Filosofía en español 
Filosofía en español

Pedro Fedoséiev · Dialéctica de la época contemporánea · traducción de Augusto Vidal Roget

Parte primera. Bases filosóficas de la política y de la táctica

Lenin y el desarrollo del materialismo histórico


Lenin y el desarrollo del materialismo histórico

Los decenios transcurridos desde la muerte de Vladímir Ilich Lenin han aportado nuevas e irrefutables pruebas de la gran influencia transformadora que la teoría marxista-leninista ejerce sobre el desarrollo social. El socialismo ha alcanzado victorias de trascendencia histórico-mundial; la edificación de una nueva sociedad ha rebasado los límites de un solo país y se ha convertido en la empresa de gran parte del mundo. En todos los países del orbe, el socialismo se ha ganado millones de amigos y de activos partidarios.

En la época moderna se ha puesto de relieve con extraordinaria fuerza el carácter creador y la eficiencia de la teoría marxista. El marxismo-leninismo se desarrolla sin cesar, se enriquece con nuevas experiencias, reconoce a tiempo el sentido y el valor de los nuevos fenómenos de la vida, prevé los virajes históricos de los acontecimientos y da auténticas consignas de lucha con vistas a la transformación comunista de la vida.

El fundador y jefe del Partido Comunista de la Unión Soviética, Vladímir Ilich Lenin, desarrolló todos los aspectos, todas las partes componentes de la ciencia marxista: la filosofía, la economía política y el comunismo científico.

El desenvolvimiento de la vida y de las ciencias sociales hace cada vez más apremiante, en nuestros días, la investigación de los problemas del leninismo considerados como un sistema completo de concepciones filosóficas, económicas y político-sociales.

Los geniales trabajos de Lenin señalaron una nueva etapa en el avance del materialismo dialéctico e histórico. El leninismo enriqueció la filosofía con el análisis materialista de los datos más recientes de las ciencias naturales, dio una amplia base y un nuevo [8] desarrollo a la teoría materialista dialéctica del conocimiento, desenmascaró las corrientes y las influencias idealistas de todo género en la ciencia. La dialéctica revolucionaria obtuvo una aplicación activa y alcanzó nuevas cimas como poderoso método para el conocimiento de la naturaleza y para descubrir la esencia de la nueva época de la historia mundial: la época del hundimiento del capitalismo y de la victoria del socialismo. La concepción materialista de la historia se enriqueció con un nuevo avance de la teoría que trata de las formaciones económico-sociales, y de la superestructura, del valor de las ideas avanzadas y de las organizaciones políticas revolucionarias en la vida de la sociedad; se enriqueció también con el análisis del desarrollo de las fuerzas productivas y de las relaciones de producción en la época actual, con una visión más profunda y concreta de la teoría marxista de las clases, de la lucha de clases y de la revolución.

Constituyó un magno triunfo del marxismo creador, la nueva teoría de la revolución socialista, el descubrir la posibilidad de que el socialismo alcanzara la victoria inicialmente en un solo país sometido al cerco capitalista. Fue una conquista poderosa y eficaz del comunismo descubrir el Poder Soviético como forma estatal de la dictadura del proletariado, dar un sólido fundamento a la idea de la unión de la clase obrera y el campesinado, elaborar la ideología y la política de la amistad de los pueblos. Representó una aportación ingente a la teoría del comunismo científico y a la práctica de la lucha revolucionaria contra el imperialismo, demostrar los lazos que unen la revolución socialista con la lucha de los pueblos oprimidos de las colonias y resolver los problemas del movimiento de liberación nacional. Es un gran éxito del socialismo científico la teoría sobre las leyes del desarrollo del modo socialista de producción, sobre los derroteros que puede seguir la edificación de la sociedad comunista.

Con su aplicación del materialismo dialéctico e histórico al análisis de las cuestiones sociales básicas de nuestra época y de las cuestiones programáticas del comunismo, Lenin contribuyó al progreso del marxismo con una aportación teórica de incalculable valor y de importancia vital para la victoria de la causa de la paz, de la democracia y del socialismo.

Fiel a la tradición leninista de examinar las cuestiones teóricas con espíritu creador, el P.C.U.S. Enriquece sin cesar el marxismo-leninismo con nuevas tesis y conclusiones a las que llega generalizando la nueva experiencia histórica, asegurando la continuidad en el progreso del pensamiento revolucionario. EL P.C.U.S. sostuvo una lucha decidida contra el trotskismo, contra el oportunismo de derecha, contra el nacionalismo burgués y contra los fundamentos teóricos de esas tendencias antileninistas. Al frente del C.C. del P.C.U.S. durante largo tiempo, Stalin desempeñó un papel muy importante en esa lucha contra los enemigos de la línea [9] general del Partido, en la defensa del leninismo, en el examen de varias cuestiones de la teoría marxista-leninista. El culto a la personalidad de Stalin frenó el crecimiento de la labor teórica, introdujo el dogmatismo y fomentó la asimilación libresca de la teoría, mas no pudo detener el avance del marxismo-leninismo como tampoco pudo detener el desarrollo de la sociedad socialista.

El hecho de que nuestro país haya entrado en el período de la amplia edificación del comunismo, el que el sistema socialista mundial se haya convertido en el factor decisivo de todo el desarrollo social y el que en las ciencias naturales la revolución se haya hecho más profunda han planteado nuevos problemas cuyo análisis y solución exigen que se sigan concretando y desarrollando las ideas de Lenin. A esta exigencia ha respondido la actividad del Partido Comunista de la Unión Soviética y de todo el movimiento comunista del mundo.

En las resoluciones adoptadas en los congresos del P.C. De la Unión Soviética, de conformidad con los principios del leninismo, comunista internacional, y teniendo en cuenta los resultados obtenidos en la riquísima práctica de la edificación socialista, se han expuesto las proposiciones teóricas de principio relativas a las cuestiones esenciales del desarrollo actual. Tales proposiciones constituyen descubrimientos científicos de gran significado histórico y fueron objeto de amplia discusión con otros partidos hermanos. El movimiento comunista internacional las aprobó en sus documentos programáticos elaborados colectivamente en las Conferencias de Moscú de 1957 y 1960. Al desarrollar las ideas de Lenin, al sacar nuevas conclusiones –después de generalizar la experiencia del desarrollo social de nuestro tiempo– acerca del proceso revolucionario mundial, acerca de la posibilidad de evitar una nueva guerra mundial y la manera de evitarla, acerca del desarrollo de la base material y técnica, de la organización política y la formación de todas las relaciones sociales, así como de la educación del hombre nuevo en la sociedad que edifica el comunismo, el Partido se apoya en la línea general leninista, y al analizar los nuevos fenómenos que se observan en el devenir del mundo, parte de las bases científicas de la política elaboradas por Lenin. La línea general leninista del Partido, plasmada en las resoluciones de los Congresos, ha encontrado su expresión concentrada en el nuevo Programa del P.C.U.S.

Los representantes de los partidos hermanos, en sus intervenciones en el XXII Congreso, reconocieron que el Programa del P.C.U.S. es un documento valiosísimo del movimiento comunista mundial, y lo llamaron manifiesto comunista de nuestra época. En esta definición se reflejó el reconocimiento, por parte de los partidos hermanos, de la aportación inmensa con que el P.C.U.S. ha contribuido a desarrollar y fundamentar la teoría y la política [10] marxista-leninista, la estrategia y la táctica de la lucha por la victoria del comunismo.

Una teoría justa no se puede inventar. La engendran la vida misma, las condiciones y la experiencia de la lucha; se va formando del pensamiento revolucionario que expresa los procesos objetivos del devenir social. Así comprendía Lenin la teoría revolucionaria, y así la elaboró. El eminente papel que ha desempeñado nuestro Partido en el desarrollo de la teoría revolucionaria no se debe a determinadas peculiaridades nacionales o a circunstancias casuales, sino al hecho objetivo de que nuestro país ha sido el primero del mundo en llevar a cabo la revolución socialista, en edificar la sociedad socialista, y es el primero en emprender el camino del comunismo.

El Partido no cumpliría su deber ante el pueblo, ante el movimiento comunista internacional, si en estas condiciones no enriqueciera el acervo del comunismo científico con nuevas conclusiones y tesis derivadas de la experiencia histórica de su lucha.

Cuando llegamos a comprender plenamente las conclusiones de principio, teóricas y políticas, que ha establecido el Partido después de la muerte de Lenin, y el contenido teórico del nuevo Programa, vemos con más claridad que tales conclusiones y dicho contenido forman una sola línea, un sistema único de ideas. Esta es la aplicación creadora -y el desarrollo- de la teoría en las condiciones actuales.

El movimiento comunista posee una concepción marxista-leninista coherente de la actualidad y de las perspectivas del devenir del mundo. Esta concepción incluye varias ideas fundamentales ligadas entre sí que forman, en su unidad, una fortaleza teórica inexpugnable a los ataques de los revisionistas y de los dogmáticos.

Esa concepción teórica encierra ideas de principio como la conclusión relativa a la victoria total y definitiva del socialismo en nuestro país y del paso a la amplia edificación del comunismo. Dicha conclusión fue una consecuencia de la teoría leninista sobre la posibilidad de que el socialismo triunfara inicialmente en un solo país, y una generalización de los éxitos enormes de la sociedad soviética en el desarrollo de las fuerzas productivas y de las relaciones de producción socialistas. Además, se halla indisolublemente vinculada a la tesis de que el socialismo se ha convertido en un sistema mundial y ha pasado a ser el factor decisivo en el devenir del mundo. Los principios teóricos acerca de los cambios que sufre la estructura de clase de la sociedad a raíz de la victoria del socialismo, acerca de la transformación del Estado de la dictadura del proletariado en un Estado socialista de todo el pueblo y acerca de los destinos del Estado bajo el comunismo constituyen una valiosa aportación a la teoría marxista-leninista. En el Programa del P.C.U.S., la doctrina marxista-leninista sobre la misión histórica del proletariado dio un nuevo paso [11] y se concretó más aun gracias a la tesis -contenida en el Programa- de que la clase obrera también mantiene su función rectora durante el período de tránsito del socialismo al comunismo, y corona ese papel de dirigente de la sociedad con la edificación del comunismo, que lleva a la desaparición de las clases sociales.

Partiendo del análisis teórico de nuestro tiempo, los partidos marxistas-leninistas han señalado las líneas rectoras del futuro proceso revolucionario mundial. En este plano, poseen un gran valor de principio las tesis relativas a la diversidad de formas de transición al socialismo, al papel y a las perspectivas de la lucha de liberación nacional, así como la conclusión de que los países socialistas realizarán su paso al comunismo más o menos simultáneamente, dentro de los límites de una época histórica. En la concepción marxista-leninista de los tiempos presentes, tiene suma importancia la tesis, formulada por el Partido, de que en la época moderna es posible evitar una nueva guerra mundial.

Tales son algunas de las tesis fundamentales del marxismo-leninismo acerca del desarrollo actual tomadas en sus líneas más generales. Se trata del sistema de concepciones del movimiento comunista mundial. Los revisionistas y los dogmáticos atacan ora unas ora otras de dichas tesis, acumulan en informa montón de objeciones de distinto género. Pero no pueden hacer vacilar ni una sola conclusión. De ese sistema único de concepciones no es posible desechar ni una sola premisa sin entrar en conflicto ideológico con el movimiento comunista mundial. También atacan todo el sistema de concepciones del Partido y de dicho movimiento, mas esas acometidas están condenadas al fracaso.

Como es lógico, el movimiento comunista internacional rechaza todos los ataques contra su línea general, elaborada conjuntamente, y defiende con firmeza los nuevos principios teóricos reconocidos por todos, pues dichos principios concuerdan plenamente con el espíritu del marxismo-leninismo y dan respuestas claras a los problemas más candentes, de los que en verdad dependen los destinos históricos de la humanidad.