Filosofía en español 
Filosofía en español

Andrei Alexandrovich Zhdanov

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Diccionario filosófico marxista · 1946

Andrei Alexandrovich Zhdanov (1896-1948)

Andrei Alexandrovich Zhdanov 1896-1948 Eminente militante del Partido Comunista y estadista soviético; notable teórico marxista, talentoso propagandista de las ideas marxistas-leninistas. Zhdanov nació en Mariupol, en la familia de un inspector de escuelas populares. Bolchevique desde 1915, se convierte pronto en un militante activo del Partido. En 1917, toma parte en la Revolución de Octubre en el Ural. Zhdanov dirige la instrucción política en el Ejército Rojo, y trabaja en el Partido y en los Soviets en el Ural y en la región de Tver. De 1924 a 1934, es secretario del comité del Partido de la provincia de Nijni-Novgorod, y luego, del territorio de Gorki. De 1934 a 1944, después del asesinato de Kirov, Zhdanov pasa a la cabeza de la organización del Partido en Leningrado. Bajo su dirección, los comunistas de Leningrado derrotan definitivamente a los traidores trotskistas-zinovievistas, y la organización del Partido en Leningrado se agrupa más estrechamente en torno del Comité Central. Durante la gran guerra nacional, el Partido le encomendó la organización de la defensa de Leningrado. Después del XVII Congreso del Partido, Zhdanov fue elegido secretario del Comité Central del Partido Comunista (b) de la U.R.S.S., miembro suplente y, después del XVIII Congreso, miembro del Buró Político del C.C. del P.C. (b) de la U.R.S.S. Durante los últimos años de su vida trabajó como secretario del C. Central.

Zhdanov fue un gran militante del movimiento obrero internacional. Sus discursos sobre la política interior y la situación internacional, eran ampliamente conocidos por los trabajadores del mundo entero. Zhdanov concedió siempre una gran importancia a la teoría del marxismo-leninismo, al papel de las ideas del comunismo en la evolución social.

Siempre cuidadoso y preocupado por la propaganda marxista-leninista, Zhdanov quería que la teoría marxista-leninista fuera asimilada por las grandes masas de los miembros del Partido y de las Juventudes, por todos los constructores del socialismo. Enemigo implacable del dogmatismo, solía decir: “Nuestro conocimiento debe ser activo. Es preciso saber manejar a la perfección el arma de la teoría revolucionaria, y ella debe alcanzar al enemigo, cualquiera que sea la máscara que use”. Zhdanov era un dirigente bolchevique que sabía aliar la práctica cotidiana de la edificación del socialismo con un gran trabajo teórico.

Después de la Gran Guerra Patria, cuando los problemas del trabajo ideológico hubieron tomado una importancia particular, su talento de teórico es reveló con brillo notable. Zhdanov hizo varios informes sobre las decisiones del Comité Central del Partido relativos a las cuestiones ideológicas. Interviniendo en la discusión acerca de las revistas “Zvezda” y “Leningrad”, luego en la conferencia de los representantes de la música soviética, en el Comité Central del Partido y en la discusión sobre los problemas filosóficos, Zhdanov estableció por qué la literatura, el arte y la filosofía no satisfacían las exigencias del Partido y del pueblo soviético, e indicó los medios de remediar ese retraso y las condiciones para un nuevo desarrollo de las ciencias y de la cultura en la U.R.S.S. Al subrayar que la política del Partido Comunista y los intereses del pueblo y del Estado Soviético deben inspirar toda la actividad de los círculos intelectuales, Zhdanov hizo hincapié en que el desarrollo cultural sólo es posible a condición de sostener una lucha implacable contra el apoliticismo, la indigencia ideológica, el objetivismo burgués. Mostró que el patriotismo soviético constituye una fuerza motriz poderosa para el desarrollo de la cultura y de la vida de la sociedad soviética en todos sus dominios. Zhdanov subrayó el inmenso alcance del patrimonio cultural mundial y de la cultura progresista rusa para la formación de la cultura socialista en el país de los Soviets. Así como el leninismo había heredado todas las mejores tradiciones de los demócratas revolucionarios rusos del siglo XIX, decía Zhdanov, así la literatura y el arte soviéticos deben ser los continuadores de las tradiciones progresistas de la literatura democrática revolucionaria y del arte clásico rusos: sentido de los grandes valores humanos, realismo, carácter popular.

La intervención de Zhdanov en el curso de la discusión filosófica, es un modelo de lucha por una filosofía militante de partido, intransigente respecto a la filosofía burguesa. Zhdanov realizó un profundo análisis crítico del libro “Historia de la filosofía en Europa Occidental”, sometiendo a una crítica rigurosa los errores y la pusilanimidad de ciertos filósofos soviéticos en los problemas de la filosofía y formuló ante los filósofos soviéticos las tareas asignadas por el Partido Comunista. Este discurso es de gran importancia para el desarrollo de la historia de la filosofía como ciencia. Zhdanov ofreció una definición precisa del objeto de la historia de la filosofía: historia del nacimiento y del desarrollo de la concepción científica, materialista, del mundo; historia de la lucha del materialismo contra el idealismo. Esta definición impulsa a los filósofos soviéticos a analizar con espíritu crítico los sistemas filosóficos del pasado. Zhdanov mostró que el nacimiento del marxismo había constituido una verdadera revolución en la filosofía; que Marx y Engels habían creado una filosofía nueva, diferente de todas las filosofías anteriores, aun de las progresivas; que gracias al marxismo, la filosofía se había convertido en un “arma científica de las masas proletarias en lucha por su liberación del capitalismo”. De allí el gran papel desempeñado por el principio del espíritu de partido en la ciencia histórica y filosófica marxista. Este principio, diametralmente opuesto al objetivismo burgués, obliga a los militantes del frente ideológico a sostener una lucha implacable contra todos los enemigos del materialismo, a criticarlos vigorosamente, y a exponer las cuestiones filosóficas en un estilo combativo tal como los ejemplos brillantes ofrecidos en las obras clásicas del marxismo-leninismo.

En su intervención, Zhdanov caracterizó de una manera incisiva la filosofía burguesa reaccionaria de nuestros días, e invitó a los filósofos soviéticos a denunciar con audacia las teorías anticientíficas de los filósofos reaccionarios. Su manera de abordar el problema de la crítica y la autocrítica (Ver) como un método nuevo que permite descubrir y eliminar las contradicciones de la sociedad soviética, fue de la mayor importancia.

Zhdanov hizo una gran contribución a la teoría marxista-leninista de la literatura y el arte. Desde 1934, en su discurso ante el I Congreso de escritores de la U.R.S.S., indicó las tareas de la literatura soviética y expuso los principios del realismo socialista, que es el método de la literatura, de la crítica literaria y del arte soviéticos. El realismo socialista exige la representación artística de la realidad en su desarrollo revolucionario, una representación verídica e históricamente concreta y capaz de educar a los trabajadores en el espíritu del socialismo. En su informe acerca de las revistas “Zvezda” y “Leningrado”, y en su discurso a la conferencia de los representantes de la música soviética ante el Comité Central del P.C. (b) de la U.R.S.S, Zhdanov puso en claro las cuestiones esenciales de la estética del realismo socialista. Sin disminuir un ápice la importancia del profundo contenido ideológico de la literatura y el arte, Zhdanov subrayó fuertemente la importancia de la forma. El pueblo soviético, afirmaba, tiene ya gustos y exigencias más elevados, y exige obras inspiradas en las grandes ideas, pero que posean también un gran valor artístico. Los discursos de Zhdanov desempeñaron un papel importante en la lucha por elevar el nivel del trabajo ideológico.

Diccionario filosófico abreviado · 1959:533-535

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Diccionario filosófico · 1965

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Diccionario de filosofía · 1984