Filosofía en español 
Filosofía en español

Voltaire

Francisco María Arouet de Voltaire (1694-1779)

Voltaire fue el “ilustrado” francés más notable del siglo XVIII, escritor y filósofo; pertenece al número de escritores que con su brillante crítica al clero y al absolutismo prepararon las mentes para la Revolución Burguesa de Francia de fines del siglo XVIII. En filosofía, Voltaire fue el continuador de Locke (ver). Consideraba que la experiencia es la fuente de todo conocimiento, que no es posible comprender una sustancia inmaterial ni discutir sobre ella. Sin embargo, no llegó hasta el materialismo, quedando como un agnóstico moderado. Voltaire es un deísta y aspira a demostrar la existencia de dios por vía racional, en oposición a la doctrina místico-religiosa de la revelación; una demostración esencial de la existencia de dios es, según Voltaire, la perfecta construcción del Universo. Voltaire insiste en la “utilidad” práctica de la religión: “si dios no existiera –dice– habría que inventarlo”, como una rienda contra el “populacho”, como garantía del “orden”. Por otro lado, Voltaire actúa como batallador contra el catolicismo, contra la superstición, los prejuicios y el fanatismo. A pesar de su crítica contra el absolutismo, Voltaire siguió siendo monárquico. Su ideal político –el llamado “absolutismo ilustrado”– es la monarquía constitucional. La filosofía de Voltaire está llena de contradicciones. Junto con la abierta crítica del catolicismo y del clericalismo sostiene el reconocimiento de la existencia de dios y de la necesidad de la religión; junto con la crítica del absolutismo, el reconocimiento del “absolutismo ilustrado”. Marx escribe, que Voltaire “predica en el texto la no creencia, y en las acotaciones defiende la religión... y, ¿acaso creyó alguien en la fuerza depuradora de estas acotaciones?” Popularizador brillante, Voltaire tuvo una colosal influencia sobre sus contemporáneos como crítico del clericalismo, del catolicismo, de la autocracia, como acusador del régimen feudal existente en Francia. Las obras fundamentales de Voltaire son: Cartas filosóficas, 1734; Elementos de la filosofía de Newton, 1738; Diccionario Filosófico, 1768; Cándido, 1759; El Ingenuo, 1767.

Diccionario filosófico marxista · 1946:317-318

François-Marie Arouet de Voltaire (1694-1778)

Voltaire Ilustre escritor y filósofo francés del siglo XVIII. Uno de los pensadores que, debido a su áspera crítica de la Iglesia y del régimen feudal, contribuyó a la preparación ideológica de la Revolución burguesa francesa de fines del siglo XVIII. En filosofía, Voltaire es un adepto de Locke (Ver): considera que la experiencia es la fuente del conocimiento, que la substancia inmaterial es inconcebible. Pero no llega al materialismo y se mantiene agnóstico moderado y deísta. En oposición a la doctrina de la revelación divina, se esfuerza en probar la existencia de Dios sobre una base racionalista. Según él, la armonía universal sería la prueba de la existencia de Dios. Insiste en la “utilidad” práctica de la religión: Dios es necesario para poner un freno al populacho, para asegurar el orden. Sin embargo, Voltaire se alza contra el catolicismo, las supersticiones, los prejuicios, el fanatismo. Aunque critica el absolutismo, no por ello deja de ser monárquico (hasta 1760 aproximadamente). Más tarde, cuando las contradicciones entre el tercer estado y el absolutismo se acentúen, se inclina hacia la monarquía constitucional y hasta habla de las ventajas de la república.

La filosofía de Voltaire está plena de contradicciones: a una crítica fulminante del catolicismo y del obscurantismo se une el reconocimiento de la necesidad de Dios y de la religión; a la crítica del absolutismo, el reconocimiento de un “absolutismo ilustrado”. Marx decía que en el texto, Voltaire predicaba el ateísmo, y en las notas, defendía la religión. Voltaire fue un ideólogo de la burguesía. Consideraba la desigualdad como una ley eterna e imprescriptible del universo. Su desprecio por el “populacho” traduce el carácter de clase de la filosofía burguesa francesa del siglo XVIII. Brillante propagandista de la filosofía de las luces, ejerció una gran influencia sobre sus contemporáneos como adversario del clericalismo, del catolicismo, de la autocracia, del régimen feudal. Principales obras filosóficas: Cartas filosóficas, Elementos de la filosofía de Newton, Diccionario filosófico, Cándido.

Diccionario filosófico abreviado · 1959:525-526

François-Marie Arouet Voltaire (1694-1778)

Escritor francés, filósofo, historiador, uno de los corifeos de la Ilustración. Era hijo de un notario, se educó en un colegio de jesuitas. Fue dos veces detenido por sus sátiras antifeudales (1717 y 1725). Pasó gran parte de su vida fuera de su país. Colaboró en la Enciclopedia de Diderot. Voltaire era deísta (Deísmo); su concepción del mundo es contradictoria. A la vez que se manifiesta como partidario de la mecánica y de la física de Newton, admite la existencia de Dios como “primer motor”. El movimiento de la naturaleza se produce según leyes eternas, pero Dios es inseparable de la naturaleza, no forma una substancia especial, sino más bien un principio de acción propio de la naturaleza misma. De hecho, Voltaire se inclina a identificar a Dios (“el gran geómetra”) con la naturaleza. Critica el dualismo, rechaza la idea de alma como género especial de substancia. La conciencia, según Voltaire, es una propiedad material inherente sólo a los cuerpos vivos; sin embargo, para demostrar esta tesis justa aduce un argumento teológico: la capacidad de pensar ha sido conferida a la materia por Dios. En contraposición a la metafísica teológica del siglo XVII, abogó por la investigación científica de la naturaleza. Rechazó la doctrina cartesiana acerca del alma y las ideas innatas, consideraba que la fuente de los conocimientos era la observación y la experiencia, propagaba el materialismo de Locke. El objetivo de la ciencia estriba en el estudio de la causalidad objetiva. Sin embargo, Voltaire admitía la existencia de las “causas finales” y entendía que la experiencia nos habla de la probabilidad de que exista una “razón suprema” y un “arquitecto” del universo. Las concepciones político-sociales de Voltaire poseen un sentido antifeudal claramente manifiesto. El filósofo francés luchó contra la servidumbre, se declaró partidario de la igualdad de los ciudadanos ante la ley, de que los impuestos fueran proporcionales a los bienes de fortuna, de la libertad de palabra, &c. Pero rechazaba la crítica de la propiedad privada, suponía inevitable la división de la sociedad en ricos y pobres. Según él, la organización razonable del Estado era la monarquía constitucional con un monarca ilustrado al frente. Al final de su vida, Voltaire tendió a admitir que el mejor tipo de Estado era la república. En sus obras históricas, criticó el punto de vista cristiano bíblico sobre el desarrollo social y esbozó un cuadro de la historia de la humanidad. En la base de la “filosofía de la historia” (término introducido por Voltaire) se encuentra la idea del desarrollo progresivo de la sociedad con independencia de la voluntad divina. Pero explicaba el curso de la historia por el cambio de las ideas, es decir, con una perspectiva idealista. En la actividad de Voltaire tuvo una importancia enorme su lucha contra el clericalismo y el fanatismo religioso. El blanco principal de su sátira era el cristianismo y la Iglesia Católica, a la que consideraba el enemigo fundamental del progreso. No obstante, Voltaire no aceptaba el ateísmo. A la vez que negaba a Dios encarnado en una imagen concreta (Cristo, Mahoma, Buda, &c.), suponía que entre el pueblo debía mantenerse viva la idea de un Dios que castiga. En ello se reflejaba su limitación de clase. Cartas filosóficas (1733), Tratado de metafísica (1734), Elementos de la filosofía de Newton (1738), Ensayo sobre historia general... (1769), &c.

Diccionario filosófico · 1965:484

François-Marie Arouet de Voltaire (1694-1778)

Escritor, filósofo e historiador francés, uno de los guías del Iluminismo francés. La mundividencia de Voltaire es contradictoria. Siendo partidario de la mecánica y la física de Newton, reconocía la existencia del Dios creador, “primer motor” (Deísmo). Según Voltaire, el movimiento de la naturaleza se subordina a leyes eternas, pero Dios es inseparable de la naturaleza y no constituye una substancia específica, sino, más bien, el principio de acción propio de la naturaleza misma. De hecho, Voltaire se inclina a identificar a Dios con la naturaleza. Critica al dualismo, rechazando las ideas sobre el alma como substancia de género específico. La conciencia, según Voltaire, es propiedad de la materia, inherente sólo a los cuerpos vivos, aunque para demostrar esta tesis justa, Voltaire aduce un argumento teológico: Dios dotó a la materia de la capacidad de pensar. En oposición a la metafísica teológica del siglo 17, Voltaire exige la investigación científica de la naturaleza. Rechazando la doctrina de Descartes sobre el alma y las ideas innatas, considera que la fuente de los conocimientos son la observación y la experiencia; hace propaganda del sensualismo de Locke. La tarea de la ciencia consiste en estudiar la causalidad objetiva. Sin embargo, Voltaire admitía la existencia de las “causas finales” y suponía que la experiencia nos dice que es probable la existencia de la “razón superior” y el “arquitecto” del Universo. Los criterios socio-políticos de Voltaire tienen una manifiesta orientación antifeudal. Luchaba contra el régimen de servidumbre, se pronunciaba por la igualdad de los ciudadanos ante la ley, exigía la implantación de los impuestos proporcionales a los bienes, la libertad de palabra, &c. Pero rechazaba resueltamente la crítica de la propiedad privada, suponiendo inevitable la división de la sociedad en ricos y pobres. A juicio de Voltaire, una organización estatal racional es la monarquía constitucional, encabezada por un monarca culto. Al final de su vida, Voltaire se inclinaba a la convicción de que el mejor tipo de Estado era la República. En las obras históricas criticó el punto de vista cristiano bíblico sobre el desarrollo de la sociedad y publicó un ensayo sobre la historia de la humanidad. La “filosofía de la historia” (el término es de Voltaire) se basa en la idea del desarrollo progresivo de la sociedad, independientemente de la voluntad de Dios. Pero Voltaire atribuye la marcha de la historia al cambio de las ideas, es decir, la explica de modo idealista. En la actividad de Voltaire tuvo un inmenso significado su lucha contra el clericalismo y el fanatismo religioso. El principal blanco de la sátira de Voltaire fueron el cristianismo y la Iglesia católica, calificándola de principal enemigo del progreso. No obstante, Voltaire no admite el ateísmo. Negando al Dios encarnado en una imagen concreta (Cristo, Buda, &c.), suponía que la idea del Dios castigador debe vivir en el pueblo. Obras: Cartas filosóficas (1733), Tratado de metafísica (1734), Elementos de la filosofía de Newton (1738), Ensayo sobre las costumbres y el espíritu de los pueblos... (1756).

Diccionario de filosofía · 1984:446