Filosofía en español 
Filosofía en español

Filosofía política

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Sociedad natural humana

Es un concepto al que se llega una vez descartado el carácter primigenio de las sociedades políticas así como también la posibilidad de una existencia humana individual. Es, pues, una idea construida (no empírica) a partir de diversos requerimientos, principalmente, en nuestro caso, el de dar cumplimiento al postulado de una sociedad humana en estado prepolítico, a partir de la cual pueda construirse la sociedad política en sentido estricto. Las sociedades naturales humanas no excluyen ciertas funciones parcialmente políticas, rudimentarias, que aunque sean cogenéricas de las funciones propias de los babuinos o gorilas, constituirán ya especificaciones características (derivadas de la especificación característica de los primates humanos: lenguaje articulado, escritura, tecnología, &c.) sobre las cuales podrá desarrollarse, por anamórfosis [94, 565], la sociedad política.

La sociedad humana natural se diferenciará de la sociedad natural allí donde pongamos las características de la humanización. El constitutivo esencial de la condición humana es la progresiva racionalidad, si bien la interpretamos en un sentido no espiritualista, haciéndola depender de las características de un sujeto corpóreo dotado de manos y de lenguaje, de un sujeto operatorio [68]. Lo característico de las sociedades humanas sería la presencia de un logos normalizado (frente a un logos espontáneo) [235]. Una sociedad natural humana podría definirse entonces como la misma racionalidad o logicidad humana aplicándose precisamente a los contenidos sociales, es decir, a la sociedad misma constituida por esos animales con logos aunque a una escala muy próxima a la que conviene a las sociedades naturales de babuinos, macacos o gorilas. Las sociedades naturales son múltiples –bandas, hordas o tribus– y, en principio, han de pensarse desde el formato de una clase distributiva [24, 30]. Cada sociedad natural habrá de considerarse inmersa en un espacio antropológico [244]. Desde el punto de vista etic (por ejemplo, el que adoptamos al exponer el cuerpo de las sociedades políticas) los contenidos adscribibles a cada eje toman la forma de capas del cuerpo político (la conjuntiva: eje circular; la basal: eje radial, y la cortical: eje angular) [587-597]. Según esto, los componentes políticos parciales o rudimentarios de las sociedades naturales podrán redefinirse en función de estas capas. Será rudimentario un componente político actuante en la capa precursora de lo que será capa conjuntiva, cuya acción no esté engranada con la que correspondería a las otras capas. No recaemos en anacronismo porque las capas precursoras pueden entenderse como entidades con contenidos positivos reales, aunque embrionarios (capa protoconjuntiva, protobasal y protocortical) y ello porque presuponemos que el desarrollo pleno (político) de estos tejidos embrionarios tiene lugar en el proceso de entretejimiento de los mismos, siendo en éste en donde aparece la morfología de las capas y de la propia sociedad política. Las concatenaciones lineales que puedan tener lugar en cada uno de estos tres ejes son abstractas, puesto que ellas se entrecruzan constantemente y el resultado de ese entrecruzamiento, cuando él logra un minimum de unidad atribuible al conjunto social, podría denominarse intraestructura (por oposición a infraestructura o a sobreestructura). {PEP 145-147, 157-159, 161-164, 167}

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