Hispania


 
Periodistas y directores de periódicos
Manifiesto de San Sebastián contra ETA
Suscrito en San Sebastián el 12 de mayo de 2000

 

Lectura del Manifiesto de San Sebastián
Acto de lectura del Manifiesto de San Sebastián.
 

Los firmantes, periodistas y directores de periódicos de diversas orientaciones y tradiciones y asumiendo como tales la representación de nuestros periódicos y redacciones, congregados por el asesinato de José Luis López de Lacalle y unidos por la identificación con los valores de la tolerancia, el pluralismo y la convivencia democrática, quieren hacer público el siguiente manifiesto, cuyo respaldo queda abierto a todos los profesionales del periodismo y medios de comunicación que así lo deseen.

El 3 de mayo pasado, con motivo del Día Mundial de la Libertad de Prensa, las organizaciones representativas de nuestra profesión informaron de que durante 1999 fueron asesinados más de 70 periodistas. La mayoría de ellos en escenarios bélicos, pero también un número considerable a manos de poderes fácticos que trataban de silenciar a quienes denunciaban sus crímenes.

A esta lista de víctimas se ha unido el nombre de nuestro compañero José Luis López de Lacalle, cuyo asesinato por ETA fue anticipado por amenaza y agresiones de tipo fascistas, que se han convertido en habituales en el País Vasco. Este crimen culmina una larga cadena de amenazas, coacciones y atentados dirigidos contra muchos otros profesionales de la información, especialmente aquellos que desarrollan su trabajo con libertad en el País Vasco.

A José Luis López de Lacalle sus asesinos no le habrían podido nunca aguantar la mirada. Su pasado de compromiso por la libertad, de rebeldía contra toda sumisión, era del todo insoportable para quienes practican la cobardía suprema de silenciar a tiros las ideas de los demás. Le han asesinado por no callarse, por defender públicamente lo que pensaba y por interpelar al mundo de ETA, exigiéndole argumentos, razones que los terroristas son incapaces de dar.

A nuestro compañero, que con la valentía que insuflan la libertad y la independencia, hizo frente con la palabra a ese poder fáctico de ETA, le mataron por escribir en los periódicos, con la esperanza de que ese cobarde escarmiento sirviera de aviso a toda la profesión y, muy en particular, a quienes discuten a ETA el derecho que se ha arrogado de decidir qué se puede decir y qué no se puede decir.

Ésa es la lógica del terrorismo. Atacar a uno para aterrorizar a muchos más. Al matar a López de Lacalle, ETA intenta chantajear a todos los que expresan en voz alta, a través de los medios de comunicación, ideas que contradicen el discurso totalitario de los terroristas. Quieren amedrentarnos.

Pero no conseguirán callarnos. Los directores firmantes, así como los otros medios y compañeros que se sumen a este manifiesto, mantendremos intacto nuestro compromiso en defensa de las libertades y los derechos plasmados en la Constitución que amparan el ejercicio de nuestra profesión. Por más que los asesinos de nuestro compañero insistan en la coacción, por más que traten de inocularnos el miedo, no podrán nunca doblegar nuestro principio de independencia editorial e informativa. Nos mantendremos donde estamos.

La forma de combatir la intimidación de ETA es que cada cual cumpla con su deber: los jueces y policías, aplicando la Ley a quienes la vulneran; los maestros, enseñando; los políticos, defendiendo las reglas del juego democrático; los periodistas, informando y opinando al amparo del derecho a la libertad de expresión que garantiza a todos los ciudadanos el artículo 20 de la Constitución; los intelectuales, comprometiéndose, y, todos, haciéndolo sin dejarse condicionar por los terroristas, sus cómplices y aquellos que los amparan y justifican.

Los terroristas aspiran a conseguir la adhesión activa y pasiva de los individuos mediante la coacción. Saben que quien no es capaz de hacerles frente acabará sometiéndose a ellos. Para que ese efecto se produzca necesitan que los medios de masas extiendan sus amenazas y difundan sus diversas coartadas. Nunca faltarán argumentos a los que agarrarse para que la solidaridad con las víctimas no traspase el umbral del enfrentamiento con quienes las producen. Por eso intentan condicionar a los periodistas y a sus empresas. Para conseguir su aquiescencia o, por lo menos, su neutralidad por las buenas o por las malas.

Horas después del crimen, el portavoz de Euskal Herritarrok declaró que con este asesinato ETA había «puesto sobre la mesa el papel de los medios en el conflicto», un papel que, dice, «no es neutral». ¿Qué debate es ése en el que una parte expresa sus ideas con palabras y la otra asesinando a quien discrepa? Reivindicamos expresamente nuestra falta de neutralidad entre José Luis López de Lacalle y sus asesinos.

Que opinar libremente sea peligroso indica la existencia de una grave enfermedad moral. El silencio y la pasividad de la mayoría son una condición para que triunfe el totalitarismo. La atmósfera de intimidación creada por el terrorismo impide a unos ciudadanos expresar sus ideas con libertad. La prensa no puede ocultar esa realidad.

Y aún sabiendo que es ETA quien asesina y su brazo político quien lo justifica, resulta imprudente y ajeno a la responsabilidad que se les supone, el comportamiento de algunos dirigentes de los partidos nacionalistas democráticos contra los periodistas y los medios que discuten sus planteamientos. Esta actitud, esta presión sobre los profesionales «incómodos» ha servido a los violentos para cargarse de razones subjetivas.

Aunque ETA no necesita ese «plus ideológico» para llevar a cabo su campaña de agresiones a la prensa, resulta temerario colocar a los periodistas como una fuerza que impide su proyecto de construcción nacional, como los enemigos de la paz. Es irresponsable actuar «como si ETA no existiera». Por desgracia, hay suficientes experiencias trágicas y desgarradoras, que nos permiten intuir cómo reciben los terroristas, por ejemplo, las referencias a «la hostilidad a la construcción nacional» o a esa «Brunete mediática» con la que algunos nos señalan. Lo único acorazado, y de eso pueden estar todos seguros, es nuestro compromiso con la libertad.

No es una frontera ideológica, sino moral, la que hoy separa a los que se oponen a ETA de quienes consienten su intento de imposición. Justificar el crimen en nombre de un ideal político desata una dinámica que convierte al ideal en un pretexto y al crimen en un fin.

Una paz a costa de la libertad no es una paz democrática, sino sumisión. ETA pretende someter a la mayoría y para ello coacciona a los medios para que asuman como evidencias sociales indiscutibles lo que no son sino sus ideas o prejuicios particulares.

José Luis López de Lacalle fue asesinado cuando regresaba a su casa tras haber comprado los periódicos. Un abismo moral separa el gesto del pistolero que dispara su arma y el del ciudadano que frente a ella sólo tiene como escudo la prensa del día. Un hombre que defiende sus ideas con la palabra, frente a quienes tratan de quitársela a tiros.

La limpia trayectoria vital de José Luis López de Lacalle nos ha unido hoy aquí en defensa de la libertad, y en su nombre asumimos el compromiso de ser dignos de él y de no ceder al chantaje del terror.

Firman: ABC, Academia de la Televisión, Actualidad Económica, Alo.com, Antena 3, Asociación de la Prensa de Oviedo, Asociación Española de Radiodifusión Comercial, Cadena SER, Cambio 16, Canal 9, Canal Sur, Cinco Días, Ciudad Alcoy, Club Internacional de Prensa, CNN+, COM Ràdio, Córdoba, Correo de Andalucía, Diari de Tarragona, Diario Andalucía, Diario de Alava, Diario de Alcalá, Diario de Burgos, Diario de Cádiz, Diario de Jerez, Diario de Sevilla, Información, Diario Médico, Sur, Eccus, Efe, El Adelanto de Salamanca, El Correo Gallego, El Día de Cuenca, El Día de Toledo, El Mundo, El País, El Periódico de Aragón, EL PERIODICO DE CATALUNYA, El Periódico de Extremadura, Radio Televisión Madrid, Epoca, Equipo, Europa Press, Euskadi Irratia, Expansión, Grupo Correo Gallego, Grupo Recoletos, Grupo Zeta, Hoy, Interviú, Jaén, La Mañana, Periodistas sin Fronteras, La Provincia, La Rioja, La Tribuna de Canarias, Unió de Periodistes Valencians, La Vanguardia, La Verdad, La Voz de Asturias, Libertad Digital, Madrid y m@s, Marca, Mediterráneo, Odiel, Onda Madrid, Punt 2, Radio España, RNE, Radio Obradoiro, TVE, Selecciones Reader's Digest, Sevilla Información, Sport, Tele 5, Universidad de Valencia.

 

Se sigue el texto difundido desde el Ministerio del Interior de España


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