Filosofía en español 
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Intuición

Intuición

Por intuición entienden los idealistas una facultad especial de meditación interna, un estado de inspiración en el que el hombre puede, según ellos, conocer la verdad sin la actividad lógica de la conciencia. La intuición interpretada de esta manera tiene el carácter de una facultad misteriosa, mística, del conocimiento irracional (Schelling, Hartman). En Spinoza, la intuición intelectual tiene un carácter racionalista y denota un conocimiento superior, racional, de la Naturaleza, conocimiento no obscurecido por las pasiones. El concepto de intuición es a veces mistificado a causa de que la intuición significa un conocimiento súbito, instantáneo de estos u otros fenómenos, el hallazgo inesperado de la solución de este o aquel problema. En realidad, como lo enseña el materialismo dialéctico, detrás de la intuición están la experiencia, los hechos, los conocimientos adquiridos anteriormente que, acumulándose imperceptiblemente, en un determinado grado presentan “súbitamente” la solución de cualquier problema. Abarcar intuitivamente la esencia de los fenómenos, hallar la solución de cualquier problema, sólo es posible gracias a una gran experiencia y a profundos conocimientos. El materialismo dialéctico refuta, pues, la intuición tratada como una forma especial, divina, innata, del conocimiento.

Diccionario filosófico marxista · 1946:161

Intuición

Por intuición, los idealistas entienden una facultad particular de contemplación espiritual, un estado de revelación que permitiría al hombre conocer la verdad sin intervención de la actividad racional, lógica, de la conciencia. Así interpretada, la intuición se reduce a una facultad mística, misteriosa, de conocimiento irracional (Schelling, ver, Hartmann, Bergson, ver). Para el materialista Spinoza (ver), la intuición reviste un carácter racionalista y significa conocimiento superior de la naturaleza, conocimiento racional, no oscurecido por las pasiones y los sentimientos. Los idealistas hacen de la intuición un concepto místico bajo pretexto de que la conciencia es capaz, a veces, de hallar “repentinamente” la solución de tal o cual problema. En realidad, como lo enseña el materialismo dialéctico, si la conciencia adivina a veces por intuición la verdad, ello lo debe a la experiencia, a los conocimientos concretos adquiridos precedentemente. El materialismo dialéctico rechaza la interpretación idealista de la intuición concebida como una especie de conocimiento especial, innato, que no se apoya en la práctica y excluye la actividad lógica de la conciencia.

Diccionario filosófico abreviado · 1959:262

Intuición

(del latín “intueri”: mirar fijamente). Facultad de conocer de modo inmediato la verdad sin previo razonamiento lógico. En la filosofía pre-marxista, la intuición era considerada como una forma especial de la actividad cognoscitiva. Descartes, por ejemplo, entendía que la forma deductiva de la demostración se basa en axiomas, pero que éstos, en cambio, llegan a conocerse de un modo puramente intuitivo, sin demostración alguna. La intuición, según Descartes, unida al método deductivo, sirve de criterio universal para establecer la plena evidencia. La intuición ocupa asimismo un destacado lugar en la filosofía de Spinoza, quien la consideraba tomo el “tercer grado” del conocimiento, el más fidedigno e importante, que aprehende la esencia de las cosas. En la filosofía y en la psicología burguesas contemporáneas, la intuición se concibe como una facultad mística del conocimiento, incompatible con la lógica y con la práctica de la vida (Intuitivismo, Intuitivismo en ética). Desde el punto de vista de muchos representantes de la ética burguesa contemporánea, la intuición permite valorar, sin relación con el pensamiento lógico, “instintivamente”, los actos de las personas. El materialismo dialéctico no considera la intuición como un grado especial del conocimiento y rechaza todos los intentos de presentarla como una facultad cognoscitiva suprarracional, mística. Por otra parte, la intuición desempeña un papel auxiliar en el proceso de la cognición científica y de la asimilación estética de la realidad. No puede considerarse la intuición como una vía distinta, por principio, de los caminos que corrientemente se siguen para llegar a conocer la verdad, sino que es una de las formas en que dichos caminos se manifiestan, forma sujeta a ley, basada en el pensamiento lógico y en la práctica. Tras la facultad de adivinar “súbitamente” la verdad, se encuentra en realidad una experiencia acumulada, un saber adquirido anteriormente. Los resultados del conocimiento intuitivo no necesitan de un criterio especial de veracidad (“evidencia por sí misma”, &c.), sino que también se demuestran lógicamente y se comprueban por la práctica.

Diccionario filosófico · 1965:246-247

Intuición

(lat. intueri: mirar atentamente). Capacidad de concebir directamente la verdad. En la filosofía premarxista, la intuición era considerada como una forma específica de la actividad cognoscitiva. Por ejemplo, Descartes estimaba que la forma deductiva de demostración se apoya en los axiomas, mientras que éstas se conciben de modo netamente intuitivo, sin demostración alguna. Según Descartes, la intuición, en combinación con el método deductivo, es el criterio universal de la autenticidad completa. La intuición ocupa un gran lugar en la filosofía de Spinoza, el cual la consideraba como el conocimiento más fidedigno e importante, que capta la esencia de las cosas. La filosofía y la psicología burguesas modernas enfocan la intuición como capacidad mística del conocimiento, incompatible con la lógica y la práctica vital (Intuitivismo). El materialismo dialéctico estima que la intuición es conocimiento directo, contemplación viva, en su relación dialéctica con el conocimiento indirecto (Conocimiento), y rechaza todo intento de interpretar la intuición como capacidad cognoscitiva suprarracional y mística. La intuición no puede considerarse como desviación de principio de las vías comunes de comprensión de la verdad. Es una forma natural de manifestación de éstas últimas mediatizada por el pensamiento lógico y la práctica. Detrás de la capacidad de adivinar la verdad como si “de súbito” están en realidad la experiencia atesorada y los conocimientos adquiridos con anterioridad. El mecanismo psicológico de la intuición ha sido poco estudiado, pero los datos experimentales existentes permiten considerar que el mismo se asienta en la capacidad del individuo de reflejar, en el curso de la interacción con el medio ambiente, no sólo el producto directo (concientizado), sino, también, el indirecto (no concientizado). En determinadas condiciones, esta parte (no concientizada antes) del resultado de la acción se convierte en llave para resolver una tarea creadora. Con el tiempo, la práctica demuestra y comprueba lógicamente los resultados del conocimiento intuitivo.

Diccionario de filosofía · 1984:233-234