Filosofía en español 
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Posibilidad y realidad

Posibilidad y realidad

Posibilidad es lo que no es todavía una realidad y que puede llegar a serlo existiendo determinadas condiciones. Realidad es una posibilidad ya lograda. Hay que distinguir entre la posibilidad formal, vana, y la posibilidad real. Desde el punto de vista de la posibilidad formal, “todo es posible”: es posible que la luna caiga hoy sobre la tierra, que el sultán turco se convierta en papa romano, &c. La posibilidad formal, o abstracta, es una posibilidad que no brota, ni remotamente, de la presencia de condiciones objetivas y. no puede transformase en realidad. Los socialistas utópicos, por ejemplo, construían sus cálculos sobre la posibilidad de realizar el socialismo sin la lucha de clases. Pensaban que sólo había que convencer a reyes y príncipes de las ventajas del socialismo y éstos ayudarían a realizar los ideales socialistas. A diferencia de la posibilidad formal, la posibilidad real es la que tiene causas objetivas y que bajo ciertas condiciones tiene que realizarse necesariamente, esto es, transformarse en realidad. Hay que distinguir rigurosamente entre la posibilidad y la realidad. El régimen soviético creó la posibilidad real para la construcción de la sociedad socialista. Pero esta posibilidad había que convertirla en una realidad. “Entre la posibilidad de construir el socialismo y la realidad de su construcción hay una gran diferencia. No hay que confundir la posibilidad con la realidad” (Stalin). Gracias a la justa política del Partido Bolchevique, la posibilidad del triunfo del socialismo en la Unión Soviética se convirtió en una realidad. Entre las condiciones necesarias para convertir la posibilidad en realidad desempeña un papel importantísimo la actividad convenientemente orientada hacia la consecución del objetivo que se persigue. “Para transformar la posibilidad en una realidad, hace falta una serie de condiciones, entre las cuales, la línea del Partido y su justa aplicación no juegan el último papel” (Stalin).

Diccionario filosófico marxista · 1946:243-244

Posibilidad y realidad

Categorías de la dialéctica materialista, que traducen una de las leyes esenciales del desarrollo objetivo. En el curso de su desarrollo, lo que nace no se afirma de golpe. Al principio no es más que una posibilidad. La categoría de posibilidad fija justamente el estado, el grado de desarrollo de los objetos y de los fenómenos, cuando no son aún realidad y sólo son una tendencia posible del desarrollo. Es preciso distinguir la posibilidad formal, abstracta, de la posibilidad real, concreta. Desde el punto de vista de la posibilidad formal, “todo es posible”. La posibilidad formal o abstracta no se basa en condiciones concretas, reales, que hagan necesaria su transformación en realidad. Lo que en determinadas condiciones aparece como una posibilidad abstracta, en otras circunstancias puede convertirse en posibilidad real. Por ejemplo, las crisis económicas bajo la producción mercantil simple, no son más que una posibilidad abstracta. La transformación de la producción mercantil simple en producción capitalista, hace de esta posibilidad abstracta una posibilidad real. Por consiguiente, contrariamente a la posibilidad formal, la posibilidad real puede, objetivamente, realizarse, y en condiciones bien determinadas, se realiza necesariamente, es decir, se convierte en una realidad.

Importa distinguir netamente la posibilidad de la realidad. El régimen soviético había creado la posibilidad real de construir la sociedad socialista. Pero era necesario hacer de esta posibilidad una realidad. Entre la posibilidad de construir el socialismo y su construcción efectiva la diferencia es grande. Gracias a la política justa del Partido Comunista, la posibilidad de la victoria del socialismo en el País de los Soviets se ha convertido en una realidad. Entre las condiciones indispensables para la transformación de la posibilidad en realidad, resalta el papel importante de la actividad consciente de los hombres, actividad que se apoya en el conocimiento de las leyes objetivas del desarrollo. Las ventajas del régimen socialista soviético, del patriotismo soviético y la amistad de los pueblos de la U.R.S.S., la moral elevada del Ejército Soviético y de los trabajadores de la retaguardia, hicieron realmente posible la victoria sobre el enemigo en la gran guerra nacional de la Unión Soviética. Pero era preciso saber utilizar esta posibilidad. El Partido Comunista fue el organizador y el animador de la victoria que libró al mundo del esclavizamiento fascista.

La dialéctica materialista prescribe no solamente el comprobar tal o cual proceso, sino también comprender las condiciones necesarias para hacer de esa posibilidad una realidad; ella subraya el papel inmenso de la práctica, de la lucha que se desarrolla en el curso de esta transformación. La posibilidad de lo nuevo, de lo progresivo, se opone a la posibilidad del mantenimiento temporal de lo viejo, de una victoria pasajera de los elementos retardatarios reaccionarios. Sin lucha, éstos pueden trabar seriamente y por mucho tiempo, el florecimiento de lo nuevo, de lo revolucionario. La posibilidad del desarrollo revolucionario, progresista, no puede jamás convertirse en una realidad sin la lucha entre lo nuevo y lo viejo, entre lo que es avanzado y lo que es atrasado, entre el movimiento revolucionario y el movimiento reaccionario. Así, el Partido Comunista denuncia las teorías oportunistas sobre el desarrollo espontáneo, y enseña que es preciso participar activamente en el nacimiento de lo nuevo, de lo progresista, empeñar una lucha implacable contra todo lo que traba la victoria de lo nuevo, de lo progresista.

En la situación internacional actual, por ejemplo, la posibilidad del mantenimiento de la paz es perfectamente real. Pero para que se convierta en una realidad, es necesario que las fuerzas de la paz se unan aún más estrechamente en su lucha contra las fuerzas reaccionarias interesadas en desencadenar una nueva guerra. Esa posibilidad no podrá convertirse en realidad, sin ese combate, sin que los pueblos tomen en sus manos la causa de la paz.

El marxismo no tiene nada de común con el fatalismo, según el cual se trata de esperar simplemente que la tendencia necesaria del desarrollo se transforme ella misma en realidad desde el momento en que las leyes económicas determinan esa tendencia. Las leyes objetivas crean una posibilidad real, posibilidad que se trata de transformar, por medio de la actividad práctica, en realidad. Así, la ley del desarrollo armónico (proporcional) de la economía nacional (ver), vigente bajo el socialismo, no hace sino crear una posibilidad real de la planificación. Para que esta posibilidad se convierta en realidad, es preciso dominar esta ley, elaborar planes que traduzcan fielmente sus disposiciones.

Diccionario filosófico abreviado · 1959:415-416

Posibilidad y realidad

Categorías en que se reflejan el desarrollo dialéctico del mundo objetivo, los diversos estadios y etapas por los cuales pasan los objetos en su aparición y evolución. La posibilidad expresa la tendencia objetiva del desarrollo contenida en los fenómenos existentes, la presencia de condiciones para que surja el objeto (cosa, fenómeno) o, por lo menos, la ausencia de circunstancias que excluyan la aparición del mismo. Se llama realidad cualquier objeto (cosa, estado, situación) que ya exista como resultado de la realización de cierta posibilidad. La conexión entre posibilidad y realidad y el paso de una a otra se encuentran estrechamente ligados al desarrollo necesario, sujeto a ley, del mundo objetivo, al reconocimiento del principio del determinismo. Se diferencian la posibilidad real y la abstracta. La posibilidad abstracta (o formal) expresa que en la realidad no existen las condiciones que excluyan el nacimiento de tal o cual fenómeno, mas no presupone que se den condiciones de las que el fenómeno pueda surgir inevitablemente. También puede expresar la tendencia aun no desarrollada hacia algo y suele presentarse unida al desconocimiento de las circunstancias que se analizan. En este último caso, tras ella puede estar encubierta la imposibilidad. La posibilidad real implica la presencia de todas las condiciones necesarias para que la misma se realice inevitablemente. Sin embargo, la posibilidad abstracta en determinadas circunstancias puede convertirse en real y viceversa. La relación cuantitativa entre la posibilidad abstracta y la real puede expresarse en la probabilidad (Teoría de las probabilidades). La posibilidad de un fenómeno cualquiera no excluye por sí el fenómeno opuesto o bien la posibilidad de que no surja. El cálculo de las posibilidades efectivas, la actividad para transformar algunas de ellas en realidades, el eliminar los peligros de que surjan posibilidades desfavorables, constituyen una importantísima tarea práctica del hombre. Dicha tarea, precisamente, presupone el análisis teórico de la posibilidad, en particular la consideración de sus relaciones recíprocas con la necesidad y la casualidad. La posibilidad se convierte en realidad cuando surge espontáneamente o se prepara de manera consciente todo el conjunto de condiciones necesarias para la existencia de un fenómeno determinado. Cuanto mayor sea, por tanto, el número de condiciones y cuanto más importantes sean éstas, tanto más real resulta la posibilidad. Así, la de que se produzcan crisis económicas en un régimen de producción de mercancías, se da ya en el acto de la venta de estas últimas. Mas para que esta posibilidad se convierta en realidad se requiere un conjunto de condiciones y relaciones que no existe aún en el marro de la producción simple de mercancías. Únicamente se dan tales condiciones y relaciones en la sociedad capitalista, en la cual las crisis se convierten en necesidad. Combinando en el curso de la actividad práctica determinados materiales y fuerzas de la naturaleza, el hombre puede hacer que se produzcan los fenómenos deseables para él (después de crear el complejo de condiciones propias del fenómeno en cuestión) y puede eliminar los que no son deseables (después de suprimir su causa). Desde luego, semejante actividad no es incondicionada, está limitada por las leyes objetivas del mundo y se desarrolla en consonancia con ellas. En la vida social, la posibilidad pasa a ser realidad gracias a la actividad práctica de los hombres La edificación de la sociedad comunista, por ejemplo, no es posible sin la actividad consciente del pueblo dirigido por el Partido Comunista, pero tal actividad ha de hallarle en concordancia con las leyes objetivas del desarrollo social. En la historia de la filosofía, antes de Marx y Engels, quienes realizaron un análisis más profundo de la posibilidad y de la realidad fueron Aristóteles y Hegel.

Diccionario filosófico · 1965:369-370

Posibilidad y realidad

Categorías con ayuda de las cuales se refleja el desarrollo del mundo material. La categoría posibilidad fija la tendencia objetiva del desarrollo de los fenómenos existentes, la de las condiciones de su surgimiento o, por lo menos, la ausencia de las circunstancias que lo impiden. La categoría realidad representa todo objeto (estado, situación) que existe ya a consecuencia de la realización de una posibilidad. La transformación de la posibilidad en realidad se basa en la conexión causal de los fenómenos del mundo objetivo. Se distinguen la posibilidad real y la abstracta. La posibilidad abstracta (o formal) expresa la ausencia de algunas condiciones que originan un fenómeno dado y, al mismo tiempo, la ausencia de las condiciones que impiden su surgimiento. Con este concepto se designa también una tendencia débilmente expresada en el desarrollo del fenómeno. La posibilidad real significa la existencia de varias condiciones necesarias para la realización (transformación en realidad) del fenómeno dado. En ciertas circunstancias, la posibilidad abstracta puede convertirse en real y viceversa. La relación cuantitativa entre ellas puede expresarse por el grado de probabilidad del surgimiento del fenómeno (Teoría de las probabilidades). Una importantísima tarea práctica del hombre consiste en tomar en consideración las posibilidades reales, actuar en aras de hacer realidad algunas de ellas y eliminar el peligro de la realización y hasta el surgimiento de las posibilidades indeseables. En interés de esta actividad se hace el análisis teórico de la posibilidad, en particular, de su correlación con la necesidad y casualidad. La posibilidad se convierte en realidad solo cuando se crea o surge la gama completa de condiciones necesarias para que exista un fenómeno determinado. Por eso, cuanto mayor es el número de estas condiciones y cuanto más sustanciales son, tanto más real es la posibilidad. Así, la posibilidad del surgimiento de las crisis económicas de la producción mercantil estriba ya en acto de cambio de mercancías. Pero la transformación de esta posibilidad en realidad exige todo un conjunto de condiciones y relaciones, que no existe todavía en el marco de la producción mercantil simple. Dichas condiciones y relaciones aparecen en la sociedad capitalista desarrollada, entonces las crisis y los descensos de la producción se convierten en una necesidad. Combinando en el curso de la actividad práctica determinados materiales y fuerzas de la naturaleza, el hombre es capaz de generar los fenómenos deseables (al crear todo el complejo de condiciones del surgimiento de tal fenómeno) y eliminar los indeseables (liquidando sus causas). Tal actividad se circunscribe al marco de las leyes objetivas del mundo y se desenvuelve en conformidad con ellas. Esto se refiere también a la vida social; por ejemplo, la edificación de la sociedad comunista es imposible sin la actividad consciente del pueblo, dirigido por el Partido Comunista, y esta actividad debe realizarse de acuerdo con las leyes objetivas del desarrollo social.

Diccionario de filosofía · 1984:342