Filosofía en español 
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Lamarquismo

Lamarquismo

El larmarquismo es la teoría, modificada por sus continuadores, del biólogo francés Lamarck sobre la evolución de la naturaleza orgánica. El lamarquismo, como predecesor del darwinismo (ver: Darwin), fue en tal sentido el paso más importante en el desarrollo de la biología. Íntegramente basado en la filosofía materialista del siglo XVIII, interpretaba todos los fenómenos de la vida; –entre ellos también los psíquicos–, como procesos exclusivamente físico-químicos que tienen lugar en los organismos. En su tiempo, el lamarquismo se oponía a la concepción vitalista (ver: Vitalismo), ampliamente difundida, según la cual, los processs vitales están condicionados por una especial “fuerza vital” inmaterial (Haller). Lamarck consideraba todos los movimientos orgánicos como resultado de la acción de causas estimulantes externas (influencia mecánica desde fuera, luz, calor, &c.), aproximándose en este punto a la teoría actual de los tropismos. Lamarck refutaba también la idea metafísica generalmente difundida sobre las especies como tipos eternos, inmutables, de la naturaleza orgánica. Considerando como reales no las especies, sino los organismos individuales, Lamarck afirmaba que la naturaleza orgánica se compone de una serie ininterrumpida de estos individuos vinculados entre sí por lazos imperceptibles. La idea central del lamarquismo –la mutabilidad de las especies y la precedencia de los organismos superiores, particularmente del hombre, de los inferiores mediante el desarrollo gradual– concuerda plenamente con el darwinismo, del cual el lamarquismo sólo discrepa en la apreciación de los factores que condicionan el desarrollo de los organismos. A diferencia del darwinismo, que atribuye un valor particularmente importante a factores como la selección natural y la lucha por la existencia, el lamarquismo concede la prioridad a la influencia del medio exterior, que, al rodear al organismo facilita el desarrollo de sus órganos, estructurando la adaptación conveniente que asegure su autoconservación. En el desarrollo de los órganos de los animales superiores, Lamarck atribuyó una gran importancia a los factores psíquicos (la necesidad, el hábito, &c.), que condicionan el uso o el desuso de los órganos, considerando posible, además, hasta el surgimiento de nuevos órganos en caso de surgir la necesidad de ellos. De las fundamentales orientaciones del lamarquismo se derivaron hacia fines del siglo XIX algunas corrientes, unidas bajo la denominación común de neolamarquismo. A la vez que la aspiración de conciliar el lamarquismo con el darwinismo (escuela americana) se observa la tendencia a exagerar el papel de los factores psíquicos (escuela alemana), con su reconocimiento de facultades psíquicas a las formaciones orgánicas más inferiores y dando una base para la adulteración vitalista de la teoría de Lamarck. Concentrando su atención en el papel de los factores externos, otros lamarquistas, en contradicción con la experiencia, explican también por tales factores la mutabilidad hereditaria; y que el uso o desuso de los órganos es transmitido por herencia gracias a la correspondiente mutación de las células seriales. Pese a todas las desviaciones que en ciertos casos adquirieron un tinte reaccionario, el lamarquismo desempeñó gran papel en el desarrollo de la biología con la solución de una serie de problemas relacionados con la influencia del medio exterior sobre los cambios y el desarrollo de los organismos.

Diccionario filosófico marxista · 1946:167-168

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Diccionario filosófico abreviado · 1959

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Diccionario filosófico · 1965

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Diccionario de filosofía · 1984