Filosofía en español 
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Walkeristas

Los restauradores del cristianismo primitivo que se separaron de la iglesia anglicana a fines del siglo decimoctavo bajo la dirección del sectario Brown, recibieren el nombre de walkeristas, porque el auxiliar de este era Walker, cuya influencia preponderaba.

Los walkeristas desechan la idea de un cuerpo sacerdotal; pero tienen unos ancianos o inspectores, cuyo ministerio es solamente administrativo o de vigilancia. Son contrarios a todas las sociedades cristianas y especialmente a los arminianos, a los calvinistas rígidos, a los antinomianos, a los baptistas y aun mas a la iglesia anglicana, a la que miran como un sistema anticristiano establecido por la intervención de las leyes humanas. Para hallar la verdadera religión es preciso subir a los tiempos apostólicos, porque el que se aparta de la tradición apostólica y de los preceptos de Jesucristo, se sobrepone criminalmente a ellos. Partiendo de este principio del que sacan consecuencias y hacen aplicaciones, desechan el bautismo. Si se administraba en los primeros siglos; era a las personas que habían profesado el judaísmo y el paganismo; pero nosotros que somos hijos de padres cristianos, no tenemos necesidad de él. Basta educar bien a los niños según la recomendación de San Pablo a los efesios. La misma obligación hay de recibir el bautismo que de ir bautizando y predicando por todo el mundo como los apóstoles. Además San Pablo se congratula do haber bautizado a pocas personas. Los walkeristas no consideran que el objeto de San Pablo no es desechar el bautismo, sino combatir el espíritu de partido, que hacía que unos se llamasen del partido de Apolo, otros del de Pablo y otros del de Cefas.

Los walkeristas se reúnen el primer día de la semana en memoria de la resurrección del Salvador y comen juntos pan y vino, símbolo del cuerpo y sangre de aquel. Desechan como los cuákeros el juramento aun cuando le exijan los magistrados. En general las sociedades cristianas conforme a la tradición explican en qué sentido está prohibido o se permite jurar; pero ellos alegan que la prohibición es escritural, y cuando se les objeta que según su modo de interpretar el sagrado texto también es escritural la obligación de lavar los pies a los huéspedes, sientan que aquí no debemos fijarnos en el sentido literal, sino en el espíritu del texto y entenderle de los deberes de caridad, cualquiera que sea su objeto.

En sus juntas están separadas las personas de ambos sexos, y al fin se dan un ósculo de paz recomendado en la sagrada escritura según dicen ellos, porque toman en un sentido material y no metafórico las expresiones de ternura usadas por San Pedro y San Pablo al final de sus cartas. Quieren también que el ósculo de paz sea obligatorio en ciertas circunstancias entre parientes y amigos, por ejemplo al partirse para un viaje y a la vuelta, y con más razón dicen que debe serlo al concluirse el oficio litúrgico. En consecuencia después de las preces y al terminarse sus juntas los hermanos abrazan a los hermanos y las hermanas a las hermanas. Sin embargo hubo disputas entre ellos, porque algunos individuos se negaban a practicar esta ceremonia.

En 1806 los walkeristas eran unos ciento treinta en Dublín y tenían diez o doce juntas filiales, una de ellas en Londres.