo 1945, pág. 3.)

1947 «He dicho una fuerza política universal, pero universal no por su potencia bélica de imperialismo nacional, sino más bien por la ecumenicidad cristiana de sus principios espirituales, por la universalidad antirracista de su Cultura, de su Política y de su Economía. Sintetizando, se puede decir, que el nuevo orden mundial que exige la Humanidad, debe ser regido y garantizado por una fuerza política cristiana, o, más concretamente, por una fuerza política católica, pero no en el sentido teocrático de un absurdo catolicismo político. Esta denominación de católica quiere significar una concepción católica de la política y no una concepción política del catolicismo; quiere significar el espíritu esencialmente teocéntrico que debe informar el Nuevo Orden, como reacción lógica y natural contra el Humanismo pagano antropocéntrico de la actual Civilización, a cuyo error antirreligioso debe la historia moderna su fracaso; quiere significar que esa fuerza política cristiana debe inspirarse en la doctrina ecuménica del Catolicismo, tan combatida por los nacionalismos protestantes, que, convirtiendo a la Religión en patrimonio de unos pueblos y poniéndola al servicio de las concupiscencias de sus Reyes, desvirtuaron su salvadora universalidad y destruyeron la autoridad internacional de la Iglesia.» (Julio Ycaza Tigerino, “Génesis de la independencia hispanoamericana”, Editado por la revista Alférez, Madrid 1947, páginas 47-49.)

1995 «Nos presentamos como una revista de metapolítica que se ocupa de desenmascarar, de desmitificar las categorías que condicionan la acción política. Y comenzamos la deconstrucción de aquellas categorías, tales como las de globalización y homogeneización de las culturas en una sola, que el nuevo orden mundial presenta como evidentes y los gobiernos dependientes ejecutan acríticamente. El desmantelamiento de Occidente, la unidad hispanoamericana, el mundialismo, el origen de las constituciones modernas, la técnica, la arquitectura moderna como negación de lo sagrado, los retos del pensamiento crítico iberoamericano, la decadencia y esplendor del nacionalismo, la cultura mediática, la realidad virtual y la economía, son algunos de los tópicos tratados en esta ímproba tarea de deconstrucción intelectual y de desmitificación ideológica que venimos llevando a cabo. Estamos en camino.” (Disenso, editorial del nº 4, Buenos Aires 1995.)

1996 «Los intentos de estos presidentes iberoamericanos por “mostrar” –supongo que a sus “súbditos” correspondientes– que ellos son quienes verdaderamente dirigen y manejan las riendas de sus “naciones”, no son sino mera demagogia y retórica, a la cual sirven PERFECTAMENTE los dirigentes de los medios –aunque pueda parecer que hay variantes: ABC defiende la postura “radical” agresiva de Aznar contra Castro, El País y Felipe González otra menos agresiva pero que tiene la misma finalidad: apuntalar el “nuevo orden mundial”–.» (Eliseo Rabadán, “Situación de la economía en el PRESENTE orden mundial”, lista Symploké 0123, lunes 25 noviembre 1996, 03:10:12 +0100.)

«Miro el artículo de Gregorio Selser –gran periodista argentino muerto en 1991– sobre la I Cumbre celebrada en 1991 en México (Guadalajara). Se planteó en ese escrito del gran latinoamericanista Selser quién era la “voz de su amo”, si Endara o Menem... Y Endara dijo (es un chiste de dibujantes políticos de prensa) “yo tengo más derecho que tú porque a ti (Menem), no te han invadido” –se refiere Selser a la invasión de Panamá en 1989... Eran tiempos de Bush. Pero la consigna para Menem era insistir en que Castro debía aceptar el “nuevo orden mundial”.» (Eliseo Rabadán, “Neoliberalismo y democracia”, lista Symploké 0147, lunes 16 diciembre 1996, 12:14:38 +0100.)

2001 «Historia del Mundo Contemporáneo […] Contenidos […] II.11. La II Guerra Mundial y sus consecuencias. Estadillo y desarrollo y generalización del conflicto. El diseño del nuevo orden mundial. La ONU. […] III.15. El mundo capitalista. Los EEUU y el nuevo orden mundial. Japón y las nuevas potencias industriales del Sudeste asiático. La construcción de Europa. La Unión Europea. Iberoamérica en el siglo XX. Relaciones Norte-Sur.» (Ministerio de Educación, Cultura y Deporte de España, Real Decreto 938/2001, de 3 de agosto, por el que se modifica el Real Decreto 1179/1992, de 2 de octubre, por el que se establece el currículo del Bachillerato, BOE, Madrid, viernes 7 septiembre 2001, pág. 33854.)

2003 «Historia del Mundo Contemporáneo […] Contenidos […] II.11. La II Guerra Mundial y sus consecuencias. El desarrollo de la guerra y sus consecuencias. El nuevo orden mundial. La ONU. […] III.15. El mundo capitalista. Los EEUU y el nuevo orden mundial. Japón y las nuevas potencias industriales del Sudeste asiático. La construcción de Europa. La Unión Europea. Iberoamérica en el siglo XX.» (Ministerio de Educación, Cultura y Deporte de España, Real Decreto 832/2003, de 27 de junio, por el que se establece la ordenación general y las enseñanzas comunes del Bachillerato, Boletín Oficial del Estado, Madrid, viernes 4 julio 2003, pág. 26079.)

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