Filosofía en español 
Filosofía en español

Máximo Alexeievich Antonovich

no figura

Diccionario filosófico marxista · 1946

Máximo Alexeievich Antonovich (1835-1918)

Máximo Antonovich 1835-1918 Filósofo progresista ruso de la década del sesenta del siglo XIX, uno de los que se habían agrupado alrededor de Chernishevski (ver). La actividad de Antonovich se reveló con mayor esplendor durante los años de lucha por la abolición de la servidumbre, y reflejó la efervescencia revolucionaria del campesinado en lucha contra el feudalismo.

En 1859 salió de la Academia ortodoxa de Petersburgo y renunció a la carrera eclesiástica. Atraído por las ideas de Belinski (ver), Herzen (ver), Chernishevski y demás representantes progresistas de la ciencia, se convirtió al materialismo y al ateísmo siendo aún estudiante. Su amistad personal con N. Dobroliúbov (ver) le llevó a ocupar definitivamente su puesto en la lucha social. Colaborador activo de la revista Sovremenik (El Contemporáneo), órgano de los demócratas revolucionarios, comenzó a instancias de Chernishevski, a escribir artículos filosóficos, de los cuales los más importantes son: “Filosofía contemporánea”, “Sobre la filosofía de Hegel”, “Dos géneros de filosofía contemporánea”, “Fisiología y filosofía contemporáneas”, “Teoría estética contemporánea”, “Explicación de amor con La Época”. Escribió mucho sobre ciencias naturales. Sus obras Carlos Darwin y su teoría, Unidad del cosmos físico y moral, Unidad de las fuerzas de la naturaleza, La vida de las plantas, La vida de los animales, Sobre el vapor y las máquinas de vapor, y muchas otras, popularizaron los conocimientos científicos en la sociedad rusa y contribuyeron a la formación de la concepción científica, materialista del mundo.

Antonovich criticaba resueltamente el idealismo de Hegel (ver), el agnosticismo de Kant (ver), el idealismo del periodismo reaccionario ruso, y defendía y propagaba con ardor el materialismo de Chernishevski. Participó activamente en la lucha de este último contra los idealistas rusos a la cabeza de los cuales se encontraban Yurkevich y Katkov. Defendió los principios del materialismo filosófico y de la teoría materialista del conocimiento. Sus artículos, con los que, apoyándose sólidamente en los datos de la fisiología, refutaba los argumentos de los agnósticos y desarrollaba la teoría materialista del reflejo, no han perdido hasta nuestros días, ni su actualidad ni su interés. Sin embargo, sus concepciones filosóficas se hallaban en sensible retraso con respecto a las de su maestro Chernishevski. El materialismo de este último estaba estrechamente ligado a la política, a la lucha democrático-revolucionaria para la transformación de la sociedad, y sus obras estaban impregnadas del espíritu de la lucha de clases. Antonovich, por el contrario, dirigía principalmente su atención hacia las ciencias naturales, hacia la instrucción. Más tarde, abandonó completamente la política y se dedicó por entero a la propaganda de conocimientos científicos. Aunque contenía elementos de dialéctica, el materialismo de Antonovich no dejó de ser contemplativo y metafísico.

Antonovich, crítico literario, exigía del arte que reflejara la realidad y sirviera los intereses de la sociedad. En su artículo “El Asmodeo de nuestro siglo”, defiende las posiciones revolucionarias democráticas contra las calumnias del campo de los liberales. Propaga y defiende la teoría estética de Chernishevski. Pero sus concepciones generales eran limitadas, y algunas de sus tesis entraban en contradicción con el espíritu militante de Chernishevski. Absorbido en los últimos años de su vida por las ciencias naturales, fundó su propio laboratorio de química y estudió apasionadamente la geología. Realizó investigaciones y descubrimientos personales en este último dominio.

Diccionario filosófico abreviado · 1959:23-24

Maxim Alexéievich Antonóvich (1835-1918)

Filósofo materialista ruso, publicista, demócrata, colaborador de Chernishevski y Dobroliúbov. Hijo de sacristán, terminó sus estudios en la Academia religiosa de Petersburgo. Renunció a la carrera eclesiástica y fue colaborador de la revista El Contemporáneo (desde 1859). En sus artículos «La filosofía moderna» (1861), «Dos tipos de filósofos modernos» (1861), «Sobre la filosofía de Hegel» (1861), «La unidad de las fuerzas de la naturaleza» (1865) y otros dio expresión a las concepciones materialistas defendidas por El Contemporáneo. Antonóvich criticaba el apriorismo y agnosticismo de Kant, el hegelianismo (Strájov, Chicherin), el schellingianismo de A. Grigóriev, las ideas idealistas y religiosas de Iurkévich, Gogotski, Kárpov y otros, las teorías eslavófilas, el eclecticismo de Lavrov y de Mijáilovski. Para Antonóvich estaba claro el nexo entre la lucha filosófica y la política. Partiendo del principio antropológico de Feuerbach y de Chernishevski, reclamaba el mejoramiento de las condiciones materiales de vida de los trabajadores, la difusión de la enseñanza y el reconocimiento de las libertades políticas; en lucha contra el liberalismo, fundamentó la necesidad de que se llevaran a cabo transformaciones radicales en las estructuras sociales de Rusia. Partidario de la teoría estética de Chernitshevski, criticaba la teoría del «arte puro». Al ser prohibida la revista (1866), Antonóvich prosiguió la propaganda del materialismo y de los conocimientos científicos en la prensa diaria, aprovechando hábilmente las conquistas de la ciencia natural (trabajos de Séchenov, Darwin, &c.). Escribió un libro titulado Charles Darwin y su teoría (1896). En 1909, atacó al «viejotsvo», exhortando a restablecer las tradiciones de la crítica literaria de la década de 1860 (de Chernishevski y otros). Aunque fue propagandista y defensor de los resultados obtenidos por el materialismo en las ciencias naturales y de las ideas democráticas, a veces simplificaba y vulgarizaba las de sus maestros; sus concepciones no eran tan consecuentes como las de los demócratas revolucionarios. Su materialismo, pese a contener algunos elementos de dialéctica, siguió siendo contemplativo, metafísico. A menudo los juicios de valor que formulaba acerca de las obras artísticas respondían a sus gustos personales y caía en el subjetivismo. En la nueva situación en que se encontraba Rusia, no resultó capaz de desarrollar los principios expuestos por los fundadores del democratismo revolucionario. Antonóvich simpatizaba con el marxismo, pero no lo comprendió. Poco a poco fue abandonando la actividad político-social y literaria para dedicarse a las ciencias naturales.

Diccionario filosófico · 1965:18-19

Maxim Alexéevich Antonovich (1835-1918)

Filósofo materialista, publicista y demócrata ruso, compañero de lucha de Chernishevski y Dobroliúbov. En sus artículos “La filosofía contemporánea” (1861), “Dos tipos de filósofos contemporáneos” (1861), “Sobre la filosofía hegeliana” (1861), “La unidad de las fuerzas de la naturaleza” (1865) y otros, expresó las concepciones materialistas defendidas por la redacción de la revista Sovreménnik. Criticó el apriorismo y el agnosticismo de Kant, el hegelianismo (N. Strájov, Chicherin), el schellingismo de A. Grigóriev, las concepciones idealistas religiosas de Yurkévich y Gogotski y otros, las teorías eslavófilas, el eclecticismo de Lavrov y Mijailovski. Apoyándose en el principio antropológico de Feuerbach y Chernishevski, Antonovich expuso las demandas de mejorar las condiciones materiales de vida de los trabajadores, realizar la alfabetización y conceder las libertades políticas; en la lucha contra el liberalismo fundamentaba la necesidad de los cambios radicales en Rusia. Siendo partidario de los criterios estéticos de Chernishevski, criticó la teoría del “arte puro”. Una vez clausurada la revista Sovreménnik (1866), Antonovich continuó la propaganda del materialismo y de los conocimientos científico-naturales en la prensa periódica, aprovechando con habilidad los adelantos de las ciencias naturales (trabajos de Séchenov, Darwin y otros). Escribió el libro Charles Darwin y su teoría (1896). En 1909, se pronunció contra el vejismo, exhortando a resucitar las tradiciones de la crítica literaria de los años 60 (Chernishevski y otros). A veces, Antonovich simplificaba y vulgarizaba las concepciones de sus maestros, sus criterios no fueron tan consecuentes como los de los demócratas revolucionarios, y su materialismo siguió siendo contemplativo y metafísico. Antonovich simpatizó con el marxismo, pero no lo comprendió. Se apartó gradualmente de la actividad sociopolítica y literaria y se dedicó a las ciencias naturales.

Diccionario de filosofía · 1984:20