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Marx Engels Lenin Stalin

La filosofía en la Unión Soviética

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[ en proceso ]

Triunfante en Rusia la Revolución de Octubre de 1917, el III Congreso Panruso de los Soviets llamó a ese Estado, el 25 de enero de 1918, República Soviética de Rusia, redenominada constitucionalmente, el 10 de julio de ese año, República Socialista Federativa Soviética de Rusia. El 30 de diciembre de 1922 se ratificaba el tratado de creación de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, fruto de la unión de la RSFS de Rusia, la RFSS de Transcaucasia, la RSS de Ucrania y la RSS de Bielorrusia. Sesenta y nueve años después, el 8 de diciembre de 1991, los presidentes de Rusia, Ucrania y Bielorrusia acordaron –Tratado de Belavezha– la disolución de la URSS, desmembramiento ratificado el 21 de diciembre de 1991 por el Protocolo de Almá-Atá, que estableció la Comunidad de Estados Independientes (CEI). La Unión Soviética ya era historia.

Poco a poco la Unión Soviética se fue dotando de una filosofía oficial políticamente implantada, cuya dogmática fue transformándose bajo la inspiración de la tesis dominante del primado de la praxis sobre la teoría (recuérdense las vicisitudes de las Tesis sobre Feuerbach) y en función de los ajustes políticos e individuales que se fueron sucediendo en un proceso histórico singular de escala global. Esa filosofía, construida a partir de las obras de Marx y de Engels, incorporó después a Lenin y también a Stalin (algo menos tras la desestalinización), y procuró ser expandida desde la URSS a todo el mundo, mediante poderosos medios de agitación y propaganda en distintas lenguas, antes de la Segunda Guerra Mundial y también, por supuesto, durante la Guerra Fría, determinando en buena medida, como respuesta, el auspicio, tanto desde otras Potencias como de las Iglesias e instituciones anticomunistas, de corrientes y posiciones filosóficas contrarias y enemigas que pudieran neutralizar y contrarrestar la expansión de los postulados ideológicos soviéticos.

«El Diamat es, ciertamente, el esfuerzo más señalado en la dirección de una doctrina académica (escolástica) materialista, pero las condiciones en las cuales se desenvolvió –y que han marcado profundamente su estado actual– determinaron su aspecto dogmático y simplista, colindante muchas veces con el monismo metafísico (concepción de la realidad como un proceso de desarrollo dialéctico “ascendente” que culmina en la aparición del Hombre) aunque en él se encuentran valiosísimos elementos. (Este monismo metafísico puede constatarse, tanto en la corriente a la que pertenecen quienes (como V. P. Tugarinov) entienden la Materia como Sustancia, cuanto en la corriente de quienes (como I. D. Andreev) entienden la Materia como Devenir –pero un devenir en el que se subraya la “concatenación universal de las partes” y la “causalidad recíproca”. La oposición entre estas dos corrientes de la filosofía soviética, sin perjuicio de su importancia, me parece que debe subsumirse en el marco común de lo que, en este libro se llama “mundanismo”. Extraída de este marco la oposición se desfigura. No obstante, es necesario constatar que estas tendencias “monistas” están fuertemente compensadas por la tenaz presencia de la tesis de Lenin sobre la “inagotabilidad de la materia en profundidad”. Esta tesis suele tomar la forma casi literal de la “Antítesis” de la segunda antinomia kantiana, en cuanto se presenta por oposición a la doctrina del carácter último de las partículas elementales. “Las partículas elementales no lo son, en modo alguno, en el sentido absoluto de la palabra, sino que poseen una estructura compleja que está aún por descubrirse.”)» (Gustavo Bueno, Ensayos materialistas, Madrid 1972, págs. 10-11.)

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En 1919 Lenin y el Partido Comunista de Rusia (bolchevique) habían impulsado la Internacional Comunista (luego dicha Komintern) –tercera Internacional, quinta generación de la izquierda–, organizada en el Congreso Mundial de la Internacional Comunista celebrado en Petrogrado del 2 al 6 de marzo, con voluntad de acabar con el capitalismo, alcanzar la dictadura del Proletariado y extender la revolución y los Soviets fuera de Rusia. (El mismo día en el que comenzaba ese Congreso, el 2 de marzo de 1919, Benito Musolini, antiguo dirigente del Partido Socialista Italiano, convocaba la reunión fundacional en la que nació lo que había de ser el fascismo.)

«En sus obras, especialmente en La enfermedad infantil del “izquierdismo” en el comunismo (1920), Lenin, que desarrolla la doctrina marxista del período de transición y del socialismo partiendo de la generalización de la experiencia de la construcción socialista en la Rusia Soviética, subraya el carácter universal de las nuevas leyes del desarrollo social en el período de transición del capitalismo al socialismo. “…Tenemos ya una experiencia internacional muy considerable, que demuestra con absoluta claridad que algunos de los rasgos fundamentales de nuestra revolución tienen una importancia no local, particularmente nacional, sólo rusa, sino internacional”.» (Historia de la filosofía marxista-leninista y su lucha contra la filosofía burguesa, cap. IX, Moscú 1978, pág. 270.)

En 1921 el Comité Central del Partido Comunista de Rusia (bolchevique), por iniciativa de Lenin, encarga a David Riazánov (1870-1938) la organización en Moscú del Instituto Marx-Engels, que tenía proyectado y dirigió hasta su destitución, a principios de 1931, uno de cuyos objetivos consistía en publicar los textos inéditos de Marx y de Engels, donados por éste en 1895, poco antes de morir, al SPD, Partido Socialdemócrata de Alemania, puesto que tales socialdemócratas ya no mostraban mayor interés por darlos a conocer.

«La obra de Lenin Sobre el significado del materialismo militante definió las tareas fundamentales de la filosofía marxista en su lucha contra la filosofía burguesa y la religión. El país había pasado a la Nueva política económica. En estas circunstancias, reverdecieron las esperanzas en la restauración del capitalismo en Rusia entre los elementos burgueses del país y las fuerzas contrarrevolucionarias exteriores. La contienda ideológica arreció. El “smenovejismo”, una nueva forma de la ideología burguesa, difundía como otros enemigos del marxismo (Berdiáev, Losski, Rádlov, Pitirim Sorokin entre otros), concepciones reaccionarias e idealistas y difamaba por todos los medios el marxismo. El Partido Comunista sostuvo una resuelta lucha contra la ideología burguesa restauradora. En el XI Congreso del partido, Lenin puso al descubierto el carácter reaccionario del “smenovejismo”. El artículo de Lenin Sobre el significado del materialismo militante apareció en la revista Pod Známeniem Marxizma en 1922. En él se formulan las siguientes tareas más importantes de los filósofos marxistas: 1) establecer la alianza de los filósofos comunistas con todos los materialistas para combatir el idealismo y seguir elaborando la filosofía materialista; 2) establecer la alianza de los filósofos comunistas con los representantes de las ciencias naturales modernas para la generalización filosófica de los nuevos descubrimientos científicos y la lucha contra el idealismo; 3) llevar a cabo la elaboración ulterior de la dialéctica materialista partiendo de la generalización de los datos de la ciencia y de la historia contemporánea; y 4) impulsar la propaganda del ateísmo.» (Historia de la filosofía marxista-leninista y su lucha contra la filosofía burguesa, cap. IX, Moscú 1978, págs. 281-282.)

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«Hacía ya tiempo que en la casa dormían, y Pankrátov continuaba aún relatando los acontecimientos ocurridos en aquellos cuatro meses.
—Ya en el invierno, Zharki y Mitiay se marcharon a Járkov. No pienses que los canallas fueron a cualquier parte, fueron a la Universidad Comunista, al curso preparatorio. Nos reunimos unos quince. También yo, en un momento de arrebato, había garrapeteado una solicitud. Pensé que era necesario condensar el relleno del cerebro, pues lo tengo un poco líquido. Pero ¿comprendes?, en la comisión me hicieron encallar.
Después de resoplar enojado, Pankrátov continuó:
—Al principio, la cosa marchó como sobre ruedas. Tenía todas las condiciones apropiadas: carnet del Partido, suficiente antigüedad en la Juventud, y no se podía poner peros en cuanto a mi posición y procedencia. Pero cuando la cosa llegó a la comprobación de los conocimientos políticos, sufrí un tropezón.
Tuve una agarrada con un camarada de la comisión. Me largó la siguiente preguntilla: “Diga, camarada Pankrátov, ¿qué sabe usted de filosofía?” Y yo, como comprenderás, no sabía ni papa. Pero en aquel instante me acordé de que entre nosotros había estado un estudiante del liceo, un golfo que se había hecho cargador por extravagancia. En una ocasión, nos contó que, el diablo sabe cuándo, había en Grecia unos sabios muy presumidos, a los que llamaban filósofos. Uno de esos tipos, de cuyo apellido no me acuerdo, me parece que se llamaba Ideógenes, vivió toda su vida en un tonel, y cosas así por el estilo… El mejor especialista entre ellos era considerado aquel que demostrara cuarenta veces que lo negro era blanco y lo blanco negro. En una palabra, eran unos embusteros. Pues bien, yo me acordé del relato del estudiante y pensé: “Este miembro de la comisión me quiere tender una celada”. El me miraba con ojos astutos. Y yo entonces le solté… “La filosofía –dije– es charlatanería y falsedad. Yo, camaradas, no siento el menor deseo de estudiar semejante estupidez. En lo que respecta a la historia del Partido, me alegraría con toda mi alma.” Y ellos comenzaron a marearme, preguntándome de dónde había sacado semejantes novedades respecto a la filosofía. Entonces añadí algo más de las palabras del estudiante, y toda la comisión estalló en carcajadas. Me enfurecí y dije: “¿Se han figurado ustedes que van a burlarse de mí?” Y tomé el gorro y me largué a casa.
Más tarde, aquel mismo miembro de la comisión me encontró en el Comité provincial y se pasó unas tres horas conversando conmigo. Me explicó que el estudiante se había hecho un lío y que la filosofía es una cosa grande y sabia.» (Nikolai Ostrovski, Así se templó el acero, 1934.)

☭ 1939 El Rosental stalinista

cubierta de libro

En 1939, poco antes de la Segunda Guerra Mundial, aparece la primera edición rusa del que había de convertirse en uno de los Diccionarios de filosofía más difundidos del siglo XX, el Breve Diccionario de Filosofía (Краткий философский словарь, Moscú 1939, 326 páginas) elaborado por un amplio colectivo de autores soviéticos bajo la dirección de Mark Moisevich Rosental (1906-1975, profesor de la Escuela Superior del Partido) y Pavel Fedorovich Iudin (1899-1968, director de la Unión de las Editoriales del Estado y del Instituto de Filosofía de la Academia de Ciencias de la URSS).

En 1940 se publica una segunda edición, reelaborada y considerablemente aumentada (con nuevas reediciones y ediciones en ruso en 1941, 1951 y 1954).

Siguiendo la segunda edición de 1940, M. B. Dalmacio tradujo directamente del ruso al español el que titularon Diccionario filosófico marxista, publicado en Montevideo en 1946 por Ediciones Pueblos Unidos (la editorial organizada en 1942 por Pablo Bono, agente de la Komintern). En 1947 aparece en búlgaro, en 1948 en chino, en 1949 en inglés, en 1954 en hebreo, en 1955 en polaco y en rumano, &c.

Desde abril de 2015 Filosofía en español difunde en pdf un facsímil digital de la edición de 1946.

☭ 1947 Zhdanov agita el “frente filosófico”

Stalin y Zhdanov

El CC del PCU(b) acuerda en mayo de 1944 no difundir el tercer volumen de una Historia de la Filosofía (Alexandrov, Mitin, Iudin) por su modo de tratar la filosofía clásica alemana. Dos años después publica Alexandrov su Historia de la filosofía occidental (Moscú 1946, 513 págs.), por la que recibe en noviembre el Premio Stalin y es elegido miembro de la Academia de Ciencias. Pero Beletsky advierte a Stalin de que ese libro insiste en los mismos errores de 1944, y el Comité Central decide abrir en diciembre de 1946 un debate sobre la historia de la filosofía. Como el informe elaborado por el Instituto de Filosofía de la Academia de Ciencias de la URSS (Alexandrov, Fedoséyev, Iovchuk) en enero de 1947 no le convence, el CC encarga en abril a su Secretario que intervenga directamente en el asunto. Zhdanov reúne a quinientos filósofos del 16 al 25 de junio de 1947, y ante ellos pronuncia un famoso discurso (→ “Sobre la historia de la Filosofía”) demoledor con el libro del camarada Alexandrov, la decadencia del “frente filosófico” y lo desolador del Instituto de Filosofía. Zhdanov muere al año siguiente, y en 1949 su hijo matrimonia con la hija de Stalin (no llegaron a ser consuegros en vida).

→ A. Zdanov, “Sobre la historia de la Filosofía” (Nuestra Bandera, nº 24, enero-febrero 1948)
→ A. Zdanov, “Sobre la historia de la Filosofía” (Cuadernos de Cultura, nº 1, Madrid 1952)

«En 1944, el Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética condenó severamente las insuficiencias y los errores del tercer tomo de la Historia de la Filosofía en el que se diluía la diferencia radical entre la dialéctica hegeliana y la dialéctica marxista, diferencia que expresa la oposición entre la concepción del mundo burguesa y la concepción del mundo proletaria. El Comité Central condenó la manera no crítica de exponer la filosofía hegeliana en general.» (“Hegel”, Diccionario soviético de filosofía, 1959.)

«La discusión filosófica organizada en la U.R.S.S. en 1947, por iniciativa del Comité Central del Partido Comunista, representa un aporte precioso al progreso de la historia marxista-leninista de la filosofía. La intervención de Zhdanov en nombre del Comité Central del Partido Comunista, y la discusión en su conjunto pusieron al desnudo los graves errores de la obra Historia de la filosofía en Europa Occidental que desnaturalizaba los principios marxistas-leninistas en la manera de abordar la historia de la filosofía al exponerla con espíritu objetivista y menospreciando el principio del espíritu de partido. Apoyándose en el hecho de que la lucha del materialismo y del idealismo constituye la ley del desarrollo de la filosofía, que sobre esta base se desarrolló la filosofía científica materialista, Zhdanov dio una definición precisa del objeto de la historia científica de la filosofía. Es “la historia del nacimiento, de la aparición y del desarrollo de la concepción materialista, científica del mundo y de sus leyes. Puesto que el materialismo ha crecido y se ha desarrollado en la lucha contra las corrientes idealistas, la historia de la filosofía es también la historia de la lucha del materialismo contra el idealismo”. Dentro de los términos de esta definición, el principio fundamental y decisivo de la historia marxista de la filosofía, es su espíritu de partido, su intransigencia hacia el objetivismo burgués en la apreciación de las corrientes filosóficas hostiles a la ciencia. Zhdanov criticó la interpretación no marxista de la historia de la filosofía enfocada como una sucesión de escuelas con la filosofía marxista entre ellas. “La aparición del marxismo como ideología científica del proletariado”, decía Zhdanov, “dio fin al período antiguo de la historia de la filosofía, cuando la filosofía era ocupación de individuos aislados, patrimonio de escuelas compuestas de un pequeño número de filósofos y de sus discípulos, replegados en sí mismos, separados de la vida y del pueblo, ajenos al pueblo”.» (“Historia de la filosofía como ciencia”, Diccionario soviético de filosofía, 1959.)

«El Partido Comunista lucha contra toda manifestación de objetivismo en la investigación científica. Esas manifestaciones de objetivismo constituyen una supervivencia de la ideología burguesa y persisten todavía entre ciertos filósofos, historiadores, críticos literarios, &c., soviéticos. Los vestigios del objetivismo y del “socialismo de cátedra” han sido criticados severamente en las reuniones del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética sobre las cuestiones ideológicas de literatura y de arte, en el curso de la discusión de 1947 sobre los problemas de la filosofía, en las decisiones del C. C. sobre los defectos del tomo III de la Historia de la filosofía. En realidad, el objetivismo se manifiesta en el desconocimiento de la lucha entre el materialismo y el idealismo, en la incapacidad y la negativa a criticar con energía a los adversarios del materialismo, en el academismo, en la ruptura entre la teoría y la práctica, y en la incomprensión de que cada progreso de la filosofía de vanguardia se efectúa en lucha contra las opiniones reaccionarias. La ausencia de espíritu de partido es un signo de objetivismo ajeno al carácter revolucionario del marxismo-leninismo. Las obras de los grandes guías del proletariado, Marx, Engels, Lenin y Stalin, constituyen un ejemplo de actitud militante, revolucionaria, en la lucha contra la ideología burguesa, contra todos los enemigos de la clase obrera.» (“Objetivismo burgués”, Diccionario soviético de filosofía, 1959.)

☭ 1956 El comienzo de la desestalinización

Stalin muere el 5 de marzo de 1953 y, por esos días, el primer número de la revista anticomunista Cuadernos del Congreso por la Libertad de la Cultura, dirigida en París, a sueldo de la CIA, por los trotskistas españoles Iglesias y Gorkin, publica «Marx, autor maldito en la U. R. S. S.», donde el «marxólogo» anticomunista francés Maximilien Rubel (1905-1996) reivindica y añora a David Riazánov:

«Hemos ya dicho lo que representó la desaparición de Riazanov. En cuanto a la suerte de las ediciones realizadas por él, no podemos desgraciadamente acariciar ilusión alguna, conociendo los métodos de aniquilamiento póstumo practicados por los inquisidores a las órdenes de Stalin. En relación con la de los volúmenes aparecidos durante el reinado efímero de Adoratski, tampoco podemos formular todavía más que hipótesis. Sea lo que fuere, después de la liquidación de Riazanov en 1931 y de la suspensión de su empresa en 1935, los indicios se hacen cada vez más numerosos de un abandono definitivo en la Rusia “marxista” de la edición monumental de las obras de Marx y Engels.» (Maximilien Rubel, «Marx, autor maldito en la U. R. S. S.», Cuadernos…, 1953, 1:84.)

Pero pronto el Instituto Marx-Engels-Lenin del CC del PCU(b), ya redenominado Instituto Marx-Engels-Lenin-Stalin del CC del PCUS (Институт Маркса-Энгельса-Ленина-Сталина при ЦК КПСС), recomienza la publicación en ruso, como segunda edición, de las obras de К. Маркс и Ф. Энгельс, Сочинения. Издание 2, con cuatro tomos aparecidos en 1955 (Политиздат, Москва 1955).

En 1955 aparece en Moscú una nueva edición en ruso del diccionario de Rosental, que en español se traduce y publica como Diccionario filosófico abreviado (Ediciones Pueblos Unidos, Montevideo 1959, 535 págs.; con reediciones en Montevideo 1960, 535 págs., y Montevideo 1961). Otras ediciones de este Diccionario filosófico abreviado de Rosental en México (Ediciones Quinto Sol), La Habana 1964 (Editora Política), &c.

Pero a comienzos de 1956 el XX Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética, tras escuchar el «discurso reservado» que Nikita Kruschev, Secretario General del PCUS, le dirige el 25 de febrero, donde reconoce la crudeza de la gran purga y crímenes atribuibles a Stalin, condena el culto a su personalidad, decide una vuelta a Lenin y confirma un proceso desestalinizador que obligaba a purgar la filosofía oficial y a reajustar doctrinas, manuales e instituciones: el tomo 6 de las obras de Marx y Engels, en 1957, ya aparece firmado por el Instituto de Marxismo-Leninismo del CC del PCUS (Институт Марксизма-Ленинизма при ЦК КПСС).

«En su XX Congreso (1956), el partido condenó resueltamente el culto a la personalidad de Stalin, ajeno al espíritu del marxismo-leninismo, así como las persecuciones infundadas y otras violaciones de la legalidad socialista. Estas deformaciones cometidas en detrimento de la sociedad soviética no pudieron, sin embargo, alterar la naturaleza de la sociedad socialista, no hicieron vacilar los pilares del socialismo. Los documentos del partido concernientes a los años 50 y 60 contienen un análisis marxista de la dialéctica del desarrollo internacional contemporáneo. Partiendo de este análisis se hizo la deducción de que en las nuevas condiciones, en las condiciones configuradas por la potenciación del socialismo mundial y de su aliado, el movimiento de liberación nacional, la guerra deja de ser un hecho fatalmente inevitable. Asimismo, se investigó el problema de la diversidad de formas de transición al socialismo.» (Historia de la filosofía marxista-leninista y su lucha contra la filosofía burguesa, cap. IX, Moscú 1978, págs. 294-295.)

☭ 1957 El Dynnik y la renovación histórico filosófica

«En los años posteriores al XX congreso del PCUS (1956), en la literatura histórico-filosófica se superó la errónea idea staliniana de que tras la supresión de la base económica se derrumba toda la superestructura, incluida la filosofía correspondiente a la base en cuestión. En lugar de las interpretaciones unilaterales que habían primado hasta entonces, según las cuales “el idealismo y la metafísica siempre constituyen una regresión” en tanto que “el materialismo y la dialéctica son siempre un progreso”, se consolidó un enfoque científico de la historia de la filosofía como historia del desarrollo ascensional del conocimiento filosófico de la verdad objetiva a través de la lucha del materialismo contra el idealismo, de la dialéctica contra la metafísica. En la posguerra, los marxistas de la URSS y de algunos países extranjeros acometieron la creación de trabajos generalizadores sobre la historia del pensamiento filosófico. Entre estos trabajos figura la Historia de la filosofía, en seis tomos, editada en la URSS entre 1957 y 1961, en la que se elabora la concepción científica marxista del proceso histórico de desarrollo de la filosofía desde la antigüedad hasta nuestros días y se da un cuadro científico de la la historia de la filosofía universal. Por primera vez en la literatura marxista se aborda la investigación histórico-filosófica de la filosofía producida en Europa Oriental y Septentrional, en América Latina y en una serie de países de Asia y de países árabes de África. La historia de la filosofía se trata en estrecha conexión con la historia de la ciencia natural. La mencionada Historia de la filosofía muestra la trayectoria del pensamiento filosófico marxista y la solución creadora de los problemas filosóficos y sociológicos ofrecida por el Partido Comunista de la Unión Soviética y otros partidos marxistas-leninistas.» (Historia de la filosofía marxista-leninista y su lucha contra la filosofía burguesa, cap. IX, Moscú 1978, págs. 355-356.)

La Historia de la Filosofía (История философии, seis volúmenes, 1957-1961) dirigida por Miguel Dynnik después del XX Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética PCUS (febrero 1956), y editada en español por Grijalbo (Historia de la Filosofía, desde la antigüedad hasta nuestros días, México 1960-1962, 7 volúmenes), fue traducida al español por Adolfo Sánchez Vázquez, radicado en México, y por José Laín Entralgo, en Madrid desde su vuelta de la URSS (enero 1957).

☭ 1958 Los fundamentos de Konstantinov

Konstantinov, Los fundamentos de la filosofía marxista

☭ 1959 El Manual de marxismo-leninismo dirigido por Kuusinen

«El 12 de setiembre de 1959, se acabó de imprimir la obra ideológica más completa de la era posestaliniana; Osnovy Marksizma-Lininizma (Fundamentos de marxismo-leninismo) {3}. Esta obra, compuesta de 891 páginas en su versión inglesa, había sido evidentemente destinada a remplazar el manual revolucionario de Stalin. La parte cuarta, titulada “Teoría y táctica del movimiento comunista internacional”, tenía 259 páginas y pretendía indudablemente ser la norma de todo el movimiento comunista internacional en cuanto a la estrategia y la táctica a seguir en la lucha contra Occidente. La parte quinta, de 253 páginas, estaba dedicada a “La doctrina del socialismo y del comunismo” y contenía las directrices a observar por, los partidos comunistas para la construcción del socialismo y del comunismo. Osnovy fue encargada por el XX Congreso en 1956, con el evidente propósito de codificar los múltiples cambios de matiz introducidos por Kruschev en la teoría. Su preparación requirió casi cuatro años. Su director en jefe fue O. V. Kuusinen, viejo ex oficial del Komintern, especialista del Presidium en cuestiones ideológicas, y que, en verano de 1960, había de formular la más importante réplica ideológica a la crítica de los comunistas chinos contra la teoría y la estrategia soviéticas. Podría decirse que este nuevo manual revolucionario modificaba el stalinismo de la misma manera radical con que Stalin había modificado antaño el leninismo. En realidad, significaba la adaptación de la estrategia revolucionaria comunista a la era nuclear. Podemos tomar este libro como punto de partida para el estudio del conflicto chino soviético sobre estrategia mundial. Lo hacemos así por dos razones: primera, el libro es la guía ideológica más autorizada aparecida hasta la fecha sobre la gran estrategia soviética; segunda, desde el momento en que el nuevo manual revolucionario representa una retirada o modificación de la estrategia y la táctica stalinistas, proporciona un elemento indispensable para juzgar las alegaciones chinas de que Kruschev ha “traicionado, revisado y emasculado” el marxismo-leninismo. No es éste lugar adecuado para estimar la exactitud de las alegaciones chinas ni para intentar una comparación entre “kruschevismo”, “leninismo” y “stalinismo”. Prefiero más bien aclarar aquí que, aunque los especialistas occidentales puedan discrepar sobre el grado de importancia de las modificaciones introducidas por Kruschev en el código revolucionario stalinista, es indudable que son importantes. Además, puede darse por seguro que los comunistas chinos las consideran sumamente importantes y creen que constituyen una traición, tanto de los intereses comunistas como de sus propios intereses mundiales. Hung Chi, principal periódico doctrinal de la China comunista, no ha comentado siquiera los Osnovy, y, que yo sepa, el libro no ha sido traducido al chino. Por si esto fuera poco, los chinos, como para subrayar la traición soviética a la que Pekín consideraba doctrina revolucionaria leninista “pura”, publicaron en otoño de 1960 una serie de extractos de los escritos de Lenin sobre temas tales como la guerra, el “movimiento de liberación nacional” y el revisionismo, ninguno de los cuales había sido tratado satisfactoriamente, a su entender, en el nuevo manual soviético.» «{3} Una segunda impresión fue publicada con pie de imprenta de fecha 5 de octubre de 1959, y una edición ligeramente revisada, pero no anunciada como tal, apareció poco después, con pie de imprenta de fecha 26 de noviembre de 1959. En 1960, se publicó una edición en inglés.» (Donald S. Zagoria, El conflicto chino-soviético 1956-1961 [1962], traducido por José Ferrer Aleu, Ediciones G. P., Barcelona 1966, páginas 240-241 y 486.)

1960 Otto V. Kuusinen y otros, Manual de marxismo-leninismo, traducción directa del ruso por José Laín Entralgo, Grijalbo, México 1960, 685 págs. Reimpresión: Grijalbo, México 1962, 685 págs.

1961 Otto V. Kuusinen y otros, Manual de marxismo-leninismo, Editorial Fundamentos, Buenos Aires 1961, 698 págs. Segunda edición corregida: Editorial Fundamentos, Buenos Aires 1964, 733 págs.

1964 O. Kuusinen (dir.), Y. Arbátok, S. Vigodki, A. Makárovski, A. Mileikovski, E. Sitkovski y L. Sheide, Fundamentos de marxismo-leninismo. Manual (según la 2ª edición, Moscú 1962), Editorial Progreso, Moscú 1964, 902 págs.

1966 Otto V. Kuusinen y otros, Manual de marxismo-leninismo (segunda edición revisada y ampliada, conforme al texto de la segunda edición reelaborada), traducción directa del ruso por José Laín Entralgo, Grijalbo, México 1966, 692 págs.

☭ 1960 El Iovchuk, compendio histórico filosófico

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El Instituto de Filosofía de la Academia de Ciencias de la URSS dispuso en 1960 un compendio de la voluminosa Historia de la Filosofía coordinada por Dynnik (Краткий очерк истории философии, Breve resumen de la historia de la filosofía, Соцэкгиз, Москва 1960, Sotsekgiz, Moscú 1960, 815 páginas, 100.000 ejemplares), bajo la dirección de Miguel Iovchuk (1908-1990), Teodoro Ilich Oizerman (Теодор Ильич Ойзерман, 1914) e Ivan Schipanov (1904-1983), donde «se demuestra que el surgimiento y desarrollo del materialismo dialéctico e histórico, desarrollado de manera creativa por el Partido Comunista de la Unión Soviética y otros partidos marxistas-leninistas, representa la superioridad de la filosofía marxista sobre todas las filosofías anteriores, y se ofrece la crítica a las tendencias actuales de la filosofía burguesa reaccionaria.» En 1967 se publicó la segunda edición moscovita: Краткий очерк истории философии, Breve resumen de la historia de la filosofía, Под ред. М. Т. Иовчука (и др.), bajo la dirección de M. T. Iovchuk (y otros), 2-е изд., перераб., 2ª edición, revisada, Издательство «Мысль», Москва 1967, Editorial «Pensamiento», Moscú 1967, 790 páginas, 30.000 ejemplares.

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El inicio del prefacio de la segunda edición rusa viene a decir: «La presente segunda edición de Breve resumen de la historia de la filosofía difiere de la anterior: los autores, teniendo en cuenta las sugerencias y comentarios de las críticas, publicadas en la prensa, y la discusión de la primera edición en los departamentos de las instituciones de educación superior, han ampliado en algo algunas secciones del libro y realizado pequeñas reducciones en otras. El libro se completa con un breve análisis de la evolución del pensamiento filosófico marxista en la URSS y en los países extranjeros tras la primera edición, durante los pasados siete años (1960-1967), y ofrece una crítica de las concepciones filosóficas burguesas modernas. Además, los autores han tratado de tener en cuenta algunas sugerencias de carácter metodológico, y han eliminado algunas inexactitudes y afirmaciones erróneas.» Esta segunda edición fue traducida al español, con el título de Compendio de Historia de la Filosofía, por José Laín Entralgo, también desde Madrid, y publicada en Montevideo en dos tomos, en 1969, por Ediciones Pueblos Unidos. La edición uruguaya del Compendio de Historia de la Filosofía de Iovchuk, Oizerman y Shchipanova, fue ya reproducida en La Habana al menos en 1977 [cita en Orlando Albornoz, Los vértices de la meritocracia, Caracas 2002, p. 103]. Después, el texto de la traducción de José Laín Entralgo sirvió para sucesivas ediciones y reediciones, con algunos ajustes alguna de ellas, firmadas por la habanera Editorial Pueblo y Educación: La Habana 1979, 406 págs.; 1980, 2ª reimpresión; 1983, 795 págs.; 1988, 795 págs.; &c.

☭ 1962 Los norteamericanos comienzan a publicar Soviet Studies in Philosophy

El lanzamiento del Sputnik 1 por la Unión Soviética, el 4 de octubre de 1957, demuestra que la realidad no se correspondía, tras una década de Guerra Fría, con la mera propaganda antisoviética descalificadora con la que se venía tranquilizando al mundo libre. Y si la filocomunista Conferencia Cultural y Científica por la Paz Mundial (Nueva York, 25-27 de marzo de 1949) había determinado que la CIA tuviese que impulsar al año siguiente el Congreso por la Libertad de la Cultura (el director del Departamento de Filosofía de la Universidad de Nueva York, Sidney Hook, presunto marxista fiel a la Komintern hasta 1933, acepta el encargo de organizar el boicot a la Conferencia del Waldorf Astoria de 1949 y se convierte luego en ideólogo de la puesta en marcha de la institución organizada tras el Kongress für kulturelle Freiheit de Berlín en 1950), los pitiditos que no cesaban de emitir los Sputnik en su orbitar precipitaron un sinfín de actuaciones y medidas: se organiza la NASA en 1958, se impulsa cuanto tuviera que ver con la información científica (Eugene Garfield, creador de los Current Contents, puede fundar en 1960 el Institute for Scientific Information), con los ordenadores (el código ASCII es de 1963), con la información bibliográfica (el formato MARC se inicia en 1964), &c.

Y como se fue constatando que los soviéticos estaban más al tanto de las publicaciones científicas, técnicas y doctrinales de los capitalistas burgueses occidentales, que la viceversa, desde muy finales de los cincuenta comienzan a financiarse sin límite traducciones «cover-to-cover» de revistas soviéticas, vertiendo del ruso al inglés desde la primera letra de la portada hasta la última de la contraportada, sin dejarse nada, por si acaso. Y si el macarthismo pre-sputnik había procurado orillar cualquier texto filosófico y político soviético, cuanto oliera a comunista, la nueva realidad determinó una situación pintoresca: fueron los propios norteamericanos quienes, a partir de 1962, comienzan a publicar Soviet Studies in Philosophy, una revista que vertía trimestralmente al inglés una selección de los artículos filosóficos recién publicados en ruso: la Unión Soviética ya no tenía que preocuparse por traducir al inglés sus doctrinas, que ya se encargaban los capitalistas de hacerlo. (Otro modo de ver esta realidad: las traducciones de artículos doctrinales soviéticos, que se supone vendrían haciendo para uso interno los discretos servicios de inteligencia del Primer Mundo, pasaban también a incorporarse al mercado, asumiendo bibliotecas y universidades burguesas tales gastos –por cierto, los precios de esas revistas soviéticas traducidas eran elevadísimos–.)

Fue otro profesor de filosofía de Nueva York, John Somerville (1905-1994), vinculado al Hunter College (CUNY) desde 1939 a 1967, tres años más joven que Sidney Hook, y que también había estado en la Unión Soviética, donde vivió de 1935 a 1937 con su esposa, la socióloga Rose Maurer Somerville (1908), autor de Soviet Philosophy. A Study of Theory and Practice (Philosophical Library, Nueva York 1946) y The Communist trials and the American tradition (Cameron Associates, Nueva York 1956), quien asumió el papel de editor responsable de Soviet Studies in Philosophy desde 1962 a 1988. Después de la crisis de los misiles, fue incluso Somerville quien facilitó un primer encuentro académico entre filósofos soviéticos y norteamericanos (en el marco del XIII Congreso Mundial de Filosofía, México, agosto 1963), concurrente con los diálogos que se traían marxistas con cristianos y viceversa, más europeos (el Affaire Pax, &c.) e hispanoamericanos (por ejemplo, la polémica tras la entrevista de 1962 con Eggers Lan, «Cristianismo y marxismo»).

☭ 1963 El Rosental desestalinizado

Diccionario filosófico, Montevideo 1965Los cambios producidos en la Unión Soviética y en el mundo durante los años cincuenta exigieron la preparación de una nueva edición, ya adaptada a la filosofía oficial resultante del XXII Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética (17-31 octubre 1961): Filosofskii slovar (Moscú 1963, 544 páginas).

La primera edición en lengua española de la nueva versión de este Diccionario filosófico de la que tenemos noticia se publicó en 1965 en Uruguay (Ediciones Pueblos Unidos, Montevideo, 498 páginas a dos columnas, 170×235 mm, «traducción directa del ruso por Augusto Vidal Roget», se terminó de imprimir en diciembre de 1965).

Las reediciones facsimilares de esta edición uruguaya (todas con las mismas 498 páginas) han sido abundantes: Montevideo 1966, San Salvador 1971 (Ediciones Tecolut), Madrid 1975 (Akal Editor, 120×185 mm), Madrid 1978 (Akal Editor, 120×185 mm), La Habana 1981 (Editora Política), Guantánamo 1985 (Edición Revolucionaria, febrero de 1985, 145×210 mm, no figura el nombre del traductor ni la advertencia y la relación de autores), La Habana 1987 (Ciencias Sociales), Bogotá (Editorial Universales de Colombia), Bogotá 1994 (Ediciones Nacionales), &c.

Algunos de los artículos de este diccionario están disponibles en el PFE bajo el rótulo Diccionario soviético de filosofía.

☭ 1966 Fedoséyev y la Dialéctica de la época contemporánea

cubierta del libro

Al calor del cisma chino-soviético y del ensayo de la bomba termonuclear más poderosa hasta el presente (Царь-бомба, la Bomba del Zar, 50 megatones, el 30 de octubre de 1961) se había clausurado el XXII Congreso del PCUS, donde quedó previsto el cruce definitivo del umbral del comunismo en 20 años. Dicha estimación, junto a la necesidad de “volver” a la filosofía de Lenin tras la desestalinización, reordena el papel de la filosofía oficial de la URSS. Cinco años después y uno antes de ser nombrado director del Instituto de Marxismo-Leninismo, Pedro Fedoséyev, autor de numerosos artículos y más de veinte folletos y libros, publica Диалектика современной эпохи (Наука, Москва 1966), Dialéctica de la época contemporánea, traducido al español por Augusto Vidal Roget (Ediciones Pueblos Unidos, Montevideo 1968, 484 páginas).

La obra adopta la forma de un “compendio” del marxismo-leninismo de su tiempo y trata de examinar la llamada “época contemporánea”, escindida entre el imperialismo y el socialismo. Se toman como objeto de estudio los problemas de la ciencia, sus especialidades en lo que respecta a la naturaleza, la sociedad y el hombre, así como el papel de la filosofía en el conocimiento científico. El análisis aborda tanto la crítica de la filosofía burguesa y decadente (positivistas, idealistas, existencialistas...) como la filosofía marxista-leninista. Además, las experiencias de varios países socialistas de Europa en la década de los sesenta llama su atención y le hace reflexionar sobre la posibilidad de una escalada de contradicciones en el interior de las mismas sociedades socialistas. La visión de Fedoséyev supone un “giro realista” a la cuestión de la dialéctica de la sociedad socialista alrededor del surgimiento de contradicciones antagónicas antes de su imaginada desaparición y deriva en la sociedad comunista. Entre otras razones, la importancia del libro radica en que constituye uno de los más elaborados intentos filosóficos de “allanar el camino” a la teoría y práctica de la “edificación comunista de la sociedad”, dando cuenta de las posibles contradicciones de la sociedad socialista en transición y del modo de resolverlas, así como de los planes y objetivos que deben guiar este paso del “Estado de la dictadura del proletariado” (socialista) al “Estado del pueblo” (comunista).

«Como es sabido, tras el XXII Congreso del PC de la URSS, Stalin ha sido profundamente criticado desde el punto de vista filosófico (puede adquirirse una visión global del asunto en P. Fedosseyev, Staline et la Philosophie –publicado en Recherches Internationales, 1962, número 33-34–, y que es un resumen de su informe: “El XXII Congreso y las tareas del trabajo de la investigación científica en el dominio de la Filosofía”). Fedoséiev objeta a Stalin, entre otras cosas, su “corrimiento hacia el nihilismo”: “La thèse selon laquelle toute l'ancienne superstructure est liquidée avec l'ancienne base, est sans fondement. Si on adopte ce point de vue, il en resulte, par exemple, que la révolution rejette tout l'héritage culturel du passé comme superstructure de l'ancienne société. Ce n'est pas du marxisme, mais du nihilisme...” (p. 40). Estas acusaciones de Fedoséiev, aparte la cuestión del rigor en las atribuciones, están directísimamente vinculadas a la noción de organización totalizadora y de Filosofía. El “nihilismo” tiene que ver, en este contexto, con el concepto de la “regresión total hacia la materialidad trascendental”. Si esto es así, ¿trató el XXII Congreso de frenar esta regresión revolucionaria? Y si lo hizo así, ¿fue por móviles conservadores, reaccionarios (por la presión de ciertas superestructuras), o fue por móviles revolucionarios, pero dirigidos por otros caminos estratégicos?» (Gustavo Bueno, El papel de la filosofía en el conjunto del saber, Ciencia Nueva, Madrid 1970, páginas 49-50, nota 13.)

 
Obras y ediciones en español de Marx y Engels
Ediciones de Marx y Engels en español desde Moscú
Versiones y ediciones en español de Materialismo y Empiriocriticismo de Lenin
V. Nevsky, “El materialismo dialéctico y la filosofía de la muerta reacción”
Konstantinov, Los fundamentos de la filosofía marxista
Konstantinov, Objeto de la filosofía [México 1959 / México 1965]
Konstantinov, La materia y sus formas principales de existencia [Moscú 1977 / Habana 1986]
Dos traducciones de una soviética Historia de la Filosofía
XII. La aparición del materialismo dialéctico e histórico, una revolución en la filosofía
Conclusión. Trayectoria histórica de la filosofía
Fedoséiev, Dialéctica de la época contemporánea

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