Alonso López de Corella
Quincuagena primera ❦ Pregunta ii
Porqué es de carne dura
el hombre de ingenio grueso:
Tienen humores espesos
los que carne dura tienen:
y los espíritus muy gruesos
no siendo sutiles esos
para ingenio no convienen.
Y pues que de los humores
la alma se rige y manda:
no se espanten los lectores
si son de ingenios mejores
los que tienen carne blanda.
Aristóteles secundo libro de anima comento nonagésimo cuarto.
Glosa
No se ha de entender que el que tiene carne más blanda sea más agudo, sino el que tiene el cuero más delgado: que aunque las mujeres tengan la carne más blanda como dice Gaietano de Thienis en el mismo comento, no son más agudas y prudentes que los hombres: antes es al contrario, como dice Haliabas primo libro theorice capítulo vigésimo secundo. Esto que he explicado está muy corroborado con aquello que dice Galeno libro illo, quod animi mores corporis temperaturas sequuntur. Donde dice: los que tienen sangre gruesa y muy caliente tienen buenas fuerzas corporales, y en ingenio no tanto prevalecen: al contrario los que tienen sangre sutil y no muy caliente, tienen vivo entendimiento, pero fuerzas corporales no en tal grado. La cual sentencia también enseña Plinio undécimo libro capítulo trigésimo octavo. De lo cual se colige que pocas veces el que en las fuerzas del ingenio prevalece, en fuerzas corporales tiene primado: pues contraria disposición requiere el ingenio que las fuerzas: aunque acontece ser uno de tan templada complexión, que para ingenio y fuerzas tiene disposición muy conveniente. Así se dice de Platón: que en fuerzas de ingenio y de cuerpo a ninguno de los de su tiempo daba ventaja. Y a los coléricos no en gran grado vemos ser ingeniosos y animosos. Estos tales tienen la sangre sutil, lo cual hace para las obras del entendimiento: y tiénenla caliente, lo cual hace para ser animosos. De esto está clara la cuestión de Gentil doctrina de humoribus, y de Tomás de Garbo en su Summa, que es: cual es mejor tener sangre gruesa y consiguientemente cuero grueso que delgado. Hemos de decir que pues para las obras del entendimiento la sangre delgada es mejor que la gruesa: que en el grado que la virtud del ingenio es más perfecta que la del cuerpo en tanto la una disposición es mejor que la otra. Colígese segundo de lo declarado, que los hombres sutiles de ingenio no pueden tanto durar en el estudio como los que son de ingenio grueso. Porque como los hábiles tienen espíritus muy delgados que fácilmente se resuelven, no pueden durar tanto como los que no son tan hábiles: los cuales por tener espíritus muy gruesos, que tarde se resuelven, pueden durar en el estudio por gran espacio. De todo esto está claro, como está muy bien dicho que según los humores que prevalecen en nuestro cuerpo, se dispone la ánima para las obras del entendimiento. Conforme a esto dice Galeno comentario primo de natura humana, párrafo Ita homo si quod istorum, que el ánimo y la prudencia depende del humor colérico: y la firmeza y constancia en las cosas del humor melancólico: y de la sangre un ánimo simple no avivado: la flema dice que a ninguna inclinación incita. Lo cual parece dificultoso: porque de ella viene la pereza y rudeza de ingenio. Cómo esto se haya de entender en otra parte do el estilo lo sufrirá, se declarará: y adelante en esta obra de ello se hará mención. Es más de notar que no tan solamente se colige ser el hombre rudo por tener el cuero grueso: mas también los animales que el corazón tienen muy duro, no prevalecen tanto en sentido como los que lo tienen delgado. Así lo dice Aristóteles tercio de partibus animalium capítulo cuarto. Es más de considerar que ningún animal tiene el cuero tan delgado como el hombre, y así ninguno prevalece tanto en sentido como él. Y por ser el cuero del hombre tan delgado dicen algunos, que se ufanan hacer vidrieras de cuero de hombre: el cual no podía no ser muy transparente, por ser muy delgado. Pero esta es una costumbre vituperable. No es razón que sirva a los regalos del hombre el cuero que ánima vestía que puede gozar de la gloria sempiterna. Y a la verdad no se lee que cristiano alguno del cuero humano usase para el tal caso. En los aforismos de Oribasio se lee que un rey de Persia lo solía usar: de lo cual hace mención Conciliador differentia cuadragésima tercia. Es último de notar que algunos han querido decir, como dice Plinio undécimo libro, capítulo trigésimo nono, que en la proporción que un animal tuviere más delgado el cuero que otro, prevalecerá más en sentido: el cual prueba no ser así: porque el elefante tiene muy grueso cuero, y prevalece mucho en sentido: y también el cocodrilo. Pues si es verdad que el delgado cuero es señal de buen sentido, es en la misma especie: de manera que en la especie de los hombres el que más delgado lo tuviere, será más hábil: y entre los elefantes el que más delgado tuviere el cuero será de más vivo sentido. Esto me parece a mí que se puede decir, si en general es verdad que en todos animales el cuero delgado es señal de sentido vivo.