Los filósofos presocráticos | Preambulares |
Panorama de la historiografía antigua |
1. Representantes Platón Caracteriza en varios diálogos las doctrinas de Heráclito y Parménides, de Empédocles y Anaxágoras, de los pitagóricos, Protágoras, Gorgias y otros sofistas, y especialmente la doctrina de Sócrates y algunos discípulos de Sócrates. Jenofonte Sus Memorabilia constituyen, después de las obras de Platón, la autoridad más importante para el conocimiento de Sócrates. Aristóteles En todas sus obras al plantear un problema presenta los resultados obtenidos por sus predecesores. En la Metafísica (A, 3-10), en particular, presenta un enfoque crítico de los principios de los primeros filósofos desde Tales a Platón. En otros lugares ofrece información sobre las doctrinas no escritas de Platón. Otras obras en las que daba noticia de filósofos anteriores (Perì tw<n Puqagoreíwn, Perì th<V !Arcútou filosofíaV, Perì th<V Speusíppou kaì XenokrátouV) se han perdido, aunque se encuentran algunas referencias en sus comentadores. Teofrasto Muchas de sus obras tratan de los primeros filósofos: Perì tw<n !AnaximénouV, Perì tw<n !Anaxagórou, Perì tw<n !Arceláou, Perì th<V Dhmokrítou a1strologíaV, Tw<n DiogénouV sunagwgh', Perì !EmpedokléouV, MegarikòV, Fusikw<n doxw<n, además de las Historias de la Geometría, Aritmética y Astronomía. De todas estas obras sólo se conservan algunos fragmentos de las Opiniones de los físicos, de la que parte la tradición doxográfica. Platónicos Espeusipo: (Perì filosofíaV, PlátwnoV e1gkw'mion), Jenócrates: (Perì tw<n Parmenídou, Piqagóreia), Heráclides Póntico (Perì tw<n Piqagoreíwn, PròV tà Zh'nwnoV, Hracleítou e2xhgh'seiV) y Clitómaco (escolarca 129 a.n.e., Perì tw<n ai2réseiwn). No se conserva nada de estas obras. Aristotélicos Además de Teofrasto, Eudemo (Geometrikh> i2storía, Ariqmhtikh> i2storía, Perì tw<n a1strologouménwn i2storía), Aristoxeno (Perì Puqagórou, PlátwnoV bíoV), Dicearco (BíoV !EllàdoV, Perì Bíwn), Demetrio Falero (SwkráthV). Nada se conserva. Epicúreos Epicuro (Perì ai2résewn), también en sus discípulos Hermarco, Metrodoro, Colotes e Idomeneo (Perì tw<n Swkratikw<n). Tampoco se conserva nada. Estoicos Cleantes (Tw<n 9Hrakleítou e1xhgh'seiV, PròV Dhmókriton), Crisipo (Perì tw<n a1rcaíwn fusiológwn), Esfero (Perì tw<n !Eretriakw<n filosófwn), y Panecio (Sobre las sectas, Perì tw<n ai2résewn). De ellas no nos ha llegado nada. Alejandrinos Los alejandrinos siguieron en sus obras a los anteriores. Ptolomeo Filadelfo (rey 285-247 a.n.e.) fundó la Biblioteca de Alejandría. El gramático Calímaco de Cirene (294-224 a.n.e.), nombrado director de la biblioteca, realizó un catálogo de los autores ilustres y de sus obras (PínakeV tw<n e1n pásñ paideíj dialamyántwn kaì w4n sunégayan). Eratóstenes (276-194 a.n.e.), nombrado director por Ptolomeo Evergetes, redacta una obra sobre varias escuelas filosóficas (perì tw<n katà filosofían a1irésewn) que sirvió de base a las Crónicas de Apolodoro (compuestas la segunda mitad del siglo II a.n.e.), la cual, a su vez, proporciona a Diógenes Laercio y a otros gran parte de sus datos cronológicos. Aristófanes de Bizancio (264-187 a.n.e.), sucesor de Eratóstenes, continúa el catálogo de Calímaco. Además de los anteriores, escriben sobre vidas y sucesiones de filósofos los siguientes: Neantes de Cízico (hacia 240 a.n.e., Mousiká y Perì e1ndóxwn a1ndrw<n); Antígono Carystio (hacia 225 a.C, Bíoi); Soción de Alejandría (hacia 190 a.n.e., Perì diadocw<n tw<n filosófwn); Sátiro (hacia 180 a.n.e., Bíoi); Apolodoro de Atenas, antes mencionado (hacia 144 a.n.e., Biblioqh'kh y Croniká, y probablemente Perì tw<n filosófwn ai2résewn); Alejandro «Polihístor» (en tiempos de Sila, Diadocaí tw<n filosófwn); Demetrio de Magnesia, maestro de Cicerón, escribe una obra critica sobre Autores Homónimos (Perì o2mwnímwn poihtw<n kaì suggraféwn); Sosícrates escribe las Diadocaí, que mencionará después Diógenes Laercio; Dioclés de Magnesia, en la época de Augusto y de Tiberio, es el autor de Bíoi filosófwn y de !Epidromh6 filosófwn. Aunque la producción historiográfica antigua se conoce genéricamente por el el nombre de "vidas", sin embargo las técnicas historiográficas antiguas son, además de la biografía, la doxográfica, la diadoquista y la herética (cfr. Lucien Braun, Histoire de l'histoire de la philosophie, ed. Ophrys, Paris 1973, 20-26). La doxografía consistirá en reunir y ordenar las opiniones (dóxai, plácita) de los filósofos en torno a un tema o rúbrica. Su fundador es Teofrasto y a él se remite en última instancia toda la tradición doxográfica. Una evolución de la doxografía, dentro ya del mundo medieval, son los Lexica de Focio y Suidas, y lo que hoy día denominamos la «Historia temática» (p. ej.: la Historia general de la Filosofía de Windelband) puede ser considerado como una generalización de esta técnica. La práctica diadoquista toma su nombre del término diádocoV (=sucesor) y asocia los distintos filosofemas a los escolarcas sucesores del fundador de una escuela. Esta técnica da cuenta principalmente de la constitución de la tradición escolar, y sus principales representantes en el mundo antiguo son Soción de Alejandría, Alejandro «Polihístor» y Sosícrates. La práctica herética toma su nombre del término ai7resiV (= secta), y hace referencia a la exposición de la doctrina de una escuela diferenciándola cuidadosamente de las doctrinas de otras sectas o escuelas. Desarrollaron, entre otros, esta técnica: Clitómaco, Epicuro, Apolodoro de Atenas, Galeno (De sectis), Hipólito (Katà pasw<n ai2résewn e5legcoV). Estas no son, por otra parte, las únicas técnicas historiográficas desarrolladas en la Antigüedad: Panecio de Rodas escribe también una Historia de sectas (Perì ai2résewn) pero con una finalidad bien distinta a la que está a la base de las prácticas heréticas. No se trata, en su caso, tanto de marcar las diferencias y fronteras infranqueables entre las escuelas; no se trata tanto de poner al descubierto la diferencia de opiniones (diafwnía tw<n dóxwn) de ahí que la práctica herética sea el caldo de cultivo del escepticismo griego y cristiano, sino de encontrar un denominador común a las diferentes escuelas. Por ello Panecio aúna en una misma tradición a Sócrates, Platón, Aristóteles y estoicos, para mostrar que a las escuelas dogmáticas les une más que lo que las diferencia. Otra práctica utilizada en la Antigüedad es la de los comentarios de textos (profanos o sagrados), desarrollada sobre todo por los filósofos neoplatónicos (comentarios a Platón y Aristóteles). En sí misma no es una práctica historiográfica, pero constituyen un importante material en la misma línea de la técnica doxográfica. Esta práctica, junto a las summulas y las quaestiones tendrán un gran desarrollo en la Edad Media. La biografía y la doxografía evolucionan hasta dar lugar a las compilaciones, técnica usada frecuentemente en la Edad Media. La técnica de la compilación es la técnica del fichero con un índice de registros (p. ej.: índice de autores), y donde cada registro se divide en un número invariable de campos (origen de un autor, escuela, escritos, etc.). Ejemplo de ello es Hesiquio de Mileto (hacia 525) en su obra titulada Perì tw<n paideíj dialamyántwn, una evolución del catálogo de Calímaco de Cirene. La compilación aparece en otras ocasiones bajo la forma de repertorio bibliográfico, como en la Bibliotheca o Miriabiblion de Focio. El título exacto de esta obra era: !Apografh> kaì sunaríqmhsiV tw<n a1negnwsménwn h2min biblíwn, w4n ei1V kefalaiw'deh diágnwsin o2 h1gaphménoV h2mw<n a1delfòV TarásioV e1xhth'sato* e5sti dè taûta ei5kosi deóntwn e2f! ení triakósia («Descripción y enumeración de los doscientos setenta y nueve libros leídos por nosotros, cuyo contenido ha querido conocer nuestro querido hermano Tarasio»). Las obras de la antigüedad que han llegado hasta nosotros y de especial importancia para la Historia de la filosofía son las de Cicerón, Lucrecio, Séneca, Plutarco de Queronea, Apuleyo de Madaura, Galeno (entre 131 y 200 d.C.), Sexto Empírico, la obra histórica (fundada en la Pantodaph> i2storía de Favorino) de Diógenes Laercio (hacia 220 d.C., Perì bíwn, dogmátwn kaì a1pofqegmátwn tw<n e1n filosofíj eu1dokimhsántwn biblía déka), y los escritos de los neoplatónicos (Porfirio y Jámblico) y comentaristas de Aristóteles y de Platón. De gran importancia son también las obras de los Padres de la Iglesia: Justino Mártir (Apologías y Diálogo con el judío Trifón), Ireneo (Adversus Haereses), Clemente de Alejandría (Exhortación a los griegos, Paedagogus, Stromata), Hipólito de Roma (Philosophoúmena), Orígenes (Contra Celsum), Eusebio (Praeparatio Evangelica), y parte de los escritos de Tertuliano, Lactancio y San Agustín. Tienen también importancia para la Historia de la filosofía las obras de Aulo Gelio (hacia 150 d.C, en sus Noctes Atticae), Ateneo (hacia 200 d. C.), Censorino (siglo III, De die natali), Flavio Filóstrato (hacia 200 d.C., Vidas de los sofistas), Eunapio de Sardes (hacia 400, Vidas de filósofos y sofistas), Juan Estobeo (hacia 500 d.C.), Focio (hacia 880, Lexicon y Bibliotheca), y Suidas o Suda (hacia 1000, Lexicon). 2. Fuentes historiográficas antiguas. Teofrasto (392-288) Theophrasti Eresti Opera quae supersunt omnia. Ed. F. Wimmer, Leipzig 1854-1862; Paris 1866; Francfort 1964. Apolodoro de Atenas (fl. c144 ane) Bibliotheca. Ed. G. Frazer, Col. Loeb, 2 vols., Londres - Nueva York, 1921. Cicerón (106-43 ane) Scripta quae manserunt omnia, Bibliotheca Scriptorum Graecorum et Romanorum Teubneriana, Leipzig, 1893-1922. Plutarco (45-120) Se han perdido las obras tituladas Perì tw<n prw'twn filosofhsántwn kaì tw<n a1p! au1tw<n, Perì Kurhnaíwn, !Eklogh> filosófwn, y StrwmateîV i2storikoí. Su Moralia es fuente importante para las doctrinas estoicas y epicúreas. Aecio (fl. c100) De Placitis Reliquiae. En H. Diels, Doxographi Graeci, Berlin 1879, reimp. 1958. Claudio Galeno (129/31-199/200) La primera edición latina de las obras de Galeno es la de Ph. Pintius de Caneto, al cuidado de Diomedes Bonardus, Venecia, 1490, 2 vols. in-fol. Entre las que la sucedieron, la edición latina más importante es la de los Giunta, Venecia, 1540, in-fol, con sucesivas ediciones en 1550, 1556, 1563, 1570, 1586, 1600, 1609, 1625. En las ediciones de los Giunta las obras de Galeno no están divididas en volúmenes sino en las siguientes clases: 1) Isagogicorum classis, 2) Librorum Galeni classes septem, 3) Extra ordinem classium libri, 4) Libri spurii, 5) Fragmenta. La primera edición griega es la de Aldo Manucio, al cuidado de Andrés de Asola, Venecia, 1525, 5 vols. in-fol, la segunda la de L. Fuchsius y J. Cameranius, Basilea, 1538, 5 vols. in-fol. De las ediciones grecolatinas señalaremos la de Th. Goulston (Opuscula varia Galeni), Londres, 1640, in-4º, colección de algunas obras de Galeno. Las más importantes grecolatinas son: ed. R. Chartier (Oeuvres d' Hippocrate et de Galien), Paris, 1679, 13 vols. in-fol; ed. D.Ch.-G. Kühn (Medicorum Graecorum Opera), Leipzig 1821-33, in 8º. Aulo Gelio (c130-c200) Noctium Atticarum Libri XX. Ed. C. Hosius, 2 vols. Bibliotheca Scriptorum Graecorum et Romanorum Teubneriana, Stuttgart, 1959 (1ª ed. 1903). Sexto Empírico (fl. c200) Hypotiposis, y Adversus Mathematicos Ateneo (fl. c200) Deipnosophistes. Ed. A. Meineke, Leipzig, 1858-59. Censorino (s. III p. C.) Gramático romano autor de una obra, De accentibus, no conservada, y de otra, De die natali, que conservamos. La primera parte de esta obra trata de la vida humana, particularmente de sus orígenes; la segunda parte, del tiempo y sus divisiones. En los manuscritos va acompañada de una serie de obras menores sobre diversos temas: "sobre el universo", "sobre geometría, "sobre la métrica de la poesía", "sobre música", etc. Flavio Filóstrato (c175-c249) Vitae Sophistarum. Ed. Aldus Manutius, Florencia 1496, in-fol.; ed. C.L.Kayser, Heildelberg 1838. Diógenes Laercio (fl. c210, época de Septimio Severo y Caracalla) 9Istoría perì bíwn, dogmátwn kaì a1pofqegmátwn tw<n e1n filosofíj eu1dokimhsántwn biblía déka. Antes de 1500 aparecen dos versiones latinas de las Vidas de Diógenes Laercio. La primera es la traducción de Ambrosio Traversari (o Camaldune), Vitae et sententiae Philosophorum, in-fol., anterior a 1475, sin fecha y sin lugar de impresión. La segunda edición en traducción latina, revisada por Benedicto Brognoli, ed. por Nicolás Jenson, aparece en Venecia, 1475, in-fol. Esta versión tiene sucesivas impresiones, una de las cuales es la de Basilea, 1524, in-4º, con correcciones realizadas por Conr. Héresback de acuerdo con un manuscrito. La primera edición en griego es la de Jerónimo Frobenio, Basilea 1533, in-4º. Esta edición contenía muchos errores corregidos en gran parte por la edición de Henricus Stephanus (Estienne), Paris 1570, in-8º; 2ª ed., 1593, acompañada con la traducción latina de A. Camaldune, in-8º. En Roma aparece una edición de Pedro y Tomás Aldobrandino en 1594, in-fol., con una nueva traducción, que será la base de la edición de J. Pearson o de G. Menage que aparece en Londres in-fol., 1664. Pero la publicación más completa del siglo XVII es la de Marc Meibom, Amsterdam, 2 vol. in-4º; reid. P-D. Longolius, 2 vols. in-8º, Hof, 1739; y nueva ed., 1 vol. in-8º, Leipzig, 1759. Las más importantes ediciones del siglo XIX y XX son las siguientes: Ireneo de Lyon (140-c202) 5ElegcoV kaì a1natroph' th<V yeudw'numou gnw'sewV, «Exámen y refutación de la falsa gnosis», conocida, en la versión latina conservada, con el título de Adversus Haereses, 5 libros. Gnosticorum, quorum meminit Irenaeus, fragmenta; Ed. Stieren, Leipzig, 1853; Patrologia Graeca, vol. 7. En la edición Los gnósticos, vol. 1, trad. por J. Montserrat Torrents del libro I de Adversus Haereses, Gredos, Madrid 1983. Clemente de Alejandría (150-215) Stromata, Paedagogus, y Protrepticus. La primera edición grecolatina es la de Dan. Heinsius, Leide, 1616, in-fol; Paris, 1619 y 1641, in-fol; Wittenberg, 1688, in-fol. La mejor edición es la de J. Potter, Oxford, 1715, 2 vols. in-fol; Venecia 1757, 2 vols. in-fol; Wurzbourg, 1780, 3 vols. in-8º; Ed. Dindorf, 4 vols., Oxford 1869; Ed. Stählin, 3 vols, Berlin, 1906-09; Munich 1936-38; Patrologia Graeca, vols. 8 y 9. Hipólito (m. 236) Katà pasw<n ai2résewn e5legcoV, obra también conocida por los títulos de Refutatio, Êlenchos y Philosophoumena. Comprendía diez libros de los que se han perdido el segundo y el tercero. Los libros I y IV son resúmenes de los filósofos griegos desde Tales hasta los primeros estoicos. Los libros V al IX describen las sectas y herejías, principalmente gnósticas, y el X es un resumen de toda la obra. Hippolyti Refutationis Omnium Haeresium Librorum Decem quae supersunt; Ed. L. Duncker - F.G. Schneidewind, Gotinga 1859; Ed. Patricius Cruice, Paris 1860. Obras de Hipólito en Patrologia Graeca, vol. 10. En la edición Los gnósticos, vol. 2, trad. por J. Montserrat Torrents de los libros V a VIII de la Refutatio, Gredos, Madrid 1983. Orígenes (185-255) Contra Celsum, y De principiis (Perì a1rcw<n). Eusebio de Cesarea (c260-340) Pantodaph' i2storía, Historia universal, o Crónica. Se conoce a través de tres fuentes distintas: a) La traducción latina de San Jerónimo que con el nombre de Chronicon se publica por primera vez en Milán, sin indicación de lugar y fecha (hacia 1475), in-4º, y después en Venecia, 1483, in-4º. Ed. de H. Stephanus (Estienne), Paris 1512, 1518, in 4º; ed. Jean Sichard, Basilea, 1529, in-fol; ed. de Arnaul de Pontac, Burdeos 1604, in-fol. b) A partir de los fragmentos griegos procede la ed. de J. Scaliger que lleva por título Thesaurus temporum; Eusebii Pamphili chronic, canonum omnimodae historiae libri II interpret. Hieronymo, ex fide vetustissimorum codd. castigata; item auctores omnes derelicta ab Eusebio et Hieronymo continuentes. Eiusdem Eusebii utriusque partis chronicorum canonum reliquae graecae quae colligi potuerunt. Opera ac studio Jos. Justi Scaligeri, 1606, 1608. c) A partir de una versión armenia se publican en Venecia dos ediciones, 1818, 2 vols., in-4º y en 8º. Epifanio de Salamis (310/15-403) Dedica tres obras a las herejías y sectas gnósticas: !Agkurwtòn, El Ancla, Panárion, Panarión o Caja de medicinas, y !AnakefalaíwsiV, Recapitulación, que es un extracto de la anterior. Estas tres obras junto al tratado Sobre los pesos y las medidas (Perì métrwn kaì staqmw<n) han sido publicadas por primera vez por Jean Oporin, Basilea, 1544, in-fol. Más reciente ed. de las obras contra las herejías con el título Ancoratus und Panarion I-III, por K. Holl, Leipzig 1915, 1922, 1933. Eunapio de Sardes (c346-c414) Vitae Philosophorum et Sophistarum. Ed. Adr. Jonghe, Amberes, 1568, in-8º; ed. Jer. Commelin, 1596, in-8º; P. Étienne, 1616, in-8º. La mejor edición es la de J.F. Boissonade, Paris 1822, 1849. Juan Estobeo (fl. c500) La obra de Estobeo llevaba por título !Anqológion e1klogw<n, a1pofqegmátwn, u1poqhkw<n («Antología de extractos, sentencias y preceptos»). Ha dado lugar a dos obras distintas: La conocida como Eclogae physicae, dialecticae et ethicae y los Sermones o Sentencias. Focio (c800-892) Lexicon (Léxewn sunagwgh'). El Léxico de Focio es publicado por primera vez, junto al de Juan Zonaras, por G. Hermann (Johannis Zonaræ et Photii Lexica), Leipzig, 1808, 3 vols. in-4º. Ed. N. Schow, Specimen novæ editionis Lexici Photii ex apographo Reiskiano, Havnia, 1819, in-8º. Ed. Porson, Londres 1822, 2 vols. in-8º. Suidas (fl. 1000) Escribe el Lexicon cuyo título griego es Sunagwgh' léxewn, sullegeîsa e1k diafórwn biblíwn (Colección de términos, extraídos de distintos libros. La primera edición griega del Lexicon es la de Demetrio Chalcondylas, Milán, 1499, in-fol., sin traducción; ed. Aldo Manucio, Venecia, 1514, in-fol; reimp. de Frobenius, Basilea 1544, in-fol. La primera ed. latina es la de JerónimoWolf, Basilea 1564, 2ª ed. 1581, in-fol. La primera ed. grecolatina es la de Emilio Portus, Ginebra 1619, 2 vols., in-fol; ed. L. Küster, Cambridge 1705, 3 vols. in-fol. En 1786, J.-Ch.-G. Ernesti publicó Suidæ et Phavorinii Glosæ Sacræ, in-8º. Ed. Nauck, 1869, 2ª ed. 3. Recopilaciones de textos de la filosofía antigua. 3.0. General
3.1. Presocráticos:
3.1.1. Milesios
3.1.2. Pitagóricos
3.1.3. Heráclito
3.1.4. Parménides y la escuela eleática
3.1.5. Empédocles, Anaxágoras y atomistas
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