Filosofía en español 
Filosofía en español


A los trabajadores del mar, en Ondárroa

(Ondárroa, febrero de 1942.)


Trabajadores marineros, camaradas: El Subsidio de la Vejez: he aquí otra realidad. No esperéis que os haga perder el tiempo con manifestaciones llenas de circunspección, con palabras afables y prometedoras. Ni eso es nuestro estilo ni nuestro deber. En las horas difíciles sólo es buena la palabra necesaria, y en medio de la hosca realidad, llena de peligros y dificultades que vive la Patria, sólo debe haber tiempo para el aliento, para la consigna y para la orden.

Escuetamente queremos deciros dónde estamos y hasta dónde es necesario llegar. Estamos muy atrás. Hemos hecho muy poco; más de lo que creen unos y menos de lo que piensan otros. Vamos a ganar la Revolución que España necesita, por la que luchamos, por la que muchos de nuestros camaradas cayeron. Porque ya estamos cansados de repetir en todos los tonos que no fuimos a la guerra por añoranzas de un pasado inmediato, sino por un futuro mejor; que no fuimos buscando un orden y una paz al estilo de la paz y el orden de los presidios, porque hacer de España una vencida colectividad sin nervio sería el escamoteo más vil de la victoria.

A las órdenes del mejor Jefe estamos empeñados en una nueva contienda, y contra toda y contra todos hemos de llegar al final.

Para que se haga en vosotros fe la conquista de cada objetivo que vamos alcanzando, con el laconismo de un parte de guerra vamos a dar la novedad de hoy.

Del Fuero del Trabajo recogimos esta consigna: «El Estado atenderá con la máxima solicitud a los trabajadores del mar, dotándoles de instituciones adecuadas para impedir la depreciación de la mercancía. Les facilitará el acceso a la propiedad de los elementos necesarios para el desempeño de su profesión.» Para hacerlo capaz de llevar a cabo esta misión hemos reorganizado el Instituto Social de la Marina, que hoy día es un instrumento de política totalitaria al servicio de los trabajadores del mar.

Y precisamente por la importancia decisiva de este paso al frente no lo queremos hacer motivo de propagandas estruendosas, porque es con la sola realidad sencilla, que se toca con las manos, como se ganan los hombres para la gran empresa de la Patria.

Y ahora estad alertas, porque muy en breve os hablarán los hechos.

¡Arriba España! ¡Viva Franco!

 
(Ondárroa, febrero de 1942.)