Filosofía en español 
Filosofía en español

Lo estético y lo ético

no figura

Diccionario filosófico marxista · 1946

no figura

Diccionario filosófico abreviado · 1959

Lo estético y lo ético

Facetas peculiares de las relaciones del hombre con la realidad. Lo ético expresa mediante estimaciones morales de bueno y malo, de justicia e injusticia, de deber, honor, &c., cómo son los actos del individuo o de grupos de hombres, cómo es su proceder. Lo estético constituye la encarnación objetivamente sensible de aquellos aspectos de las relaciones sociales objetivas (incluyendo el dominio de las fuerzas y fenómenos de la naturaleza) que facilitan o no facilitan el desenvolvimiento armónico del individuo, su libre actividad creadora dirigida a la producción de lo bello, a la realización de lo elevado y de lo heroico, a la lucha contra lo feo y lo bajo. Lo estético incluye, asimismo, un aspecto subjetivo: el goce del hombre por la manifestación libre de sus aptitudes y fuerzas creadoras, así como por la belleza de los productos obtenidos en virtud de la actividad creadora de los seres humanos en todas las esferas de la vida social y personal (en el trabajo, en las relaciones sociales, en la vida cotidiana, en la cultura). La expresión más plena y generalizada de lo estético se da en el arte, que, en el proceso de la división social del trabajo, se separa de la esfera de la práctica utilitaria para constituir una zona específica, hasta cierto punto independiente, la zona de la creación artística. La unidad de lo estético y lo ético constituye una ley objetiva, que se manifiesta tanto en la vida como en el arte. Según palabras de Belinski, la belleza es hermana carnal de la moralidad; si una obra es artística, ello hace que sea también moral. En contraposición al arte burgués, que se propone estetizar lo deforme y aboga por el amoralismo, la unidad de lo estético y lo ético constituye un principio importantísimo del realismo socialista. Las imágenes artísticas positivas que reflejan la vida de los soviéticos, su nobleza y su belleza, despiertan en el hombre un sentimiento de respeto, amor y sincera admiración. Los tipos de auténticos héroes de la vida, proporcionan a los lectores y a los espectadores placer estético y alegría. Las imágenes negativas, al revelar la esencial amoral del proceder de los enemigos manifiestos y encubiertos del socialismo, de los individuos falsos en que anidan las supervivencias del capitalismo, engendran sentimientos de reprobación ética, de desdén moral, estrechamente vinculados a los sentimientos estéticos de desprecio y repugnancia por lo feo y bajo. Resulta, pues, que la unidad de lo estético y lo ético forma la base del papel educativo, ideológicamente transformador, que desempeña el arte en la vida de la sociedad.

Diccionario filosófico · 1965:156-157

Lo estético y lo ético

Aspectos peculiares de las relaciones entre el hombre y la realidad. En forma de conceptos de bien y mal, de justicia e injusticia, de deber, responsabilidad, &c. lo ético refleja las relaciones morales y valora las acciones del individuo y de los grupos humanos. Lo estético es la plasmación material-sensorial de aquellos aspectos de las relaciones sociales objetivas, que contribuyen o no contribuyen al desarrollo armónico del individuo, a su libre actividad orientada a crear lo bello, a realizar lo sublime y lo heroico, a luchar contra lo feo y lo vil. Lo estético tiene también un aspecto subjetivo: el deleite del individuo con la libre manifestación de sus fuerzas y capacidades creadoras, así como con la belleza de los resultados de la actividad creadora de los hombres en todas las esferas de la vida social y personal (en el trabajo, las relaciones sociales, la vida cotidiana, la cultura). El arte constituye la expresión más plena y sintetizada de lo estético. La unidad de lo estético y lo ético es una regularidad objetiva que se manifiesta tanto en la vida como en el arte, pero en algunas obras pueden resultar separados. Por ejemplo, en el arte burgués moderno se admite la estetización de lo feo y la prédica del amoralismo. Por el contrario, el arte socialista aplica consecuentemente el principio de la unidad de lo estético y lo ético. Las imágenes positivas del arte, que reflejan el carácter noble y la belleza humanos, producen en el hombre el respeto, el amor y una sincera admiración. La percepción de estas imágenes proporciona a los lectores y espectadores placer y alegría estéticos. Las imágenes negativas, al poner al desnudo la esencia amoral de las acciones y procederes de los hombres, engendran el sentimiento de condena moral, ligado estrechamente con el sentimiento estético de desprecio y repugnancia hacia lo feo y lo vil. Así pues, la unidad de lo estético y lo ético constituye la base del papel educador, ideológico-transformador del arte en la vida de la sociedad.

Diccionario de filosofía · 1984:150