Filosofía en español 
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La ideología alemana

La ideología alemana

Título de uno de los primeros trabajos filosóficos de Marx y Engels, escrito en 1845. Habiendo roto con el sistema idealista de Hegel a comienzos de la década del 40 del siglo pasado, Marx y Engels sometieron el idealismo a una crítica demoledora en su obra La Sagrada Familia (ver) (1844), y un año después, en forma desenvuelta formularon los fundamentos de la concepción materialista de la historia, descubierta por Marx. “Hemos resuelto, recordaba posteriormente Marx, elaborar en conjunto nuestras opiniones, contrapuestas a las opiniones ideológicas de la filosofía alemana: en resumidas cuentas, liquidar nuestra conciencia filosófica anterior. Este propósito lo hemos realizado bajo la forma de una crítica de la filosofía post-hegeliana”. La Ideología Alemana no se publicó en vida de Marx y Engels, siendo impresa íntegramente, por primera vez en la U.R.S.S. en 1932. Un interés particular representa la primera parte de este libro –”Feuerbach”–, donde, a la vez que se hace la crítica de los aspectos débiles de la filosofía de Feuerbach, se exponen los principios fundamentales de la concepción materialista de la historia, descubierta por Marx. Feuerbach es un materialista, pero “mientras es materialista, Feuerbach no se ocupa de la historia, y cuando examina la historia, no es, ni mucho menos, materialista”. La interpretación idealista de la historia de la humanidad, he aquí su principal error. Feuerbach concibe al hombre como a un “Hombre en general”, abstracto, sin llegar a comprender que la situación histórica, las relaciones sociales y, en último término, las relaciones de producción, son las que hacen al hombre “tal como es”. Criticando a Feuerbach, Marx y Engels formulan las tesis fundamentales del materialismo histórico, sosteniendo que la base de la sociedad son las relaciones de producción, cuyo cambio es condicionado por el desarrollo de las fuerzas productivas. Siguiendo el desarrollo y cambio de los modos de producción y sus correspondientes relaciones sociales a lo largo de toda la historia de la humanidad, los autores de La Ideología Alemana dan la siguiente definición formidable de la historia: “La historia no es más que la sucesión de generaciones aisladas, de las cuales cada una explota los materiales capitales y fuerzas productivas heredadas de todas las generaciones predecesoras, en virtud de lo cual, por un lado, continúa la actividad heredada en circunstancias completamente distintas, y por el otro, mediante una actividad completamente cambiada, modifica las viejas circunstancias”. Las revoluciones son la fuerza motriz de la historia. Las contradicciones entre las fuerzas productivos y las relaciones de producción, estallan siempre en forma de revoluciones. El comunismo no es un sueño, sino una necesidad objetiva. “El comunismo no es para nosotros un estado que debe ser establecido, un ideal al cual la realidad ha de acomodarse. Llamamos comunismo al movimiento efectivo que elimina el actual estado”. Marx y Engels critican severamente el carácter contemplativo del materialismo de Feuerbach. Feuerbach se proclamó comunista, pero entiende el comunismo sólo como una idea, como el conocimiento del hecho de que los hombres “siempre necesitaban unos de los otros”; así, el concepto de comunista, “que en el mundo real denota a un partidario de un determinado partido revolucionario”, Feuerbach lo transformó en una “mera categoría”. Al materialista intuitivo Feuerbach, Marx y Engels le oponen el “materialista práctico”, es decir, el “comunista”, para quien “todo consiste en revolucionar el mundo existente”. El fundamento filosófico del comunismo sólo puede ser el materialismo consecuente, extensivo a los fenómenos de la vida social, el materialismo práctico, que no sólo interpreta el mundo, sino que lo cambia. Demostrando el carácter inevitable y necesario de la revolución comunista, Marx y Engels señalan que “la revolución es necesaria, no sólo porque por ningún otro medio es posible derrocar a la clase gobernante, sino también porque la clase derrocadora sólo mediante la revolución puede desembarazara de toda la vieja ignominia y ponerse en condiciones de crear la nueva sociedad”. La secunda sección de la primera parte de La Ideología Alemana, –”El concilio de Leipzig”–, con los capítulos “San Bruno” y “San Max”, contiene una crítica demoledora de las concepciones idealistas de los jóvenes hegelianos Bruno Bauer y Max Stirner, que desconocían por completo la base material de la historia, y que convertían “toda la historia en un proceso de desarrollo de la conciencia”, considerando que sólo “la crítica y los críticos hacen la historia” (Bauer), que la historia la crea el “único”; el “egoísta”, que se eleva “por encima” de todas las relaciones sociales (Stirner). En la segunda parte de La Ideología Alemana, en la sección “El verdadero socialismo”, se pone al desnudo a los ideólogos reaccionarios de la pequeña burguesía alemana, Carlos Grün y Cía., que unieron las ideas, no comprendidas por ellos, del socialismo utópico francés con el idealismo alemán; que exigían la supresión de la lucha de clases del proletariado contra la burguesía; que se declaraban representantes de los intereses “del hombre como tal”, y pregonaban sus frases altisonantes sobre el amor universal a los hombres, como “socialismo verdadero”. Demostrando el carácter reaccionario del “socialismo verdadero”, Marx y Engels oponen a todo el “socialismo” pequeñoburgués y burgués, la teoría revolucionaria del comunismo científico.

Diccionario filosófico marxista · 1946:152-153

Ideología alemana

Una de las primeras obras filosóficas de Marx y Engels, dedicada a la crítica del idealismo de los jóvenes hegelianos (ver) y del materialismo estrecho de Feuerbach (ver). Pertrechados con su concepción del mundo, ya completada en lo esencial, Marx y Engels ofrecen por primera vez en esa obra una exposición detallada de su teoría materialista de la historia. Más tarde escribirá Marx: “Resolvimos trabajar en común a fin de poner en claro el contraste entre nuestra manera de ver y la ideología de la filosofía alemana...” (Marx/Engels, Estudios filosóficos, Ed. franc.). El libro no apareció en vida de sus autores. En una carta a Annenkov, Marx explica la razón de ello: “Le parecerán a Vd. inverosímiles las dificultades que una publicación de este tipo encuentra en Alemania, tanto por parte de la policía como por parte de los libreros, que son representantes interesados de todas las tendencias que yo ataco. En cuanto a nuestro propio partido, además de ser pobre, una gran parte del partido comunista alemán está enfadada conmigo porque me opongo a sus utopías y a sus declamaciones...” (Marx/Engels, Obras escogidas, t. II, p. 424, Ed. esp., Moscú, 1952). La Ideología alemana fue publicada por primera vez en la U.R.S.S. en 1932.

Desarrollando las ideas expuestas en La Sagrada Familia (ver) Marx y Engels muestran que el idealismo se halla vinculado a las clases hostiles al proletariado, y que la filosofía de los jóvenes hegelianos en particular, refleja la cobardía y la impotencia de la burguesía alemana. En su crítica al materialismo metafísico, pasivo y contemplativo de Feuerbach, Marx y Engels muestran que este filósofo, idealista en el dominio de la historia, es incapaz, al igual que los jóvenes hegelianos, de discernir las fuerzas motrices del desarrollo social. La Ideología alemana contiene una crítica implacable al individualismo burgués del anarquista alemán Stirner, así como al “verdadero socialismo” reaccionario, profesado por Grün, Hess, &c. Marx y Engels subrayan que tanto Stirner como los “socialistas verdaderos” odian al proletariado revolucionario y, lejos de orientarse hacia el porvenir de Alemania, vuelven hacia atrás. La Ideología alemana denuncia el nacionalismo de los “socialistas verdaderos” y muestra que el orgullo nacional hinchado de los jóvenes hegelianos corresponde a la vida miserable de comerciantes y tenderos de la burguesía alemana de aquella época.

Luchando contra todos los enemigos del proletariado, Marx y Engels formulan en la Ideología alemana, los rasgos fundamentales del comunismo científico y demuestran que el proletariado se apoya para su actividad, en las leyes objetivas del desarrollo social. Marx y Engels ven en la lucha del proletariado contra la burguesía, en la revolución comunista victoriosa y en el advenimiento inminente del régimen comunista, el resultado necesario de la acción de las leyes económicas que existen independientemente de la voluntad de los hombres. La Ideología alemana expone una de las cuestiones más importantes del materialismo histórico, la cuestión de las formaciones económico-sociales; revela las causas de su sucesión, y explica el principio fundamental del materialismo histórico, según el cual, la existencia social determina la conciencia social, &c. Justificando su tesis capital sobre la inevitabilidad de la revolución comunista del proletariado, Marx y Engels señalan que esta revolución “es necesaria no sólo porque es imposible derribar de otra manera la clase dominante, sino porque sólo por medio de la revolución puede la clase que derriba, librarse de toda la podredumbre y ser capaz de crear una sociedad nueva”. (Ideología alemana, Ed. alem.).

Esta obra constituye un modelo de crítica combativa de la ideología hostil al proletariado, un ejemplo del espíritu de partido comunista en el estudio de los problemas filosóficos.

Diccionario filosófico abreviado · 1959:250-251

no figura

Diccionario filosófico · 1965

La ideología alemana (1845-1846)

Una de las primeras obras filosóficas de Marx y Engels, dedicada a la crítica del idealismo de los jóvenes hegelianos y la estrechez del materialismo de Feuerbach. No se editó en vida de Marx y Engels; vio luz por primera vez en 1932 en la URSS. Desarrollando las ideas expuestas en La Sagrada Familia, Marx y Engels hacen ver que el idealismo es la concepción del mundo de las clases hostiles al proletariado. Al criticar el carácter metafísico y contemplativo del materialismo feuerbachiano, Marx y Engels muestran que Feuerbach es idealista en sus opiniones sobre la historia, por lo cual, lo mismo que los jóvenes hegelianos, no puede comprender las fuerzas motrices del desarrollo social. En La ideología alemana se critican a fondo el individualismo burgués y el anarquismo de Stirner, así como el llamado “socialismo verdadero” reaccionario de K. Grün, Hess y otros. Marx y Engels desarrollan en La ideología alemana la teoría del comunismo científico y demuestran que el proletariado se apoya en su actividad en las regularidades objetivas del desarrollo social. En la lucha del proletariado contra la burguesía, en la victoriosa revolución comunista y en la inevitabilidad del establecimiento del régimen comunista, Marx y Engels advertían en última instancia el resultado necesario de la acción de las leyes económicas existentes independientemente de la voluntad de los hombres. En La ideología alemana fueron expuestas por primera vez las ideas fundamentales de la concepción materialista de la historia: sobre las formaciones socio-económicas, las fuerzas productivas y las relaciones de producción (este último término no se emplea aún), la relación entre el ser social y conciencia social, &c. Marx y Engels presentaron una concepción del mundo formada ya en lo fundamental y brindaron un modelo de crítica de la ideología hostil al proletariado.

Diccionario de filosofía · 1984:223