Filosofía en español 
Filosofía en español


Arnaldo de Villanuevar

Este célebre químico y médico español practicó y enseñó su arte con mucha nombradía en su patria y en París a principios del siglo decimocuarto. Desgraciadamente se entremetió en las materias teológicas que no eran de su competencia, y dio en varios errores. De sus libros intitulados: De la humanidad y de la paciencia de Jesucristo; Del fin del mundo, de la caridad &c., se sacaron las siguientes proposiciones:

1.ª La naturaleza humana en Jesucristo es en todo igual a la divinidad.

2.ª El alma de Jesucristo inmediatamente después de su unión supo todo cuanto sabía la divinidad.

3.ª El demonio ha pervertido a todo el género humano y ha hecho perecer la fe.

4.ª Los frailes corrompen le doctrina de Jesucristo, no tienen caridad, y se condenarán todos.

5.ª Se debe desterrar de las escuelas el estudio de la filosofía, y los teólogos han hecho muy mal en servirse de ella.

6.ª La revelación hecha a Cirilo es más preciosa que la sagrada escritura.

7.ª Las obras de misericordia son más aceptas a Dios que el sacrificio del altar.

8.ª Son inútiles las fundaciones de beneficios o de misas.

9.ª El que recoge a un gran número de mendigos y funda capellanías o aniversarios perpetuos de misas, incurre en la eterna condenación.

10. El sacerdote que ofrece el santo sacrificio y el que le manda ofrecer, no ofrecen nada de suyo a Dios.

11. La pasión de Jesucristo se representa mejor por las limosnas que por el santo sacrificio.

12. Dios no es alabado con obras en el sacrificio de la misa, sino solamente de boca.

13. En las constituciones de los papas no hay más que la obra del hombre.

14. Dios no ha amenazado con la condenación eterna a los que pecan, sino solo a los que dan mal ejemplo.

15. El mundo se acabará el año 1335.

Después de la muerte de Arnaldo fueron condenadas estas proposiciones por la inquisición de Tarragona, porque habían llegado a tener algunos sectarios en España.

Parece que habiendo sido llamado Arnaldo a tratar con el sumo pontífice Clemente V pereció en la embarcación que le conducía a Italia.