Juan Bautista Fernández · Demostraciones católicas y principios en que se funda la verdad · 1593
Libro segundo · Tratado tercero
Tratado tercero en el cual se le muestra al profesor de las divinas letras la dificultad de la escritura sagrada por razón de las artes y ciencias que para entenderla son necesarias, y que le sirven como siervas, por lo cual no deben ser menospreciadas ni tenidas por vanas e inútiles, aunque son muy reprehensibles y condenables los que del todo se dan a ellas. Pruébase así mismo que no toda lección de los libros humanos es dañosa, antes en parte provechosa para el profesor de las sagradas letras, y después de esto se discurre en particular por algunas de las artes y ciencias humanas que el Teólogo ha menester para entenderlas. Y finalmente se concluye cuan peligrosa cosa es que la escritura santa sea traducida en lengua vulgar, y ande en manos de gente idiota y sin letras.
[ Logroño 1593, hoja 134v ]
Tratado tercero, que contiene veinte capítulos, en número, aunque en sustancia no son más de diez y nueve
7 En el cual se comienza a tratar en particular de las artes y ciencias humanas que el Teólogo ha menester para entender las divinas letras. Habla de la Gramática, Retórica, Dialéctica, e Historia, f. 145
8 Comiénzase a mostrar, que las artes matemáticas aprovechan para la inteligencia de las sagradas letras, declárase como hizo Dios todas las cosas en número, peso y medida, f. 148
10 Que el número es intrínseco a todas las cosas, y por esto útil su conocimiento para entender las divinas letras, f. 150
11 Que por las razones de los números se entienden maravillosamente muchas cosas que sin ellas no se alcanzarían así cumplidamente. Discúrrese desde la unidad hasta el número diez, f. 151
12 Que la noticia de la Geometría le es conveniente al que profesa las letras divinas, f. 155
13 En qué se muestra que el conocimiento de la Música no es ajeno del profesor de las letras sagradas, f. 156
14 Que conviene tener ciencia de los cielos y astros para entender la divina escritura, f. 157
15 Comiénzase a tratar la necesidad que el profesor de las divinas letras tiene del conocimiento de la filosofía natural, declárase particularmente, que lo que de las cosas naturales nos propone la escritura es decentísima verdad, y aprovecha el entenderlas para edificar en piedad y religión, f. 157
16 En que se prosigue en intento del pasado y se muestra con ejemplos tomados de la escritura cuan necesario es el conocimiento de las cosas naturales para entenderla, f. 158
17 En el cual se declara explicando un Salmo de David, cuanto ayuda para la inteligencia de la escritura la noticia de las cosas naturales que admiraron a los antiguos filósofos, f. 160
18 Que los escritores sagrados tuvieron conocimiento de los secretos naturales, por lo cual para entenderlos no son necesarias las ciencias naturales, f. 162
19 En que se prueba que la escritura divina no es para todos, ni debe andar en todas manos, ni en el común lenguaje, f. 162
20 En que se trata más por extenso el peligro grande que se sigue de que se trate comúnmente la escritura sagrada, f. 164