Filosofía en español 
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Doctrina michurinista

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Diccionario filosófico marxista · 1946

Doctrina michurinista

Etapa nueva del desarrollo de la ciencia materialista, darwinista, de la naturaleza viva, denominada de acuerdo al nombre del gran transformador de la naturaleza Iván Vladimirovich Michurin (ver). Lo que distingue sobre todo a esta doctrina de las teorías biológicas precedentes, es que su creador aplicó con espíritu consecuente y con pleno conocimiento de causa la teoría marxista-leninista, el materialismo dialéctico, al estudio de las leyes del desarrollo de la materia orgánica y a su interpretación. Esta doctrina, que representa de por sí una etapa nueva en la biología científica, desarrolla cuantos valores progresivos y mejores tenía la doctrina de los grandes biólogos materialistas del pasado, Lamarck (ver) y Darwin (ver) y depura igualmente su fondo materialista de los elementos metafísicos e idealistas que contenía. La fuente teórica principal de la doctrina michurinista reside en los descubrimientos de los eminentes biólogos materialistas rusos: Mechnikov (ver), Sechenov (ver), los hermanos Kovalevski, Pavlov (ver) y Timiriazev (ver), que habían elaborado la teoría materialista del desarrollo de los organismos y la habían defendido contra las teorías reaccionarias (neo-vitalismo, psico-lamarckismo, mecanicismo, weismanismo-morganismo, Ver). Las investigaciones experimentales y las generalizaciones teóricas de los biólogos materialistas rusos prepararon la nueva etapa en el desarrollo de la ciencia biológica, etapa que fue posible gracias a la actividad de los biólogos soviéticos en las condiciones del socialismo, sobre la base del materialismo dialéctico.

El carácter materialista dialéctico de la doctrina michurinista se manifiesta en sus generalizaciones teóricas relativas a las leyes del desarrollo de las plantas. Considerando el desarrollo de la vida como un proceso único, determinado y puramente material, la doctrina michurinista ha podido dilucidar las relaciones complejas y diversas en la evolución del mundo vegetal. La más importante de esas relaciones es la interdependencia entre la forma orgánica de la materia y la naturaleza inorgánica. Siendo función principal de la agrobiología (ciencia de las leyes biológicas generales de la agricultura) poner de manifiesto las leyes que presiden sus relaciones, la doctrina michurinista considera el organismo y sus condiciones de vida en su unidad dialéctica. La variabilidad de los organismos bajo la influencia de las condiciones del medio ambiente, la trasmisión hereditaria de los caracteres adquiridos, es la ley fundamental del desarrollo de los organismos. El desarrollo individual se opera sobre la base de las propiedades y los caracteres adquiridos por la especie en el curso de su desarrollo histórico. De allí resulta la unidad y la interdependencia de lo histórico (filogénesis) y de lo individual (ontogénesis) en el proceso del desarrollo de la vida. Lo histórico, es decir, la herencia del organismo, es el resultado del desarrollo y de las transformaciones producidas en el curso de las generaciones precedentes, en relación con los cambios de las condiciones del medio. La doctrina michurinista rechaza como mal fundada la teoría cromosómica de los weismanistas-morganistas con sus genes místicos. La herencia se reproducirá en el desarrollo de un individuo de una especie dada si las condiciones exteriores son favorables. Si no, el organismo se modificará, y la herencia, como propiedad del cuerpo vivo, cambiará igualmente. Si las condiciones necesarias se encuentran reunidas, esos cambios se fijarán y entrarán en la filogénesis. Así, al considerar los organismos en su unidad dialéctica con las condiciones de existencia, la teoría michurinista ha podido revelar las leyes fundamentales del desarrollo de la vida. Darwin no investigó las causas de los cambios individuales de los organismos. Ahora bien, la solución de ese problema era indispensable para hacer de la biología no sólo una ciencia que explicara los fenómenos de la naturaleza, sino una ciencia de acción que permitiera a los prácticos transformar la naturaleza en el sentido querido. Michurin y los demás biólogos soviéticos, han sido los que han realizado esa obra.

Fieles a la dialéctica materialista, han demostrado que el desarrollo de los organismos adopta dos formas: la de los cambios cuantitativos y la de los cambios cualitativos. Al acumularse poco a poco, los cambios cuantitativos conducen necesariamente a cambios cualitativos profundos. La doctrina michurinista establece una diferencia estricta entre las nociones de crecimiento y de desarrollo: sin pasaje de un estado cualitativo a otro no hay desarrollo, no hay más que aumento o disminución cuantitativos. Sólo esta interpretación del desarrollo corresponde a la dialéctica objetiva de la naturaleza viva. La doctrina michurinista ha superado por consiguiente, la estrechez de la teoría darwinista que negaba los saltos en la naturaleza. El desarrollo es la unidad de lo continuo y lo discontinuo, de la forma evolutiva y de la forma revolucionaria del movimiento. Cambios cuantitativos graduales desembocan en la formación de una especie cualitativamente nueva con leyes de desarrollo nuevas. La dialéctica marxista afirma que la transición de una cualidad vieja a una cualidad nueva puede revestir y reviste formas muy diversas, que las transformaciones cualitativas se producen tanto en la forma de cambio rápido y repentino, como en la de extinción gradual de los elementos de la cualidad vieja y del crecimiento de los elementos de la cualidad nueva. Esta tesis ha contribuido enormemente a la elaboración de una teoría científica de la formación de las especies (ver igualmente Transformación de cambios cuantitativos en cambios cualitativos).

Al concebir el desarrollo como una transformación de modificaciones cuantitativas en cambios cualitativos radicales, el científico soviético T. Lisenko elaboró, sobre la base de la doctrina michurinista, la teoría del desarrollo estadial de las plantas. Los organismos vegetales pasan en el curso de su vida individual por grados cualitativamente diferentes, estadios. La teoría del desarrollo estadial de los organismos, de su localización en células especiales –puntos de cruzamiento– y, en particular, de su carácter irreversible, constituye una demostración contundente del pasaje de las modificaciones cuantitativas del organismo a cambios radicales, cualitativos, en el curso de la vida individual.

Apoyándose con firmeza en el método dialéctico, los biólogos soviéticos han repudiado todas las deformaciones idealistas y mecanicistas de la noción del desarrollo de la vida y han puesto de manifiesto las contradicciones fundamentales que constituyen la fuerza motriz de la evolución de los organismos y de las especies. El weismanismo-morganismo impulsaba a la biología hacia el idealismo y la metafísica, e inventaba genes inexistentes, una “reserva de genes”, una amiba original de la cual dependería la vida y el desarrollo de los organismos. Los mecanicistas explicaban el desarrollo por la acción de las condiciones exteriores sobre el organismo considerado como un elemento pasivo. La teoría michurinista refutó todas esas lucubraciones y orientó sus investigaciones hacia el descubrimiento de las contradicciones motrices, verdaderas, del desarrollo de los organismos. Y parte del principio de que el desarrollo de las formas orgánicas de la materia se debe a las contradicciones existentes en el trueque de materias entre el organismo y el medio, en el proceso único de asimilación y desasimilación, de formación y de desagregación en el interior del organismo. El carácter contradictorio de este trueque de materia es lo que engendra la cualidad nueva, la “lucha”, entre lo viejo y lo nuevo, entre lo que muere y lo que nace en el mundo orgánico. El desarrollo de la vida está dirigido por la selección natural, que aparta y conserva lo que se adapta y concuerda con las condiciones del medio, y destruye lo que no se adapta y no concuerda con esas condiciones.

El rasgo característico de la doctrina michurinista es su eficacia, su actitud revolucionaria hacia la realidad. La doctrina michurinista está estrechamente ligada a la actividad práctica y generaliza los resultados de la experiencia. Todas las generalizaciones y conclusiones teóricas de la doctrina michurinista derivan de experimentos muy delicados, pero también, de la práctica de la agricultura. La hibridación vegetativa, el método del mentor y del mediador, la elección de parejas para el cruzamiento, la educación de los organismos en la dirección deseada, la vernalización, la transformación de los trigos de invierno en trigos de primavera y recíprocamente, los métodos michurinistas de aclimatación, la teoría del desarrollo estadial y otros descubrimientos contribuyen eficazmente a mejorar las cosechas y la productividad de la cría de ganado, a obtener nuevas variedades de plantas, nuevas especies de animales.

La doctrina michurinista se desarrolló y reforzó en combate contra el idealismo y la metafísica en biología, contra el weismanismo-morganismo; y es intransigente con cuanto es obscurantismo en la ciencia. La doctrina michurinista desempeña un gran papel en todas las ramas de la teoría y de la práctica agrícolas. Las ideas de Michurin, sus métodos de transformación de los organismos confluyen para producir un progreso constante en la agricultura socialista. La ciencia soviética hace progresar la selección vegetal y animal. Los biólogos soviéticos, en cooperación con los prácticos de la agricultura, han creado muchas variedades nuevas de trigo, de remolachas de azúcar y otros cultivos agrícolas, así como nuevas especies de ganado de elevada productividad. La doctrina michurinista contribuye a estrechar los lazos entre la ciencia biológica y la agricultura. El Partido Comunista exige que se apliquen ampliamente las realizaciones biológicas y agronómicas en la práctica agrícola.

Inspirándose en el materialismo dialéctico, que era su método de investigación científica, Michurin profundizó y desarrolló las ideas de Darwin. La importancia de la doctrina de Michurin es reconocida por los biólogos del mundo entero.

Diccionario filosófico abreviado · 1959:138-141

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Diccionario filosófico · 1965

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Diccionario de filosofía · 1984