Filosofía en español 
Filosofía en español


Diego Galán

La República y la crítica cinematográfica

Mientras que durante años el cine español ha sido olvidado por la crítica joven del país, y los únicos estudios existentes se debían al trabajo de esos otros críticos que se entusiasmaban ante cualquier obra "nacional", defendiendo, antes que una realidad cinematográfica, un apriorismo triunfalista, los dos últimos años vienen descubriendo el serio, analítico e informativo esfuerzo de los críticos menos condicionados por publicidades extracinematográficas en torno a la historia y la realidad del cine español. Esta Feria del Libro descubre nuevos títulos, de los que ya iremos dando cuenta en sucesivas notas.

Hoy es necesario destacar Del cinema como arma de clase, antología de textos publicados en la revista Nuestro Cinema (1932-35), realizada por Carlos y David Pérez Merinero{1}. Es un libro no sólo informativo de lo que fue una etapa de la crítica cinematográfica más comprometida con su tiempo y con una perspectiva muy concreta del cine que había que defender, sino también un punto de apoyo para futuros trabajos que, como dicen los autores de la antología, "reinicien un discurso mutilado". Independientemente de que en la época de Nuestro Cinema la pasión determinada por la Tercera Internacional, de considerar el cine ruso como la única realidad posible de cara a la consecución de un "cine proletario" (objetivo concreto de las ambiciones, no sólo críticas, sino prácticas, del equipo redactor de la revista), pasión que puede resultar discutible a la luz de la historia –de la historia no sólo cinematográfica–, la selección de los textos de Del cinema como arma de clase nos descubre asimismo cómo se puede articular el compromiso del crítico con su tiempo, cómo esa labor crítica no podía –ni puede– limitarse al enjuiciamiento de películas aisladas de su contexto y cómo, en definitiva, la voz del crítico es la de una clase.

El resultado último del libro es la incitación a una meditación presente que no puede acabar con la consideración histórica del trabajo de unos hombres. Esta, por supuesto, es necesaria. Pero el aspecto combativo del libro que aparece en el mercado en estos momentos, se proyecta hacia la realidad actual de la crítica cinematográfica; del cine, mejor dicho. Quizá debido a eso, Del cinema como arma de clase ha sido retenido por la censura durante cerca de un año, prohibiendo su difusión y venta.

Está por hacer el análisis de las distintas perspectivas críticas que hoy se dan cita en el panorama español. La combatividad de los hermanos Pérez Merinero, en este sentido, respecto a muchas de esas perspectivas críticas (entre las que se cuentan también las que Fernando Lara y yo realizamos desde las páginas de TRIUNFO), es indudable; aisladamente, o dentro del pseudónimo colectivo Marta Hernández, vienen "reiniciando el discurso de Nuestro Cinema"... En algunos aspectos, quizá las limitaciones de un criterio mecánico como en la revista se adoptaba, pudiera ser traspasable a la perspectiva crítica de Marta Hernández. De todas formas no es este el momento de comentar estos extremos. Pero sí de servirse de ellos para reconocer de nuevo el interés del libro que reseñamos, dado que se inscribe en una problemática actual. Tanto los textos seleccionados –de Juan Piqueras, Arconada, Sender, Lorca, Villegas López, Plaza, Ivens, Renau...– como el trabajo introductorio de los Pérez Merinero son necesarios (y casi imprescindibles) para el conocimiento de fundamentales aspectos de nuestra cinematografía.

Diego Galán

{1} Del cinema como arma de clase, Fernando Torres, editor, 1975.