Aldeanueva de Ebro en Fiestas
Muertos por Dios y por EspañaMARTÍN RUIZ FALCÓN, Soldado. |
Facetas históricas de Aldeanueva de Ebro
Buena nueva: Como saludo primordial de estas líneas, debemos comunicar a todos los aldeanos amantes de su pueblo, una buena nueva: Mientras nosotros releemos esta página, el Servicio de Propaganda examina un trabajillo literario que lleva por título: “Historia de Aldeanueva de Ebro”. Escrita por un aldeano –no importa su nombre ante la trascendencia del hecho– está patrocinada por el brioso y joven Ayuntamiento que tiene hoy el honor de dirigirnos. Su autor, tuvo a bien de donar en sus manos la “obra”, para que éste la hiciese suya, dándole así carácter oficial y popular. A la vez puede considerarse como un Monumento levantado a los que “triunfaron”; monumento, no mudo y estático, como puede ser una estatua o un obelisco, sino elocuente y dinámico, que narre a nuestros hijos y a nuestras generaciones la Historia de un Pueblo y la Gesta de unos hombres, atletas del heroísmo y de la virtud. El sólo hecho de su publicación, bastará para justificar la obra de un Ayuntamiento.
Origen de Aldeanueva: El principio de nuestro Pueblo data del siglo once, época en que expulsados de este territorio los moros, advino a los pueblos la tranquilidad, interrumpida durante muchos siglos. Su origen es el siguiente: Aldeanueva de Ebro, desciende de la Villa de Bucesta, sita en el solar de Valdosera, de la sierra de Cameros. Dicha Villa, fue fundada por el Rey don Ramiro I, el de la batalla de Clavijo, a favor de su esforzado capitán Sancho M. de Texada, Señor de Cameros, Alcalde de Clavijo y primer blasón de la nobleza riojana. Según divisa del propio Solar, no pueden habitar en él más de trece vecinos, y de ahí que un rico ganadero llamado Ruiz, hijo del mencionado Solar, se viese obligado salir de él, y buscando terreno propicio para sus ganados se le ofreció el monte de Yerga con sus vastísimas faldas, descolgadas hasta el Ebro, exuberantes en pastos y vegetación. Enamorado de tan rico terreno, fijó en él su residencia, añadiendo a su primer apellido, Ruiz, de Bucesta.
Da fe de esto, el libro “Becerro”, que se guarda en el archivo del Solar y en el cual se halla escrito el nombre y apellido “D. Carlos Ruiz de Bucesta”, como hijo del Solar, viniendo a encabezar este apellido el libro de bautizados de nuestra Parroquia, y descendiendo sin solución de continuidad hasta llegar a los actuales Bucestas.
A estos documentos, podemos añadir la Real Ejecutoria de compra-venta de los lugares, que tomada del folio 1 en el archivo municipal, dice así: “Por orden del Rey Felipe IV mi Señor, se asienta y concierta en el lugar de Aldeanueva, de la jurisdicción de Calahorra con el Ldo. D. Martín Subero, Cura de San Bartolomé de dicho lugar, en virtud de su poder que le fue dado y otorgado en consejo abierto el quince de mayo de 1663 sobre la venta que S. M. hace al dicho lugar de su jurisdicción, señorío y vasallaje que antes se había vendido a don Manuel Íñiguez de Arnedo. Según R. C. de 11 de marzo, autoriza la venta de lugares sujetos a otras jurisdicciones, hasta en cantidad de ocho mil vasallos. Precio de venta, quince mil plata por cada vecino o cinco mil setecientos ducados por cada legua, a elección de Su Majestad. Había doscientos setenta y cinco vecinos y siete cuartos de legua; hecha cuenta, se vendió en cuatro cuentos y veinte y cinco mil maravedís.”
De aquí se deduce que Aldeanueva fue objeto de mercancía conjuntamente con otros pueblos; pero un acto heroico de sacrificio y desprendimiento logró redimirse a nuestro Pueblo y recobrar una independencia que hasta hoy conserva. Entre todos los que intervienen en tan laudable acto, sobresale el Cura Párroco don Martín Subero, a cuya influencia moral y material debe Aldeanueva su libertad y autonomía.
Parroquia: El estudio de los documentos que hablan de la construcción, origen y desarrollo de nuestra Parroquia, indican que ésta es obra de varias “trazas”. Pero la reforma principal, data del siglo XVI, cuya solemnidad para llevarse a cabo, consta por el presente documento. “En Aldeanueva de Ebro, aldea y jurisdicción de la ciudad de Calahorra a siete días de mes de marzo de 1574, en la plaza pública, a campaña tañida, como lo han de costumbre los señores Bartolomé de Pereda y Juan Jiménez, los señores del Ayuntamiento y la mayor parte de dicho Concejo, y todos juntos, como dicho es para tratar en las cosas de la fábrica de la Iglesia del dicho lugar, para que todos entiendan como y en qué manera se ha de hacer la obra. Y estando tratando en ello el dicho Concejo, dijeron: Que todos juntos como estaban unánimes y conforme daban sus voces y veces de dicho lugar, para que vean la traza que está dada por Juan Pérez, cantero de la S. M. Y. de Calahorra y ansí visto se conformen en aquello que mejor les fuere debajo de sus conciencias y más provecho para la dicha Yglesia.” A continuación se exponen las condiciones que han de presidir la obra y como arquitectos principales figuran Domingo de Yarza y Francisco de Pontón. Otros documentos aseguran que la fábrica se construyó con miras a levantar dos torres; pero escrúpulos de derrumbamiento, por no sé qué grieta abierta en los cimientos, impidió dar cima a la obra.
La torre actual de levanta cincuenta metros y es habla de una cúpula colocada sobre ella aún de veinte metros más y que desapareció en la invasión francesa por ser de plomo y emplearla los invasores para proyectiles. Pero ningún documento se encuentra sobre esto. Lo más importante de la obra es el retablo del Altar Mayor, compuesto de cinco “historias” alusivas a los Misterios de la Pasión y a San Bartolomé P. de la Villa, fabricadas por F. Truas y A. de Bruselas, cuyos retratos, juntamente con los de sus esposas, se ostentan en el mimo retablo.
Municipio y nobleza: El Municipio (conventus vicinorum) es la asociación de familias, en torno a la Autoridad dimanada de ellas que se llama Ayuntamiento. Aldeanueva forma con su Municipio una gran familia, asociada para conseguir sus fines. El Municipio, la Parroquia y el Cementerio son factores históricos-morales que dan carácter de perpetuidad a los pueblos; el nervio vital que une el pasado con el presente y el porvenir y da unidad de Destino a los habitantes. El resultado de esta unidad, forma la nobleza que es la síntesis de las virtudes histórico-ciudadanas y tiene su símbolo en el escudo. El Escudo de Aldeanueva lo constituye un Oso recostade sobre un Árbol. Simbolizan estas figuras, nuestro origen, por proceder de Valdeosera (Valle de osos) y haberse trabado en este lugar una batalla en la que Sancho M. de Texada quebró la lanza y fue sustituida por una rama de tejo, abundante en aquel país. El tejo es el árbol que figura en nuestro Escudo.
Que el acervo da virtudes, sacrificios y glorias condensados en torno a nuestra Nobleza, sea aumentado, en adelante, por el trabajo y laboriosidad de los hijos de Aldeanueva de Ebro.
Actualidad y porvenir: Aldeanueva de Ebro, con sus quince Caídos, su media docena de mutilados, sus heridos sin número, sus cincuenta voluntarios, sus trescientos movilizados, su lista de suscripciones, en metálico y género, a la altura del pueblo más patriota, su Milicia Nacional magníficamente organizada, su espíritu de excombatiente forjado en la lucha y adversidad, se dispone a secundar la gran obra de nuestra Reconstrucción Nacional con miras al interés común, desde luego, pero también a su propio bienestar. Su realización, es una consigna y un mandato. La consigna nos la dan nuestros Muertos. El mandato lo imponemos los combatientes, en nombre de nuestras luchas y nuestros sacrificios. Tres años luchando y sufriendo, dispuestos a morir como los que “triunfaron” y a vencer por encima de todo, no han pasado para que las cosas sigan igual. Queremos que desaparezca, ese remozamiento moral y material de los pueblos. Por lo mismo, basamos nuestras exigencias en estas dos cosas: Educación y Urbanidad. Lo primero, como remedio radical a nuestros males morales. Lo segundo como panacea para las demás necesidades. Queremos un pueblo digno, ejemplar, urbano, con trabajo y alegría, con bienestar y progreso. No se nos hable de dificultades, que no entendemos ese lenguaje. Los que vencimos al enemigo en proporción de uno a cien, desconocemos hoy lo que son obstáculos. Queremos afirmaciones y realidades y en ella basamos el porvenir de nuestro Pueblo, Aldeanueva de Ebro.
La Lotería de Navidad
El “gordo” valdrá este año 15 millones de pesetas
Han sido fijados en las administraciones de Loterías los anuncios de la Lotería de Navidad.
Liberada España, gracias a nuestro invicto Caudillo y a los heroicos Ejército y milicias, la Lotería de Navidad adquiere su tradicional importancia: dos series de 35.000 números a 2.000 pesetas billete, divididos en vigésimos de a 100 pesetas, serán puestos a la venta en plazo breve.
El primer premio es de quince millones; el segundo, de seis, y el tercero, de dos. Tiene reintegro el primero y centena y aproximación los tres primeros.
La “pedrea” la integran 1.242 premios de 10.000, aparte de los que corresponden a las centenas.
Hay también dos premios de 250.000; tres de 150.000; cuatro de 50.000 y doce de 25.000 pesetas. En total, cinco mil sesenta, con un importe total de cuarenta y ocho millones trescientas setenta y tres mil pesetas.
Los precios de suscripción de NUEVA RIOJA
continúan siendo
| Logroño, un mes…… | 2,74 |
| Fuera, un trimestre, pago adelantado…… | 8,25 |
| Fuera, trimestre, pago vencido, donde haya corresponsal…… | 8,75 |
| Extranjero, un año…… | 64,00 |
| América latina…… | 36,00 |
La juventud retorna
Cuando el torbellino guerrero en esta descomunal contienda ha lanzado su último grito victorioso y sus componentes vuelven a sus pretéritas ocupaciones, nótanse, en el rostro de esta retaguardia sufrida y heroica, la satisfacción plena por volver a cobijar, en su seno, a sus seres más queridos que en memorable fecha y en día no lejano, dejaron, unos, sus comodidades y afectos, otros, sus amores más preciados, y todos ellos, en émula aspiración por sentir en sus venas ansias de renovación, acudieron en avalancha idealista a los lugares más destacados para que una vez abatida la indomable fiera de la Injusticia, volviese a prevalecer el “amaos los unos a los otros”, en sentido práctico de verdadera hermandad.
Casi tres años de privaciones, de sufrimientos para otros y de vida eterna para muchos, es causa más que suficiente para que de esta lección generosa resurjan los nuevos moldes de la sociedad en formación, y que a la vista de lo acontecido, en la sociedad española no vuelvan a anidar gérmenes de rencor y odio que lleve a sus elementos componentes a la descomposición y a la ruina. En vosotros, nobles luchadores, está ahora el primordial deber de comportaros con la misma gallardía que en los frentes de combate, haciendo que en la nueva era de sacrificios y de austeridad, seáis vivo ejemplo de sana educación y moralidad acrisolada. Vosotros, rectores de la nueva España que regasteis con savia generosa los postulados de una mejor condición social. Vosotros que en noches tétricas y heladas fuisteis el tope de tantos sufrimientos... no consintáis que se malogre el pan elaborado con sangre de tantos mártires. Llevad en vuestra frente, sin titubeos y con dignidad, el esfuerzo realizado y si espíritus mediocres y sin sensibilidad se interponen en el camino de lo rector y de lo justo, respondedles con actos patrióticos a sus encubiertas patrioterías y en esta forma, vosotros, dignos alertas de un nuevo amanecer, cerraréis con broche de oro los sacrificios de la guerra y ganaréis con vuestra ejecutoria la decisiva de la paz. Y en esta paz inicial, abrid, paisanos, un paréntesis en vuestras fatigosas faenas agrícolas y festejad, como se merece, después de tres años de obligada renunciación, a vuestro Santo Patrón, llevando a vuestros hogares alegría tan deseada, a vuestros amigos el retorno tan ansiado, y a vuestros paisanos el consuelo y satisfacción de poseerlos. Sed en vuestras fiestas alegres, dicharacheros y joviales, y ya que las circunstancias os hacen convivir con estos camaradas vuestros de infortunio y penalidad, abridles de par en par las puertas de vuestro corazón, confraternizar con ellos haciendo una verdadera unidad de sentimiento y derramad a raudales su alegría con la vuestra para que olviden, aunque momentáneamente, su condición de estar alejados de sus seres queridos ante un deber sagrado y supremo. Para unos y otros nuestro cordial deseo de honestas distracciones y para aquellos... para aquellos, compañeros nuestros, que en momentos difíciles cayeron para siempre dejándonos el recuerdo imborrable de su heroísmo, para esos... repito, nuestra eterna gratitud e imperecedero recuerdo y cuando pasados estos días volváis de nuevo a vuestras tareas habituales, tenedles siempre presente en vuestra mente y con actos demostrativos de la causa que añoraban, trabajad sin descanso hasta conseguir que esta España sumergida en tanto dolor y sacrificio, vuelve, de una vez para siempre, a ser la España de la Bondad, de la Caridad y de la Justicia, tríptico amoroso en donde se refunda el verdadero sentido cristiano de la Nueva España.
¿Por qué lloras?...
Mientras las campanas con su teñir placentero tocan a fiesta y en la polvareda del camino se dibuja la silueta del vencedor, la madre añora, con los labios secos de fiebre, al hijo muerto en la guerra y llora. …
Recordando aquellos primeros días de intranquilidad febril, a mi mente y en confuso tropel se presenta el pasado de los que cayeron... Cabecitas repletas de ilusiones, Juventud pletórica de entusiasmo, que en el alborear de la vida dieron el abrazo postrero a la madre para correr al cumplimiento del deber. Juventud con ansia de gloria qua prefirió la muerte suya, antes que el deshonor de España.
Y fuisteis vosotros (el voluntario del Norte y de Teruel, el alférez provisional que en Valdescalera encontró muerte gloriosa; el soldado de la Ciudad Universitaria, de la Casa de Campo y del Jarama; aquel alférez que en el Ebro supo morir, dando el tributo de la vida en defensa de la verdad; los que con ideas santas y sentimientos buenos sepultasteis la semilla mala; los que, derramando sangre, encauzasteis a la España Imperial por veredas de grandeza. Los consecuentes de que España sea lo que fue.
Y por vosotros, que con estoicismo ejemplar día tras día aguantasteis el aliento del cañón en las verdes praderas y en les nevadas sierras, España llora en homenaje de cariño y presente de dolor.
Ya vosotros, hermanos caídos en las trincheras, mártires de un ideal, dedico mis rezos y estas líneas en día tan señalado.
Mis fiestas y su programa
Todo llega, y como todo llega no podía por menos de llegar el día de nuestro Santo Patrón San Bartolomé. Hoy celebra Aldeanueva sus fiestas patronales y el pueblo entero se prepara para darles todo el esplendor posible. El Municipio organiza atrayentes novilladas; nos obsequia con grandes conciertos musicales y otros festejos. La empresa del teatro presenta a la afamada compañía de comedias Enrique Martín. La juventud abre las puertas de dos bailes en los que actuarán armoniosas orquestas. Las chicas se engalanan para recibir a la legión de forasteros que se esperan. ¡Qué guapas están las chicas! Guapas y valientes; porque anoche, víspera del Santo, nunca era hora para retirarse a descansar.
Hoy, como anteriormente digo, empiezan las fiestas. ¿Quién será el aldeano que desde la mañana no se tira a la calle y recorra éstas? ¿Quién no ira a la Iglesia a sacar en procesión a nuestro Santo Patrón? ¡Nadie! Es decir: nadie, no; porque hay quien no lo puede hacer. Las madres que perdieron al hijo en la guerra por el cual lloran. Así es la vida. Unos lloran mientras otros ríen. Reír nos toca a nosotros. Risas y alegría desparramemos por doquier, pero no olvidemos aquellos que dieron su vida para que nosotros gocemos de ja nuestra en esta tan tranquila unas veces (como ésta) de gran fiesta y otras en el afán del trabajo.
¡Aldeanos!: las campanas con su tañer placentero suenan a fiesta; abramos un paréntesis en el trabajo que a divertirse tocan por ser San Bartolomé en el año de la Victoria.
El programa de fiestas es el siguiente:
Dia 23.– A las doce del día, darán comienzo las fiestas con volteo general de campanas y disparo de cohetes y chupinazos.
A las tres, solemnes vísperas en la Iglesia Parroquial.
A las diez de la noche, concierto en la Plaza de España y quema de una magnífica colección de fuegos artificiales del afamado pirotécnico de Tudela.
Día 24.– A las ocho de la mañana, alegre diana, recorriendo las principales calles de la localidad.
A las diez, procesión del Santo Patrón, y a continuación misa mayor, en la que ocupará la Cátedra Sagrada un elocuente orador.
A las doce, concierto-baile en la plaza.
A las cuatro de la tarde, primera novillada a cargo del competente aficionado Antonio Rodríguez, de Salamanca, con su correspondiente cuadrilla, en la que será lidiada, banderilleada y muerta a estoque una brava novilla de la acreditada ganadería de Nicasio Casas, de Alfaro.
A continuación y como fin de fiesta, lidia de embolados bajo la dirección del profesional Agapito Benedí.
A las diez de la noche, música en la Plaza de España.
Día 25.– Por la mañana, los mismos festejos que el día anterior.
A las doce, prueba del ganado que ha de lidiarse por la tarde y a continuación concierto musical en la plaza.
A las cuatro de la tarde, segunda novillada en la que el aficionado Heliodoro Martínez con su correspondiente cuadrilla, despachará una novilla de la misma ganadería que la del día anterior, y se correrán los embolados.
De diez a dos, alegres bailes en la plaza
Dia 26.– A las cuatro de la tarde, gran acontecimiento taurino. El decano de la torería en esta región, Agapito Benedí (Riojanito) se despedirá de este público matando una hermosa novilla, de Casas, de Alfaro.
A continuación se lidiarán los embolados.
Por la noche, baile en la plaza.
Día 27.– A las diez y media, misa mayor.
Por la noche, baile público en la plaza.
Cuadrillas de los matadores
Primera corrida, espada, Antonio Rodrígues; sobresaliente, Felipe Muñoz. Banderilleros, Francisco García, Vicente Herce, Gonzalo Ruiz.
Segunda corrida, espada, Heliodoro Martínez; sobresaliente, Félix Urtubía; banderilleros, Ángel Calvo, José Fernández y Juan González.
Tercera corrida, espada, Agapito Benedí; sobresaliente, Martín Roldán; banderilleros, Luis Castillo, José Vergara, Cándido Ruiz y Segundo Moreno.
Las corridas será presididas por elegantes señoritas ataviadas con el clásico mantón de Manila.
Precios de las localidades.– Palco, 3 pesetas; media entrada de palco, 1'50; entrada general, 2; media entrada general, 1 peseta.
Las medias entradas serán para niños menores de doce años.
Fonda Moderna
Comidas y meriendas. Servicio esmerado.
Antonina Moreno
Avenida de Navarra, 1 ❦ Aldeanueva de Ebro
Bar “Patatas”
Los mejores aperitivos. Refrescos de todas clases. CAFÉ
Fuensanta, 1 ❦ Aldeanueva de Ebro
José González Cuevas
Tejidos
Generalísimo Franco, 6
Aldeanueva de Ebro
“La Gran Kursaal”
Samuel Ruiz
Café expres.– Aperitivos.– Bocadillos selectos.– Grandes Conciertos Musicales
Cervantes, 7 ❦ Aldeanueva de Ebro
Gervasio Herce
Ultramarinos ❦ Paquetería ❦ Quincalla
Aldeanueva de Ebro
Viuda de Ramón Echeverría
Confitería ❦ Mercería ❦ Paquetería y otros artículos.
Aldeanueva de Ebro
“La Gran Estrella”
Sociedad de recreo.– Cafés.– Refrescos.
Avenida de Navarra ❦Aldeanueva de Ebro
¿Quiere Vd. vestir a la moda?
Visite la sastrería de Galán
¡Siempre… Galán!
Aldeanueva de Ebro
Peluquería de señoras Marichu
Ondulación Permamente, Marcel y al Agua.– Tintes y Peinados.– Aparato “Eugene”
María Giménez ❦ Generalísimo Franco, 14
Aldeanueva de Ebro