Filosofía en español 
Filosofía en español

Pedro Mexía  1497-1551

Autor sevillano tenido por “humanista” del “renacimiento” español, recordado sobre todo por su Silva de varia lección.

Pedro Mexía, por Francisco Pacheco 1599«Si alguna duda hubiera en el origen y patria del sapientísimo varón Pero Mexía, y si estuvieran en su antigua prosperidad la docta Atenas y la triunfante Roma, no dudo que contendieran entre sí, atribuyéndoselo cada una por suyo, y fuera no menos justa la causa que en las siete ciudades de Grecia por Homero. Mas el generoso cielo se lo dió a esta ciudad, Sevilla, por hijo, siendo con él tan pródiga la naturaleza, que no le negó secreto suyo ni le dejó de dar cosa de las que dan estimación a los hombres. El fué caballero notorio y de tan singular ingenio, que alcanzó lo que dirá brevemente este elogio. Aprendió la lengua latina en esta ciudad y prosiguió en Salamanca los estudios de las leyes, y por ser de natural brioso y determinado, se aventajó tanto en la destreza de las armas, que ninguno le igualaba. Florecía en aquel siglo, entre otros varones, la elocuencia de Luis Vives, a quien escribía muchas cartas latinas con tanta elegancia, que vino a ser de él muy estimado. Entreteníase también en componer versos castellanos, y por su agudeza y dulzura fué muchas veces premiado. Creciendo en años y moderando los bríos de la juventud, le fué utilísimo el trato familiar con don Fernando Colón, hijo del primer Almirante de las Indias, y el de don Baltasar del Río, Obispo de Escalas, que despertó en Sevilla las buenas letras, el cual le comunicó algunos libros extraordinarios y con este socorro se acrecentó tanto, que era tenido de todos por varón eminentísimo. Pero quien lo hizo más admirable fué el uso de las matemáticas y astrología, en que era conocidamente el más aventajado, pues por excelencia fué llamado el Astrólogo, como Aristóteles el Filósofo. Con este conocimiento predijo muchas cosas y su misma muerte veinte años antes. Sobrevínole una gran enfermedad de la cabeza, que le duró todo el tiempo que vivió, por donde parece increíble haber leído tantos libros y compuesto las obras que divulgó, sin faltar al trato de sus amigos y de los caballeros de esta ciudad y a los cargos que en ella administraba, porque fué alcalde de la hermandad del número de los hijodalgos, contador de Su Majestad en la Casa de la contratación y uno de los regidores que llaman veinticuatro. Con tan continuo trabajo vino a debilitarse de manera que en quince años jamás salió al sereno de la noche. En su manjar y bebida era muy templado y guardaba mucha igualdad. El sueño no pasaba de cuatro horas, y si llegaba a tres no se tenía por descontento. Sólo se hallaba con fuerzas para estudiar y escribir y para los ejercicios del alma, tanto más despierta, cuanto con mayor flaqueza el cuerpo; la mañana asistía en la iglesia y lo que le sobraba del día gastaba en los ministerios que tenía a su cargo, las noches eran todas de los libros: que, como se recogía temprano y salía tarde, dormía tan pocas horas, que le sobraban muchas que gastar en sus estudios. Compuso primero la Silva de varia lección y sirvió en ella al emperador Carlos V, y fué recibida con tanto aplauso, que luego se animó a ordenar la Historia de los emperadores, que salió a luz el año 1545, dirigida a don Felipe, príncipe de España, que, gustoso de ella, respondió a su carta prometiendo su favor. […]» (Francisco Pacheco –1540-1599–, Libro de descripción de verdaderos retratos, de ilustres y memorables varones, Sevilla 1599; este libro del ilustre pintor real, maestro y suegro de Velázquez, permaneció autógrafo e inédito hasta su edición por José María Asensio en Sevilla 1870, el fragmento citado en págs. 25-26.)


Algunas menciones a Pedro Mejía

1590 «Y no es de maravillar que Filipo hiciese esta merced tan grande por sus letras a Aristóteles, a quien (si damos crédito a Ateneo en el lib. 9 y lo trae Pedro Mexía en su Silva {Ateneo Sil. 2 p. cap. 9.}) le dio el Magno Alejandro ochocientos talentos (que es una gran suma) porque (a su instancia) escribió el libro de los animales (como afirma Plinio en el lib. 3. {Pli. 3 li.}).» (Pedro Sánchez, La vida de Aristóteles… § primero.)

1640 «Pedro Mexia. Su Sylva de Varia lección, en Sevilla en casa de Hernando Díaz 1570. De cualquier impresión se quite el capítulo nono del libro primero donde trae por historia la fábula de Ioana Papissa. Item del mismo la Historia Imperial, y Cesarea, impresa en Anvers, en casa de Pedro Bellero 1578. + En la vida de Constantino Magno I, cap. 3, pág. 178, col. 2, a el medio después de aquellas palabras, Baptizado con su hijo siendo ya muerto, se borren 7 renglones, hasta aquellas palabras, No faltó también algún Auctor, exclusive.» (Antonio de Sotomayor O. P. [1557-1648, Inquisidor General], Novissimus Librorum Prohibitorum et Expurgandorum Index pro Catholicis Hispaniarum Regnis, Philippi IIII. Reg. Cath. Ann. 1640, Madrid 1640, págs. 854-855.)

1730 «En el Diccionario Universal de Trevoux son citados dos Autores Españoles Pedro Mejía, y Don Pedro, Obispo de León, de los cuales el primero dice, que en el año de 1343 los Moros, en un sitio puesto por el Rey Don Alonso XI, disparaban unos morteros de hierro que hacían estrépito semejante al del trueno….» (Feijoo, Teatro crítico, tomo IV, discurso doce, punto 52: Resurrección de las Artes, y Apología de los Antiguos.)

1753 «Mexía (Pedro) Español, natural de Sevilla, fue de honor, y gloria a su país por su saber, reinando Carlos V, quien lo hizo su cronologista. Compuso algunas obras. La primera que publicó fue la de Sylva de varia lecion, que se recibió con aplauso general y que se tradujo en muchas lenguas. Ministró también después los Césares; Laus Asini, &c. Trabajaba la vida del emperador Carlos V y murió antes de terminarla hacia el año 1552. Vitupérale Andrés Matamoros el que había introducido voces latinas en el idioma español. * Matamoros, de Doct. Hisp. viris. Andrés Scot y Nicolás Antonio, bibliot. Hisp. Le Mire, de script. sac. XVI.» (Luis Moreri, El gran diccionario histórico, París & León de Francia, 1753, 6:438.)

1998 «Nadie, que yo sepa (aparte de Floranes), dice que el doctor Plata copia de la Silva de Pedro Mexía, a quien, por cierto, también pertenece la frase del doctor Plata, tan celebrada por algunos, que condena como poco provechosa la lectura de libros de caballerías. Aunque realmente insólito, más que pintoresco, era lo de Granjel, autor, como se dijo, de un artículo sobre Pedro Mexía y la Silva, publicado en 1953, al que siguió otro trabajo sobre el doctor Plata, en 1973. Cómo es posible que Granjel no mencione en ningún momento el plagio es algo que aún hoy me resulta inexplicable.» (Elena Ronzón, «El médico Juan Sánchez Valdés de la Plata y su libro sobre el hombre. Historia de una investigación», El Basilisco, 1998, 24:80.)


Algunas ediciones de Silva de varia lección

1540 Libro llamado silva de varia lección. Dirigido a la S.C.C.M. del Emperador y rey ntro. Señor don Carlos quinto deste nombre. En el cual a manera de Silva, sin guardar orden en los propósitos, se tratan por capítulos muchas y muy diversas materias, historias, ejemplos, y cuestiones de varia lección, y erudición. Dominico de Robertis, Sevilla 1540, 8 hs + 136 hojas, a 2 columnas, letra gótica. [L1 46 (i-xlv dos xxxvi). L2 45 (i-xliiii dos xxxvi). L3 26 caps (i-xxiiii dos xv dos xx).]
– 1540 Sevilla, Juan Cromberger, …segunda vez impresa y añadida por el mismo autor. [L1 46. L2 45. L3 36.]
– 1542 Sevilla, Juan Cromberger, Silva de varia lección… 6 + 143 + 1 hojas.
– 1543 Sevilla, Jacome Cromberger, 6 + 143 + 1 hojas. [L1 46. L2 45. L3 36.]
– 1544 Amberes, Martín Nucio, 16 h. + 303 fols.
– 1546 Amberes, Martín Nucio, 16 h. + 303 fols.
– 1547 Zaragoza, Bartolomé de Najera, 12 + 240 h. [L1 46 (i-xlv dos xxxvi). L2 45 (i-xliiii dos xxxvi). L3 = 36.]
– 1550 Amberes, Martín Nucio, 16 h. + 303 fols.
– 1550-1551 Valladolid, Juan de Villaquirán, 8 + 143 + 5 + 45 f. Colofón tercera parte 1550, colofón cuarta parte 1551.
– 1551 Zaragoza, Esteban de Najera, Cuarta parte…, 4h. + 145 fols. [L4 22.]
– 1553 Venecia, Gabriel Giolito de Ferrariis y sus hermanos, 39 h. + 348 fols. [L1 46. L2 45. L3 36.]
– 1563 Sevilla, Sebastián Trujillo, 8 + 187 + 2 hojas. [L1 46. L2 45. L3 36. L4 22.]
– 1570 Sevilla, Hernando Díaz, 8 + 187 + 2 hojas. [L1 46. L2 45. L3 36. L4 22.]
– 1572 Lérida, Pedro de Robles y Juan de Villanueva, 32 + 666 + 6 p. [L1 46. L2 45. L3 36. L4 22.]
– 1587 Sevilla, Fernando Díaz, 6 + 358 + 8 hojas. [L1 46. L2 45. L3 36. L4 22.]
– 1588 Alcalá, Juan Iñiguez de Lequerica, 8 + 308 + 247 + 12 hojas. [L1 46. L2 45. L3 36. L4 22.]
– 1593 Amberes, Martín Nucio, 28 + 929 págs. [L1 46. L2 45. L3 36. L4 22.]
– 1596 Sevilla, Fernando Díaz, 6 + 358 + 8 hojas. [L1 46. L2 45. L3 36. L4 22.]
– 1602 Madrid, Luis Sánchez, 4 h. + 591 págs. [L1 46. L2 45. L3 36. L4 19 (faltan 4:9, 4:14, 4:22).]
– 1603 Amberes, Viuda y herederos de Juan Bellero, 28 + 898 págs. [L1 46. L2 45. L3 36. L4 22.]
– 1603 Amberes, Guslenio Iasens, 28 + 898 + 2 págs. [L1 46 (1:9 distinto). L2 45. L3 36. L4 22.]
– 1643 Madrid, Imprenta Real, 16 + 528 páginas. [L1 45 (-1:9). L2 45. L3 36. L4 21 (-4:9).]
– 1662 Madrid, José Fernández de Buendía, 8 + 555 + 12 páginas. [L1 45 (-1:9). L2 45. L3 36. L4 21 (-4:9).]
– 1669 Madrid, Imprenta Real, añadidas quinta y sexta parte, 8+555+11+159+5 p. [L1 45 (-1:9). L2 45. L3 36. L4 21 (-4:9). L5 20. L6 24.]
– 1673 Madrid, Mateo de Espinosa y Arteaga, 12 + 571 + 12 páginas [L1 45 (-1:9). L2 45. L3 36. L4 21 (-4:9). L5 20. L6 24.]


→ Véase en la entrada dedicada a la Papisa Juana cómo, a partir de 1640, las ediciones de la Silva eliminan el capítulo IX del libro primero (que se reduce de 46 a 45 capítulos), y cancerberos ortodoxos se dedican a mutilar o emborronar los ejemplares anteriores sobre los que tuvieron ocasión de actuar.

Tabla de las cuatro partes de Silva de varia lección

Primera parte

Capítulo 1. Cuánto más larga fue la vida de los hombres en la primera edad y principio del mundo que ahora es. Y qué razones hay naturales para que así fuese, y cuánto nos excedieron también en la estatura, y miembros.

Cap. 2. En el cual se prueba ser falsa la opinión de los que creyeron ser los años de la primera edad muy menores que los de ahora, y también se dice cuál fue la primera ciudad de el mundo, y cómo aquellos santos padres enviaron otros muchos hijos sin los que la escritura nombra, antes y después de los nombrados.

Cap. 3. De la señal y figura de la cruz, cómo antes que Cristo padeciese en ella fue acatada y preciada por los Árabes, y Egipcios, y cómo ella de sí es perfectísima figura de muchas imágenes y símbolos de los Egipcios y sus significaciones dellas.

Cap. 4. Cuán excelente cosa es el secreto y cómo se debe guardar. Cuéntanse algunos ejemplos de secretos notables y sentencias que lo alaban.

Cap. 5. Cómo está bien alabada y es gracia singular el hablar poco y brevemente, y por el contrario los habladores y parleras son aborrecibles, en prueba de lo cual se traerán historias y dichos de Sabios.

Cap. 6. En el cual se pone el traslado de una notable carta que Plutarco, maestro de Trajano Emperador envió al mismo Trajano, y muchas comparaciones y sentencias muy de notar del mismo Plutarco.

Cap. 7. De la extraña opinión que los Egipcios tuvieron del espacio y tiempo de la vida del hombre juzgando por la proporción del peso del corazón: tráense otros algunos secretos y propiedades del corazón humano.

Cap. 8. Del principio y origen del arte militar y cuáles fueron las gentes y rey que primero salieron a conquistar el señorío ajeno, tratase quién fueron los inventores de algunas armas e instrumentos de guerra, y dónde fue primero inventada el artillería.

Cap. 9. De una mujer que andando en hábitos de hombre alcanzó a ser sumo pontífice y papa en Roma, y del fin que hubo, y de otra mujer que se hizo emperadora y lo fue algún tiempo.

Cap. 10. Quién fueron las belicosas Amazonas, y qué principio fue el suyo, y cómo conquistaron grandes provincias y ciudades y algunas cosas particulares y notables suyas.

Cap. 11. En que se prosigue y acaba la historia comenzada de las Amazonas.

Cap. 12. De la muy antigua y famosísima ciudad de Constantinopla, de su fundación y principio, de sus grandes sucesos prósperos y adversos, en qué tiempo y cómo fue conquistada por los Turcos, que hoy la poseen.

Cap. 13. De qué linaje y de qué tierra fue Mahoma, y en qué tiempo comenzó su malvada secta, que por pecado de los hombres tan extendida está por el mundo.

Cap. 14. En el cual en suma se pone el principio y origen del señorío del gran Turco, y cuántos señores y príncipes ha habido en él y los hechos más notables de ellos.

Cap. 15. En el cual se prosigue y acaba la historia de los Turcos en el capítulo pasado comenzada.

Cap. 16. Por qué anda el hombre derecho el cuerpo levantado y el rostro para el cielo, y no otro animal alguno, porque pesa el hombre muerto más que vivo, y el ayuno más que el harto, y otras dudas agradables al mismo propósito.

Cap. 17. De la excelencia de la cabeza entre todos los miembros del hombre: cómo tener chica la cabeza y angostos pechos es en él mala señal, por qué causa sea cortesía quitar el bonete y descubrir la cabeza.

Cap. 18. De un pleito que hubo entre un discípulo y su maestro tan sutil y dudoso que los jueces no supieron determinarlo, y queda la determinación al inicio del discreto lector.

Cap. 19. Cómo la muerte se debe juzgar por buena o mala según el estado en que se halla el hombre, y de la extraña muerte de Milón Crotoniense, y de algunos que murieron así por cosas desastrados y no pensados.

Cap. 20. De la extraña y fiera condición de Timón Ateniense, inimicísimo de todo el género humano, de su vida cual era y dónde y cómo se mandé enterrar.

Cap. 21. Cuántos papas ha habido después de san Pedro y si ha habido otro que durase tanto tiempo como él y que tuviese su nombre: de dónde tuvo origen el mudar los nombres los papas, cuándo los eligen, y por quién solían ser elegidos, cuándo se instruyó la costumbre que ahora se tiene.

Cap. 22. De la causa y razón de los días caniculares, y por qué se llama así, y en qué tiempo se comienzan ahora en nuestros tiempos, y cómo no en todas partes son en un mismo tiempo.

Cap. 23. Del admirable nadar de un hombre de do parece que tuvo origen la fábula, q el pueblo cuenta del pece Nicolao, tráense otras algunas historias de grandes nadadores y como solía en tiempo antiguo ser estimada esta habilidad.

Cap. 24. De los Tritones y Nereidas que llaman hombres marinos, si es verdad que los hay y de ello algunos casos notables.

Cap. 25. Cómo al principio del mundo todos los hombres hablaban en una lengua y cuál lengua fue esta, y en qué gente quedó, por qué vino la confusión de las lenguas, qué tal y dónde fue la torre de Babilonia, y si dos niños se criasen sin los hablar nada cuál lengua se cree que hablarían.

Cap. 26. En el cual en breve suma se pone la división de las edades del mundo después que fue criado, y lo que duré cada una de ellas, y algunas de las cosas más notables que en ellas acaecieron, los reinos y señoríos que comenzaron.

Cap. 27. De la extraña condición y vida de Diogenes Cínico filósofo, y de muchas sentencias notables suyas, y dichos, y respuestas muy agudas y graciosas.

Cap. 28. En el cual se cuentan algunas inclinaciones y propiedades de hombres extrañas y apartadas de las comunes de los otros, y primero se dice qué sea de esto la causa.

Cap. 29. Cómo fue grade y se extendió mucho el imperio Romano cuántas veces lo molestaron los Godos. De qué manera y en qué tiempo comenzó a declinar y a disminuirse la grandeza y majestad de él.

Cap. 30. En el cual se prosigue el propósito del pasado capítulo, y se dice cuándo fue cercada y tomada la ciudad de Roma por los Godos la vez primera.

Cap. 31. En el cual a propósito del pasado se cuentan otras muchas veces que Roma fue tomada y destruida, por diversas gentes y reyes, y es historia muy sabrosa.

Cap. 32. En que se contienen muchos loores y excelencias del trabajo, y los bienes que se siguen de él y también los daños y males que causa la ociosidad, es notable capítulo, moral y provechoso.

Cap. 33. De cómo la palma ha sido siempre señal de victoria, por qué razón y causa lo haya sido este árbol mas que otro alguno, y cómo también el laurel es señal de victoria y tócanse otras cosas agradables.

Cap. 34. Cuán detestable vicio y pecado es la crueldad, y muchos y muy grandes ejemplos de crueldades, y hombres que fueron muy crueles.

Cap. 35. Cómo muchas veces los malos reyes, y tiranos son ministros de Dios para grandes efectos y cómo los que tales son, siempre han malos fines.

Cap. 36. De un extraño caso acaecido en un hijo del Rey Creso de Lidia, y el de otro niño hijo de otro Rey: trátase si es propio y natural en el hombre el hablar, y si sólo el hombre habla.

Cap. 37. De una mujer que casó muchas veces, y de otro hombre de la misma manera que casó con ella al cabo y en qué pararon, cuéntase otro cuento de la incontinencia de otra mujer.

Cap. 38. De vn muy grade caso que acaeció en la manera de la muerte de dos infantes de Castilla.

Cap. 39. De la extraña opinión y condición de dos filósofos, uno en llorar y otro en reír, y por qué lo hacían y otras cosas de ellos.

Cap. 40. De algunas cosas notables que de una misma manera acaecieron más en unos lugares que en otros, y a unas tierras y hombres de un nombre y es cosa notable.

Cap. 41. De algunos hombres que parecieron tanto a otros que fueron tenidos por ellos, del engaño que Toranio hizo a Marco Aurelio, de la respuesta que dio un mancebo a Octaviano: de dos niños hermanos muy semejantes.

Cap. 42. Qué sea la causa de parecer los hijos a los padres o madres, cómo se causa la diversidad en los gestos de los hombres y los hijos, de los sabios no salir ellos tales, y otras cosas al propósito.

Cap. 43. De un extraño caso que de una misma manera acaeció a dos caballeros Romanos y cómo ambos hicieron el uno por el otro lo posible.

Cap. 44. De las siete edades y partes de la vida del hombre según la dotrina de Astrólogos del tiempo de cada una de ellas, y cómo se reparten en los siete planetas y a qué cosas inclinan.

Cap. 45. De la diversidad de opiniones en la división de las edades del hombre según los filósofos y médicos y algunos de los poetas.

Cap. 46. De algunos años y términos de la vida de los hombres que los antiguos tuvieron por aciagos y muy peligrosos, cuáles son y por qué.


Segunda parte

Capítulo 1. De Francisco Esforcia y Nicolao Picinino excelentes capitanes por cuán diversas vías y maneras alcanzaron ser tenidos por los más hábiles y sabios de su tiempo en el arte militar.

Cap. 2. Cómo el león ha miedo de un gallo y de otras cosas muy flacas, y qué razón se puede dar de ello. Y del grande conocimiento y clemencia suya algunos ejemplos de notar.

Cap. 3. Quién fue el primero que amansó el león y cómo hubo también quien los trajese unidos en yugo, del trance que pasó Lisímaco, capitán de Alejandro con un león.

Cap. 4. De la orden y caballería de los Templarios, cuán ilustres fueron, de su principio y sucesos, y qué tanto tiempo duraron.

Cap. 5. De la forma y manera como fueron destruidos la orden y caballería de los Templarios según cuenta Antonino.

Cap. 6. Cómo la santa silla apostólica se pasó en Francia, en qué tiempo y de qué manera pasó esto, y cuánto tiempo estuvo allá, y la salida cómo fue, y otras cosas que se ofrecieron entonces.

Cap. 7. Cuán peligroso es el murmurar de los reyes y la mansedumbre en ellos cuán loable, pónense ejemplos muchos de príncipes, que sufrieron con mansedumbre las murmuraciones, y a los que en su presencia hablaron libremente.

Cap. 8. Cómo la imaginación es una de las principales y más fuertes potencias o sentidos interiores del hombre, lo cual se prueba por ejemplos verdaderos y tráense algunas historias notables de ello.

Cap. 9. De dó fue natural Pilatos, dónde y cómo murió y del lago llamado Lago de Pilatos y de su admirable propiedad, y de la cueva de Dalmacia.

Cap. 10. De la invención y uso de las campanas, y cuánto provecho tienen, y quien fue el inventor de ello: y quién fue el primero que sacó demonias con conjuros y exorcismos, y otras cosas al propósito notables.

Cap. 11. De un notable trance y batalla que hubo entre dos caballeros castellanos, en el cual acaeció una cosa muy notable pocas veces vista.

Cap. 12. Do se cuentan algunas cosas muy extrañas, que se hallaron en montes y piedras que parece haber quedado desde el diluvio general, o a lo menos su causa es muy oscura y ignota e incógnita.

Cap. 13. De las diversas opiniones de filósofos cerca del origen del linaje humano: trátase el principio y origen del matrimonio, pruébase por razón y ley natural y divina, cómo el hombre no puede tener más de una mujer, y así mismo la mujer un solo marido.

Cap. 14. De qué edad y de qué gesto y hacienda debe el hombre buscar la mujer para se casar y la mujer el marido, según lo escriben los filósofos antiguos.

Cap. 15. Cómo es excelente cosa el amor y concordia entre marido y mujer, cuéntanse algunos ejemplos de casados que mucho y fielmente se amaron.

Cap. 16. De las diversas maneras y ceremonias que los Gentiles así Romanos como otras gentes guardaban en sus desposorios y casamientos.

Cap. 17. Cómo fue muy estimada entre los antiguos el arte del pintar: cuéntase un desafío de dos excelentes pintores y otras historias de pintores grandes y los precios de sus obras,

Cap. 18. Cómo el más excelente de los pintores fue Apeles, del trance que le pasó con Protógenes, cuéntanse algunas excelencias de entrambos, y cuán estimados fueron.

Cap. 19. Qué estatura ha de tener un hombre para ser bien dispuesto, y qué proporción en la compostura de sus miembros, qué tal la guardaban los estatuarios antiguos, y cuál sea la proporción de los hombres.

Cap. 20. De una muy notable manera de destierro usada en Atenas, por el cual sin hacer delito eran desterrados muy principales hombres algunas veces.

Cap. 21. En que se cuentan historias de muchos varones excelentes que fueron desterrados de su patria por sola ingratitud de su República, y de otros que por otras causas.

Cap. 22. De dos grandes hombres que siendo presos por homicidio, por donde pensaron perder las vidas por allí vinieron a ser reyes. Es extraño acaecimiento y historia.

Cap. 23. De una cosa grande acaecida a un hombre que estaba en una cárcel: cómo el demonio lo sacó de ella, y lo que más le acaeció y pasó después.

Cap. 24. Cómo la sangre del toro bebida mata, y qué natural razón hay de esto, y de algunos que se mataron con ella, y de qué manera no mata, y quién fue el primero que domó toros, y los corrió por fiesta y otras cosas al mismo propósito.

Cap. 25. Cuán necesaria sea el agua a la vida humana, y de cuánta excelencia sea este elemento, dícense algunos avisos para conocer si es buena un agua y entre dos cuál es la mejor.

Cap. 26. Cómo se podrá en la mar sacar alguna cantidad de agua dulce, por qué el agua fría hace mayor sonido donde cae, se vacía más presto que la caliente, y dónde sostiene mayor carga una Nao en los ríos dulces, o en la mar, y por qué.

Cap. 27. Qué sea la razón y causa que todos los animales que andan, tienen los pies pares y no nones. Y del movimiento del andar, de qué parte comienza, y por qué razón.

Cap. 28. Del excelentísimo capitán y muy poderoso rey el gran Tamorlán, de los reinos y provincias que conquistó, de su diciplina y arte militar.

Cap. 29. De los extraños y admirables vicios de Heliogábalo Emperador que fue de Roma y de sus excesos y prodigalidades increíbles.

Cap. 30. En que se cuenta la continencia que Alejandro Magno usó con la mujer de Dario, y Escipión Africano con otra doncella, dúdase cuál de ellos deba ser más alabado, dejando la determinación al discreto lector.

Cap. 31. En el cual se cuentan muchos ríos y lagos, y fuentes cuyas aguas tienen propiedades maravillosas y singulares.

Cap. 32. En que se pone en qué día del año y a qué hora fue la Encarnación, y nacimiento y muerte de Cristo, y de qué edad murió, y a qué tiempo del año se cumplen ahora los años de esto, de las horas antiguas, del error que hay ahora en el año común.

Cap. 33. En el cual se cuentan algunas cosas maravillosas que aparecieron en el cielo y tierra, sin las que cuentan los Evangelistas, cuándo Cristo nació y cuándo padeció, y qué tal fue el eclipse que hubo en el Sol entonces.

Cap. 34. En el cual se traen muchos lugares de autores infieles, que hicieron memoria de Cristo y de su vida, y después de su fe y doctrina, trátase primero, por qué no hicieron más copiosa relación de ello.

Cap. 35. En el cual prosiguiendo el propósito del pasado, se tratan qué es lo que sintieron los emperadores antiguos de Cristo por testimonios de infieles autores.

Cap. 36. Cómo los que de humildes padres y linajes nacen, también deben procurar ser claros por sí, y tráense muchos ejemplos de hombres, que de bajos principios subieron a grandes estados y lugares.

Cap. 37. De los admirables y muy varios acaecimientos de Justiniano Emperador segundo de este nombre, y otros que fueron en su tiempo de él, cuéntanse también los de Ludovico Esforcia duque de Milán que no fueron menores.

Cap. 38. Cómo los Romanos y muchos antiguos creyeron haber fortuna, y la ponían entre la vanidad de Dioses, y las diversas maneras y formas como la pintaban, u cómo no hay fortuna, y el cristiano todo lo ha de atribuir a Dios.

Cap. 39. Cómo allende de las propiedades y calidades de las cosas elementales, muchas cosas tienen propiedades maravillosas que se llaman ocultas y secretas que no son de los elementos: tráense ejemplos algunos y trátase qué sea la causa.

Cap. 40. En el cual se ponen muchas propiedades maravillosas de algunas cosas, y a qué planetas y estrellas son sujetas, por cuya influencia les vienen.

Cap. 41. Cómo los brutos animales mostraron y dieron avisos a los hombres de muchas medicinas, y propiedades de cosas: pónense ejemplos muchos de ellos.

Cap. 42. Cómo por instinto natural reconocen muchos animales el tiempo y mudanzas que han de venir, cuéntase mucho de los tales animales y avisos, dícese de algunas tierras, que muy flacos animales hicieron despoblar.

Cap. 43. De una muy sutil manera que tuvo Arquímedes para ver cómo un platero había mezclado plata en una corona de oro, y cuánta cantidad, sin deshacer la corona. Y otras algunas cosas de este notable varón.

Cap. 44. De la razón con que Sócrates persuadió a Alcibiades que fuese orador, lo cual podría aprovechar a los predicadores de nuestros tiempos.

Cap. 45. Qué principio y causas tuvieron los dos famosos bandos de Italia de los Gibelinos y Güelfos, cuántas muertes y crueldades y daños y destrucciones se siguieron de ello.


Tercera parte

Capítulo 1. Cuán útil fue la invención de las letras, cómo y por quien fueron inventadas, cómo las letras hebreas tengan significación y no otras

Cap. 2. En que escribían los antiguos antes que hubiese papel, y de qué manera, y de la invención del papel y pergamino, quién halló el arte de imprimir y cuán provechosa sea, y qué manera se puede tener para que los ciegos puedan escribir.

Cap. 3. De la primera librería que hubo en el mundo, dónde fue, y de otras librerías que ha habido muy señaladas: Y cómo se ponían en ellas imágenes de los excelentes hombres en letras antiguamente.

Cap. 4. De la amistad y enemistad que por secreta propiedad hay entre muchas cosas, tráense muchos y muy notables ejemplos de cosas que entre sí tienen natural amor o desamor.

Cap. 5. Cómo se causan las amistades y enemistades de las cosas en el capítulo pasado dichas por influencia de las estrellas: y de dónde viene que un hombre quiera mal o bien a otro sin causa.

Cap. 6. Qué es la causa que en igual camino cuándo es muy corto y llano es menos penoso que el no lo es, y si es muy largo cansa más el llano, que otro tanto si tiene recuestos. Y también por qué el andar al derredor hace caer al hombre.

Cap. 7. Cuán excelente cosa la memoria, porque los de agudos ingenios son flacos de memoria. Por qué se acuerdan los hombres tanto de lo que siendo niños les acaeció. Escríbense ejemplos de hombres de grandes memorias.

Cap. 8. De cómo la memoria se puede dañar en parte y en cosas señaladas, quedando en lo demás como antes. Cuéntase de muchos de tuvieron muy poca memoria, cómo se puede hacer memoria por arte, de la diferencia de memoria y reminiscencia.

Cap. 9. Cuándo fueron preciados y honrados los filósofos y poetas y todo género de hombres de ciencia en los tiempos antiguos: por los emperadores y reyes de aquellos tiempos, cuéntanse muchos ejemplos de ello.

Cap. 10. En el cual por muchas historias y ejemplos se prueba ser las letras y doctrinas muy provechosas, y necesarias a los reyes y príncipes, y también a los capitanes, que según el ejercicio y arte militar.

Cap. 11. De algunas cosas notables de la víbora, y como lo que se tiene en común opinión que muere cuando pare no es cierto, de qué manera se puede comer la carne de ella seguramente: cuéntanse otras cosas particulares de este animal.

Cap. 12. De la admirable propiedad de un animalico cuya mordedura mata o sana con música. Y de cómo algunas enfermedades sanan con música.

Cap. 13. En que se cuenta una extraña medicina con que fue curada Faustina hija de Antonino Pío de la enfermedad de amor deshonesto, y de otros algunos remedios para esta pasión y señales para conocer de quién es uno enamorado.

Cap. 14. Del estupendo y diabólico amor de un mancebo Ateniense, y de los ridículos amores del rey Artajerjes, y cómo ha acaecido los animales brutos amar a los hombres y mujeres y cuéntanse algunos ejemplos.

Cap. 15. De un hombre que por matarlo otro su enemigo, le dio una herida con que lo sano de una enfermedad incurable, y de otros que por extrañas maneras sanaron de males.

Cap. 16. Quién fue el primero que plantó viña e hizo vino, quien comenzó a echarle agua, y de las grandes virtudes que tienen. A quién y cómo los Romanos le vedaron o lo permitieron, y los filósofos y médicos: y de qué manera lo aguaban y tasaban. Y así al propósito otras cosas.

Cap. 17. De cuantos daños es causa el vino sin templanza, y hubo médicos que dijeron ser saludable alguna vez embriagarse. Tráense historias de principales hombres que se dieron al vino, y cuánto daño les causó.

Cap. 18. En el cual se ponen algunos avisos y cosas que preservan la beodez, y algunas que la curan, y para que uno aborrezca el vino del todo. Dícese la causa porque a los beodos les parecen las lumbres y cosas que son dos o tres siendo una.

Cap. 19. En el cual se trata y muestra cómo se pudo saber y medir cuánta sea la redondez y ámbito de la tierra toda, y dícese qué tantas leguas y millas tienen en redondo toda ella.

Cap. 20. En el cual se ponen algunos avisos y maneras como se puede tomar perfectamente la sombra del medio día y línea meridiana, y cómo se conocerán las cuatro partes del mundo.

Cap. 21. Por qué cubierta con paja la nieve se conserva en su frior: Y el agua caliente se sostiene en su calor siendo contrarios efectos, y por qué el aire en el verano meneándolo refresca siendo caliente, y al contrario el agua caliente meneándola quema más, y otras cosas a este mismo propósito

Cap. 22. De algunos reyes y grandes hombres que murieron llamados y emplazados por otros que ellos habían hecho morir, o mataron injustamente y murieron en el término que por ellos les fue puesto. Y cuéntase un notable cuento de un arzobispo de Maguncia.

Cap. 23. En el cual se cuenta una historia de dos caballeros que les dio imaginación que se debían de ahorcar y cómo fueron apartados de este pensamiento por ciertos religiosos.

Cap. 24. En que se contiene la historia de una grande crueldad, que usó Alboino rey de los Longobardos con Rosimunda su mujer, y la extraña manera y maldad con que se vengó ella del mal suceso que ella y los que fuero con ella hubieron.

Cap. 25. De un muy hermoso engaño que una reina de Aragón hizo al rey su marido, y cómo fue engendrado el rey don Jaime de Aragón su hijo: de su nacimiento y muerte.

Cap. 26. De una muy graciosa y antigua costumbre que los de la provincia de Carintia tienen, en la coronación de su príncipe y de cuán cruelmente castigan a los ladrones, como hubo algunas gentes que no castigaban los hurtos.

Cap. 27. En el cual se trata y determina en qué parte y signo del zodiaco se halló el Sol en el instante de su creación, y así la Luna, y los otros planetas, y qué principio fue el del año y de los tiempos, y en qué parte de nuestro año de ahora fue aquel comienzo.

Cap. 28. Cómo de las aves y animales pueden tomar ejemplos y regla los hombres para bien y virtuosamente vivir.

Cap. 29. Qué cosa era, y cómo se daban y hacían los triunfos en Roma, y por qué cosa se otorgaban, y cuántos triunfos hubo en ella, y qué cosa era ovación, y quién triunfó. Tráense algunas historias y ejemplos al propósito.

Cap. 30. De los nombres y apellidos que ganaban los capitanes Romanos por sus victorias y del nombre de emperadores cómo se alcanzaba y de cuán liberales fueron también con los extraños.

Cap. 31. De las diferencias de coronas, y otras insignias, y dones que se daban a la gente de guerra por los Romanos. Pruébase con algunas historias notables de ellos, y tócanse los castigos y penas también con que los castigaban.

Cap. 32. De las siete maravillas del mundo.

Cap. 33. En que se prosigue que y acaba la historia de los siete maravillosos edificios comenzada en el pasado capítulo.

Cap. 34. Qué mujeres fueron las sibilas, y cuántas, y en qué partes, refiérense algunas de sus profecías tocantes a nuestra cristiana religión.

Cap. 35. Por qué fue dado el sueño al hombre, y cómo el sueño demasiado es dañoso y vicio muy reprehendido, de qué manera y postura se debe el hombre acostar para que sea más saludable el sueño.

Cap. 36. De dónde tuvo origen y principio la manera de contar que se solía tener en España desde la era de César, y por qué y cuándo se dejó de usar esta cuenta y qué cosa es era.


Cuarta parte

Capítulo 1. En el cual y en el siguiente se trata del principio, y origen y uso de los anillos: para cuántas cosas, y provechos, han usado de ellos los hombres, y cuéntase en el prpósito muchas y agradables antigüedades.

Cap. 2. En el cual se acaba de tratar la materia de los anillos propuesta en el capítulo pasado.

Cap. 3. De dónde ha tenido origen la costumbre que hay de llamar gentiles hombres a los caballeros, e hijosdalgo, y qué insignias y memorias tenían los Romanos de sus pasados, y el traer armas y escudos, y así mismo llamarse caballeros, ahora qué principio y causa parece que tengan.

Cap. 4. De la traducción que hicieron los Setenta intérpretes de la santa Escritura del Testamento viejo y de cuánta autoridad sea y en qué tiempo fue hecha, y la historia de la ocasión que tuvo para hacerse fe.

Cap. 5. De los instintos, y propie dades maravillosas de la hormiga y de las reglas y buenos ejemplos que de ella se pueden tomar según escriben grandes autores.

Cap. 6. En qué consiste la vida corporal del hombre y qué es la causa de la vida corta, o larga, y cuál de las complexiones es mejor, para más tiempo vivir, cómo se entiende decir que cada uno tiene espacio y tiempo señalado de vida.

Cap. 7. De las vidas de los hombres: y cómo se han ido acortando y abreviando en diversos tiempos desde el principio del mundo, y qué términos y límites han sido estos, y qué razón se puede dar natural de ello, y pónense historias, y ejemplos grandes de hombres que vivieron largo tiempo y pasaron los términos ordinarios.

Cap. 8. Cómo se debe conocer el tiempo, y oportunidad para hacer las cosas y negocios, y tener aviso que no se pierda, y cuán galana y discretamente pintaban los antiguos la ocasión, y la declaración de la pintura.

Cap. 9. De la galana manera con que se pintaban en los tiempos antiguos el favor, y privanza, y la declaración y misterio de la pintura.

Cap. 10. En que se pone en suma la historia de los siete sabios de Grecia y muchos de los dichos y sentencias notables que dijeron que son de grande moralidad y dotrina

Cap. 11. En el cual se acaba de contar la historia de los siete sabios de Grecia.

Cap. 12. En el cual se muestra, y prueba cómo el sentido de la vista es el mejor de los cinco sentidos corporales, y cuéntanse también notables historias de muchos que fueron Griegos pero grandes, y muy señalada.

Cap. 13. En el cual se muestra cuan grande y cuan peligroso vicio y pecado es la avaricia, y pónense las historias de algunos que fueron grandes avarientos.

Cap. 14. De la aguda razón, y argumento con que Favorino filósofo probaba, y amonestaba que ninguno debe preguntar a los astrólogos las cosas por venir ni saber lo que les ha de acontecer.

Cap. 15. En el cual y en los dos siguientes se escribe el principio y fundación de la santa ciudad de le Jerusalem, y en suma la historia y sucesos de ella, y de los reyes que en ella reinaron, y las otras cosas sucedidas hasta el día de hoy.

Cap. 16. En el cual se prosigue la historia de Jerusalem hasta los tiempos de Tito y Vespasiano.

Cap. 17. En el cual continuando la materia, y cuento del pasado se cuenta cómo vinieron los reyes de Jerusalem: y la gente de los Judíos a ser sujetos y tributarios de los Romanos, y las otras que pasaron hasta ser destruidos de todo.

Cap. 18. Cómo puede haber diferencia entre mentir, y decir mentira, y cómo puede uno mentir no siendo mentira lo que dice, y por el contrario diciendo verdad.

Cap. 19. Cómo se pintaban antiguamente, y hoy también los doce meses del año, y las significaciones, y misterios de las tales pinturas, y así mismo la del año.

Cap. 20. En el cual se cuenta una conjuración, y muy grande, y súbito alboroto acaecido en la ciudad de Florencia, y las muertes que en ella por él se siguieron.

Cap. 21. De cuán excelente capitán fue Castrucho Astracano y su extraño nacimiento, y sus grandes hazañas, y cómo acabó.

Cap. 22. De la historia de los vientos en que se trata qué cosa son y cómo se acaban, y cuantos son, y los nombres de los antiguos, y modernos, y sus calidades, y fuerzas.



Dos partes espurias añadidas en la edición de Madrid 1669
 
Quinta parte

Capítulo 1. En qué tiempo fue edificada la Ciudad de Milán, y de las veces que fue destruida, hasta que comenzó a haber Vizcondes en ella, y de los Vizcondes que hubo hasta que muriendo Galván Vizconde sin hijos, los Milaneses se rigieron en libertad, hasta la tiranía de los Turianos.

Cap. 2. En el cual se cuentan brevemente las vidas de los Turianos tiranos de Milán, y de los Vizcondes, que siendo restituidos en Milán, señorearon en él hasta el primero Duque de Milán

Cap. 3. En el cual prosiguiendo la historia de la Ciudad de Milán: se cuentan las vidas de los cinco Duques primeros de Milán.

Cap. 4. En el cual se cuentan las vidas de los otros Duques siguientes de Milán, hasta que por muerte de Francisco Esforza, postrero Duque, quedó el Ducado de Milán en el Emperador Carlos Quinto.

Cap. 5. De qué manera el Senado, y el Pueblo Romano consagraba, y ponían en el número de los otros Dioses a sus Emperadores después de su muerte.

Cap. 6. Cuándo fue instituido el Santo Sacramento de la Eucaristía: y cuándo primeramente se comenzó a usar, y quién fueron los primeros que después de Cristo comenzaron a hacer sacrificio por la orden que él enseñó y quién fueron los que después acrecentaron la manera de decir la Misa con sus ceremonias.

Cap. 7. En el cual por ejemplos de algunos Capitanes excelentes se muestra de qué manera se puede prohibir a los soldados la batalla que demandan sin consejo.

Cap. 8. En el cual por ejemplo del mismo Agesilao, y de otros muchos Capitanes se muestra de qué manera ha de ser movido el ejército para pelear.

Cap. 9. Cuántas son las especies de la arte Mágica, y de dos maneras de adivinanzas que hubo entre los antiguos, y de dónde procedió el arte de los Agüeros.

Cap. 10. De cuán grande precio es el diamante, y adonde se halla, y de las virtudes que tiene.

Cap. 11. En cuánta honra fueron tenidos los árboles entre los antiguos, y cuan preciado fue el Plátano, y cuándo fue la primera vez que fue traído a Italia, y cuán preciado es el Laurel, y de sus virtudes.

Cap. 12. En el cual se cuentan algunas diversas maneras, y costumbres que tuvieron muchos de los antiguos en enterrar sus muertos.

Cap. 13. Cuántas fueron las furias infernales de quien tratan todos los Poetas, y de quién fueron hijas, y qué es lo que significan.

Cap. 14. En el cual se acaba la historia comenzada en el pasado capítulo.

Cap. 15. Cuán antigua fue la música, y quien fue el primero que la inventó, y en cuánto fue tenida entre los antiguos, y quiénes fueron los primeros que inventaron vihuela y harpa.

Cap. 16. En el cual, y en los dos siguientes se cuentan cuántas fueron las persecuciones de los Cristianos, y qué santos fueron martirizados en ellas.

Cap. 17. En el cual se prosigue la historia comenzada en el pasado capítulo.

Cap. 18. En el cual se cuenta la décima, undécima y duodécima, y última persecución contra los Cristianos, y los santos que fueron martirizados en ellas.

Cap. 19. En el cual se trata cómo un Capitán debe ser conocedor de los sitios.

Cap. 20. En el cual se cuenta cuántos laberintos hubo en el mundo, contando la grandeza que tenían.


Sexta parte

Capítulo 1. En el cual, y en el siguiente se cuenta la Historia de Nino segundo Rey de Asiria, y de Semiramis su mujer, la cual edificó a Babilonia, y de las guerras que tuvo ella con los Egipcios, Etiopios, e Indios, y de sus vicios, y deleites, y de la suerte que murió, 68.

Cap. 2. En el cual se acaba de contar la Historia de Nino, propuesta en el capítulo pasado.

Cap. 3. En el cual se cuentan las leyes, juicios, y costumbres de los Persas, y de los animales que adoran por Dioses, y de la manera que entierran los muertos.

Cap. 4. De un alboroto muy grande que hubo en Roma, siendo Autores de ello Lucio, Apuleyo, Saturnino, y Gayo Mario, y de las cosas que de él sucedieron.

Cap. 5. En el cual, y en las cuatro siguientes se cuentan los treinta trabajos de Hércules, con la declaración de ellos.

Cap. 6. En que se prosigue la historia de Hércules, comenzada en el capítulo pasado.

Cap. 7. En el cual se prosigue la historia de los trabajos de Hércules.

Cap. 8. En el cual se prosiguen los trabajos de Hércules.

Cap. 9. En que se cuenta el postrero trabajo del esforzado Hércules hasta que murió.

Cap. 10. En el cual y en el siguiente se cuenta quien fueron los Escitas, y de las diversas costumbres que tenían antiguamente, en lo cual se cuentan muy agradables cosas tocantes a este propósito.

Cap. 11. En que se acaba de contar las costumbres de los Escitas.

Cap. 12. En el cual se cuenta brevemente la vida, y hechos de Alejandro Magno, Rey de Macedonia, con algunos dichos suyos.

Cap. 13. En donde se cuenta la vida de Homero Príncipe de los Poetas Griegos, y de la manera que murió.

Cap. 14. En el cual se ponen algunos ejemplos de Capitanes Romanos, y de otras Naciones, de cómo se han de saber los consejos de los enemigos en la guerra.

Cap. 15. En cuánto tenían los Romanos la Corona de Grama, y a qué personas la daban.

Cap. 16. En el cual, y en los dos siguientes se trata de los Elefantes, y en este primero se cuenta el parto, y la naturaleza de ellos, y dónde nacen, y de la discordia que tienen con los Dragones.

Cap. 17. En el cual prosiguiendo la Historia de los Elefantes se trata del entendimiento y memoria que tienen, y cuán fácilmente aprenden lo que les enseñan, y cómo conocen los peligros.

Cap. 18. En el cual se acaba la historia de los Elefantes, contando cuándo la primera vez fueron puestos al yugo, y cuándo fueron vistos en Italia la primera vez, y cómo se toman, y se doman, y amansan, y también se cuentan algunas batallas de Elefantes.

Cap. 19. Del Osario, que tenían los de Nueva España, para remembranza de la muerte, y cómo entierran sus Reyes, cuando mueren.

Cap. 20. De la Isla Taprobana, y cómo se halló la primera vez, y qué tal es la navegación allí.

Cap. 21. Cómo eligen el Rey en la Ínsula de la Taprobana, y de las margaritas y perlas que hay en ella.

Cap. 22. En el cual, y en los dos siguientes se trata de la Etiopía, y en este primero se cuentan las costumbres deshonestas de esta Provincia, y formas monstruosas de hombres que hay en ella.

Cap. 23. En el cual se trata de los Dragones, y de otras fieras de admirable naturaleza, que hay en la Etiopía.

Cap. 24. En el cual se trata del Cinamomo Aromático, y de la piedra jacinto, que hay en Etiopía.

Parenesis, o exhortación a virtud de Isócrates, antiquísimo Orador, y Filósofo, a Demonico su discípulo, traducida de Griego en Latín, por el doctísimo varón Rodolfo Agrícola, y de Latín en Castellano, por Pedro Mexía. En la cual se contienen muchas excelentes reglas, y sentencias morales, para cualquier estado, y edad de hombres.



Otras obras de Pedro Mejía

1545 Historia Imperial y Cesarea: en la cual en suma se contienen las vidas y hechos de todos los Césares emperadores de Roma: desde Julio César hasta el emperador Maximiliano, Juan de León, Sevilla 1545, 6 hs. + 423 fols.

1547 Coloquios o Diálogos nuevamente compuestos por… en los cuales se disputan y tratan varias y diversas cosas de mucha erudición y doctrina, Dominico de Robertis, Sevilla 1547, 173 fols.


Sobre Pedro Mejía

MOS II:65-69 · BLH 1984 XIV:4236-4369

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