José Ferrater Mora · Diccionario de filosofía
Editorial Atlante · México 1944
 
[segunda edición]
páginas 607-608

Bertrand Russell

Nació en Trelleck (1872). Siguiendo las ideas y tendencias del llamado realismo anglo-americano y basándose en las percepciones inmediatas dadas por la experiencia, Russell sostiene que ésta no es más que un sistema universal de relaciones en perpetuo cambio. Ahora bien, la aprehensión de estas relaciones, que abarcan en una unidad indisoluble y sin posibilidad de diferenciación ontológica, el campo físico y el psíquico, es posible, según Russell, por medio de una construcción lógico-simbólica que, al comprender toda relación posible, permita su consecuente aplicación a la experiencia efectivamente dada, de tal manera que la lógica general de las relaciones sea, como posibilidad, el fundamento de la realidad. La lógica es la disciplina que permite llegar a los hechos últimos, a lo que pueden llamarse «hechos atómicos», pues Russell reacciona de continuo contra toda doctrina que, a semejanza del idealismo de Bradley, insiste en la insuficiencia del juicio particular sin un absoluto que constituya su sujeto. En Russell no hay ningún absoluto como sujeto; cada uno de los juicios es, por así decirlo, definitivo. Lo único que podría calificarse de absoluto es esa entidad neutral, una de cuyas caras es lo físico y la otra lo psíquico, pero tal absoluto ha de ser entendido de manera muy distinta a como lo es en el idealismo tradicional. Pues esta teoría no niega la diferencia de estructura entre lo material y lo mental, sino que se limita a sostener su identidad elemental, es decir, el hecho de que los elementos –reductibles, en última instancia, a «hechos atómicos»– sean en todos los casos los mismos. La Lógica, que Russell entiende sobre todo en un sentido matemático, tiene, así, en cuanto característica universal, la facultad de «construir» eventualmente los caracteres de cualquier objeto. Esta construcción no es más que el resultado de una operación consistente en despejar las incógnitas dadas por los símbolos. Toda ciencia, desde la Física hasta la Psicología, desde la Sociología hasta la Moral, se reduce, por lo tanto, a una «descripción de la experiencia» por medio de la teoría general de los símbolos universales y de sus relaciones necesarias. La ciencia es una analítica de las relaciones, un sistema que no presupone en su seno ningún elemento metafísico o ningún intento de determinación ontológica. La filosofía social de Russell, vinculada a la tradición del socialismo ético inglés, se mueve dentro de un plano análogo; su tendencia al utopismo no es más que la afirmación de este primado de la posibilidad que no excluye, sino que supone lo real.

Obras principales: Principia mathematica (en colaboración con A. N. Whitehead), 3 vols., 1910-13; Our knowledge of the external World, 1914 (Nuestro conocimiento del mundo externo); Analysis of Mind, 1921 (Análisis del espíritu; trad. franc., ed. Payot); Introduction to mathematical Philosophy, 1919 (Introducción a la filosofía matemática); A new social Analysis, 1938 (Un nuevo análisis social); The problems of Philosophy, 1912 (trad. esp.: Los problemas de la filosofía); Analysis of Matter, 1927 (trad. esp.: Análisis de la materia, ed. R. de O.); Scientific Outlook (trad. esp.: Panorama científico, ed. R. de O.); Skeptical Essais (trad. esp.: Ensayos de un escéptico); Principles of social reconstruction (trad. esp.: Principios de reconstrucción social); Education and social order (trad. esp.: La educación y el orden social); Outline of Philosophy, 1928; (Bosquejo de filosofía); Mysticism and Logic, 1929. (Misticismo y Lógica); The limits of empiricism, 1935 (Los límites del empirismo); An Inquiry into Meaning and Truth, 1940 (Indagación sobre la significación y la verdad).

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