Filosofía en español 
Filosofía en español

Discontinuidad y continuidad

Discontinuidad y continuidad

La Naturaleza, la materia, es a la vez discontinúa y continua. Su discontinuidad se expresa en múltiples formas, ante todo, en que la Naturaleza se compone de cuerpos aislados da diversa estructura, a saber, de galaxias (nebulosas), astros, sistemas planetarios, planetas, diversos cuerpos en loa planetas, moléculas, átomos, electrones, &c. Discontinua es la irradiación de la materia (la luz); la luz es irradiada y absorbida por porciones sueltas de energía, por quantas, o fotones. Pero al mismo tiempo la Naturaleza es también continua. Todos los cuerpos sueltos de la Naturaleza forman un todo integro; así, los átomos forman moléculas, de las moléculas se forman cuerpos enteros, como las células de los vegetales o animales, y de las células se forman los organismos de los seres vivos; de los astros se forman los sistemas astrales, &c. De la misma manera, también la luz es discontinua y continua, puesto que si bien es cierto que la luz actúa por fotones aislados, no es menos cierto que se esparce por ondas, es decir, como algo íntegro, como un torrente de ondas. La continuidad y la discontinuidad son inconcebibles la una sin la otra, como el todo es inconcebible sin sus partes integrantes, y las partes, sin el todo. Todo proceso de desarrollo es la unidad de la discontinuidad y la continuidad. En la Naturaleza y en la Sociedad los cambios cuantitativos graduales conducen a “cambios radicales, a los cambios cualitativas; en que éstos se producen, no de modo gradual, sino repentina y súbitamente, en forma de saltos de un estado de cosas a otro” (Stalin). Así, continuamente, gradualmente, se acumulan los cambios cuantitativos de los caracteres en ésta o en otra especie orgánica; pero estos cambios se interrumpen en una determinada fase, y a manera de saltos, conducen al nacimiento de una nueva especie. Da una manera continua se efectuó también la acumulación de los cambios cuantitativos en el desarrollo de las clases, de las relaciones sociales en la Rusia zarista. habiendo conducido inevitablemente a la solución de continuidad, al salto revolucionario, a la revolución de 1917. El nacimiento del nuevo régimen no se efectuó “por medio de reformas, sino sólo mediante la transformación cualitativa del régimen capitalista, es decir, mediante la revolución” (Stalin).

Diccionario filosófico marxista · 1946:80-81

Discontinuo y continuo

La naturaleza material es simultáneamente discontinua y continua. Su carácter discontinuo se manifiesta de múltiples maneras, ante todo en el hecho de que la naturaleza se compone de cuerpos aislados, cualitativamente determinados, diferentes por su complejidad: galaxias (nebulosas), estrellas, sistemas planetarios, planetas, diferentes cuerpos sobre los planetas, moléculas, átomos, electrones, &c. La irradiación de la luz es discontinua; la luz es irradiada y absorbida por porciones separadas de energía, los cuantos o fotones. Pero al mismo tiempo, la naturaleza es continua. Todos los cuerpos constituyen un todo; los átomos forman moléculas, éstas se aglomeran en cuerpos enteros, por ejemplo, las células vegetales y animales de que se componen los organismos; las estrellas forman sistemas estelares, &c. Pasa lo mismo con la luz, que es discontinua y continua a la vez: es irradiada y absorbida por fotones, pero se esparce por ondas, vale decir, como un todo, por torrentes de ondas. Los electrones y las otras partículas elementales tienen una naturaleza doble: corpuscular y ondulatoria, por lo cual se traduce la unidad de lo discontinuo y de lo continuo.

De igual modo, el movimiento, el tiempo y el espacio, son simultáneamente discontinuos y continuos. La acumulación lenta, continua, de los cambios cuantitativos, es interrumpida por un salto, por el pasaje de un estado cualitativo a otro. La discontinuidad y la continuidad son inconcebibles la una sin la otra, se vinculan entre sí.

Diccionario filosófico abreviado · 1959:135

no figura [→ Continuidad y discontinuidad]

Diccionario filosófico · 1965

Discontinuidad y continuidad

Características esenciales que reflejan las propiedades contrarias pero interrelacionadas de los objetos materiales. La discontinuidad define los estados discretos de la materia (planetas, cuerpos, cristales, moléculas, átomos, núcleos, &c.) y el grado de su diferenciación en forma de elementos estables aislados de los diversos sistemas y de los niveles estructurales cualitativamente determinados. Se expresa también en el proceso de desarrollo y cambio mediante saltos. Por el contrario, la continuidad se manifiesta en la integridad de los sistemas compuestos de algunos elementos discretos, en la infinitud de sus conexiones, el carácter gradual del cambio de los estados, la transición suave de un estado a otro. El materialismo metafísico se caracterizaba por el enfoque aislado de la discontinuidad y la continuidad. Se basaba, en particular, en las representaciones de la mecánica clásica, la cual sostenía que la discontinuidad es propia sólo de determinados tipos de elementos materiales (desde los planetas hasta los átomos), y la continuidad, nada más que de los procesos ondulatorios integrales. El materialismo dialéctico subraya no sólo la contrariedad, sino también la interconexión y unidad de estos indicadores, lo cual se confirma por la física moderna, que hizo ver, por ejemplo, que tanto la luz como la substancia poseen a la vez propiedades ondulatorias (continuas) y corpusculares (discontinuas). En la interconexión de las categorías de la discontinuidad y la continuidad se expresa la esencia del movimiento, su carácter contradictorio. El movimiento aparece como unidad de la discontinuidad y la continuidad de los cambios de estado o posición del cuerpo en el espacio y el tiempo. La dialéctica de la discontinuidad y la continuidad permite comprender científicamente la especificidad de los objetos materiales, sus propiedades y relaciones (espacio y tiempo, movimiento, interconexión del campo y la substancia, &c.).

Diccionario de filosofía · 1984:122