Epistolario
Carta de Rufino Blanco Fombona a Miguel de Unamuno
San Sebastián, 6 de Sbre/914
Señor don Miguel de Unamuno
Salamanca
Mi querido Unamuno:
Aquí estoy, veraneando en San Sebastián, cuando menos lo pensaba, y por obra de la barbarie europea, que me echa de Francia. Pero no es para decide que la guerra actual me ha obligado a entrar en tierra vasca sino para decide otra cosa que le escribo.
He leído en la prensa madrileña de estos últimos días que cesa usted como rector de la Universidad salmantina.
Tiene usted razón en indignarse, no de que lo sustituyan, según el sistema democrático y alternativo, en un cargo de carácter público, sino que lo depongan por obra de la malévola política. Hace usted bien en pedir que se le forme un expediente. No se lo formarán. Eso sería contribuir a esclarecer la noble y trascendental obra española de usted y ése no es el propósito de los politicastros que lo malquieren.
Yo deseo expresarle en esta ocasión, querido Unamuno, en mi calidad de amigo personal de usted, todo el respeto que usted me merece y recordar, en mi carácter de americano, que es usted, hoy, el más estrecho lazo de inteligencia y afección entre la América de habla castellana y la Península originaria. Deseo más: deseo saludar en usted, querido Unamuno, al descender de su rectorado, la más alta cima del pensamiento español contemporáneo; y manifestar al generoso idealista, que ha pasado la vida en claros empeños fecundos, cómo la simpatía de los buenos y la admiración de los que lo comprenden lo acompañan hoy como ayer.
Su afectísimo amigo,
R. Blanco-Fombona
S/c. "Villa Anastasia-EneaBarrio de LoyolaSan Sebastián"
P. S. De esta carta puede usted hacer el uso que le convenga. Yo nunca digo en privado lo que no diría en público.
[Tomada de Marcos Falcón Briceño,Cartas de Blanco-Fombona a Unamuno, Ed. Arte, Caracas 1968]