Filosofía en español 
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Punto nono · Del orden que deben observar en restituir los que cooperan al daño ajeno

P. ¿Qué orden deben guardar en la restitución los que concurrieron a damnificar al prójimo? R. Que cuando muchos concurrieron a hurtar una misma cosa, el primero que debe restituir, es el que la tiene en su poder en sí, o en su equivalente. Si éste restituye enteramente, a nada están obligados los demás. Sto. Tom. 2. 2. q. 62. art. 7. Si nada se quitó, sino que sólo se causó daño; v. g. incendiando las mieses de Pedro, o quemando la casa de Juan, estará obligado a resarcir el daño en primer lugar, el que lo mandó como Superior, después de éste el que indujo a que se hiciese en su nombre o in sui gratiam, en tercer lugar queda obligado el que lo ejecutó. Restituyendo éste, las demás causas secundarias no tienen obligación a restituir, ni al que hizo el daño, ni a quien se le hizo, a excepción del mandante, del modo ya dicho. Si los tres dichos no restituyen, están obligados a hacerlo las demás causas que influyeron positivamente en el daño, sin que entre ellas sea preciso guardar orden alguno, por ser todas iguales en causarlo. Restituyendo alguna de ellas el total, las demás quedan en obligación de satisfacer, no al dueño perjudicado, sino a dicha causa que satisfizo por todas.

P. ¿Qué orden debe guardarse entre las causas privativas? R. Que las causas privativas sólo están obligadas en defecto de las positivas, y no queriendo, o no pudiendo restituir, entre ellas se ha de observar el orden siguiente. En primer lugar están obligados los Superiores omisos en impedir el daño; en segundo los guardas de las cosas; en tercero los que preguntados jurídicamente ocultan la verdad; lo cuarto los que debiendo dar consejo recto, callaron. No obstante este orden, se deberá considerar cual de dichas causas tenía más estrecha obligación a impedir el daño; pues puede [525] acontecer, que los guardas la tengan mayor que los magistrados en fuerza de algún pacto o convenio.

P. ¿Cuándo estarán todas las dichas causas obligadas in solidum a restituir? R. Distinguiendo; porque o todas ellas concurren a un mismo daño divisible, o indivisible. Si el daño es divisible, y concurren a causarlo en diverso tiempo y sin convenirse mutuamente, no están obligadas a restituir in solidum, sino que cada una lo estará a su parte; como cuando muchos entran en una viña y cada uno lleva su parte; porque en este caso cada uno sólo es causa parcial del daño; pues suponemos que ninguno incitó o movió al otro. Lo contrario se deberá decir, si alguno concurrió como Superior o principal motor; porque en este caso, como causa principal de todo el daño, estaría obligado in solidum a su total restitución. Y lo mismo debe entenderse, cuando muchos concurren mancomunados a causarlo, si lo hacen scienter; pues el que sea divisible o indivisible es de material, como advierte S. Tom. q. 62. art. 7. ad. 2.

Cuando muchos concurren a causar un mismo daño indivisible, como a quitar a un mismo hombre la vida, incendiar una misma casa o a una misma acción injusta, todos los concurrentes quedan obligados in solidum a restituir; porque todos hacen una misma causa moral, aunque en lo físico sean distintas.

P. ¿El que duda de si restituyó la causa principal por cuyo defecto solamente tenía él obligación a restituir, o si restituyeron sus compañeros o concausas, estará obligado a toda la restitución? R. Que absolutamente hablando tiene esta obligación; porque constando de su influjo y del daño, a él le incumbe probar estar ya el damnificado satisfecho, y no constando la satisfacción, tiene obligación a darla completamente. No obstante, si hubiese tales conjeturas, que hiciesen prudentemente presumir, que el principal y los compañeros habrán restituido, bastaría que restituyese su parte.

[ Compendio moral salmaticense · Pamplona 1805, tomo 1, páginas 524-525 ]