Filosofía en español 
Filosofía en español

Tipos de relaciones de producción

Tipos de relaciones de producción

La Historia conoce cinco tipos fundamentales de relaciones de producción: comunismo primitivo, esclavitud, feudalismo, capitalismo y socialismo. Bajo el régimen del comunismo primitivo, el hombre era impotente en su lucha contra la Naturaleza. Las herramientas de piedra sin pulimentar, el arco y la flecha, le obligaban a trabajar en común, colectivamente; de aquí también la propiedad común sobre los medios de producción y sobre los productos, no existiendo clases, ni explotación. Con la transición al empleo de herramientas metálicas, con la aparición del hacha de hierro y del arado, las tribus nómadas pasaron a una vida sedentaria y comenzaron a dedicarse a la agricultura, a la cría del ganado y a los oficios. El aumento de la productividad del trabajo llevó a la aparición de la propiedad privada, del intercambio y de la acumulación de riquezas en manos de unos cuantos. Aparecieron las clases: esclavos y esclavistas. Bajo el régimen esclavista, el dueño de esclavos era el propietario de los medios de producción y del propio esclavo. El trabajo, libre de explotación, de los hombres del comunismo primitivo, fue reemplazado por el de los esclavos explotados. La base de las relaciones de producción de la sociedad feudal era la propiedad del señor feudal sobre los medios de producción y su propiedad parcial sobre los productores, los campesinos siervos. Paralelamente a la gran propiedad feudal de la tierra, existía, sobre la base de su trabajo personal, la propiedad individual de los campesinos y de los artesanos sobre los instrumentos de producción. El señor feudal prefería el siervo al esclavo, por mostrar el primero mayor interés en el trabajo. El siervo saldaba sus cuentas con el señor feudal en especie (una parte de la cosecha, diversas prestaciones, &c.), o en dinero, cuando la economía monetaria adquirió mayor auge (censo monetario). El desarrollo de las fuerzas productivas, el crecimiento del comercio en el seno de la sociedad feudal, dieron nacimiento a la manufactura capitalista del gran taller en el que trabajaron para el capitalista decenas y centenares de obreros-artesanos. La introducción de las máquinas convirtió la producción manufacturera-artesana en la gran industria, modificando radicalmente las relaciones de producción. El imperio de la gran propiedad agraria feudal y de la pequeña propiedad es sustituido por la gran propiedad industrial y comercial capitalista. La clase de los capitalistas dueños de los medios de producción, y los obreros asalariados, carentes de tales medios y explotados por los capitalistas, son las clases fundamentales de la sociedad burguesa. Con el desarrollo del capitalismo se acentúan cada vez más sus contradicciones. El carácter social de la producción de la gran industria entra en contradicción con la forma privada de apropiación de los frutos de la producción social. La concurrencia en el imperio de la propiedad privada capitalista, así como la anarquía de la producción, la falta de principios planificadores en el desenvolvimiento de la economía, conducen a las crisis de superproducción que aniquilan las fuerzas productivas y condenan a la clase obrera al paro forzoso, a la miseria y al hambre. Las contradicciones del capitalismo adquieren una especial agudeza en su última etapa de desarrollo, en la época del imperialismo. La revolución proletaria es la que destruye las relaciones capitalistas de producción y afianza las socialistas, las únicas que corresponden a las fuerzas productivas últimamente desarrolladas y al carácter social de la producción. Bajo el régimen socialista, que hasta hoy sólo es una realidad en la U.R.S.S., la base de las relaciones de producción es la propiedad social sobre los medios de producción, la propiedad del Estado y de las Cooperativas y Koljoses. Fueron suprimidas las clases explotadoras así como la explotación. Los productos son distribuidos según el trabajo, de acuerdo con el principio: “el que no trabaja no come”. (Ver: Socialismo y Comunismo).

Diccionario filosófico marxista · 1946:301-302

Tipos de relaciones de producción

La historia consigna cinco tipos fundamentales de relaciones de producción: la comuna primitiva, la esclavitud, el feudalismo, el capitalismo, el socialismo. Bajo el régimen de la comuna primitiva (ver) los hombres son impotentes en su lucha contra la naturaleza. No tienen a su disposición más que groseros útiles de piedra, el arco y la flecha, y se ven obligados a trabajar en común, colectivamente. De ahí la propiedad común de los medios de producción y de los productos. No existen clases ni explotación. Con la aparición de los instrumentos de metal, del hacha de hierro y del arado con reja de hierro, las tribus nómadas pasan a la vida sedentaria y se dedican a la agricultura y a los oficios. El crecimiento de la productividad del trabajo engendra la propiedad privada, el intercambio y la acumulación de riquezas en las manos de un reducido número. Surgen las clases: esclavos y señores. Bajo la esclavitud (ver), el señor es propietario de los medios de producción y del esclavo. El trabajo de los hombres, exento en la comuna primitiva de toda explotación, es reemplazado por el de los esclavos explotados. Más tarde, la extensión de la esclavitud y la situación servil de los esclavos condujeron a la destrucción de la fuerza productiva fundamental de la sociedad, la mano de obra. Las sublevaciones de esclavos, así como los golpes asestados a Roma desde el exterior, provocaron la desagregación del régimen esclavista al que sucedió el régimen feudal. Las relaciones de producción bajo el feudalismo (ver) tienen por base la propiedad del señor feudal sobre los medios de producción, y su propiedad parcial sobre los trabajadores, los campesinos siervos. La gran propiedad de la tierra coexiste con la propiedad del campesino y del artesano sobre sus instrumentos de producción: es la propiedad fundada en el trabajo personal del artesano y del siervo. El señor feudal prefiere el siervo, más interesado que el esclavo en su labor. El siervo paga un tributo en especie, está sometido a diversas obligaciones de trabajo gratuito, &c., y más tarde, con el desarrollo de la economía mercantil, paga un tributo en dinero. El crecimiento de las fuerzas productivas, el desarrollo del comercio en el seno del feudalismo engendran la manufactura capitalista, gran taller en el que el capitalista explota a decenas y centenares de obreros-artesanos. La introducción de máquinas en la producción transforma la manufactura artesanal en gran industria y provoca modificaciones radicales en las relaciones de producción (ver).

A la dominación de la gran propiedad territorial feudal y de la pequeña propiedad, sucede la dominación de la gran propiedad capitalista, industrial y comercial. La clase de los capitalistas, que posee los medios de producción, y los obreros asalariados privados de medios de producción y explotados por los capitalistas, tales son las clases fundamentales bajo el capitalismo (ver). Con el desarrollo del capitalismo, las contradicciones se acentúan cada vez más. El carácter social de la producción en la gran industria entra en contradicción con la forma privada de la apropiación. La competencia, la anarquía de la producción, la explotación despiadada de los obreros y de todos los trabajadores, que son los principales consumidores, todos esos fenómenos inseparables de la dominación de la propiedad privada capitalista, desembocan en crisis de superproducción que destruyen las fuerzas productivas y condenan a la clase obrera a la desocupación, al hambre y a la miseria. Las contradicciones del capitalismo se hacen particularmente agudas en la fase suprema de su desarrollo, en la época del imperialismo. Las relaciones de producción capitalistas dejan de corresponder al carácter de las fuerzas productivas de la sociedad y se oponen a ellas en una contradicción irreductible.

La revolución proletaria destruye las relaciones de producción burguesas y establece relaciones de producción socialistas, que corresponden plenamente a las fuerzas productivas en desarrollo, al carácter social de la producción. Bajo el socialismo (ver) las relaciones de producción tienen por base la propiedad colectiva de los medios de producción: propiedad del Estado y propiedad cooperativa koljosiana. Las clases explotadoras y la explotación son suprimidas. Los productos se reparten de acuerdo con el trabajo suministrado, según el principio: “El que no trabaja no come”. (Ver Socialismo; Comunismo).

Diccionario filosófico abreviado · 1959:503-504

no figura

Diccionario filosófico · 1965

no figura

Diccionario de filosofía · 1984