Filosofía en español 
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Revisionismo

Revisionismo filosófico

El revisionismo filosófico es una corriente hostil al marxismo, que se manifestó, primeramente, a fines de la década del 90, contra el materialismo dialéctico bajo la bandera de la “revisión” y de la “enmienda” de las bases filosóficas del marxismo. El progenitor del revisionismo fue E. Bernstein (ver). Los revisionistas substituyeron la dialéctica, es decir, la doctrina sobre el desarrollo a base de las contradicciones internas y de los saltos, por un vulgar evolucionismo que concibe el movimiento como un simple proceso de aumento, como una evolución lenta y gradual. Partiendo de este punto de vista, los revisionistas negaban la dictadura del proletariado, oponiéndole la “evolución pacífica del capitalismo hacia el socialismo”; hacían propaganda en favor de la colaboración con la burguesía, en favor de la teoría de la armonía de los intereses de clase, &c. Tras el revisionismo kantista de Bernstein y de otros, aparecieron los revisionistas de corte machista: Fritz Adler en Austria; Bogdanov, Lunacharski, Yushkevich y otros en Rusia, quienes trataban de substituir el materialismo dialéctico e histórico por la reaccionaria filosofía machista. Revisionistas típicos en el terreno filosófico fueron Kautsky y los demás teóricos de la Segunda Internacional. Su revisionismo filosófico era la expresión teórica de su oportunismo político y de su traición a la causa de la revolución proletaria. Sólo Lenin y Stalin, sólo el Partido Bolchevique, se manifestaron contra la revisión de los fundamentos histórico-científicos del marxismo, defendiéndolos. En la U.R.S.S., las corrientes antimarxistas y revisionistas en filosofía fueron el materialismo mecanicista (o mecánico) (ver) y el idealismo menchevizante (ver).

Diccionario filosófico marxista · 1946:264

Revisionismo

Corriente del movimiento obrero que, para complacer a la burguesía, trata de denigrar, limitar y liquidar el marxismo mediante la revisión, es decir, la tergiversación y negación de sus tesis fundamentales. En la década del 90 del siglo pasado, el socialdemócrata alemán Bernstein sometió el marxismo a una abierta revisión.

En Rusia fueron representantes típicos del revisionismo los “marxistas legales”, los “economistas” y los mencheviques. El revisionismo obtuvo influencia preponderante en la Segunda Internacional. La forma más peligrosa del revisionismo fue el kautskismo, revisión encubierta del marxismo bajo la hipócrita apariencia de estar de acuerdo con él.

El revisionismo contemporáneo trata de denigrar la gran doctrina marxista-leninista, la declara “anticuada” y dice que hoy día ha perdido su importancia para el desarrollo de la sociedad. Los revisionistas ansían privar al marxismo de su espíritu revolucionario y quebrantar la fe en el socialismo entre la clase obrera y los trabajadores. Se manifiestan en contra de la necesidad histórica de la revolución proletaria y de la dictadura del proletariado en el período de transición del capitalismo al socialismo, niegan el papel dirigente del partido marxista-leninista, niegan los principios del internacionalismo proletario, exigen que se renuncie a los principios leninistas básicos de edificación del Partido y, ante todo, al centralismo democrático, y que el Partido Comunista deje de ser una organización revolucionaria combativa y se convierta en algo así como un club de discusiones.

La Declaración de la Reunión de los Representantes de los Partidos Comunistas y Obreros de los Países Socialistas (noviembre de 1957) señala que, en las condiciones actuales de la lucha contra el dogmatismo y el revisionismo, el principal peligro para el movimiento obrero es el revisionismo, es decir, el oportunismo de derecha, como manifestación de la ideología burguesa, que paraliza la energía revolucionaria de la clase obrera y exige el mantenimiento y la restauración del capitalismo. La Declaración señala que la influencia burguesa es la fuente interior del revisionismo, y la capitulación ante la presión del imperialismo, su fuente exterior.

Todos los partidos comunistas y obreros se han pronunciado contra las tesis revisionistas, contrarias al marxismo-leninismo, que fundamentan el programa de la Unión de Comunistas de Yugoslavia. Negando la concepción marxista-leninista de la lucha de clases, los dirigentes yugoslavos reemplazan la teoría marxista-leninista del Estado por la falsa concepción del Estado capitalista como organización por encima de las clases, como “regulador en la esfera de las relaciones de trabajo y de propiedad, de los derechos y servicios sociales y de otras relaciones sociales”, que “manifiesta la tendencia a una limitación cada vez mayor del papel del capital privado”; afirman “la penetración de las tendencias socialistas en el sistema del capitalismo de Estado” y que, en resumen, éste marcha espontáneamente hacia el socialismo. Predican la renuncia a la revolución proletaria, a la destrucción de la máquina estatal burguesa, a la creación de una nueva, proletaria, a la dictadura del proletariado. Sostienen que los países que ya han alcanzado el socialismo, deben acelerar la abolición del Estado, lo que conduciría a desarmarlos frente a la reacción externa e interna y a imposibilitar el cumplimiento de las tareas del período de transición al comunismo.

En lugar de conjugar las tesis generales del marxismo-leninismo con la práctica concreta de la revolución según las peculiaridades históricas y nacionales de cada país, niegan las leyes generales del desarrollo hacia el socialismo, comunes a todos los países, apoyando de hecho el llamado “comunismo nacional”, negación del internacionalismo proletario.

Diccionario filosófico abreviado · 1959:443-444

Revisionismo

Corriente oportunista en el movimiento obrero revolucionario, es hostil al marxismo, pero se presenta bajo su bandera. Recibió su nombre por someter a “revisión” la teoría marxista, su programa revolucionario, su estrategia y su táctica. El revisionismo apareció a fines del siglo XIX, cuando el marxismo había obtenido una victoria completa sobre todas las variedades del socialismo no proletario y se difundía cada vez más entre las masas obreras. Los principales representantes del viejo revisionismo (fines del siglo XIX-comienzos del XX) fueron Bernstein, Kautsky (Alemania), Victor Adler, Otto Bauer (Austria), los socialistas de derecha en Francia y otros. En Rusia izaron la bandera de ]a revisión del marxismo, los “economistas”, los mencheviques y, más, tarde, después de la Revolución de Octubre, los trotskistas y los bujarinistas. La esencia del revisionismo consiste en introducir la ideología burguesa en el movimiento obrero, en adaptar el marxismo a los intereses de la burguesía, en extirpar de él el espíritu revolucionario. Los revisionistas se dedican a la “castración burguesa” (Lenin) del marxismo en todas sus partes componentes: filosofía, economía política y comunismo científico. La base social del revisionismo está formada por la pequeña burguesía que se va incorporando a la clase obrera, así como por la capa alta del proletariado –la denominada aristocracia obrera– sustentada por el imperialismo. Los continuadores del viejo reformismo –líderes actuales de los partidos socialistas de derecha– han roto definitivamente con el marxismo y se han pasado al lado de la burguesía. En el sentido estricto de la palabra, el socialismo de derecha contemporáneo ya no puede denominarse revisionismo; en las publicaciones marxistas se le define como reformismo. Por revisionismo contemporáneo se entiende la corriente oportunista de derecha aparecida durante los últimos años (sobre todo en 1956-58) en varios partidos comunistas de los países capitalistas (Gates, Bittelman, en los Estados Unidos; Giolitti en Italia; Lefebvre en Francia, &c.) y en algunos partidos comunistas de los países del socialismo (Yugoslavia, Hungría, Polonia, República Democrática Alemana). Se caracteriza con precisión las peculiaridades fundamentales del revisionismo contemporáneo en el programa del P.C.U.S.: “En las actuales condiciones, el principal peligro, para el movimiento comunista, está constituido por el revisionismo, por el oportunismo de derecha, como reflejo de la influencia burguesa. Los revisionistas, encubriendo su apostasía del marxismo con disquisiciones sobre la necesidad de tener en cuenta las nuevas condiciones del desarrollo de la sociedad y de la lucha de clases, cumplen de hecho el papel de propagadores de la ideología reformista burguesa en el movimiento comunista. Procuran extirpar el espíritu revolucionario del marxismo-leninismo, quebrantar la fe de la clase obrera y del pueblo trabajador en el socialismo, desarmar y desmovilizar a los obreros y a todos los trabajadores en su lucha contra el imperialismo. Los revisionistas niegan la necesidad histórica de la revolución socialista y de la dictadura del proletariado, niegan el papel dirigente del partido marxista-leninista, socavan las bases del internacionalismo proletario, y caen en el nacionalismo” (“Documentos del XXII Congreso del P.C.U.S.”. págs. 350-351). En lo tocante a la filosofía, los revisionistas tergiversan los principios fundamentales del materialismo dialéctico e histórico sustituyéndolos por una colección de ideas extraídas de la filosofía y de la sociología burguesas de nuestro tiempo. La dialéctica materialista es sustituida por la sofistica y el eclecticismo; se defiende el subjetivismo. Por otra parte, los revisionistas rebajan la importancia de la acción consciente de las masas; el papel del factor subjetivo en la historia, adoptan las posiciones del materialismo vulgar confiando en la espontánea “transformación del capitalismo en socialismo”. Es característico de los revisionistas el tergiversar la cuestión fundamental de la filosofía, el negar la división de las corrientes filosóficas en dos campos: materialismo e idealismo, el renunciar al principio del espíritu de partido en la ideología, el aislar la teoría de la práctica. Los revisionistas actuales causan un gran perjuicio al movimiento comunista y al movimiento obrero, procuran introducir el desconcierto en los partidos marxistas-leninistas, escindir el campo del socialismo, apartar a la clase obrera de la lucha revolucionaria contra el imperialismo. El revisionismo chocó contra una firme resistencia y fue derrotado ideológicamente. Sin embargo también en la actualidad la lucha contra él, y asimismo contra el dogmatismo, constituye una de las tareas principalísimas de los partidos comunistas.

Diccionario filosófico · 1965:402-403

Revisionismo

(latín revisio.) Corriente oportunista dentro del movimiento obrero revolucionario, que realiza una revisión anticientífica de las tesis básicas del marxismo-leninismo. El revisionismo de derecha se suma a las concepciones reformistas burguesas, y el de “izquierda” se caracteriza por los planteamientos voluntaristas anarquistas. El revisionismo surgió a fines de los años 70 del siglo 19. En la década de los añós 90 del siglo 19 y comienzos del 20 se configuró como corriente en el movimiento socialdemócrata de Alemania, Austria-Hungría, Francia, Rusia y otros países (Bernstein, Kautsky, O. Bauer, E. Wanderwelde, F. Scheidemann, S. Prokopóvich, L. Mártov, L. Trotski, &c.). Afirmando que las ideas socialistas no dependen de las concepciones filosóficas, los revisionistas trataban de entroncar el socialismo científico con el neokantismo y el machismo. Proclamaban anticuada la doctrina marxista de la lucha de clases, pues, según ellos, la democracia burguesa y el sufragio universal le quitan el terreno, por lo cual desaparece la necesidad de derrocar revolucionariamente a la burguesía e instaurar la dictadura del proletariado. El revisionismo sostiene que las nuevas tendencias del desarrollo del capitalismo llevan a la atenuación de sus contradicciones. Lenin y otros marxistas sometieron a una crítica demoledora las opiniones de los revisionistas. Después de la bancarrota de la II Internacional y la victoria de la Gran Revolución Socialista de Octubre, el movimiento obrero se escindió en dos corrientes: la reformista (Reformismo), que rompió por completo con el marxismo, y la revolucionaria: el movimiento comunista internacional. En los períodos de agudización de las contradicciones de clase del desarrollo social, en el seno del movimiento comunista aparecían corrientes revisionistas de derecha y de “izquierda” (desviación de derecha en algunos partidos comunistas, el “comunismo de izquierda” y otras). So pretexto del desarrollo creador del marxismo y de la lucha contra el dogmatismo y encubriéndose con la afirmación de que la revolución científico-técnica condujo al cambio cualitativo de la estructura social de la sociedad capitalista, el revisionismo de derecha moderno rechaza la necesidad de la revolución socialista y aboga por reformar el capitalismo. Los revisionistas sostienen que la clase obrera, influenciada por el crecimiento del nivel de vida, se integró en el sistema capitalista, por lo cual el papel rector lo pasó a desempeñar la intelectualidad. Absolutizando las particularidades histórico-nacionales de la transición de distintos países al socialismo, el revisionismo obvia las regularidades generales de la construcción del socialismo y del alcance internacional del leninismo. El revisionismo niega la naturaleza socialista del socialismo real, promoviendo como ideal los principios de una democracia abstracta, extraclasista, y del libre juego de las fuerzas políticas. El revisionismo impugna el principio del centralismo democrático, presentándolo como medio de aplastamiento de la “libre discusión” en los partidos comunistas y procurando de hecho destruir la organización revolucionaria de la clase obrera. Los revisionistas atacan los principios del internacionalismo. El revisionismo de “izquierda” moderno se manifiesta en la actividad de los grupos de extrema izquierda, que mantienen las posiciones del revolucionarismo pequeñoburgués. La lucha contra el revisionismo es una importantísima condición del fortalecimiento de los partidos comunistas y del movimiento obrero en su conjunto, y de los éxitos de la lucha liberadora de los trabajadores.

Diccionario de filosofía · 1984:373-374