Monoteísmo
(Del griego: “monos” único; “theos”, dios: un solo dios, por oposición al politeísmo que significa muchos dioses). En las primeras fases de evolución de las creencias religiosas, en el período del régimen gentilicio, cada familia tenía su dios. En la fase superior de desarrollo de dicho régimen, con el comienzo de la desintegración del propio régimen aparece la creencia en varias divinidades, cada una de las cuales tiene su nombre y su especialidad. El desarrollo ulterior de las creencias está relacionado con la división de la sociedad en clases y con la formación de los Estados. En los Estados recientemente formados se establece el culto de un solo dios (el monoteísmo). Con la aparición de los reyes nace también entre los hombres la creencia en los reyes celestiales. “…Un solo dios jamás se hubiera realizado sin un rey único…” (Engels). Sin embargo, es muy relativo el monoteísmo en las religiones actuales. La creencia en el dios-padre, en el dios-hijo, en la santa virgen, en los santos y profetas, &c., en realidad, es la creencia en muchos dioses.
Diccionario filosófico marxista · 1946:223-224